La historia es mía... Y Obviamente los personajes son de nuestra increíble Stephanie Meyer.
Capitulo 12
Disculpas y Verdad
- Lo siento, no quisimos asustarte - Dijo la hermosa voz de Alice. Miré a su lado, ahí estaba Rose, Esme, y Emmett.
Todos me miraban con ternura pero miedo a la vez, podía ver en sus hermosos ojos dorados que esperaban mis palabras, no entendía como era que habían entrado en la habitación, menos como sabían donde me encontraba, pero francamente no me importo. Solté la toalla que tenían en la mano y corrí a los brazos de Esme. Mi abrazo creo que la sorprendió, ya que al cabo de unos segundos sentí sus brazos en mi espalda
- Lo siento tanto… No quise dañarlos así, pero…
- Nosotros somos los que venimos por las disculpas enana - Interrumpió mi discurso Emmett. Esme se alejo de mí con sus ojos brillando, me dio un beso en la frente.
Abracé a Rose, luego a Emmett y finalmente a Alice. Me senté en la cama observándolos, mientras ellos me sonreían.
- Tal y como dijo Emmett, somos nosotros quienes venimos por las disculpas, pequeña… Sabíamos que tendríamos que contarte la verdad, pero no sabíamos cuando hacerlo, menos después de todo lo que has pasado - Dijo Esme.
- Lo sé Esme, pero no quiero que ustedes se sientan culpables por no haberme contado Dije.
- Pero es que es necesario cariño… Nadie eligió ser lo que es, y créeme que jamás me he arrepentido de nada, ya que conocí al hombre más increíble que puede existir, gracias a él soy feliz, y gracias a él estoy viva. Como también gracias a él tengo una familia, una familia que siempre desee - Decía Esme con amor mirándonos a todos
- Y no quiero que pienses eso Esme, sé todo - Dije haciendo que ellos me miraran incrédulos.
- Eso es lo que yo quiero saber… ¿Cómo es que supiste lo que éramos? ¿Qué fue lo que te hizo ver la verdad? - Pregunto Rose. Yo la miré y le sonreí.
- La historia… Tú historia Esme - Dije mirándola. Esme primero me observo y luego abrió sus ojos sorprendida para finalmente sonreír
- ¿Renne te la contó? - Pregunto y asentí.
- Cada noches, desde que tenía 5 años, hasta los 8 más o menos - Dije recordando - Siempre hubo algo cuando era más pequeña que me hacía compararte con esa princesa que mamá me contaba, pero ella solamente se reía cuando hacía esa comparación, pero lo que jamás creí era que esa historia era cierta, hasta ahora - Dije sonriendo con pena.
- ¿Qué historia? No entiendo nada - Dijo Emmett frustrado sentándose a mi lado.
- La historia de Esme, como Carlisle la salvó… Mamá siempre me contó que una princesa que había estado a punto de morir por una pena muy grande que sufrió, pero fue salvada por un ángel, pero no era un ángel cualquiera, era un ángel que tenía características particulares, él era un vampiro.
- Vaya historia para dormir te contaba tu madre - Dijo riendo Emmett. Rose se acercó y le pego un codazo en el estomago. Yo reí.
- Con el pasar del tiempo esa historia la olvide, pero el día que me diste el regalo Esme, cuando te quede mirando y tu preguntaste que era lo que pasaba, esa historia vino a mi mente como si nada, por eso me fui a mi habitación, pero eso estuve así, me sentí extraña, no lo sé - Dije recordando.
- ¿Por eso supiste todo? - Pregunto Rose.
- No, no fue ahí cuando me di cuenta. Esa noche soñé con mamá, ella me decía que no debía temerles, que debía volver. Cuando desperté no entendí el sueño, y baje a tomar jugo, fue ahí cuando los encontré a todos en la cocina, lo que me pareció extraño e inconscientemente me hizo sentir desconfiada. Y luego pasó lo del corte, como desaparecieron todos tan rápido. Cuando Carlisle me curó subí a mi habitación y los escuche hablando - Dije mirando a Rose, Alice y Emmett algo avergonzada.
- Oí cuando Edward decía que si ustedes no hubieran estado ahí el me hubiera matado. Me asuste es cierto, por eso me aleje de ti Rose cuando te quisiste acercar. Entre en mi habitación y miré la foto de mi familia, miré a mamá y fue como una especie de Flash back, ya que me veía en la casa de Galena, cuando ella me contaba la historia, cuando hablábamos de las características de ese ángel, ya que yo creía que ustedes - Dije mirándolos con un poco de nerviosismo - Los… Vampiros… - Dije en casi un susurro - Todos eran malos, pero mamá me dijo que no, que la diferencia estaba en sus ojos - Sentí como Esme suspiraba.
- Pero aún así sentí miedo, quería salir de ahí, me sentía extraña, fue como un impulso, ya que más que miedo, me dio pena, porque sentí como no confiaron en mí… Por eso sus actitudes, por eso no comían, por eso jamás se ven cansados, por lo que son - Dije mirándolos seria. Rose, Alice y Emmett se largaron a reír mientras que Esme se acerco a mí y me abrazo.
