La historia es mía... Y Obviamente los personajes son de nuestra increíble Stephanie Meyer.
Capitulo 26
Debo Olvidarlo
Todo paso muy rápido, y junto con eso me volví a sentir sola aún rodeada de gente que me ama. Venía de vuelta a Forks luego de haber dejado a Demetri abordando su avión rumbo a Italia.
Nadie vino con nosotros, y quizás haya sido lo mejor, ya que en este momento, en este preciso instante lo que menos necesitaba era estar acompañada, es por esa razón que me dirigía a La Push, sabía que el día de hoy la playa estaría deshabitada, los chicos habían ido de excursión por el bosque y no me toparía con nadie.
No demore mucho en volver a Forks y entrar a La Push, estacione en el mismo lugar donde lo había hecho la primera vez que estuve aquí y baje a la playa solamente a caminar.
El día estaba extraño, a veces pequeños rayos de sol cubrían mi cuerpo dándole calor, para luego ser desplazado por el viento frío y característico de Forks. Metí mis manos en la chaqueta y comencé a caminar sin rumbo fijo por lo largo de la playa. A mi mente venían todo tipo de imágenes.
Días de mis cumpleaños, los primeros días de clases en mi antiguo hogar, las tantas salidas que tuve con Demetri, las bromas que solía hacerme, el día en que nació mi sol personal.
Como extrañaba a Tommy, lo extrañaba de una manera desconsolable, al igual que mis padres, pero Tommy, él era la única personita capaz de llenar este vació, la única personita aparte de él…
Alcé mi vista al cielo, cubierto en gran parte por nubes blancas y a veces dejando ver partes de un hermoso azul, un azul que daba tranquilidad, tranquilidad que estaba necesitando.
Me senté en la arena, atrayendo a mi pecho las rodillas y abrazándome a ellas para dejar mi mentón encima de ellas, la brisa chocaba en mi rostro, cerré mis ojos y me deje llevar por los recuerdos…
- Bella, vamos despierta que me prometiste ir a hacer un muñeco de nieve - Decía la voz de mi pequeño Tommy.
- Un rato más Tomás - Le dije.
- No, quiero ahora y sé que lo harás ¿sí? - Dijo poniendo ojitos de cordero degollado.
- Ag, está bien, me iré a duchar, espérame abajo y dile a mamá que te abrigue - Le dije.
- Quiero que lo hagas tú - Dijo sentándose encima mío.
Lo miré, éramos tan parecidos, Tommy tenía el mismo color de pelo que yo, a excepción de los ojos, los cuales eran iguales a los de mi madre, de un azul claro.
- Te amo, jamás olvides eso - Dije haciéndole cosquillas.
- Y yo a ti hermanita, siempre seré tu ángel - Dijo riendo con esa hermosa risa que llenaba cada parte de mi cuerpo de una alegría inmensa.
Alcé nuevamente mi vista al cielo, imaginándome aquella carita, con esos hermosos hoyuelos que lo caracterizaban y los que Emmett siempre me hacía recordar.
- Hubieras sido así de guapo, lo sé - Dije mirando al cielo, sabiendo que aquella personita que decía ser mi ángel me oía.
Y así pase mí tarde, recordando cada parte de mi vida junto a mis padres y hermano, junto a Los Thomson, que eran una segunda familia para mí, y junto a Los Cullen, que eran ahora mi familia.
Me había sacado la lotería con haber encontrado a la hermana desaparecida de mamá y de la cual jamás me contó, a pesar de la hermosa historia de amor que cada noche oía. Esme y Carlisle tenían una hermosa familia, si bien no eran sus hijos biológicos, los trataban a todos por igual, como también lo hacían conmigo, como todos lo hacían conmigo menos él…
- Edward - Susurré con dolor.
Recordé la noche anterior, cuando dijo aquellas palabras al responderle a Dem sobre la invitación para que lo fueran a dejar al aeropuerto…
- De hecho yo he estado pensando algunas cosas, y quiero mañana darle una noticia a mi novia, como también a ustedes si todo sale como lo planeo - Dijo sin rodeos, haciendo que mi corazón se apretara.
