Holaa :D
Marthag: trate de enviarte un PM, pero tienes bloqueada la opción ., que bueno que mi fic te haya alegrado el día…. Estamos para servirle :D Y por eso este capitulo va dedicado a ti… Sé lo difíciles que pueden ser los días en la facultad, pero hay que ponerle todo el animo y no rendirse… Siempre van a ver obstáculos, la ideas es sobrepasarlos y si no podemos… volver a intentarlo

Lem: Te explico… Entiendo lo que me dices, es de lo mismo que me quejo yo con respecto a otros fics, pero siempre he encontrado que como tu dices "Un te quiero" y un "Te amo", son dos cosas completamente diferentes, un te amo es una palabra y un sentimiento fuerte, y siempre he pensado que no puedes llegar y decir "Te amo" de buenas a primeras…. Pero los te amos, vienen mas adelante…

Eterna soñadora: Siii, si vi el final de temporada "jue horrible" , Estoy viuda desde hace una semana "BringsDamonbacknow, Es mi pareja favorita deTV. Estoy tratando de mantener la esencia de Damon en la historia, porque es lo que hace a Damon… simplemente Damon.
No sé que planean las mujeres que persiguen a Damon, veremos más adelante. Pero Elena sacara las garras por su hombre, de eso no te preocupes.
Pd: Luna y sol... Aún no es el momento.

Tenia el capitulo listo el sabado, pero no pude subirlo antes, lo siento.

Adevertencia: Este capitulo contiene escenas para personas maduras, ya sea material sexual, lenguaje grotesco.


En una habitación oscura, a eso de la medianoche, una pareja se encontraba descansando sobre un escritorio, el cual habia sido testigo de la pasión de estos. Ella se encontraba a horcajadas sobre él, recostada sobre su pecho, los dos respiraban agitadamente, aún unidos de la forma más íntimamente posible.

- Creo que la segunda ronda estuvo mejor que la primera, ¿No crees? – Damon hablo acariciando la espalda baja de Elena con la yema de los dedos.

- Aja – Elena asintió con la cabeza, demasiado relajada como para hacer otra cosa.

- Me encanta estar así contigo, pero mi espalda me está matando, ¿Qué te parece si vamos a mi habitación, nos bañamos y nos acurrucamos en la cama? – Elena levanto la mirada.

- ¿Tu habitación? – pregunto preocupada.

- Claro, donde más sino – contesto y le beso la nariz. Ella asintió y se levantó, al separarse ambos notaron la pérdida de su unión.

Él acarició las heridas de sus brazos, echas por sus uñas por culpa de las alucinaciones, para descender un poco más, la tomó de la mano y comenzó a dirigirse a la puerta desnudo.

- Espera, necesito mi ropa – dijo ella tirando de su mano. El levanto una ceja no entendiendo el porqué.

- No puedo andar desnuda caminando por la casa – ella le contesto. Comenzó a buscar su ropa por la oscura habitación. Él encendió la luz.

- No sería un castigo verte así a menudo – ella se sonrojo, cogió la remera de Damon que estaba más próxima, se la puso y se acercó a él.

Caminaron hacia su habitación y al entrar lo primero que captó la atención de Elena fue la enorme cama que estaba en el centro de la habitación, compuesta por cuatro pilares de caoba tallada y blancas sabanas. Comenzó a dirigirse a ella, hipnotizada.

-No, no, no, primero una ducha – la tomo de la cintura y la llevo hacia el baño, al llegar él abrió el grifo, se dio la vuelta y ayudo a Elena a terminar de sacarse la remera, beso sus labios y entraron a la ducha, la cual estaba hecha de cristales.

Damon tomo el jabón, lo restregó y comenzó a lavar la espalda de Elena mientras ella se abrazaba a él. Al Damon terminar ella hizo lo mismo, después salieron de la ducha, se secaron entre caricias y se acostaron desnudos en la gran cama, mirándose.

- Elena, yo… me olvide de usar protección, pero estoy limpio, hace un mes me hice los exámenes corres… - ella lo interrumpió llevando el dedo índice a sus labios.

