Hola, hola… capitulo nuevo.
Espero que amen este capitulo tanto como yo lo hago.
Requerian escuchar dos canciones durantes dos escenas para que se las imaginen mejor.
Tambien estoy un poco nerviosa con este cap por una escena, me comentan que les parece.
Advertencia: Como saben este fic es rating M, lo cual me da derecho a escribir escenas sexuales, lenguaje adulto y esas cosas. Sobra decir capitulo para mayores de 18
Disfruten :D
Damon había pasado la mayoría de las noches con ella, pero abandonaba su cama antes del amanecer pensaba Elena mientras subía las escaleras. Además sus besos varias veces habían subido de grado teniéndolos en un estado constante de excitación. Elena lo sabía, ya que con solo besarla por unos pocos minutos ya tenía su ropa interior húmeda contra la potente erección que podía sentir elevándose en sus pantalones, pero este siempre terminaba conteniéndose a sí mismo.
Llegó y tiró el libro a una mesa que estaba cerca, se desvistió y se puso delante del espejo, era verdad, era demasiado delgada en comparación a Rebeckah, tenía los senos más pequeños y su pelo era demasiado oscuro al igual que sus ojos, en cambio, ella era rubia y tenía los ojos exquisitamente claros, además el ser extranjera inmediatamente la hacía más deseable a los ojos de los hombres.
Se odio por un momento, por sus genes, por ser tan común y tan simple. Miro la hora mientras aún estaba en ropa interior, pronto llegaría Elijah, tenía que arreglarse pronto.
No dejaría que un hombre la hiciera sentir más mal de lo que ya se sentía con ella misma pensó en esto mientras sacaba bolsita de cocaína que hace tiempo no usaba.
Leía el volumen de cumbres borrascosas acostada en el diván cuando llego Damon, este se acercó y trató de besarla, pero Elena bajó la cara y no se lo permitió, recibiendo el beso en su mejilla. El ojiazul no dejo que esto lo afectara y se sentó al lado de Elena, acomodando sus pies en su regazo.
-Te ves hermosa ignorando al mundo mientras lees – admitió acomodando una de sus manos sobre las piernas de Elena – Debo admitir que me siento un poco celoso de ese libro.
Elena subió más el libro y siguió "tratando de leer", ya que los dedos vagando por sus piernas estaban robando gran parte de su concentración.
Damon frunció el ceño y trato otra vez – ¿Por qué estas molesta?, ¿Cómo lo pasaste anoche?
Elena siguió leyendo y Damon se lo tomo como un desafío, miró cuanto le faltaba para terminar el libro y hablo sin más.
- "Era un ángel entonces. Verdaderamente, era imposible no desear proporcionarle todas las alegrías que fuera posible" – Damon recitó de memoria.
- ¿Rebeckah se traga todas tus estúpidas citas al igual que yo? – Elena bajó el libro y fijo su mirada en él. Damon frunció el ceño. - ¿También fuiste al museo con ella, no es así?- Elena se levantó y se acercó a la cama a tomar su celular. Damon la tomo por el brazo y la hizo girarse.
- ¿De qué hablas? – Damon trató de mantener la voz calmada.
- No soy estúpida, Damon. Sé que te has estado acostando con ella todo este tiempo – Elena se soltó de su agarre – Por eso nunca te acostaste conmigo, soy menos que ella, no soy tan hermosa. Para ti, sólo fui la cría con la cual jugar – Elena se mordió la lengua por hacer gritado la palabra cría, pero Damon estaba tan molesto que no se percató.
- Elena, ¿Por qué estás tan molesta? – Gritó Damon – Hace poco menos de un mes que no me acuesto con Rebeckah, ella no es nada – levantó los brazos exasperado.
Molesta ni siquiera describía como se sentía Elena, así que sólo grito y se abalanzó sobre Damon, este no respondió al principio, pero la vacilación sólo le duro unos segundos ya que le devolvió el beso, enterrando los dedos en su espesa melena color chocolate.
