La historia es mía... Y Obviamente los personajes son de nuestra increíble Stephanie Meyer.


Capitulo 21

Noticias Inesperadas

Ya habían pasado dos semanas desde que Edward se fue de casa, de vez en cuando llamaba a Carlisle o Esme para decir que estaba bien. No puedo negar que el beso de aquél día había sido lo más hermoso que jamás creí sentir, pero a la vez lo más doloroso.

Había sido una tonta al creer que Edward se fijaría en mí como una pareja, él jamás me vería de esa manera y yo lo sabía, pero como siempre, soñaba cosas imposibles.

- ¿En qué piensa la enana más hermosa de esta casa? - Pregunto Emmett llegando a la roca donde solía sentarme cuando pensaba.

- En todo - Sonreí mientras Emmett me abrazaba.

- Edward llega hoy - Dijo en un susurro logrando que mi corazón latiera más fuerte de lo normal

- ¿Por qué? - Pregunte nerviosa. Sabía que este día llegaría, y desde el día que se fue me había estado preparando para escuchar de su boca que yo sólo era una hermana para él.

- Porque ya el lunes entramos a clases pequeña, y ni Esme y Carlisle quieren seguir justificándolo por algo que ni ellos saben - Dijo mirándome. Suspiré.

- ¿Lista para un día de compras? - Pregunto saltando Alice, que venía con Rose y Jasper.

- ¿Compras? - Pregunte riendo.

- Bella, hoy es el baile… No me digas que lo olvidaste - Dijo seria haciendo que bajara la mirada. Lo había olvidado por completo, y más cuando esta semana no tuvimos clases.

- Lo siento - Dije.

- Bueno, bueno…. Vayamos - Dijo Alice sonriendo y tomando mi mano y la de Emmett.

- Y yo ¿Por qué? - Pregunto Emmett.

- Porque ustedes también irán.

- Alice, no tengo ganas de ir - Dije seria. No por un tema de que no me gustaran los bailes, si no porque mis hermanos estaban emparejados y yo no. Y aunque Edward volviera hoy, no iría con él, aún cuando por dentro deseaba eso con todo mi corazón.

- Si irás, te tenemos una sorpresa y créeme que nos amarás - Dijo Alice sonriente al igual que mis hermanos.

- ¿Sorpresa? Alice no me gustan las sorpresas.

- Pero esta sí, ya verás - Dijo tirando de mí hacía la casa.

No demoramos nada en llegar a Port Ángeles, Rose se fue con Emmett y Jasper a ver los trajes de ellos, mientras que Alice elegía su vestido el de Rose y el mío.

- ¿Te gusta este? - Pregunto y yo lo miré negando.

- Oh vamos Bella es hermoso.

- Alice no me gusta el color verde - Dije riendo.

- Esta bien… Ok - Dijo revisando más vestidos, mientras yo recorría la tienda, fue en eso cuando en una vitrina de la misma tienda lo vi.

- ¿Qué miras? - Pregunto Alice siguiendo mi vista.

- ¡Es genial Bella! - Grito haciendo que las vendedoras la miraran.

- Quiero ese vestido por favor, y nos llevamos estos dos - Dijo poniendo uno azul marino con tirantes hasta las rodillas que sería para ella, mientras que a Rose le eligió uno rojo hermoso con un gran tajo en su pierna derecha. Tomamos las cosas y salimos de la tienda para encontrarnos con Rose y los chicos.

- ¿Ya nos vamos? - Pregunto Emmett que venía con las bolsas.

-No, faltan los zapatos y accesorios - Dijo Alice.

Recorrimos muchas tiendas hasta que cada una encontró los zapatos que deseaba. Yo no era de arreglarme mucho, pero me gustaba andar bien vestida.

- Bueno ahora nos vamos, tenemos que arreglarnos y todo - Dijo Alice feliz mientras se sentaba en el asiento del copiloto a mi lado

- Alice son recién las 2 de la tarde.

- Y debes almorzar - Agrego Jazz en el asiento de atrás quien me cuidaba mucho.

- Lo sé, pero llegaré a comer a casa.

- Si, pero tenemos que dejarte hermosa esta noche.

- Alice dime que es mi sorpresa - Dije.

- No sería sorpresa entonces enana - Dijo riendo Emmett y todos lo acompañamos.

