La historia es mía... Y Obviamente los personajes son de nuestra increíble Stephanie Meyer.
Capitulo 13
Regreso
Desperté gracias al grito ensordecedor de Emmett a mi lado.
- Ya, ya… Te oí - Le dije media dormida aún.
- Te están esperando abajo las demás, yo solamente vine a despertarte, ya que o si no, nos quedaremos sin avión enana - Cuando oí eso me levante de un golpe, lo miré y Emmett estaba serio.
- ¿Qué hora es? - Las 4 de la tarde - ¿Qué? ¿Cómo dormí tanto?
- No habías dormido bien el día anterior enana, así que es normal, ahora vístete rápido, Alice te dejo la ropa lista, te esperamos abajo - Dijo dándome un beso en la frente y saliendo de la habitación.
Me fui a dar una ducha más que rápida, salí de ahí y me vestí con la tenida que Alice me tenía en la cama y que yo estaba segura que no había echado.
Efectivamente, cuatro de mis personas favoritas estaban esperándome en la recepción del hotel. Nos subimos al auto que era igual al de Carlisle y partimos. Pero no fue hasta que me di cuenta que íbamos en la dirección contraria al aeropuerto cuando hable.
- ¿Dónde vamos? - No querías irte sin visitar a tu Tomy ¿o sí? - Dijo Alice sonriente.
La miré y le sonreí aún más. Llegamos al cementerio donde solamente compre una rosa roja. Ellos me esperaron en el auto. Miré la tumba de mis padres, pero ya no sentía ese vacío del día anterior, ahora me sentía distinta, y sabía que ellos estaban ahí para cuando siempre los necesitara, les deje la rosa.
- Cada paso que dé, cada decisión que tome, será por ustedes, haré que sientan orgullosos de mí estén donde estén - Dije en un susurro. Les tiré un beso y camine nuevamente al auto donde ya estaban los demás.
El camino al aeropuerto fue silencioso, Alice y Rose se vinieron conmigo en la parte trasera, mientras que Esme y Emmett se fueron adelante. Abordamos el avión a las 6 de la tarde, ósea que estaríamos en casa a eso de las 9.
Me sentía algo nerviosa por el regreso, pero más nerviosa me tenía la reacción de Edward, el sólo recordar su mirada de tristeza al igual que la de los demás cuando me marche me hacía sentir extraña, como con un toque de felicidad, como si realmente le importara, y eso aunque fuera solo un poco me alegraba.
Salimos del aeropuerto para dividirnos. Emmett y Rose se vinieron conmigo en mi auto, mientras que Alice y Esme partieron en el Porche de Alice.
Emmett fue quien manejo, yo me sentía extraña para hacerlo, los nervios me carcomían por dentro, y no por el hecho de regresar, si no por el hecho de verlo, por más que buscaba las palabras adecuadas, las respuestas, o la simple idea de cómo él se había vuelto tan fundamental en mi día a día, no la hallaba, era algo que jamás me había pasado, algo que jamás había sentido y que me hacía sentir ansiosa y nerviosa a la vez.
- Hogar dulce hogar - Resonó la voz en el auto de Emmett. Miré a mí alrededor y efectivamente estábamos en la casa, no sabía como había pasado tan rápido todo, pero el viaje desde Seattle a Forks que lleva casi dos horas, Emmett y Alice lo hicieron en una ¿cómo? No lo sé.
Me baje del auto y estuve en los brazos de alguien, alcé mi vista y era Jasper.
- Jazz - Dije feliz abrazándolo. Este me dejo a un lado y estuve en los brazos de ahora mi padre.
- Siento tanto no haberte contado la verdad – Dijo mientras me besaba la frente
- La que siente que hayan pensado que les temía soy yo, nadie más - Dije sonriéndole.
Miré a mi alrededor y ahí estaba él, observándome con ternura, con una ternura que jamás creí que vería de sus hermosos pero fríos ojos dorados, y que ahora estaban puestos en mí.
- Hola - Susurré y Edward me dio una sonrisa que dio un ataque adrenalinico a mi corazón, me coloque roja ya que ahora era consciente que ellos oían.
- Bienvenida Bella - Me dijo con su melodiosa voz. Me quede embobada mirándolo por un buen rato, hasta que el teléfono de la gran casona comenzó a sonar.
- ¡Yo voy! - Grito Emmett y desapareció de mi vista en un segundo.
- Vaya, eso sí que es impresionante – Dije mirando por donde Emmett había salido. Todos rieron y Emmett ya estaba a mi lado con el teléfono en mano.
- Es para ti - Dijo molestando con su cara de picardía - ¿Para mí? - Pregunte tomando el teléfono.
- ¿Aló? - ¿Cómo está la chica más hermosa? - Hablo la voz de Demetri al otro lado de la línea.
- ¡Dem! - Grite y este como los demás se largaron a reír.
- Espérame un momento - Le dije a Dem, miré a mi familia.
- Ve tranquila cariño, te prepararé algo para que comas - Dijo Esme entendiendo que quería alejarme de ahí.
- Ve a mi despacho cariño, ahí estarás más cómoda - Dijo Carlisle. Asentí y camine hacia la cocina para luego subir al despacho, pero mientras lo hacía converse con Dem.
- Ahora si Dem… No sabes cuanto te extraño - Le dije.