Elena desabotonó la camisa de Damon y la bajó por sus hombros, Damon sólo se excito más al verla así de ansiosa. La empujo a la cama y paso sus manos por las finas curvas femeninas, acariciando más lento en la curva de sus senos, al llegar a su cintura tomo la blusa por el borde, la subió y la retiró, dejando besos y mordiscos en su camino hacia arriba, mordía suavemente la curva interna del pecho de Elena y esta soltó un gemido, subió y comenzó a besar, lamer y morder su cuello como si se le fuera la vida en ello, ahora ella jadeaba en busca de aire. Por su parte Elena acariciaba la suave, ancha y masculina espalda de Damon y cuando él mordió ese punto sensible en su cuello, Elena enterró las uñas en su espalda baja en un movimiento inconsciente.
Damon emitió un gruñido profundo y sacudió la cabeza en frustración
- Maldición – Damon se levantó de encima de Elena y se alejó– No puedo – se paso las manos por el pelo dándole la espalda- No puedo, Elena – Gritó Damon girándose hacia ella.
Elena se sacó la falda y quedo arrodillada en la cama, sólo en un conjunto de satén color negro frente a Damon.
- Sé que no soy lo que todo hombre desea – Elena ahogo un sollozo - que me faltan atributos importantes, pero puedo ser buena en la cama, Damon – Elena trago un sollozo – Puedo esforzarme en serlo. Déjame intentarlo, déjame demostrártelo.
- Elena, no tiene nada que ver con eso – se acercó Damon y le tomó la cara con ambas manos obligándola a mirarlo – Sé que pasar una noche contigo sería una de las experiencias más maravillosa de mi vida – Damon busco sus ojos - y que probablemente no te dejaría salir de esta cama como por una semana, pero no puedo volver a pasar por ese dolor de nuevo – Damon negó – No puedo amar a alguien a quien puedo perder.
- Damon, no tienes que explicarme nada – Elena derrotada, tomo su muñeca con su mano, tratando se liberarse - Nunca me has prometido nada – se armó de valor y lo miró a los ojos - Así que no tengo porque pedirte explicaciones – El celular de Elena sonó interrumpiéndola.
- Elena, créeme – Damon bajo la voz y tomo su barbilla obligándola a mirarlo– Rebeckah es sólo alguien con la cual pasaba el tiempo, en pasado – acaricio su labio con su pulgar - Lo que te digo a ti es porque de verdad lo siento.
- Tengo que irme – Elena se bajó de la cama y se vistió evitando mirarlo, tragando dificultosamente tratando de que él no viera más lagrimas salir de sus ojos.
- ¿Qué?, ¿A dónde? – Damon la observó sacar del armario un pequeño bolso.
- Me iré unos días con Elijah – Elena se encogió de hombros ya estando en la puerta – Adios, Damon.
- Elena, no te pediré que no salgas por esa puerta – Damon enderezó su postura y la miro fijo.
- No planeaba obedecerte de todos modos.
Y así, Elena abandono la habitación con lágrimas en los ojos y Damon se dejó caer en el suelo, apoyando su espalda contra el lateral de la cama, golpeando el piso con su mano.
Los días pasaron sin que ellos los sintieran. Los días parecían más lúgubres para Elena y más comunes para Damon. Él se enfrascó en su trabajo, en averiguar quién era el hijo de perra que le estaba causando tantos problemas y Elena en tratar de pasarla bien cuando estaba con Elijah.
Él estaba ganando terreno en el corazón de Elena, pero era simplemente un cariño de amigos o de hermanos, por su parte Damon había invadido su cabeza y su corazón. Mientras más trataba de no pensar en él, más lo hacía y eso la frustraba de maneras inigualables.