El camino de regreso fue mucho más rápido, no sé si por el hecho de que quería llegar luego o porque mis hermanos no paraban de hablar y eso me hizo perder la noción del tiempo. Doble en dirección al sendero cuando sentí un gruñido de parte de Alice. Todos la miraron inclusive yo, pero nadie entendía nada. Cuando entré al garaje, desee haber demorado mucho más en llegar. A mi lado donde suelo dejar mi auto yacía estacionado el hermoso volvo plateado

- Vaya, creí que llegaría más tarde - Dijo Emmett serio.

- Cambio de planes - Dijo Alice molesta.

- ¿Qué pasa? - Pregunte.

- Lo siento Bella - Fue lo único que dijo para salir de ahí y entrar a la casa.

Todos nos miramos sin salir del auto. Saqué la llave del contacto y me baje del auto, tomé algunas bolsas y camine lentamente a casa, cuando sentí el brazo de Rose a mi lado que me sonreía.

- No estás sola - Dijo sonriendo.

- Obviamente jamás estará sola - Dijo Emmett que venía atrás de nosotras junto con Jasper. Pasamos por la cocina, y salimos en dirección a la sala donde dejamos las bolsas a los pies de las escaleras. Podíamos sentir risas provenientes de la sala, risas que conocía perfectamente y que eran de mis padres. A medida que me iba acercando a la sala mi corazón aumentaba su ritmo, no entendía porque, pero esto solía sucederme cuando sabía que algo malo iba a suceder.

- ¡Niños! - Dijo la voz de Esme cuando nos vio entrar en la sala. Miré a mí alrededor y vi a Alice parada en una esquina seria sin despegar su vista del gran sillón blanco que nos daba la espalda a nosotros y en donde podía ver dos cabezas, una de las cuales conocía perfectamente y que al reconocerla mi corazón se disparo por completo.

- ¿Cariño te sientes bien? - Pregunto Esme. ¡Diablos! Como odiaba que ellos sintieran mi corazón

- No Esme, tranquila… Solamente estoy cansada - Dije más segura de lo normal. Miré a Jasper y este me sonreía. Mis hermanos me conocían perfectamente.

- No saben quién llego - Dijo Esme feliz caminando hacia el sillón que estaba en frente de las dos cabezas.

- ¿Llego el desaparecido de Edward? - Pregunto Emmett irónicamente.

- Y no sólo él - Dijo Carlisle algo serio. Me parecía extraño verlo de esa manera cuando estábamos la familia. Fue en eso cuando Edward se paro del sillón ofreciéndole la mano a la persona que se encontraba a su lado. No tenía una panorámica muy buena desde el inicio de la sala, pero cuando los pude ver bien creo que mi corazón se paro. Edward venía tomado de la mano de una mujer extremadamente hermosa, supuse al instante que vi sus ojos que también era una vampira, su piel era pálida y ella era de una belleza inigualable, aunque nunca tan hermosa como lo era Rose.

- Tanya - Dijo Emmett con un tono extraño. Inconscientemente apreté la mano de Rose y esta me dio un leve apretón.

- Tanya, ella es nuestra Bella… Bella, ella es Tanya, la novia de Edward - Dijo Esme con una felicidad inocultable.

- ¿Novia? - Pregunto Rose molesta. Edward quien me miraba fijamente a mí paso sus ojos a los de Rose.

- Si Rose, novia… Creo que no podía ocultar por más tiempo eso - Dijo Edward. Rose iba a protestar, pero Carlisle apareció al lado de Esme y la miro.

- Mucho gusto Bella - Dijo Tanya soltándose de la mano de Edward y extendiéndomela a mí.

- El gusto es mío… Y bienvenida a la familia - Respondí. Sabía que Jasper estaba haciendo de las suyas conmigo y lo agradecía infinitamente.

- Gracias… Es verdad lo que Esme decía, eres un amor de persona y muy hermosa además - Dijo Tanya logrando que me sonrojara.

- ¿Hermosa? Quizás es porque toda mi familia no se mira al espejo, pero yo no soy nadie en comparación con ellos - Dije relajada y riendo, a lo que me acompaño Rose.

- Bueno Tanya, ha sido un gusto… Ahora me iré ya que tenemos una larga tarde - Dije sonriéndole.

- Oh, verdad que tienen el baile de inicio - Dijo Esme.

- Así es… Y además Bella debe estar hermosa para su sorpresa - Agrego Rose mirando fijamente a Edward.

- ¿Sorpresa? - Pregunto Edward observándome.

- Así es, aunque como su nombre lo dice "sorpresa", no tengo ni la más mínima idea de que será - Dije normal. Mi pecho cada vez que se encontraba con aquella mirada se apretaba de una manera dolorosa, y sabía que sólo por Jasper podía estar de esa manera.