- Tranquilo, la primera vez que estuvimos juntos nos cuidaste, no estoy preocupada por eso – Elena acaricio su mandíbula con los dedos y busco sus labios, se besaron una vez más, lentamente, sin apuro, solo sintiéndose, saboreándose, amándose.

No había posibilidades de un embarazo no deseado, tanto Elena como Damon sabían que ella estaba bajo un tratamiento de anticoncepción que la mansión le había dado en su primer día.

Terminaron de besarse, se abrazaron y se quedaron dormidos, sintiéndose completos, tranquilos, y no pudiendo recordar un momento de mayor felicidad del que estaban viviendo.

Abrió los ojos y comenzó a estirarse, sonriendo al sentir un cálido cuerpo tras ella, se quiso girar y una mano en su cintura no se lo permitió.

- Buenos días – su voz fue una caricia, Damon la apretó un poco más contra él.

- Sí que son bueno – balbuceo él besando su hombro desnudo y subiendo con pequeños besos hacia su oreja.

Sus yemas curiosas acariciaron su vientre plano y subieron por sus costillas hasta tocar la parte externa de su seno, ella suspiro y se pegó un poco más a él.

- ¿Cómo dormiste? – le preguntó ella tiernamente.

- De maravilla – contesto, sus besos y sus manos no pararon.

Sus manos siguieron tocando, amasando su seno para luego acariciar su pezón, lo tomo entre sus dedos y lo hizo rodar. Ella movió un poco su trasero contra él y este suspiro en su oreja.

Ella giro la cabeza y lamió desde su mentón hasta su labio inferior, mirándolo a los ojos al terminar.

- Creo que no soy el unico que amanecio de buen humo - Damon se lanzó a sus labios y ella llevo su mano más cercana a su negro cabello.

Damon volvió a bajar desde su pecho a su vientre y Elena tomo su mano guiándolo hacia donde más lo necesitaba. Él comenzó a pasar los dedos superficialmente entre sus labios sin tocarla en realidad.

- Damon, no juegues – jadeo ella en sus labios y presiono su mano contra la de él para hacer presión sobre su clítoris.

Comenzó a estimularla, penetrándola con sus dedos a los segundos mientras volvía a besar sus labios y su cuello, ella bajo la mano que tenía en su nuca y la llevo hasta su miembro.

-Eso se siente bien – jadeó Elena, al Damon curvar los dedos dentro de su vagina.

Damon al sentir como comenzaba a tensarse Elena, saco sus dedos, ella gimió al sentir la perdida.

-Junta tus piernas y acerca un poco las rodillas a tu pecho – Damon susurro mordiéndole el lóbulo de la oreja, mientras se apoyaba sobre su codo, ella obedeció sin chistar.

A penas lo hizo, él la penetro lentamente, ubicando las manos en su vientre, adoptando un posición conocida como romántica por la forma en que los cuerpos de los amantes se amoldaban.

Jadearon al sentir como ella lo recibía y al sentir como se estiraban sus paredes vaginales.

Los movimientos eran suaves y coordinados, no había nadie que los apurara, solo estaban ellos, acariciándose y besándose.

La noche pasada todo había sido intenso, rápido y demandante porque lo necesitaban, pero ahora querían conectarse de una manera más tierna, querían sentirse y disfrutarse.

Damon volvió a frotar en círculos el clítoris de Elena y ella empezó a sentir su orgasmo demasiado cerca. Alcanzó su primer orgasmo, la postura permitía que su pene rozara su punto G.

Este hombre iba a acabar con ella.

-Si amor, siéntelo – susurro Damon en su oído, respirando y entrando despacio en ella alargando su orgasmo, mientras lamia su cuello.

Elena gimió al sentir a Damon tomar su pierna y ponerla sobre su cadera, haciendo palanca con esta la penetro adoptando una posición diferente.

- ¿Estas incomoda?- le preguntó, porque él sabía que se necesitaba una alta flexibilidad, pero ella solo negó con la cabeza y jadeo moviéndose un poco más rápido contra él.