Cuando Elijah le tomaba la mano ella deseaba que fuera la mano de Damon en su lugar, Elijah no causaba que las mariposas de su estómago revolotearan, no le daban esas ganas de tirarse a los labios de Elijah como le pasaba con Damon vez que lo tenía cerca.
El día anterior Elena entraba a la cocina vistiendo unas shorts cortos y una polera de tirantes.
-Buenos días, Elena – le saludó cordialmente mientras tomaba un sorbo de su taza de café - ¿Cómo dormiste? – habló acercándose al refrigerador para sacar un botella de leche para luego girarse y sacar la caja de cereal de uno de los tantos compartimientos, dejándoselos a Elena en la encimera.
- Como un bebé – mintió Elena, echando un poco de cereal en un bol y luego la leche encima – la cama es muy cómoda – y no es que no fuera verdad, pero se quedaba mirando el techo por demasiado tiempo después de acostarse, evitando mirar el reloj que estaba en la mesilla de noche, evitando pensar que en cualquier momento Damon entraría por la puerta y se acostaría junto a ella, para tentarla con sus labios cerca de los suyos, hasta que ella perdiera el control, le tomara por el pelo para evitar que se alejara y el riera por verla tan deseosa de él.
Suspiró irritada y miró a Elijah, este lo miraba con una ceja arqueada por encima del borde de la taza. Elena se preguntó si estaba creyendo alguna de sus mentiras, ella no lo haría.
Elena encontró fascinante el granito de la encimera por un momento, hasta que sus ojos se desviaron a un montón de cartas en la esquina de este, pero uno en especial llamó su atención.
Elijah se percató de lo que estaba observando y se acercó a tomarlo, se lo tendió a Elena. Al tomarlo en sus manos la textura del papel llamo su atención; era gruesa y porosa al tacto, de un color negro lustroso. Se juntaba horizontalmente en la mitad los dos extremos y en el extremo de dos esquinas opuestas, nacía una rosa blanca pintada a mano las cuales se entrelazaba en la mitad, sellando la carta. En la esquina inferior de la parte baja y superior opuestamente nacía una enredadera de ramas color dorado que decoraba esta parte.
En la mitad superior derecha en una hermosa y elegante letra cursiva el nombre Elijah Gillies estaba escrito.
Elena levantó la mirada pidiendo permiso y este estiró su mano concediéndoselo.
Elena separó las rosas y leyó:
La asociación Salvatore Mikaelson,
lo invita cordialmente al
"Black&White dance"
a realizarse el día Viernes en la
mansión "Dolce Angelo" a las 21:00 pm.
Las cosas no se podrían fáciles. De donde se suponía que sacaría un vestido, ni siquiera tenía dinero. Su celular sonó, Elena lo sacó de uno de sus bolsillos traseros y leyó el mensaje que Caroline le había enviado, tal vez las cosas no serían tan difíciles después de todo.
La mansión de las chicas estaba hermosamente decorada de colores blanco y negro. Mesas redondas se esparcían alrededor del salón de una forma desordenada, pero elegante con un mantel blanco encima.
Platos, cubiertos y copas se ubicaban en las mesas, además de un hermoso arreglo florar blanco y negro en el centro de cada una, pétalos de rosas caían y se esparcían sobre la superficie, junto a piedras y pequeña velas. Las sillas estaban cubiertas con un género blanco con enredaderas negras.
Hermosas y grandes lámparas Tiffany's colgaban en el techo, donde cada cristal parecía una lagrima iluminada. Los meseros vestidos con un traje color plata y antifaces paseaban por la habitación con bandejas en una mano con copas con champagne y aperitivos.
Todo estaba en movimiento, las personas conversaban distraídamente hasta que una pareja entró en la habitación. El silencio reino, un ángel pasó y los sonidos de asombros se escucharon.