El silencio reino por fracción de segundos la mesa. Quizás era una simple humana y no haya vivido tanto tiempo como mi familia lo había hecho, pero de una cosa estaba segura, y era el significado de aquellas palabras que Edward había dicho. Rose se paró de la mesa, y la vi desaparecer por las escaleras, Emmett iba a ir detrás de ella pero preferí hacerlo yo. Subí a su cuarto donde la encontré mirando por la ventana.
- Rose - Dije acercándome a ella. Ella se volteo y me abrazo.
- Es un estúpido Bella, no sé cómo no se da cuenta del daño que te está causando - Dijo a mi lado. Me quede pasmada, pensé que Rose estaba así por alguna otra razón pero ella estaba sufriendo por mí. Me aleje de ella y le sonreí.
- Rose, si yo estoy bien, tú lo estarás… Sé que quizás todos piensan que él se retractará, pero créeme que yo lo tengo más que claro que no será así… Estoy enamorada, pero si él es feliz yo lo soy - Dije.
- Bella él no merece tu amor y ahora está planeando…
- Lo sé, sé lo que planea hacer, y es por eso ahora más que nunca que me doy cuenta que siempre lo supe, el jamás sintió nada por mí, si hubiera sido así quizás nunca hubiera traído a Tanya a casa, y menos estaría pensando en… en algo más serio - Dije con un nudo en la garganta. Rose me abrazó aún más fuerte.
- Él se dará cuenta Bella, lo hará pero tarde, acuérdate de mí - Dijo convencida.
- Quizás así sea, solamente quiero que el tiempo pase luego - Dije cerrando mis ojos. Rose se alejo de mí y me llevo a su amplia cama para sentarnos.
- ¿Aún planeas irte? - Pregunto.
- No lo planeo, lo tengo decidido, mientras antes sea, mejor - Dije.
- ¿Cuándo? - Volvió a preguntar.
- No lo sé, todo depende de mañana - Dije.
- ¿Ese día cierto? - Pregunto.
- Si, ese día, el día antes no lo sé…
- ¿No te graduarás con nosotros? - Pregunto.
- No lo sé Rose, todo depende de ese día.
- Tienes razón, ¿sabes? Nunca creí tener contacto alguno con un humano como lo tengo contigo, eres especial Bella, y sé que hay muchas cosas deparadas para ti - Dijo.
- Uf, ¿muchas más? - Dije con humor negro y Rose se largo a reír.
- Demetri te puede ayudar - Dijo Rose bajito.
- Sé que Demetri siente algo por mí, siempre lo he sabido - Dije mirando a la ventana.
- ¿Y porque jamás le has correspondido? - Cuestiono.
- Demetri es un chico genial, es un gran hombre, pero merece algo mejor.
- Bella ¿Cuándo será el día que te mires como eres? - Pregunto algo molesta.
- No es eso Rose, no digo de apariencias, digo de corazón… ¿Acaso crees que no me he planteado eso estos días? Me duele ver a Edward con Tanya, en la manera en que sus cuerpos se rozan, como ella le sonríe, es algo simplemente que me parte el corazón… No soy quien para reclamar nada, jamás tuve a Edward y jamás lo tendré, solamente espero que él sea feliz con Tanya - Dije.
- Eso jamás pasará Bella, Tanya no es cómo crees, ella oculta muchas cosas, ¿Por qué crees que sus hermanas no vinieron con ellas? - Dijo.
- ¿Qué quieres decir? - Pregunte y Rose sacudió su cabeza.
- Tonteras mías Bells - Dijo mirándome.
- Quiero que sepas, que pase lo que pase siempre podrás conmigo, y no solo conmigo si no también con los demás… Mereces ser feliz, y quizás sea de ayuda pensar en Demetri.
- Eso por ahora es para mí egoísta Rose - Dije.
- Lo sé, pero Demetri, sé que él está dispuesto a correr ese riesgo Bells, el te ama de una manera inmensa, es un amor puro, pero antes que eso, el vela por ti - Dijo.
- Lo sé, siempre lo ha hecho - Dije sonriendo.
- Ahora vayamos a comer, es la última noche de Demetri aquí y creo que tú debes hablar con él - Dijo tomando mi mano y saliendo de la habitación rumbo al comedor.
