La historia es mía... Y Obviamente los personajes son de nuestra increíble Stephanie Meyer.
Capitulo 14
La Push
Los días pasaron volando, era sábado y ya el lunes sería mi primer día de clases en este nuevo pueblo y junto a mis nuevos hermanos.
Carlisle y Esme me habían ido a inscribir el día de ayer al Instituto en donde se mostraron más que complacidos por recibirme, ya que aunque no me gustara lucirme ante nada y menos ser el centro de atención, mis calificaciones como antecedentes académicos eran impecables, tanto en los todos los ramos como en los cursos extraordinarios en donde aprendí a tocar el piano.
Estaba viendo por el ventanal hacía el bosque como cada mediodía solía hacer. El día estaba tranquilo y nublado como siempre, Carlisle y los demás habían salido de caza en la madrugada y aún no regresaban. La casona para mí sin ellos era triste, no sabía a qué hora regresarían y tampoco me quería impacientar ya que sabría que Alice lo vería.
Tomé las llaves del auto y decidí ir a dar una vuelta por el pueblo, así el día se me pasaría un poco más rápido. Cuando salí a la carretera pensé en donde podría dirigirme, era la primera vez que salía de la casona con algún destino, ya que la primera vez fue cuando me regalaron el auto y salí a recorrer las calles en compañía de Emmett, Rose y Alice, pero sin hacer parada en ningún lugar.
Iba lentamente, mirando el camino cuando vi la entrada que indicaba "La Push", me llamo la atención, y fue ahí cuando recordé el día en que salí para la prueba del auto, ese pequeño pero hermoso camino me había llamado la atención y me había dicho a mi misma venir a visitarlo, y esta era la ocasión perfecta. Doble hacia aquel camino de tierra y maneje un poco más rápido. Veía casas de madera pasar por mis costados, todas de distintos colores, dándole un toque especial al bosque que estaba ante mí.
A diferencia de Forks, La Push tenía un tono más cálido, es más lo rayos del sol se notaban más aquí que en la gran casona, fue en eso cuando me di cuenta que la playa quedaba bien adentro. Maneje unos 15 minutos cuando llegue a un lugar donde había unos 3 autos estacionados fuera de una tienda pequeña donde arrendaban tablas de Surf, que estaba al lado de una tienda de comestibles. Deje el auto al lado de una camioneta donde había un grupo de chicos y chicas poniéndose los trajes de Surf y bajé. Todos me observaron mientras una chica de pelo negro, tés blanca y lentes me sonreía de manera tímida pero amistosa, yo hice lo mismo.
Camine hacia la tienda de comestibles de donde salió un grupo de chicos guapos, todos muy parecidos y de pelo corto riendo, pase por el medio de ellos provocando que se quedaran callados y entre en la tienda donde había una chica hermosa, su pelo era negro y sus facciones muy parecidas a las de una diosa indígena.
- ¡Leah! ¿Los chicos salieron? - Dijo un chico que salía desde la casa donde estaba unida esta tienda, era muy parecido a los chicos que estaban afuera observando. Me acerque al mostrador para ver que me llevaría a la playa, sólo estaría un rato y no tenía deseos de volver luego a casa, necesitaba despejarme.
- ¿No ves que están afuera? - Dijo la chica sonriendo.
- Ok, nos veremos después - Dijo este chico pasando por debajo de la barra y saliendo a donde estaban los demás.
- ¿En qué puedo ayudarte? - Pregunto la chica y yo le sonreí.
- Dame un jugo y dos pasteles por favor - Dije indicándole los de chocolates.
- ¿Turista? - Pregunto la chica mientras los sacaba y me los envolvía.
- No, pero llegue hace poco aquí - Respondí sonriéndole.
- A que bien, entonces bienvenida - Dijo pasándome la pequeña bolsa y el jugo.
- Gracias - Respondí sonriéndole y entregándole el dinero. Ella no demoro en darme el vuelto.
- Hasta luego - Dijo y yo le sonreí.
Salí de la tienda guardando el vuelto en el bolsillo del jeans pero como a veces mi torpeza se hace presente la botella de jugo se me callo. La iba a recoger pero una mano morena me la extendió. Alcé mi vista y ahí me encontré con un chico realmente guapo y de una sonrisa encantadora, que con solo verla te llenaba de felicidad.
- Gracias - Dije algo incomoda sacando la botella de sus manos.
- No hay de que - Respondió este con una voz seductora. Sentí varias risas y me di cuenta que el grupo estaba ahí, todo el grupo de chicos incluyendo a el niño que salió de la tienda.
Camine con la mirada fija en el suelo y pase por en medio de ellos.
- Turista - Sentí que dijo uno.
- No, no es turista - Respondió la voz de la chica, me voltee y le sonreí.
- Hasta luego - Le dije.
- Adiós - Me respondió la chica que había salido de la tienda.
Mientras caminaba creí oír a uno de esos chicos preguntarle ¿Te dijo de donde es?, me reí sola ante eso mientras bajaba a la playa.
Camine pasando por el lado del grupo de chicos donde estaba la chica que me sonrió apenas me bajé del auto. Me fui directamente a una roca grande y plana para sentarme sobre ella, cruce mis piernas, dejando a un lado el jugo y la bolsa con los pasteles y mire hacia el mar. Veía como el grupo de chicos y chicas se metían a surfear, no entendía como lo hacían si Forks era helado, y el mar debe estarlo mucho más. Me estremecí al pensar eso pero a ellos simplemente se les veía felices...