Un hombre vestido entero de blanco y de pelo marrón se encontraba en la puerta con la frente en alto, pero la atención no recaía en él, recaía en la hermosa mujer a su lado la cual estaba tomada a su brazo. Esta usaba un vestido de satén blanco perla que se pegaba a su cuerpo como un guante, amoldando todas sus curvas, las mangas casquillo caían por sus hombros dándole un toque bastante sensual, en la parte delantera no tenía escote, hasta ahí el vestido era bastante conservador, pero si seguías bajando, unos centímetros más por debajo de su cadera el vestido caía abierto a un costado de la pierna.
El maquillaje ahumado, hacia sus ojos aún más profundos y seductores y su pelo cayendo en ondas invitaba a pasar los dedos por el para comprobar si era igual de sedoso a como se veía.
Elena sostenía en su mano una copa de champagne escuchando como Elijah hablaba con la pareja frente a ellos cuando su mirada se vio atraída por un movimiento en lo alto de la escalera. Damon bajaba la escalera con una confianza en sí mismo envidiable, su traje era de dos colores; negro tanto los pantalones, los zapatos y la camisa mientras la chaqueta era de un color blanco exquisitamente reluciente. Una mujer lo tomaba del brazo y bajaban las escaleras dichosas, una vestida de blanco y otra vestida de negro. Zapatos altos, ligueros, un bustier y una bata de tela transparente cubría a cada mujer, haciéndola parecer más provocadora. En la bata, dos pares de alas de color correspondiente se alzaban.
Elena no podía dar crédito a los que sus ojos veían, Damon sonreía dichoso por ser él el que acompañaba a las dos mujeres a las que todos los hombres observaban con deseo. Caminaron al centro del salón y las mujeres se acomodaron a cada lado de Damon de espalda con un pie delante del otro.
***Se recomienda leer esta parte con la canción Naughty girl de Beyonce :D
Se apagaron las luces y un foco los alumbró. Una sexy canción empezó a sonar, las dos chicas se agacharon lentamente a tocar la punta del pie delantero, resbalando los dedos por las largas piernas cuando la voz de la cantante resono por sobre los instrumentos. Se levantaron y se menearon en los lados de Damon, caminaron adelante y movieron las caderas sensualmente. Damon tomaba las manos de las chicas de vez en cuando y las ayudaba a girar, las tocaba y reía cuando estas le coqueteaban durante la canción.
En una parte de la canción las chicas se acomodaron en los brazos de Damon y bajaron dejando a Damon desatar sus batas con los dientes, las cuales cayeron al ellas enderezarse. Luego una se acomodó adelante y otra atrás de espalda para bajar lentamente utilizando a Damon para estabilizarse. Después otras chicas se acercaron a Damon y lo rodearon tapándolo de la vista del público por unos segundos, a los segundos se alejaron y la chaqueta blanca de Damon había desaparecido y ahora estaba vestido todo de negro, tiró del cuello de su camisa, miro hacia abajo y sonrió de medio lado al levantar la mirada.
Tomó la mano de una de las chicas y la ayudo a girar, acomodándola delante de él, mientras ella meneaba las caderas, Damon paso una mano desde su cuello hacia su muslo, haciendo algunos pasos coordinados con ella al mismo tiempo, luego al final de la estrofa la giro y la acostó en su brazo para hacerla girar hacia adelante acomodándola finalmente al otro lado y pasó uno de sus dedos por su escote dando por terminada la canción.
Cuando todos aplaudieron levanto la mirada y allí de pie con una expresión ilegible Elena lo miraba, no estuvieron así más de cinco segundos, ya que otra canción más lenta comenzó a sonar y Elijah estiro su mano en un cordial ofrecimiento. Cuando Elena desvió la mirada y se encontró con la mano de Elijah en frente sonrió coquetamente y no dudo en tomarla.
Canción Dark Paradise de Lana del Rey
Muchas más parejas se unieron al baile, danzando y girando al compás de la canción que comenzaba lentamente, la chica de blanco seguía en brazos de Damon cuando empezaron a moverse y la chica de negro estaba en los brazos de Enzo.