Cuando llegamos, el silencio seguía ahí. Rose me señalo a Demetri y yo sonreí, acabamos de comer, Tanya ayudo a Esme en la cocina, Demetri subió con los chicos a las habitaciones, Carlisle se fue a sus despacho, Edward no se donde habrá quedado y yo me fui a caminar por los alrededores de la casa.
Iba tan sumida en mis pensamientos que me dio un susto enorme ver unos pies en el suelo, camine lentamente y me di cuenta que era él.
- ¡Diablos Edward me asustaste! - Dije asustada.
- Lo siento Bella, no fue mi intención - Respondió parándose de ahí y sacudiéndose los jeans limpios - Mmm, no te preocupes, tenía mi mente en otro lado y cuando vi unas piernas aquí me asuste - Le dije indicando el lugar donde había estado. Edward me observó por un largo rato, viendo mi cara, me sentía como una tonta, y quise salir lo más rápido de ahí - Creo que me iré a mi habitación, no quise molestarte, pero necesitaba pensar antes de dormir - Dije nerviosa y tomando el camino hacia la casa. Pero el brazo de Edward me detuvo haciendo que mi corazón latiera como un loco.
- No, el que se va soy yo - Dijo con un tono que jamás había usado conmigo, podía sentir pena en su hermosa voz. Lo observé y suspiré, quería sacar esa simple palabra que anhelaba restregársela en la cara.
- Felicidades - Dije de una vez aún con todo el dolor que me producía.
- ¿Por qué? - Pregunto algo extrañado.
- Por la decisión que tomaste Edward - Dije mirándolo
- No entiendo de que hablas - Dijo ¿incomodo?
- Vamos Edward, no hay que saber leer mentes, ver el futuro o sentir las emociones para darme cuenta de lo que quisiste decir hace un momento en la cena - Dije ya que era obvio.
- No te entiendo Bella - Dijo con un matiz de dolor.
- No necesito que me entiendas… Es más me gusta poder tener una conversación civilizada contigo, creo que es la primera que tenemos, y me alegro por tu decisión - Vi que me iba a interrumpir pero no lo deje sacudiendo mi cabeza - No me digas nada, sé que dirás a todos cuando lo hayas hecho, pero creo que mañana cuando digas la noticia no me hallaré en casa - Dije intentando ocultar el dolor en solo pensar aquella noticia que sabía que diría.
- Bella yo… - Dijo sin terminar.
- Me alegro mucho por ti Edward… De verdad - Dije sonriéndole, aún cuando por dentro mi corazón lloraba, ya que me había enamorado perdidamente de alguien que ya pertenecía a otra persona, y que jamás posaría sus hermosos ojos en una humana simple, frágil y estúpida como yo - Sé que no eres alguien que vive de apariencias, aunque Emmett dice que si - Dije riéndome al recordar la rabieta que Emmett había tenido esa tarde cuando dijo que Edward vivía de las apariencias, que era un estúpido insensible, pero que él se iba a encargar de restregarle en la cara el error que cometió cuando se diera cuenta de ello. Cosa que yo sabía que jamás iba a pasar - Así que se que la decisión que tomaras es la correcta ya que así lo deseas - Dije suspirando.
Sabía que Edward no era alguien sin sentimientos, estaba clara que los ocultaba, y también sabía que jamás tomaría una decisión solo por tomarla.
- Ahora me iré a dormir… Nos veremos otro día creo, que estés bien - Dije saliendo de ahí tranquilamente, aunque lo único que deseaba era correr de ese lugar.
Sacudí mi cabeza ante el recuerdo de esa noche, el crepúsculo estaba cayendo ante mis ojos, y yo aún estaba en la playa, solamente pensando en él.
- Debo olvidarlo - Me dije a mi misma.
- Diablos mamá, como desearía que estuvieras aquí conmigo - Dije mirando al cielo. Tenía unas ganas enormes de llorar pero no lo haría, tenía que sacar fuerzas, tenía que salir adelante, por mis padres, por Tommy, por mis nuevos hermanos y padres, pero sobretodo por mí.
Recordé aquel primer y único beso que tuve con él, la manera en que se acercó a mi, como sus labios se amoldaron con los míos, haciéndonos uno solo.
