La historia es mía... Y Obviamente los personajes son de nuestra increíble Stephanie Meyer.
Capitulo 17
Sentimientos
Mi mala suerte me perseguía aunque ya me estaba extrañando que algo malo no me sucediera desde que estaba en mi nuevo hogar, claramente descartando la noche en que me corté la palma de la mano. Jasper y Emmett estaban jugando ajedrez, mientras que Rose y Alice ayudaban a Esme con unos planos de una iglesia que Esme renovaría, y Edward suponía que estaba en su habitación.
Estaba haciendo zapping en la televisión sin nada nuevo que ver, quería moverme de ahí pero no podía, odiaba haber caído de esa forma en la clase.
- ¿Qué pasa Bella? - Pregunto Jasper sintiendo mi enojo, lo miré y le sonreí.
- Estaba peleando conmigo misma por lo torpe que soy - Dije y Jasper se largo a reír con Emmett.
- ¿Quieres algo enana? - Pregunto Emmett.
- Mmm, si - Dije. Emmett se paro y estuvo a mi lado en un segundo.
- ¿Qué cosa?.
- ¿Me podrías llevar al río? - Pregunte como niña pequeña. Emmett miro a Jasper y este asintió. Emmett me tomó en sus brazos y me llevo a velocidad humana hacía la roca que solía ser mi compañera siempre.
- ¿Quieres estar sola? - Pregunto Emmett cuando me deposito en la roca.
- Por favor - Le dije sonriéndole mientras Jasper acomodaba un cojín en mi tobillo.
- Cualquier cosa nos llamas - Dijo Jasper.
- Así será… Gracias por todo.
- No hay de que enana. Eso si ten cuidado de meter la otra pata - Dijo Emmett riendo y saliendo de ahí con Jasper.
Miré al cielo, si no hubiera caído de esa manera en la clase de Educación Física, estaría aún en el Instituto. Odiaba ser tan torpe a veces, Demetri siempre se reía de mí cuando me sucedían cosas así y eso hacía que todo dolor, enojo o vergüenza desaparecieran al instante, lo extrañaba tanto.
Pasé mucho tiempo ahí, solamente oyendo el dulce pasar el agua a mis pies, el sonido de las hojas de los árboles con el pasar del viento y pensando en él. El escape a Galena me había ayudado mucho, me había hecho ver las cosas de forma distinta, ahora entendía porque me sentía así ante él, ahora entendía porque sus ojos eran lo último que veía cada noche y lo primero que recordaba cada mañana, mi vida se había vuelto un Laberinto, en cierta forma siempre lo había sido, pero desde la perdida de mi familia fue más aún, me sentía desorientada, sola y sin ganas de vivir, pero él con su mirada me trajo nuevamente a la vida. Sabía que era algo quizás loco, algo que quizás ante los ojos de los demás era absurdo, pero sin pensarlo, sin premeditarlo Edward se volvió el centro de mi universo, el centro que me hizo volver a girar, el centro que me hizo volver a vivir y eso jamás lo olvidaría, es más sé que nadie llegara a mi corazón de la manera en que él lo hizo, amaba sus gestos, su cabello, sus ojos, lo amaba a él aún cuando yo era a quien más aborrecía, amaba su odio, porque aunque fuera de esa manera sabía que ocupada aunque sea un sentimiento en él hacía mí, me reí ante este pensamiento, ¿tan masoquista te has vuelto Isabella?.
- ¿De qué te ríes? - Pregunto la voz de Alice a mi lado.
- No te sentí - Dije sonriéndole.
- Así veo… ¿Te encuentras bien? - Pregunto mirando mi tobillo.
- He estado mejor.
- Lo sé - Dijo sentándose a mi lado y mirando hacía el agua tal como lo hacía yo.
- ¿Qué fue lo que sentiste la primera vez que viste a Jasper? - Le pregunte sin dejar de mirar el agua, pero pude ver de reojo que Alice me observaba.
- Es difícil de explicar, solamente recuerdo que la primera visión que tuve fue de él, mi vida giro en torno de él desde ese momento, sin conocerlo supe que Jasper era mi alma gemela y aquí me tienes - Dijo sonriéndome.