La chica trato de atraer la atención de Damon, pero este miraba a Elena caminar de la mano hacia el centro de la pista por sobre su hombro.
El vestido de Elena se movía con ella como una marea tranquila mientras caminaba, la abertura en la pierna le mostraba gran parte de su piel suave y Damon trago dificultosamente. Elena no tenía que vestirse provocadoramente para enloquecerlo.
Además de eso, le desconcertaba que ella sonriera y que sus ojos chocolate miraran a Elijah como el único el hombre en la habitación, mientras este comenzaba a guiarla en el baile. Elijah acomodó su mano izquierda en la espalda baja de Elena y Damon perdió la cabeza.
And there's no remedy for memory your face is like a melody, it won't leave my head. Your soul is haunting me and telling me that everything is fine but I wish I was dead.
Everytime I close my eyes…
Damon guío sus pasos a propósito hacia ellos, sólo estaba Elena en esa habitación, nadie más existía para Damon, pero mientras más cerca estaba de ella más se alejaba la pareja, como si Elijah supiera de sus intenciones y quisiera ponerle todo aún más difícil, alejarla aún más de él.
Siguieron girando a través de la habitación como si todo fuera un baile ensayado.
Los pies de Damon y de Elena flotaban en el brilloso piso y cuando Damon estuvo lo suficientemente cerca tomo a Elena de la cintura e hizo un rápido cambio de parejas.
Se alejó de allí con miedo a que se le quitaran, estaba seguro que no sobreviviría más tiempo lejos de ella.
All my friends ask me why I stay strong tell 'em when you find true love it lives on Ahhh, that's why I stay here…
Elena levantó la mirada y se encontró con los hermosos ojos de Damon observándola, traspasándola. En ese momento ella se dio cuenta de que estaba perdida.
Damon acaricio su mejilla con los nudillos, y la atrajo más cerca de su cuerpo. Ella lo miraba a los ojos hipnotizada y los cerro cuando Damon se acercó y beso su mejilla suavemente, como el toque de una pluma. Todas sus terminaciones nerviosas se encendieron y su respiración se dificultó, quería que Damon la besara y cuando este se alejó para mirarla a los ojos una vez para pedir permiso Elena lo supo.
Por su parte Damon no pudo engañarse más. Sí, podía perderla, pero el sentimiento que crecía en su pecho ignoraba eso. Esta mujer de oscuros cabellos tenía que ser de él, tenía que quedarse a su lado y una vez que lo hiciera nadie podría sacarla de allí, ni la mismísima muerte.
But that there's no you, except in my dreams tonight, Oh oh oh, ha ha ha, I don't wanna wake up from this tonight, Oh oh oh, ha ha ha. I don't wanna wake up from this tonight.
There's no relief, I see you in my sleep and everybody's rushing me, but I can feel you touching me. There's no release, I feel you in my dreams telling me I'm fine…..
No importaba cuantas millas pusiera entre ella y Damon, cuantos días pasara sin verlo, cuantas veces se convenciera a si misma de que lo que ella creía sentir por Damon no era más que un capricho… estaba cayendo lentamente en esos hermosos ojos azules y en ese hermoso corazón torturado. Se estaba enamorando de Damon y no había nada ni nadie que lo alejara de él.
Everytime I close my eyes It's like a dark paradise no one compares to you. I'm scared that you won't be waiting on the other side everytime I close my eyes It's like a dark paradise no one compares to you…
Se acercó lentamente y antes de que sus labios tuvieran la dicha de volver a tocar los de ella, Elena salió corriendo de allí, Damon inmediatamente sintió la pérdida en sus brazos y corrió detrás ella.
Por un momento pensó que la había perdido, pero cuando noto la parte baja de su vestido corriendo en dirección al jardín en la parte de atrás obligo a sus pies a moverse más rápido, para poder alcanzarla.