- Eres tan hermosa, tan estrecha – le susurro al oído aprovechando al máximo la posición que le daba un contacto directo con ella.

La penetración, no era muy profunda, pero la humedad, el calor, el deseo y los gemidos de ella fueron suficientes para que el cosquilleo en la espalda de Damon le diera la señal de que se iba a venir con unas pocas penetraciones más.

- Ah, Damon, si – jadeo Elena, cuando su orgasmo llego junto al de él.

Después de su sesión de sexo mañanero se bañaron y Damon bajo las escaleras primero. Elena termino de vestirse y lo siguió al rato, ocultándose en las escaleras al escuchar a los chicos hablar.

- Oh, vamos hombre, una pequeña fiesta, nada más – trataba Enzo de convencer a Damon.

- No lo creo, "pequeño" no se encuentra en tu vocabulario.

- ¿Cuántas veces se cumplen veinticuatro años? – preguntó Ric y pasó una mano sobre sus hombros.

- Este fin de semana, será nuestro. Club, chicas, bailes y alcohol, ¿Hay algo mejor? – los chicos se carcajearon y Damon comenzó a acostumbrarse a la idea.

Estaba sentada en una cafetería del centro comercial esperando a que llegara Caroline ¿Qué se supone que le regalaría a Damon?

- Hola, Elena – Caroline llego y la saludo.

- Hola, ¿Por qué tan feliz? – Elena preguntó, su amiga estaba radiante. Esta solo se encogió de hombros.

- Ahora dime, ¿Qué necesitas?, fuiste bastante misteriosa cuando hablamos esta mañana- Caroline se sentó y tomo un poco de agua.

Elena decidió que ya era hora y le conto de su "relación" con Damon, los altos y los bajos, las peleas, las razones de estas y por qué necesitaba su ayuda.

Los ojos de Caroline brillaron cuando Elena le comento lo que la atormentaba.

- Elena, creo que tenemos el regalo perfecto – sonrió y aplaudió feliz – Tú déjame todo a mi.

Elena se pasó lo días siguientes lo bastante misteriosa, desayunaba con Damon en la mansión y se iba para luego llegar en la noche a cenar. Hablaban, hacían el amor y se iban a acostar de nuevo.

Cuando le comento que iba a salir con los chicos ella no pareció molestarse, le contesto con un asentimiento, él se acercó y le dio un casto beso de despedida, ella lo correspondió y siguió viendo la película que estaban emitiendo.

Damon estaba desconcertado.

- Oh, vamos Damon – los chicos entraron al club de strippers – Quita esa cara y observa esos hermosos traseros – Will era el más animado.

- Esta es tu noche, elige la que más te guste – le dijo Enzo, Damon negó con la cabeza y se dirigió a la barra, Ric solo lo observaba sabía que cosa o mejor dicho persona estaba ocupando la cabeza de Damon.

¿Será que Elena se había molestado porque él había salido? No, no podía ser eso, cuando se lo dijo ella estaba de lo más animada, en verdad, no le tomo mayor importancia. Y él no la tenía en el prototipo de mujer controladora.

El club estaba en su mayor apogeo, mujeres bailaban en las barras o en el escenario, los tragos y el dinero corrían libremente, conocía el ambiente, se desenvolvía en él.

Los hombres miraban embelesados a la preciosidad rubia que no tenía nada más que la parte de abajo de su traje, sus pechos grandes y firmes se alzaban orgullosos, mientras ella bailaba en el escenario.

Pero eran demasiado grandes... y los pezones era demasiado oscuros, no eran tan hermosos como los de Elena.

Dios, tenía problemas.

Bebieron, rieron, hablaron y miraron a las chicas, llegada la media noche Ric le pasó un vasito de vodka a Damon.

- Feliz cumpleaños, Hermano – brindaron y apuraron sus tragos.

- Ahora vamos por tu regalo – Enzo levanto las cejas varias veces.

Empezaron a caminar hacia los ambientes privados.

- No lo creo – dijo Damon tratando de darse la vuelta, pero Enzo le paso un brazo por los hombros.

- Oh, vamos, no puede ser tan malo tener a una linda chica bailando en tus piernas.