- Los cuentos de hadas no existen - Dije en un susurro y sonriendo ante ese pequeño recuerdo que guardaba gracias a las locas historias de mi madre - Solo el tuyo y el de Esme fueron así, pero sabes que mi suerte es demasiado especial - Dije mirando al cielo, sabiendo que mi madre reiría ante esa pequeña ocurrencia.
- ¿Es lo mejor cierto? - Pregunte imaginándomela a ella a mi lado, acariciando mis cabellos. Fue en eso cuando sentí un brisa envolver todo mi cuerpo, pero no era una brisa helada, era cálida y con la esencia de mamá, aspiré aquella esencia que tanto extrañaba y necesitaba y sonreí - Te amo - Dije sonriendo, y la brisa desapareció, llevándose consigo aquella promesa, olvidaría a Edward, debía hacerlo, el iba a ser feliz, y yo no caía en su cuento, jamás lo haría…
Una vez dentro del auto coloque la radio y me fui directo a casa, sabía que no estarían preocupados, ya que Alice era consciente de que no quería estar ahí casa, antes de entrar al sendero que me llevaría a casa, aparque el auto a un costado de la carretera y tomé mi celular, marque su número esperando que me contestara.
- Hermosa - Dijo aquella voz que era mi cura personal.
- Dem - Suspiré.
- ¿Qué sucede? - Pregunto serio.
- ¿Recuerdas lo que hablamos camino al aeropuerto esta mañana? - Le pregunte, ya que habíamos acordado que Dem, buscaría un departamento en Volterra, para vivir los dos juntos, yo trabajaría y estudiaría y el haría lo mismo, además mis padres no me habían dejado con las manos vacías, y Esme como Carlisle no me habían dejado tocar ningún peso de aquel dinero, por lo que ese capital nos serviría de mucho a mí y Dem.
- Claro que lo recuerdo - Dijo con un tono que conocía perfectamente y sabía que estaría sonriendo.
- Haz todos los trámites, mientras antes sea mejor - Dije.
- Pero Bells, aún eres menor de edad - Dijo.
- Lo sé Dem, pero quedan solo meses para mi mayoría de edad - Dije algo desesperada.
- ¿Es por él cierto? - Pregunto y yo me quede callada. Dem suspiró.
- Esta bien Chiquis, haré todo por ahora, no te preocupes, y cuando desees salir de ahí ya sabes que me llamas y yo parto en tu busca - Dijo feliz.
- Gracias Dem, te adoro - Dije esperanzada.
- Tranquila hermosa, créeme que todo funcionará - Dijo.
- Gracias Dem - Dije. Dem se quedo callado sabiendo que le diría algo - Recién voy a casa - Dije.
- Estuviste pensando - Afirmo él.
- Ahá - Respondí.
- ¿Y a que llegaste? - Pregunto.
- Debo olvidarlo Dem - Dije. Y de solo pronunciar esas palabras mi corazón se apretaba de una manera inigualable.
- Yo te ayudaré a eso - Dijo como que no quería la cosa.
- Sé que lo harás y te lo agradezco - Le dije.
- Bueno hermosa, debes llegar a casa, quizás estén preocupados - Dijo.
- Si… Adiós Dem, te estaré llamando, te adoro - Le dije.
- Y yo a ti pequeña mía, nos veremos pronto, y recuerda que en cada estrella hay un beso y un abrazo para ti - Dijo y yo reí.
- Gracias, adiós Dem - Dije cortando la comunicación, guardando mi celular en la chaqueta y poniendo la llave en el contacto para entrar al sendero.
Una vez adentro del garaje, me apoye en la puerta mirando las llaves del auto en mis manos y pensando que quizás todo sería mucho más fácil si mi vida la compartiera con Demetri, quizás si mis padres no hubieran muerto, yo hubiera terminado al lado de Demetri como debería haber sido, o quizás no. Sacudí mi cabeza guardé las llaves en mi chaqueta y me encamine a la casa la cual se oía demasiado silenciosa.
Mientras daba los pasos que me llevarían a la sala, en donde sabia que se encontraban todos, apretaba más las llaves que tenía en el bolsillo de mi chaqueta, suspiré y entre en ella para encontrarme con todos.