- No me mires Edward, no sabrás la sorpresa de Bella hasta dentro de unas horas - Dijo Alice mirando el reloj sonriente.

- Ahora vayamos, que nuestra enana debe estar reluciente - Dijo Emmett tomándome en sus brazos y caminando fuera de la sala.

- Gracias - Le susurre lo bastante bajo en su oído cuando estábamos subiendo las escaleras seguidos de Rose.

- No hay de que enana - Dijo depositándome en mi cama y observándome de manera tierna. Rose se sentó a mi lado y tomó una de mis manos para acariciarla.

- Bella - Dijo.

- No Rose - La interrumpí. - No quiero hablar de lo que paso abajo, sabía… Siempre supe que yo no estaba a la altura para él.

- Enana no digas eso, la que no está a la altura de esta familia es Tanya - Dijo Emmett molesto.

- Emmett - Lo reto Rose.

- No Rose, Bella debe saber… Tanya delante de todos se muestra muy señorita y amable, pero no es más que una envidiosa y mimada que con tal de conseguir todo hace lo que sea.

- Pero aún así Edward la ama - Dije cerrando mis ojos para evitar que las lagrimas descendieran por mis mejillas.

- Edward no sabe ni lo que quiere - Dijo Alice molesta haciendo que abriera mis ojos.

- Oh Bella cuanto lo siento… No pude ver nada de lo que este tonto decidió solo por ella - Dijo Alice.

- ¿Tanya tiene un don? - Pregunte.

- Así es Bells… No se sabe bien como es, pero cuando alguien está con ella, si ella lo desea, esa persona es como si no existiera - Explico Jasper.

- No entiendo - Dije.

- Ella es como una especie de vampiro invisible… Nadie puede encontrarla, ver su futuro, leer sus pensamientos o cosas así solo por su don - Me dijo Rose.

- Oh - Fue lo único que articule parándome de ahí.

- ¿Dónde vas? - Pregunto Alice.

- A mi roca… Necesito estar sola un rato.

- Pero Bella, necesito arreglarte - Dijo Alice.

- Cariño déjala, quiere estar sola y debemos respetar eso, además ya habrá tiempo para arreglar a Bella - Le dijo Jasper posando una de sus manos en su hombro.

- Esta bien… ¿Segura que estarás bien? - Pregunto Alice y yo asentí.

- Te llevaré algo para que comas mientras estés allá - Me dijo Jasper mientras yo salía de mi habitación. Sentía pena, era cierto pero sabía muy en el fondo que quizás esto mismo yo me lo busque, siempre fui ilusa al soñar con cosas que jamás sucedieron. Mi vida había cambiado en tan sólo segundos, y ahora estaba totalmente enamorada de un vampiro, un hermoso vampiro que me saco de aquella obscuridad en la que me encontraba, un vampiro que aún con sus desprecios me hizo sentir viva, me hizo querer luchar y seguir adelante aún cuando ya no podía.

- No puedo creer que al fin estemos juntos - Una voz interrumpió mis pensamientos. Alcé mi vista y me encontré a la hermosa pareja subiendo las escaleras con sus manos entrelazadas.

- ¿Bella estás bien? - Pregunto Tanya, mientras que Edward no despegaba de mí, sus hermosos ojos.

- Si… No me siento muy bien, sólo necesito aire - Respondí bajo.

- Edward porque no la acompañas hasta abajo - Dijo Tanya, haciendo que mi corazón se desbocara con el sólo hecho de pensar que estaría a solas con él.

- No es necesario Tanya - Dije cuando vi que Edward soltaba su mano.

- Pero… - Dijo Edward.

- Pero nada, estás con tu novia y estos son sólo achaques míos, no se preocupen - Dije sonriéndoles como pude y bajando las escaleras. Podía sentir la mirada de Edward traspasando mi espalda, pero aún así jamás me voltee.

Cuando pase por la sala, podía sentir a Esme y Carlisle hablar de cosas del hospital, salí lentamente hacía mi lugar, me quite las sandalias con las que andaba y puse mis pies en la fría agua, haciendo que mis pensamientos, que todas aquellas imágenes se fueran aunque sea por un segundo.

Jasper vino y dejo una bandeja con comida y un vaso de jugo a mi lado, no tenía apetito, no tenía ganas de nada, me sentía incompleta y de una manera extraña. Sabía que jamás lo tuve junto a mí, pero ahora que estaba consciente de que él le partencia a alguien, una parte de mí, la parte que sólo él pudo volver a mi cuerpo se iba yendo de a poco. No quería volver a caer en ese abismo de obscuridad, me sentía impotente al saber que en cierta forma dependía de él, de su odio, de sus desprecios, que aunque fueran amargos me mantenían en pie, pero ahora… Ahora ni yo sabía que iba a ser de mí.