Damon negó con la cabeza y se dejó guiar. No podría luchar contra sus amigos cuando se les metía algo en la cabeza.

Las manos de Elena sudaban, su corazón martillaba contra su caja torácica, los nervios se la estaban comiendo viva. Estaba limpia desde hace unos días, pero dejar la droga no era algo fácil, se sentía nerviosa y necesitada, pero podía hacerlo… por ella, por Damon, por la gente que la rodeaba.

Cuando Caroline sugirió que le hiciera un baile a Damon, se había reído con tantas ganas que el estómago le había dolido, pero ella comenzó a explicarle que era amiga de unas chicas del club y que podría ser una idea completamente viable.

Caroline había hablado con Enzo, extrañamente esos dos estaban bastante cercanos y habían arreglado todo entre ellos, la idea era darle una sorpresa a Damon.

Cuando terminaron de arreglarla, todas las chicas en el camarín, incluyendo ella estaban igual de nerviosas, le habían enseñado unos cuantos pasos con la barra, otros más para hacer una lap dance y uno que otro paso.

No se acordaba de ninguno.

- Elena, lo harás bien – Caroline la animo.

La llevo hasta un cubículo apartado, el cual tenía un sillón redondo y una mesa de la misma forma, una luz azul iluminaba la habitación.

"Suerte", había susurrado Caroline dejándola detrás de una cortina después de pasarle un antifaz.

Respiro profundo y se sentó sobre la mesa en el lado opuesto a la puerta, le dio la espalda a esta y se puso el antifaz que le había dado Caroline.

¿Y si Damon no llegaba?¿ Y si entraba cualquier otro hombre?, se obligó a respirar y a mantener la calma. Escucho risas y pasos, ubico su cabello en un lado de su hombro.

Era un baile nada más, no tenía porque considerarse infidelidad ¿o sí? Los chicos lo arrastraron hacia una de las habitaciones y lo empujaron, cuando quiso darse la vuelta, habían cerrado la puerta, Maldita sea.

Disfrutare el regalo de cumpleaños, es una baile, se decía para si mismo.

Camino, atravesó la cortina y su respiración se detuvo, el perfil de una desconocida chica lo recibió, unos zapatos de tacón negros adornaban sus pies, observo sus piernas cruzadas, para luego subir por su estómago plano hasta sus pechos, la chica tenía la cara ladeada, hacia el lado opuesto.

No lo dejaba ver su cara.

Se sentó y observo la espalda desnuda de la chica, su mirada siguió bajando hasta un par de hoyuelos cerca de su trasero para terminar con un pequeño biquini negro, trago dificultosamente, quería a Elena, pero esta chica lo había dejado duro en dos segundos.

La música comenzó a sonar, observo como la chica levanto un brazo despacio y lo dejo sobre su cabeza, para después levantar el otro, los bajo despacio y meneo sus caderas, se bajó de la mesa caminando hacia donde estaba él. Frente a él bailo y se movió.

Cuando Damon fue a tocarla, ella se escapó de su mano y negó con la cabeza coqueta, un antifaz negro cubría la mitad de su cara, volvió a acercarse y un lunar cerca de su ombligo llamo su atención… se le hacía familiar, empezó a observar con más detenimiento y toco su cabello cuando ella le dio la espalda para apoyarse sobre la mesa con las manos y darle una buena vista de su trasero al bajar en un sensual movimiento.

Otro lunar en su muslo le confirmo un poco más lo que creía saber, pero aún faltaba algo.

Cuando ella se sentó sobre su regazo él dejo que ella le bailara y rozara sus senos por sobre su pecho, cuando la acarició ella no pareció inmutarse, en realidad si observaba cuidadosamente a ella parecía gustarle su toque.

Cuando se fue a levantar él la tomo por la cintura, la miro directamente a los ojos y después de sonreír, se acercó a su oído.

- Sabes que me pueden demandar por tener a menores de edad dentro de un club – le dijo tirando del lóbulo de su oreja.

Ella sonrió y beso su áspera barbilla.