- ¿No temiste que quizás él no sintiera lo mismo? - Pregunte.
- Mmm… No, y no por el hecho de que quizás mis visiones me ayudaban si no que a veces uno no pierde nada con intentarlo Bella - Dijo y yo sonreí.
- Mamá decía lo mismo que tú y quizás ambas tengan razón - Dije suspirando.
- ¿Razón en qué? - Pregunto Alice.
- En que uno no pierde nada con intentarlo, pero el miedo, la desconfianza y el rechazo siempre están acechándote, más cuando ya eres rechazada - Dije sin pensar, pero no me arrepentí de haberlo hecho.
- ¿Lo dices por…?
- ¿Por qué? - Mentí haciéndome la desentendida. Alice me observó por un largo rato y luego sonrió.
- Por nada… - Dijo mirando al río.
- ¿Hace cuanto que Jacob es amigo de ustedes? - Pregunte.
- Hace mucho, pero eso es algo que no nos corresponde decirte, quizás si Jacob sigue acercándose a ti cosa que la creo más que segura te lo diga.
- ¿Qué quieres decir con eso Alice? - Pregunte.
- Ya lo verás Bella, pero nada en este mundo es lo que parece, a veces te sorprenderías al saber el verdadero sentido de las cosas que "supuestamente" pasan en tu mundo.
- Ya Alice, no me asustes - Dije.
- No te quiero asustar Bella, es la verdad, pero no tienes nada que temerle a Jake o alguno de los chicos, son todos muy buena onda de verdad.
- ¿Todos se llevan bien con todos? - Pregunte.
- Eh… Hay excepciones - Dijo Alice haciendo una mueca.
- Déjame adivinar… ¿Edward? - Pregunte y Alice se largo a reír.
- Así es… Aunque Rose tiene sus roces con Paul.
- ¿Paul? ¿Por qué? - Pregunte.
- Porque Paul no confía mucho en nosotros aún, y bueno quizás no sepas, pero es difícil que Rose se dé con alguien, tú y Jake han sido casi las únicas excepciones, y también se debe al don que ella posee, ya que puede percibir como se llevara con las personas.
- Pero si Rose es un amor - Reclame.
- Lo es, pero no con todos, bueno como todas las personas. - Dijo Alice.
- Eso es cierto - Agregue.
- ¿Y Edward con quién se lleva mal? - Pregunte y la sonrisa de Alice se hizo gigante.
- Oh no… ¿Jake? - Pregunte y ella asintió.
- ¿Por qué?.
- No sabemos, pero ambos se aborrecen, desde siempre, no hay forma de hacerlos llevarse bien, inclusive Jasper a intentado unirlos para que se lleven mejor pero nada… Rose dice que será imposible - Dijo riendo.
- Creo que Edward es muy cerrado.
- Si que lo es Bella, demasiado, pero es una gran persona, de verdad… Se puede mostrar duro con todos, pero Edward tiene unos sentimientos hermosos - Dijo Alice.
- Tú y él se llevan muy bien.
- Si, somos muy unidos, además nos entendemos muy bien.
- Lo sé - Suspiré mirando al río.
- He visto que hace días que no discuten - Afirmo Alice.
- No veo porque he de hacerlo, así mi estancia como la de él es más agradable, como para ustedes también. - Dije mirando el agua nuevamente.
- Si, pero no te niego que extraño verlos discutir por lo que sea, tú y Edward son muy parecidos, pero a la vez muy distintos… Es extraño - Dijo frunciendo el ceño.
- ¿Te puedo hacer una pregunta?.
- Claro Bella, lo que quieras - Respondió.
- ¿Ves si yo y él nos llevaremos bien algún día? - Pregunte con miedo pero oculta esperanza en mí.
- No te lo podría decir Bella, sabes que mis visiones son subjetivas, ahora mismo te podría decir, si se llevaran bien pero es porque tú has tomado esa decisión, pero….
- Pero también influye la de él - Termine y Alice asintió.
- La esperanza es lo último que se pierde Bella - Dijo abrazándome - Ahora iré a prepararte algo para comer ¿sí?.
- Ok, dile a Emmett que me venga a buscar - Dije y Alice volvió a hacer una mueca.