Observe toda la playa y fije mi vista en el bello horizonte, donde a pesar de estar nublado se podía notar los hermosos colores del crepúsculo que desaparecería en solo unas horas.
Mientras veía las olas chocar con las rocas comencé a pensar en la estúpida idea de que quizás con Edward algún día nos íbamos a llevar bien. Quizás solamente mi esperanza, y lo boba que él me hacía sentir me hizo pensar en eso. Aunque me demostrara indiferente para él, sólo el cielo sabía que eso era absurdo, lo último que veía cada noche antes de dormir eran sus hermosos ojos dorados. Recordé también a mi madre, cuando me hablaba de las cosas que le hizo sentir mi padre cuando se conocieron, y no podía evitar comparar aquel sentimiento con el que Edward me hacía sentir, quizás jamás lo sabría, pero eso ya era algo inevitable para mí.
Edward se había vuelto una persona importante en mi vida, eso era cierto, pero no valía de nada ya que nuestra relación empezó mal y así seguiría como hasta el día de hoy era… Cada noche pensaba en que podía haberme causado para sentirme así, necesitaba tanto los consejos de mi madre ahora, sabía que ella por muy loca y atolondrada que era tendría la pequeña respuesta para ello, la pequeña respuesta que yo misma sabía, pero que quizás el orgullo que la actitud de Edward hizo surgir en mí se negaba a aceptar que él se había vuelvo el centro de mi universo…
El crepúsculo desapareció ante mí, haciendo con su partida que llegará la fría noche. Miré a mi alrededor, no sé en que momento los chicos que habían estado surfeando se fueron, pero ahí me hallaba sola, sentada en una roca frente al mar… Tomé el celular y miré la hora, iban a ser las 8, el tiempo se me había pasado volando, y quizás Carlisle y Esme estarían preocupados.
Tome la botella de jugo ya vacía y la deposite en la bolsa de los pasteles que ya no estaban, me paré y camine hacia el sendero que me llevaría al estacionamiento de La Push, mientras iba caminando sentía las risas de un grupo, cuando por fin aparecí ante la vista de ellos, y ellos ante mí se quedaron callados observándome, pude ver entre ellos a la chica que me atendió por la tarde, me saludo con la mano y yo hice lo mismo, en eso mi celular comenzó a sonar, lo saque del bolsillo de la chaqueta y conteste sin mirar quien era.
- ¿Si? - Dije.
- Bella ¿Dónde estás? - Pregunto Alice algo asustada.
- Estoy en La Push - Respondí apoyándome en un barandal de madera cercano al auto y al grupo de chicos que me observaba, les di la espalda.
- Ah… Ahora entiendo - Dijo Alice tranquila.
- ¿Qué cosa? - Pregunte.
- No nada, es que no te veía - Dijo como si nada.
- Estoy bien Alice - Respondí.
- ¿Vas a casa ya?
- Si, ya voy ¿Aún no llegan? - Pregunte.
- No, pero ya partiremos, es que empezaremos el Instituto y bueno.
- Si, entiendo, no te preocupes - La interrumpí.
- Ok, no tardaremos mucho.
- Esta bien Alice, no te preocupes, nos vemos - Respondí a la vez que sentía que se cortaba la comunicación. Observe el lugar en busca de un basurero, cuando había guardado el celular en el bolsillo y el único que halle fue a las afueras de la tienda de la chica que me atendió, donde justamente estaba ese grupo. Camine a paso firme hacia ellos y bote la bolsa.
- Adiós, espero verte por aquí pronto - Me dijo la chica de la tienda de la cual ya no recordaba el nombre.
- Así será - Respondí sonriéndole.
Pude sentir varios murmullos cuando iba camino al auto, pero no le tomé asunto, me subí al auto y arranque siendo observada por ellos. No demoré mucho en salir a la carretera, cuando llegue a casa me percaté de lo silenciosa que estaba, cómo se notaba la ausencia de todos ellos en esta gran casona…
Recorrí toda la casa en busca de algo para hacer por mientras ya que no tenía apetito para cenar y tampoco sabía cuánto tiempo demorarían en regresar. Iba recorriendo la casa y pensando en el tiempo que demorarían cuando entre en una habitación de la que no sabía, prendí la luz y me quede pasmada ante lo que mis ojos veían, mis pies comenzaron a moverse como si se mandaran solos, posicionándome en aquel lugar, aquel lugar que mi corazón pedía a gritos al sólo ver la hermosura que había ante mi ojos, aquel lugar que me recordaría y que haría revivir los momentos más hermosos que jamás pase, aquel lugar que me haría sentir como era antes… Antes de que ellos murieran…
Hola mis hermosas! ¿Qué tal? Sé que muchas estarán furiosas conmigo ya que el fin de semana pasado no actualice, pero tengo un motivo muy importante! Y es que el fin de semana pasado especificamente el 12 de Nov, cumpli 22 años, por ende tuve un día muy agitado ya que lo celebre en grande y no tuve tiempo de actualizar y menos el día domingo ya que estaba recuperando fuerzas!
De verdad lo siento mis hermosas, pero ese fin de semana me fue imposible, pero aquí les deje el cap, que espero de todo corazón haya sido de su agrado y no esta de más decirles que extrañe mucho sus rewies esta semana! Un besote enorme a todas y nos vemos mañana!