- Cariño llegaste… ¿Cómo estuvo tú día con Jake? - Pregunto Esme, miré a Alice y me asintió de una manera en que solo yo vi.
- Bien, compartí mucho con los chicos - Dije sintiéndome fatal al mentirle a Esme.
- Tenemos una noticia que darte - Dijo Esme, pero podía notar que su voz no era llena de alegría.
Me llevo al centro de la sala. Carlisle estaba en su sillón, mientras que Alice y Rose estaban en otro y detrás de ella estaban Emmett y Jasper, y en el sillón del frente se hallaba una sonriente Tanya con un Edward algo tenso.
- Se casaran - Dije con la voz demasiado tranquila, provocando que todos me miraran con ojos asombrados. Sabía que Jasper no estaba haciendo de las suyas conmigo, este tenía que ser un logro mío y lo conseguiría sin la ayuda de nadie.
- ¿Cómo supiste? - Pregunto Alice realmente asombrada.
- Intuición femenina - Dije riendo. No sabía que me pasaba, pero rogaba a dios que mi madre, estuviera donde estuviera, me ayudara con esto.
- Jajaja, la enana salió bastante buena - Dijo Emmett riendo ayudándome así a cortar la tensión que se estaba adueñando de mi cuerpo. Edward me miraba a mí y luego miraba a Jasper quien le sonreía y le negaba con la cabeza.
- Felicidades Edward y Tanya… De verdad espero que sean felices por siempre - Dije acercándome a Tanya y dándole un abrazo que ella correspondió algo sorprendida, y luego abrazar a Edward, que con el solo hecho de haber estado en sus brazos, perdí la noción del tiempo unos segundos.
- Gracias - Me dijo aquella voz aterciopelada que tanto me derretía. No sabía, sinceramente no sabía como estaba dejando que todos mis sentidos no sucumbieran ante él, pero mi corazón latía de manera normal y eso lo agradecía.
- Bueno… Creo que me iré a servir algo, llegue con un poco de hambre, y ustedes ya no tienen que fingir comer - Dije sonriéndole a todos que aún estaban asombrados.
- Yo te acompaño - Dijo Rose a quien notaba feliz. Camine con ella tomada del brazo, quien me apretó levemente este. Llegamos a la cocina y mientras sacaba el plato que Esme me había dejado en el refrigerador como siempre lo hacía, Rose se sentó mirándome de manera inquisitiva.
- Isabella Cullen - Dijo despacio.
- Espera un poco Rose - Dije esperando que el plato se calentara, una vez hecho esto, tomé el libro de notas que Esme siempre tenía en la cocina, junto con mi plato y me senté al lado de Rose.
- ¿Y esto? - Pregunto cuando vio el libro.
- Simple - Respondí abriendo y escribiendo en ella aquellas palabras que prometí lograr.
- "Debo olvidarlo… Y lo haré" - Escribí. Le acerque el libro a Rose, quien lo leyó y me miro sorprendida, pero con una sonrisa algo nostálgica…
Hola mis hermosas!
Si! Les cumplí y aquí estoy! Espero haya sido de su agrado el capitulo, ya que a mí me encanto, la pregunta es, ¿que pasará ahora con Bella? ¿Que pasará ahora en la historia? Echen sus apuestas miren que me encanta leer lo que piensan que pasará.
Muchísimas gracias a todas las hermosas que me han agregado a sus alertas, a las que leen en silencio y a las de siempre, las que nunca falta su rewie en mi bandeja de entrada, gracias mis hermosas, de verdad lo agradezco, son las mejores, Vale-Misty Cullen, Robmy, Suiza-love, OdetteBennet y BeuxiCullenSwan . Me encantaron sus comentarios y siempre están ahí así que se los agradezco de corazón.
Espero tengan un lindo comienzo de semana, y nos estaremos viendo sin falta la próxima semana, un abrazo gigante a todas y gracias nuevamente por su apoyo incondicional, las adoro!
Les dejo nuevamente mi facebook, por si alguna me quiere agregar, ya que como siempre digo gracias al fantástico mundo de Twilight, he conocido a gente realmente hermosa y sé que ustedes son unas de ellas, un beso gigante y nos vemos.
Cariños gigante, Sol.
Face: Solange Espinoza Muñoz, o .com/soliiitta