- ¿Qué? - Pregunte.
- Emmett, Jasper y Rose salieron, solo estamos en casa Esme, Edward tú y yo… Si quieres yo te llevo - Dijo Alice.
- No Alice, ni se te ocurra… Ve a hacer lo tuyo, esperaré a Emmett - Dije y Alice negó.
- Si crees que soy debilucha me haces sentir mal Bella.
- No lo creo Alice, pero entiéndeme - Dije incomoda.
- Esta bien, te entiendo… Si es por el hecho de que soy mujer no me queda otra que… ¡Edward! - Grito.
- ¡No! - Conteste roja y Alice se largo a reír… A los segundos Edward estuvo a su lado.
- ¿Qué? - Le pregunto a Alice y luego suspiro para acercarse a mí.
- No te molestes Edward, puedo esperar a Emmett. - Dije incomoda.
- Ya estoy aquí Bella - Dijo inclinándose sobre mí para tomarme en sus brazos.
Mi corazón latía desenfrenadamente, era la primera vez que lo tenía tan cerca, su aroma era el olor más exquisito que jamás sentí, podría estar a su lado siempre y jamás me cansaría de sentir aquella aroma.
- ¿Estás bien? - Pregunto Edward haciendo que alzara mi vista y me encontrara con su rostro muy cerca del mío.
- Eh… Si - Conteste agachando la mirada mientras Edward caminaba hacía la casona.
- ¿A tu habitación? - Pregunto.
- Por favor - Conteste sin mirarlo.
Subimos en silencio a mi habitación, estando tan cerca de él, aspirando la exquisitez de su aroma y simplemente haciendo que mi corazón se disparara con tenerlo cerca me daba cuenta de la realidad de todo, de la realidad que quizás el miedo me hacía rechazar, de la realidad que me hizo presa como cual candado se une a la cadena, ahora sabía que él era mi todo, ahora era conciente de mis sentimientos, sentimientos que solamente le pertenecían a él, al ser más perfecto y hermoso de la tierra, sentimientos que no serían develados porque antes de poder luchar por algo que jamás había sentido el destino se hizo presente, poniendo una barrera entre él y yo, haciéndome vivir en un laberinto… Un laberinto de amor…
- ¿Necesitas algo más? - Pregunto Edward cuando me deposito en la cama haciéndome salir de aquellos pensamientos, pensamientos de los cuales él era el único dueño.
- Eh no… Gracias - Le dije y Edward camino hacia la salida.
- ¿Edward? - Hable antes de que él saliera, se volteo y me miro.
- Siento todo lo que hemos pasado de verdad - Dije incomoda, él me miro y asintió para salir de ahí sin decir nada… Me recosté mirando hacía el ventanal y vi como el crepúsculo iba desapareciendo ante mis ojos, un día más se había ido, un día raro pero especial, un día en que por fin supe con claridad lo que mi corazón sentía…
Hola mis hermosas, aparecí nuevamente, muchas gracias por sus saludos y deseos de mejoras para mí, les cuento que desaparecí nuevamente porque mi hombro no estaba muy bien y me tuvieron que realizar una cirugía la semana pasada, por lo que ahora tengo a una sobrina mía escribiéndoles aquí mientras yo le digo que decir.
Estoy mucho mejor aunque en las noches es cuando más dolor tengo, el médico me dijo que tengo para tres meses de recuperación con terapias y todo ya que sufrí el corte de los tendones del hombro hacia el brazo y por esa razón me debieron operar, y quiero decirles que intentare sea como sea volver a mi ritmo anterior para no fallarles, son unas lectoras increíbles, gracias a las de siempre y a las que se han ido sumando de a poco, no duden en ningún momento cuan feliz me hacen y sobre todo ahora al leer sus mensajes, gracias por su apoyo incondicional.
Espero les haya gustado mucho el capítulo de hoy, les mando un abrazo enorme y los mejores deseos para la noche de hoy, que tengan una hermosa navidad y prospero año nuevo junto a sus seres queridos, los mejores deseos para el próximo año mis hermosas y gracias por su apoyo.
Un beso enorme y los mejores deseos.
Sol.