- Lo sentimos cariño… Créeme que me dolió mucho ver como saliste de casa, siento haberte mentido. - Dijo Esme con la voz quebrada.
- No Esme, soy yo la que lo siente, sé que jamás me hubieran hecho daño y que jamás lo harán, siento haber salido así de casa, haciéndoles creer que yo les temía, aunque quizás si sentí miedo en un principio.
- Cualquier lo tendría Bells - Dijo Rose sonriéndome.
- Lo siento, de verdad - Dije con lágrimas en los ojos. No entendía como podían ser tan buenos conmigo, después de todo lo que los he hecho pasar.
- Disculpas aceptadas - Dijo riendo Emmett que recibió un golpe en la cabeza tanto de Alice como de Rose.
- Si que eres observadora enana, jamás lo creí - Dijo Emmett mirándome con una sonrisa picara, yo sonreí… Y fue ahí cuando las preguntas las debía hacer yo ahora.
- ¿Cómo supieron donde estaba? ¿Cómo entraron aquí? - Pregunte. Todos miraron a Alice y ella sonrió.
- Siempre supe que venías a Galena, desde que te vi en las escaleras de la casa - Dijo sonriendo.
- ¿Cómo? - Pregunte intrigada.
- Cariño… Mmm… Hay cosas que debes saber - Dijo Esme sonriéndome. - ¿Cómo cuales? - Pregunte.
- Alice puede ver el futuro enana, por eso supimos donde estabas, y también supimos el porque te ibas, por eso no te retuvimos, porque sabíamos que necesitabas espacio - Dijo Emmett.
No se cual habrá sido mi cara pero todos se largaron a reír.
- ¿Tu ves el futuro? - Pregunte y ella asintió.
- Yo veo el futuro, Rose ve los lazos de las personas, los que hubieron, los que hay y los que posiblemente habrán, Jasper en cambio percibe los estados de ánimos - Dijo Alice. Yo la miré.
- Por eso el siempre me preguntaba que me pasaba cuando algo me estaba pasando - Dije enredada.
- Así es, el percibe los estados como también los puede cambiar, te tranquiliza o te puede hacer enojar.
- Genial - Murmure.
- ¿Alguien más tiene esos poderes? - Pregunte incomoda. Emmett se largo a reír.
- No son poderes enana, son dones, aunque claro esta que el único que posee poder de todos soy yo - Dijo guiñándome un ojo, yo me reí.
- ¿Poder? Ósea que no posees ningún don - Afirme. Rose, Esme y Alice se rieron mientras que Emmett se ponía serio.
- A ver enana, si eres tan observadora, dime, ¿Qué crees que poseo yo? - Dijo desafiándome. Yo levante una ceja, lo miré por unos segundos, y lancé lo primero.
- Mirándote, claro está que tu poder es la ¿fuerza? - Pregunte. Emmett me miro serio y camino hacia el balcón mientras Rose se reía.
- ¿Dije algo malo? - Pregunte - No Bella, es solo que adivinaste, ese es el "poder de Emmett" - Grito Alice. Sentí el bufido molesto de Emmett desde el balcón.
- ¿Y tú? - Le pregunte a Esme que se encontraba a mi lado.
- Nada especial cariño - Dijo sonriéndome - Oh vamos Esme… Ella posee el don de amar incondicionalmente y por sobre todas las cosas - Dijo Rose mirando primero a Esme y luego a mí.
- ¿Alguien más? ¿Carlisle o Edward? - Dije este último nombre con algo de pena.
- Carlisle posee el don del autocontrol, jamás hemos conocido a alguien con un autocontrol tan grande como él - Dijo Alice.
- Y bueno Edward - Dijo Emmett como si siempre hubiera estado ahí, su mirada de picardía era directamente a mis ojos.
- Edward puede leer los pensamientos de todos - Dijo feliz. Mi cara automáticamente se puso roja, al recordar las discusiones que teníamos y lo que pensaba cuando lo veía, aún bajo la mascara de odio que le mostraba. Rose se largo a reír.
- Tranquila Bella, no sabemos como pero tú eres la única a la que Edward no puede leerle la mente - Dijo Rose tranquilizándome.
- ¿No puede? - Pregunte más aliviada.
- No, eres la única, y es algo extraño, pero créeme que te envidio - Dijo sonriendo.
Estuvimos un largo rato ahí, sentados todos en la cama hablando, les pedí disculpas todas las veces que fue necesario, ellos me contaron todo, era algo que tendría que digerir de a poco pero que con lo que sabía podría vivir, por algo mamá me había contado esa historia, quizás ella siempre supo que yo llegaría donde Esme y solamente me preparo para eso.
- Esme… Tengo una duda - Le dije mientras que Emmett y Rose habían bajado a comprarme algo para comer.