Llego y ella estaba en la parte baja de los escalones con los zapatos tirados a un lado, respirando dificultosamente mientras observaba la luna. Damon se acercó despacio y acomodo una de sus manos en su hombro.
-No hagas eso – habló Elena tratando de alejarse, pero no lográndolo.
- Elena – susurró Damon mientras tomaba a Elena del brazo y la hacía girarse.
- ¿Por qué juegas conmigo de esta manera? – sollozo Elena no pudiendo evitar que las lágrimas rebozaran por sus mejillas.
- No lo hago – habló Damon secando sus lágrimas con los pulgares – Sólo fue un estúpido baile – se encogió de hombros.
- No es sólo eso – Elena agachó la cabeza – No sé qué esperar cuando estoy contigo, en que creer.
- Elena, Rebecka no me importa – Habló Damon y la beso tratando de transmitirle todos los sentimientos que ni el mismo podía entender. Damon acomodo las manos en su espalda para atraerla hacia sí y Elena jadeo dándole a Damon la oportunidad de introducir su lengua en la boca de ella. Ella sabía dulce, a alguna extraña combinación entre fresas y salvación, la salvación que el buscaba, la tranquilidad que necesitaba y él sabía más amargo, a lujuria, a hombre, a pecado, a el pecado en su forma más pura.
Sus labios se movían, fusionándose en uno, dando paso a un millón de sensaciones, dando paso a ese sentimiento tan extraño que ninguno de los entendía, dando paso al placer, a los escalofríos, a lo que puede llegar a prometer un beso.
Se separaron lentamente, sus almas lloraban por la pérdida de contacto, se extrañaban tanto la una a la otra, que el separarse les causaba un dolor más allá de lo físico.
- Nadie puede lograr que mi corazón este como esta – Damon tomo una de las manos de Elena y sin soltarla se la llevo a su corazón él cual latía desenfrenado, mientras ella respirara dificultosamente en busca del aire que sus pulmones le reclamaban.
- Nadie puede hacerme sentir como tú lo haces – Damon acomodo su mejilla en la de ella.
Elena sobrepasada por todos los sentimientos que la embargaban trato de alejarse, de no caer en donde ya había caído hace mucho tiempo y sus labios se movieron antes que su cabeza razonara las palabras.
-Te quiero, Damon- susurro despacio, tanto que Damon no estaba seguro de si había dicho las palabras o simplemente se las había imaginado.
- Repite eso de nuevo – se alejó Damon buscando sus ojos.
- Te quiero, Damon – ahora lo dijo con más seguridad.
Damon sonrió y volvió a besarla varias veces, separándose de ella para poder entrelazar sus manos y guiarla adentro.
La fiesta estaba en su pleno apogeo así que nadie vio a la pareja dirigirse escaleras arriba hacia la habitación de Elena.
Cuando entraron, Damon cerró la puerta observando la hermosa espalda de Elena a través del vestido, se acercó lentamente hacia ella y tomo su pelo para acomodarlo en un solo lado, Elena lo acarició y su respiración se detuvo cuando Damon beso su hombro, Elena trato de respirar y ladeo un poco más la cabeza para darle espacio a los besos de Damon, las manos de Elena estaban tomando su larga melena y los brazos de Damon acariciaban lentamente sus costados, deslizándose a sus pechos de vez en cuando.
Mientras seguía besando la parte de su hombro el ojiazul deslizo el cierre del vestido despacio y a los segundo el vestido cayó en un charco a los pies de Elena. Sus pechos quedaron al aire y sus pezones se endurecieron aún más por la brisa fría. Esta tembló, Damon se percató y hablo en su oído.
-Confía en mi – beso su mejilla – Tranquila- volvió a hacerlo.
Damon se arrodilló lentamente dejando pequeños besos y mordiscos por su espalda a medida que bajaba, Elena gimió nerviosa. Damon lamio su espalda baja y Elena no puedo evitar gemir su nombre, mordió y beso sus glúteos despacio, para luego girar a Elena.