- Y yo a ti, no hay nadie que se iguale a ti, déjame decir… He buscado a una compañera aquí en Italia para consolar este pobre corazón desde que nos separamos, pero ha sido imposible - Dijo riendo.
- Eso lo dudo Demetri Thomson - Dije seria entrando ya en el despacho.
- A ver Isabella Cullen - Dijo sorprendiéndome
- ¿Cómo? – Llamé ayer a casa, y hable con Carlisle el esposo de Esme, me dijo que habías viajado a Galena con algunos de tus hermanos y Esme, y me contó todo.
- ¿Y qué piensas? - Le pregunte.
- ¿Qué pienso? Mmm, creo que fue lo mejor mi niña, sé que tus padres están orgullosos de ti, como siempre lo estuvieron ya que has tomado la decisión correcta, además un apellido es solo un apellido, lo que se lleva siempre con uno son los recuerdos y los valores que te inculcaron tus padres.
- Lo sé Dem… Gracias… ¿Y cómo te ha ido a ti?
- Bien… Cuesta acostumbrarse pero bueno… Dentro de las próximas semanas tenemos un viaje a Volterra, a ver unas viejas ruinas que hay cerca de esa ciudad, así que sacaré fotos para enviártelas.
- Prefiero verte a ti en persona a que me mandes fotos de tus viajes - Dije como niña pequeña. Dem se largo a reír.
- Créeme que apenas pueda iré a verte mi chiquis, sabes que este donde este, y pase lo que pase.
- Siempre estarás conmigo - Dije terminando nuestra frase cliché.
- Así es… Bueno hermosa, te dejo que debo ir a dormir - Ups, cierto, el cambio de horario… Pero antes anota mi número.
- Ya lo tengo, Carlisle me lo dio ayer, así que ahí estaremos comunicándonos.
- Está bien… Cuídate mucho ¿si? - Le dije.
- Así será mi niña… Duerme bien, y recuerda que te quiero.
- Y yo a ti – Respondí.
- Adiós mi chiquis
- Adiós Dem - Dije para luego escuchar el pitido del teléfono… Me quede observando largo rato el teléfono, la llamada de Dem me había subido el ánimo, sabía que él siempre sería mi gran amigo, y que aunque estuviéramos separados por millones de kilómetros, jamás estaría sola, ya que él era un gran apoyo para mí.
- La llamada de ese chico te alegro - Dijo la voz que hacía que mi corazón se volviera loco, alcé mi vista y ahí estaba parado frente a mí con el ceño levemente fruncido, señal de que estaba molesto.
- Si…Eh… No te sentí - Dije. Edward me miro serio.
Toda señal de ternura y buena onda desde hace un rato habían desaparecido. Resople parándome de ahí y pasando por su lado, pero su simple tacto produjo una electricidad en mí haciendo que mi corazón se volviera loco. Me voltee y lo miré.
- No quise asustarte, perdóname - Dijo soltándome lentamente.
- No te preocupes, no lo hiciste… Bueno ahora te dejo - Dije caminando hacia la puerta.
- Bella espera - Dijo mirándome, yo lo miré incrédula, jamás se refería a mí por Bella, es más nunca lo había hecho.
- ¿Qué? - Susurré sorprendida.
- Quiero que sepas que de verdad me alegra que estés aquí - El oír eso sentí un golpe de alegría que me hizo sonreír un poco.
- Haces a mis padres muy feliz, como a mis hermanos también, y eso te lo agradezco - Dijo mirando el suelo… ¿A sus padres y hermanos? ¿Qué pasaba con él?... Nada Isabella, nada… Sigues siendo la misma que llego aquí para él, para de pensar cosas absurdas. Me decía a mí misma.
- Por fin te fijaste más allá de tu propio dolor - Dijo bajo haciéndome salir de todo pensamiento.
- Pues si, a veces es bueno fijarse en el daño que las acciones o las simples palabras causan en los demás ¿no crees? - Solté lo que él me hacía sentir, arrepintiéndome altiro de aquella palabrería. Edward me quedo mirando con el ceño fruncido.
- ¿Qué quieres decir con eso? - Pregunto algo molesto.
- ¿Qué no me fijo en los demás? - Volvió a preguntar
- Nada Edward, no dije nada. Lo siento - Dije saliendo del despacho rápidamente, para bajar a la cocina donde sentía las voces de los demás.
No entendía como le había soltado aquello a Edward, a veces me hacía sentir tan vulnerable con él, sus desprecios me dolían era cierto, me dolían de una manera tan grande como jamás nadie me había dañado, y al primer indicio de enojo, al primer enojo le soltaba todo, pero en cierta forma debía estar tranquila, ya que mis palabras no tendrían doble sentido para él, porque yo, a los ojos de la gente externa era su hermana, pero ante los ojos de mi corazón era más que alguien invisible…
Hola hermosas! Primero que todo pedirles disculpas por no haber subido cap el último día prometido, pero tuve un percanse familiar y me fue imposible estar en casa ese día! De verdad lo siento, pero aquí les dejo el capitulo que correspondía ese día, un besote gigante a todas. Gracias por su apoyo incondicional. A las de siempre, a las que se suman y a las que leen en silencio, de verdad gracias por todo y aqui les dejo el cap! Un besote gigante a todas!