- Si cariño, dime - Dijo Esme. Alice se sentó a mi lado.
- ¿Tú no eres prima de mamá cierto? - Pregunte. La cara de Esme se puso seria, pero luego pude notar algo de vergüenza en ella.
- ¿Por qué crees eso? - Pregunto algo nerviosa caminando por la habitación.
- Porque primero, mamá siempre hablaba de ti como algo especial, hablaba de la misma manera en que yo hablaba de Tomy a los demás, segundo, porque tienes rasgos muy parecidos, pero distintos a la vez, es algo extraño, pero hay gestos que me hacen recordarla a ella cuando te veo, y tercero… Nunca conocí a ninguna Tía Emma, que mamá decía que era tu mamá supuestamente, ya que una vez oí a mamá hablar con la abuela Marie sobre sus hermanos, y ella solo nombro a hombres, pero a ninguna Emma, jamás le pregunte a mamá, y luego se me olvido con el tiempo… Pero ¿sabes? Siempre he sospechado, aunque suene absurdo que ustedes son hermanas - Dije mirándola.
Esme se paro en seco y me miro con una tierna sonrisa, haciendo que viera como tantas veces a mamá reflejada en ella.
- Eras… Su… ¿Hermana? - Pregunte atónita.
- Iré con los chicos - Dijo Alice saliendo de la habitación. Esme se sentó a mi lado y me sonrió.
- Yo sufrí mucho cuando perdí a mi bebé a los 28 años, estaba tan cegada por ese dolor que no pensé en el dolor que le causaría a mamá. Era su única hija, y tras mi supuesta muerte años después ella se entero que tenía un embarazo de 5 meses, en donde nació Renne. Siempre estuve al pendiente de ella, ya que mamá corría riesgos debido a la edad, pero todo salió bien, Renne nació sana, y mamá quedo bien. No me acerque a mamá porque todos me creían muerta, además la llegada de Renne hizo mi muerte fuera menos dolorosa para nuestros padres.
- Ósea que si eres mi tía - Afirme con alegría a pesar de lo extraño de la situación. Esme me miro y sonrió.
- Si soy tu tía, pero ahora tu mamá, aunque jamás reemplazaré a Renne. - Dijo.
- Sé que no lo harás, ambas son distintas, pero iguales a la vez… Mamá sabía que tú eres su hermana ¿no? - Pregunte y Esme asintió.
- Si, cuando tuve el control suficiente para estar cerca de ella que fue cuando Renne tenía unos 3 años, cada noche la visitaba mientras mamá dormía, fue así como de a poco le fui contando la verdad, le conté lo que era, las diferencias, y dejándole en claro que jamás nos debía temer.
- Tal y como lo hizo conmigo, aunque yo reaccione mal - Dije aún con algo de pena.
- Tranquila cariño, Renne siempre creyó que tú eras especial y más madura para tu edad de lo que muchas adolescentes lo eran, había olvidado que tú sabías las historia, jamás creí que Renne te la contara.
- Mi mamá era algo loca y atolondrada - Si que lo era, tú te pareces más a Charlie - Dijo Esme sonriéndome.
- Tomy se parecía a mamá - Dije recordando lo loco que era.
- Si, Tomás se parecía mucho a ella… Charlie nunca supo que yo era hermana de Renne, pero creo que al igual que tu él jamás se trago el cuento de que éramos primas - Dijo Esme riendo.
- No yo tampoco - Así lo veo cariño… Perdóname ¿sí?
- No tengo nada que perdonarte Esme, he sido una desconsiderada contigo y con todos, me han tratado estupendamente, me han ayudado en todo, y yo solamente los he hecho sufrir - Dije abrazándola.
- Todos sabemos lo que has pasado cariño, es por eso que entendemos tus reacciones, no tienes nada de que preocuparte - Me dio un beso en la frente justo cuando entraron Alice, Rose y Emmett con la cena, que más para una persona parecía para un regimiento entero.
- ¿Y eso? - Pregunte al ver la cantidad de comida que traían.
- Es para ti - Dijo Emmett.
- Pero no como tanto – Respondí incomoda al ver esa comida.
- Sabemos, pero resulta que no has comido nada, y no entiendo cómo es que no te has desmayado en todo este rato – Dijo en pos de regaño Alice, que me paso la bandeja y la coloco frente mío.
- Está bien - Respondí a regañadientes. Así pase el resto de la tarde, conversando, riendo, y aprendiendo más de ellos.
No sé en qué momento me quede dormida, pero lo último que recuerdo es haberme reído por una broma de Emmett…
Hola hermosas! Espero haberlas recompensado con un cap un poquito más largo que el de ayer, y bueno aqui me tienen, ya que como siempre estuvieron ahí al pie del cañon mis más fieles lectoras!
Esto lo hago solo por ustedes ya que lo merecen! Espero les guste el siguiente cap, ya que habra una sorpresa! Besitos y espero verlas mañana! Bye mis hermosas!