Esta miro hacia abajo y sus dedos solos acariciaron su mejilla para luego acariciar su pelo, Damon beso su montículo por encima de la ropa y ella soltó el aliento que estaba conteniendo, el empezó a besar su estómago mientras sus manos acariciaban sus muslos y su trasero.
Elena estaba abrumada por todas las sensaciones que estaba sintiendo, sus rodillas amenazaban con ceder mientras Damon besaba y lamia delicadamente su estómago cuando este se levantó y paso sus labios despacio por uno de sus pezones Elena sintió que sus piernas la abandonaban, pero para su suerte Damon la tenía sujeta de la cintura.
ÉL metió uno de sus pezones a su boca y chupo, al mismo tiempo acariciaba su otro pezón con la mano, Elena no podía ayudarse a no emitir pequeños gemidos. La humedad entre sus piernas aumentaba, con cada mordisco, con cada lamida que Damon le daba a su pezón, Elena echo la cabeza hacia atrás mientras que las sensaciones aumentaban y tomo la cabeza del moreno en sus manos, para evitar que dejara de darle el placer que le estaba dando.
Damon paso al otro pezón y su corazón ya martilleaba con fuerza en su pecho, una cálida sensación se acumulaba en su vientre y cuando Damon tiro al mismo tiempo de sus pezones, pequeñas corrientes comenzaron a viajar por su espalda.
Damon la tomo de la mano y la llevo a la cama, cuando esta se sentó, el hombre tomo una de sus piernas y comenzó a besar desde el tobillo hacia arriba mientras que con su mano acariciaba la parte posterior de su rodilla, repitió el mismo patrón en la otra pierna. Cuando llego a su ropa interior lamió entremedio de sus piernas por sobre esta y las piernas de Elena temblaron.
Damon tomo su ropa interior y la deslizo por sus piernas, a los segundos se acercó y separó los muslos de Elena, ella se apoyó en sus codos para poder mirar lo que Damon le iba a hacer, este emitió su sonrisa torcida antes de bajar y lamer la unión entre su muslo y uno de sus labios, Elena enrojeció.
Al sentir su lengua cálida cerca de su sexo Elena se dejó caer a la cama, cuando Damon separo sus labios con dos dedos y pasó su lengua por su sexo, Elena gimió y agarro las sabanas con una mano mientras que con la otra agarraba la parte posterior de la cabeza de él.
-Damon – gimió Elena a medida que este lamia, mordía, chupaba y besaba sus labios, evitando su clítoris, el cual latía en necesidad.
-Damon, por favor – volvió a gemir y allí recién Damon se apiado de Ella y tomo su hinchada protuberancia en sus labios, succiono y la golpeteo con su lengua, mientras Elena movía la cabeza de un lado al otro por las sensaciones que su cuerpo sentía.
Damon por su parte amaba el sabor de ella en su boca, había encontrado su nuevo paraíso entre sus piernas. Los gemidos de Elena, lo endurecían a cada segundo, su miembro palpitaba y quería ubicarse en donde estaba su boca en estos momentos.
Sabía que la liberación de ella estaba cerca, pero era egoísta y le encantaba escuchar su nombre salir de sus labios con necesidad. Cuando ya Elena casi sollozaba, introdujo su lengua en su apertura y paso su pulgar por sobre su clítoris, dejando a Elena irse.
Elena explotó más fuerte de lo que nunca lo había hecho, su cuerpo se tensó, se arqueo y su respiración quedo atrapada en su garganta a medida que su orgasmo la destruía en mil pedazos. Damon seguía lamiendo todo lo que ella le daba y el cuerpo de Elena seguía tiritando con las pequeñas secuelas de lo que había vivido hace algunos minutos atrás.
No me maten lo otro sigue en el otro cap :D… ¿algún review?