- Feliz Cumpleaños, amor – le dijo, él le quitó el antifaz para poder besarla libremente.

Salieron tomados de la mano, luego de que Elena terminara su baile y se vistiera, no podían dejar de acariciarse y besarse en su camino a la barra. Llegaron y los chicos se carcajearon.

-No tienes porque agradecerme – hablo Enzo, moviendo los hielos en su vaso – pero si debo pedirte que me presentes a la hermosa dama que te acompaña - estiro su mano hacia la de Elena.

- Mantén tus manos tranquilas, Enzo – hablo Damon apoderándose de la cintura de Elena – Elena este es Enzo, Will y ya conoces a Ric – Elena los saludo y rió con ellos.

- Vuelvo al tiro – le susurro Elena en el oído al rato, le dio un beso en la mejilla y camino hacia donde estaba Caroline, en su camino se cruzó con Rebecka.

- Esta es una fiesta privada – le hablo Rebecka – ¿Estas con Damon?, tan difícil es alejarte él, creí que te lo había dejado claro – Elena trato de esquivarla, pero ella volvió a ponerse en su camino – Fuera, él no te pertenece, perra. ¿No lo entiendes?

- Apártate de mi camino – Elena la encaró ya estaba aburrida del abuso que ejercía Rebecka sobre ella – Tú eres la que no entiende que él no quiere nada contigo y que si lo tuvo fue porque era lo que tenía a la mano, no debía esmerarse mucho para tenerte de rodillas ¿O sí?, ¿Tan difícil es alejarte de él?

Contenta por la expresión en la cara de Rebecka, siguió caminando hasta llegar a donde Caroline, teniendo una confianza para ella desconocida hasta ese momento.

Le conto a Caroline como había salido todo y volvió a Damon, él cual hablaba con Rebecka, esta le coqueteaba descaradamente, él la vio justo cuando ella decidió darse la vuelta y dirigirse al baño, se separó de la rubia y fue tras ella.

Elena entro al baño de mujeres, pero a Damon no pudo importarle menos y la siguió.

- Elena – se acercó a ella que estaba apoyada en el lavamanos respirando profundamente, ella se alejó.

- Déjame tranquila, Damon – lo ignoro.

- Nena, no dejes que te afecte – trato de nuevo, pero ella lo empujo.

-¿Te afecta a ti? – él se rió y negó con la cabeza, pasándose las manos por el cabello.

Le entretenía esta Elena celosa.

Elena se acercó a él, lo empujo contra la pared y tiro de su camisa abriéndola, para luego darle un agresivo beso en los labios, él se río en medio del beso, pero no por eso dejo de besarla.

Se encontraba caliente por el baile que le había hecho Elena, así que cuando ella bajo una de sus manos y comenzó a desabrocharle el cinturón, él la empujo contra el lavamanos y la levanto para sentarla en el mueble de este.

Mientras ella acariciaba su pecho, él levanto su falda tiro su ropa interior a un lado y comenzó a acariciarla. Cuando la sintió lo bastante húmeda, la penetro bruscamente y ella arrastro las uñas por su espalda arañándolo en el camino y soltando un gemido de satisfacción, el apoyo una de sus manos en la pared y la otra la uso para sujetar su pierna alrededor de su cadera.

Tan concentrado estaba entrando y saliendo de ella que no escucho que alguien abrió la puerta, pero Elena si, y al abrir los ojos vio como Rebecka observaba la escena.

Elena saco la zorra que tenía dentro y gimió exageradamente al mismo tiempo que mordía el lóbulo de Damon, logrando que este acelerara sus embestidas.

Se movió contra él y se tensó al sentir como el recibía su orgasmo, por el morbo que le daba la situación igual se corrió y respondio el beso que le dio Damon. Sin embargo, ante todo esto, no dejo en ningún momento de mirar a Rebecka a los ojos y sonreír cuando ella se marchó con la cabeza gacha, dándole a entender a quien pertenecía Damon ahora.

Este cap, va por partida doble :3

Le doy la bienvenida a los nuevos seguidores.

Gracias a mi beta y a ale :D