El día en que mi familia murió me sentí fatal, pero no se comparaba a como me sentía ahora. Era extraño, no sabía cómo definir el vació que sentía dentro de mí, era el mismo vació que la perdida de mi familia dejo pero aún mayor, no sentía ánimos de nada, era como si mi cuerpo fuera cayendo poco a poco en un agujero, y que aunque yo tratara de salir de ahí no podía, porque me hacía falta él… Sólo él…

- No me digas que estás haciendo dieta - Dijo una voz lejana a mis espaldas, una voz que yo sabía que amaba, era la voz de mi amigo, de mi gran amigo Demetri. Suspiré sin abrir mis ojos, me sentía tan desolada ahora que oía la voz de mi amigo.

- ¡Chiquis! - Gritaron detrás de mí haciendo que me asustara y volviera a la realidad. Me giré para encontrarme con lo mejor que me podía pasar ahora. Ahí delante de toda mi familia, inclusive Edward y Tanya se hallaba mi Dem. Me paré sin importar estar descalza y corrí a sus brazos.

- ¡Dem! - Grite cuando estuve en sus brazos, mientras él me giraba sin dejar de depositar besos en mis cabellos y frente, mientras que de mis ojos caían lágrimas, pero lagrimas de alegría por tenerlo junto a mí.

- Estas más hermosa que nunca - Dijo Dem logrando que me sonrojara una vez que me deposito en el suelo.

- No seas tonto… Dime… ¿Qué haces aquí? ¿Cuándo llegaste? ¿Por qué no me avisaste?.

- Wow, vamos de a poco… - Dijo riendo en compañía de todos.

- Primero… ¿Qué hago aquí? Bueno te extrañaba Chiquis, me haces mucha falta, y como estoy de vacaciones aproveche para venir a verte - Dijo sonriendo, iba a hablar pero el depósito uno de sus dedos en mis labios.

- Todos en casa saben y estaban contentos de que viniera a verte - Respondió a lo que sabía que iba a preguntar - Segundo, ¿Cuándo llegue? Hoy hace poco… Y no te avise porque era una sorpresa de tus hermanos para ti… ¿Crees que dejaría que mi Chiquis fuera sola al baile de inicio de clases, más en su último año, y viendo lo hermosa que te colocas cada día? Pues no… No me lo perdería por nada del mundo, y aquí estoy para acompañarte por dos semanas - Dijo abrazándome.

- ¿Dos semanas? - Pregunte.

- Ajá… ¿No quieres? - Pregunto alejándose de mí para mirarme a los ojos.

- ¡Claro! - Dije abrazándolo con más fuerza aún hasta que alguien carraspeo. Me voltee algo incomoda hacia mi familia y les sonreí para luego acercarme a Jasper, Alice, Rose y Emmett.

- Gracias… No saben lo feliz que me hacen - Dije abrazándolos a todos.

- ¡Sabía que te gustaría! - Grito Alice dándome un beso en la mejilla.

- Bueno ahora que estamos todos, y cada uno con su pareja será mejor que nos vayamos a arreglar - Dijo Alice.

- Alice falta mucho - Dije abrazándome de Demetri bajo la mirada de ¿odio? De Edward.

- ¿Qué? - Grito Alice haciendo que todos se rieran menos yo.

- ¿Qué falta mucho Isabella Marie Cullen Swan? Esta muy equivocada Srta. Estuviste la mayoría de la tarde sentada aquí… Si no fuera porque Demetri llegó antes aún estarías ahí sentada y sin comer nada aún - Dijo tomando la bandeja de la cual no había probado bocado.

- No tenía hambre - Dije mirando con disculpa a Carlisle y Esme quienes me sonrieron.

- Esta bien, pero mientras te arreglas comerás algo - Intervino Jasper y yo asentí.

Mientras Alice me maquillaba, Rose me peinaba, tomando mi pelo en un hermoso moño rizado. El maquillaje que Alice me coloco era natural y resaltaban mis ojos chocolate de manera hermosa. Cuando Rose y Alice se fueron a sus habitaciones aproveche de comer lo que Esme me había venido a dejar.

- Listo - Dijo la voz de Alice haciendo que mirara hacia la puerta. Traía mi vestido como si fuera la cosa más delicada del mundo.

- Póntelo y sales para apreciarte - Dijo metiéndome en el baño. Me saque la bata con la que me encontraba y me coloque el hermoso vestido del cual me había enamorado.

- ¿Ya? - Pregunto Alice.

- Alice espera un momento - Dije riendo. Mi ánimo había mejorado por el sólo hecho de tener a Demetri junto a mí. Jasper y Emmett conversaban amenamente con él, preguntándole cada detalle de mi vida, y las anécdotas que habíamos tenido para que Emmett se burlara de mí cuando fuera necesario. Pero en cambio sólo había una persona que no le dirigía la palabra a Demetri, y ese era Edward.

- ¡Bella sal ahora mismo! - Grito Alice golpeando la puerta, haciendo que saliera de mis absurdos pensamientos. Abrí la puerta lentamente y ahí estaba mi madre, y mis dos hermanas, las cuales lucían hermosas con los vestidos que habían elegido.

- ¡Te ves preciosa! - Grito Alice saltando mientras Esme me abrazaba y besaba en la frente.

- Renne estaría muy orgullosa de ti en este momento - Dijo Esme y yo le sonreí con nostalgia.

- Bueno, bueno… Edward y Tanya ya se fueron, los seguiré yo con Emmett, y Alice con Jasper se irán contigo Bells - Dijo Rose sonriéndome.

- Esta bien, nos vemos allá - Dije caminando detrás de Rose, acompañada de mi madre y Alice.

Demetri se encontraba a los pies de las escaleras en compañía de mi padre y hermanos, los cuales al verme sonrieron.

- Esta noche sí que tendremos que cuidar a la enana - Dijo Emmett mirándome.

- Claro, es tu deber como hermano - Dijo Carlisle acercándose a mí.

- Te ves hermosa hija.

- Gracias Carlisle - Dije dándole un beso en la mejilla. Rose y Emmett se fueron a los segundos y los demás salimos al garaje en dirección a mi auto.

- Te ves hermosa Chiquis - Dijo Demetri susurrándome en el oído mientras caminábamos - ¿Este es tu auto? - Pregunto Dem cuando estuvimos frente a mi bebé.

- Así es… Te dije que era hermoso - Dije feliz.

- Pues claro… A la par con la dueña - Dijo dándome un beso en la frente para luego abrirme la puerta del copiloto. Me subí y al rato se subieron Alice y Jasper en el asiento trasero, para luego subir Demetri.

El camino al Instituto fue entre risas y bromas, el estacionamiento del lugar estaba hermoso, decorado con antorchas que guiaban a la hermosa entrada del gran salón donde se llevaría a cabo el baile. Alice y Jasper se adelantaron, mientras que Demetri tomó de mi mano guiándome al lugar, podía sentir las miradas de varias chicas hacía mi amigo, me reía ya que el siempre había causado esa sensación en las chicas.

Una vez que entramos al salón busque con la mirada a mis hermanos, los cuales se encontraban al fondo en una hermosa mesa. Aferré más la mano de Demetri quien me sonrió, cuando estuvimos a una distancia de 100 metros mi corazón comenzó a latir de manera desenfrenada al encontrarse con un hermoso par de ojos dorados observándome de pies a cabeza… Me sentí intimidada, ya que esa mirada, ese fuego que desprendía de aquellos ojos lo había visto una sola vez… Y fue la vez en que todo para mí había cambiado…


Hola mis hermosas! ¿Cómo están? Espero que bien... ¿Les gustó el cap? ¿Se esperaban esta desición de Edward? Yo sinceramente no, pero bueno ¿quién entiende a los chicos?.
Espero les haya gustado este cap ya que es algo largo... Lamento la tardanza pero entre mis terapias y todo no me queda mucho tiempo y aunque ya me encuentro mucho mejor de mi hombro, aún no tengo el alta médica lo que creo que será bueno ya que tendré mucho más tiempo para seguir escribiendo y quizás llegar a terminar las novelas, pero ya se me están viniendo ideas nuevas a la cabeza así que tendremos historias para rato...

Gracias a mis fieles lectoras, las que nunca me fallan y a quienes ya adoro con todo mi corazón por su apoyo incondicional, este cap es para ustedes Vale-Misty Cullen y Suiza-love... Han estado conmigo desde el inicio y eso sin duda nunca lo olvido, siempre tengo sus rewies y me encanta de verdad muchas gracias, las adoro!
Saludos también a las hermosas que siempre leen, a las que leen en silencio y a las que se van sumando de a poco... Ninguno de estos cap existiria si no fuera por ustedes, ya que me dan la fuerza para seguir escribiendo... Un besito enorme para cada una y nos estaremos viendo el viernes de la próxima semana!

Besitos Sol!