La historia es mía... Y Obviamente los personajes son de nuestra increíble Stephanie Meyer.
Capitulo 30
Es lo mejor
- Los cuentos de hadas de no existen mamá - Dije sabiendo que ella me escucharía.
- Yo no estaría tan segura de eso - Dijo una voz a mis espaldas sorprendiéndome…
- ¿Esme? - Pregunte al no creer que ella estuviera ahí.
- Si cariño… ¿Quién más? - Pregunto con esa hermosa sonrisa que la caracterizaba. Me levante de la piedra en la que me hallaba y la abracé.
- ¿Qué haces aquí? - Pregunte.
- Vine por ti… ¿No puedo? - Dijo.
- Claro, pero pensé que Jazz o Emmett vendrían a buscarme - Dije.
- Lo sé, pero decidí venir yo… En todos estos meses, desde que llegaste a mi vida, jamás había tenido la oportunidad de estar con mi sobrina, y ahora hija… Sé que me queda poco tiempo a tu lado, y tus hermanos te absorben siempre, así que ahora es mi turno - Dijo con una sonrisa que alegraba a cualquiera. Esme fijo su vista en la parte más baja del acantilado y suspiro.
- ¿Lindo no? - Pregunte al saber que veía a Jake y Leah sonreír mientras comían tomados de la mano.
- Lindo es lo que tú haces por la gente que amas Bella, más allá de lo que sientes, eres capaz de renunciar a tus propios sentimientos por la felicidad del otro - Dijo acariciando mi mejilla.
- Esme yo…
- Ven, vayámonos de aquí, tienes que cenar, y yo me encargaré de ello - Dijo tomando mi mano y caminando por el sendero del bosque hacia donde se hallaba el mercedes negro de Carlisle.
Creí que íbamos a casa, pero no fue hasta cuando Esme tomó el camino contrario a casa, que me percate que nos dirigíamos a Port Ángeles.
- No pensabas que hablaríamos en casa cuando hay más de 3 pares de súper oídos ¿o si? - Dijo divertida.
- Eso creí - Respondí sonriendo.
- No cariño, vamos a cenar afuera… Hay muchas cosas de las cuales debemos platicar - Me sonrió.
- Esme… Yo sé que no he confiado en ti lo suficiente…
- Calla Bells, lo sé… Y no te estoy recriminando nada ¿sí?... Luego verás porque te lo digo - Dijo apretando mi mano mientras manejaba.
Creo que la herencia sobre la velocidad era familiar. Si bien mi padre era policía, era un amante de la velocidad, al igual que mi madre, y eso lo supe por las tantas historias que ella me contaba cuando ambos eran jóvenes.
Y ahora que veía a Esme, quien aparte de ser mi madre adoptiva era mi tía biológica, veía que eso se llevaba en la sangre.
- Llegamos cariño - Dijo Esme sacándome de mis pensamientos. La mire y le sonreí para percatarme que estábamos en un restaurante de comida francesa, la comida favorita de mi madre.
- Esme… - Dije.
- Lo sé pequeña, ¿Qué mejor manera de hablar recordando a nuestra alocada Renée? - Dijo sonriéndome para luego salir del auto a lo que yo la seguí.
El restaurante era hermoso, un toque sofisticado y romántico. Esme me condujo al segundo piso a una mesa de dos personas con vista a la gran plaza de Port Ángeles. Pedimos y mientras esperaba mi comida, ya que Esme no comería, comenzamos a hablar, más bien ella.
- Cariño, los cuentos de hagas si existen - Dijo sonriéndome.
- Lo sé, el tuyo y el de mamá son cuentos de hadas. Mamá estuvo hasta el último momento de su vida al lado de papá, y tú seguirás estando al lado de Carlisle hasta que así se estime conveniente - Dije.
- Así es, pero eso no quiere decir que tú no tengas tu cuento de hadas - Dijo
- Eso es imposible Esme - Dije.
- No Bella, no lo es… Una madre jamás se equivoca con lo que siente, o ve… Mira, todos y cada uno de ustedes mis hijos son un libro abierto para mí. Puede que no haya llevado a ninguno conmigo por nueve meses, pero al fin y al cabo son mis hijos y los conozco mejor que nadie. Como a ti también… - Dijo sonriéndome - A veces te pareces tanto a Renée, pero otras tantas aparece a flote Charlie. Sé que confías en mí, pero también sé que todos tienen su privacidad - Dijo Esme. Yo sabía lo que ella quería decir con eso, pero aún así no era capaz de articular palabra - Bella mírame - Dijo Esme tomando mi mano a través de la mesa. Alcé mi vista, ya algo borrosa por las lágrimas y la miré - Sé todo lo que pasa por ese corazoncito. No sabes la pena que me da saber lo que sientes y no poder hacer nada - Dijo.
- Es que tú no debes hacer nada Esme - Dije.
- Lo sé cariño, uno jamás elige de quien enamorarse, es más el corazón es quien decide, y el destino se encarga de poner a esa persona frente a ti… Pero a veces, aunque por más que deseemos que las cosas sucedan de alguna manera, eso no pasa - Hablo. Iba a seguir pero en ese momento el mesero llego con la comida para ambas.
El silencio reino la mayoría de la cena, siempre supe que tarde o temprano tendría que hablar con Esme, pero jamás pensé que ese día sería hoy.
- ¿Lista? - Pregunto una vez que termine. Asentí sin mirarla.
- Bueno, entonces vayamos a caminar - Dijo llamando al mesero para que trajera la cuenta y nos fuéramos. En tan solo unos minutos iba junto a Esme por las transitadas calles de Port Ángeles.
- Amas a Edward - Hablo una vez que nos sentamos en un banco del parque. Asentí y Esme suspiro tomando mi mano. - Siempre creí que cuando llegara la persona indicada para Edward todo iría bien. Siempre fue un chico solitario, y cuando conocimos a la familia de Tanya, esa esperanza que tenía que encontrara a alguien y que sinceramente estaba perdiendo surgió gracias a Tanya, pero tan rápido como surgió se vino abajo al ver esa mirada sin vida en los ojos de Edward… Mirada que cambió el día que tú llegaste Bella - Dijo mirándome - Sé que eres una persona especial para Edward, y también sé que todos te lo han dicho como se lo han dicho a él… Si bien es mi hijo y tú también lo eres jamás me negaré en sus decisiones. El día que Edward llegó con Tanya no te niego que me alegre, pero cuando vi el dolor en sus ojos estando tú ahí y viéndolo con ella supe que algo no estaba bien. No sé que habrá pasado entre ustedes, y no sé qué pasará…Sé que en unas cuantas semanas te vas cariño, y no sabes la pena que me da tenerte lejos - Dijo ahora tomándome las manos más fuerte y mirándome directamente a los ojos. Podía ver en aquellos hermosos ojos dorados, dolor, amor maternal y comprensión. En todo este rato que había estado hablando con Esme, aún cuando sentía dolor con cada una de las cosas que ella me decía, ya que recordaba cada momento que pase en estos casi cinco meses, también sentía alegría… Extrañaba tanto una charla así, era como las platicas que tenía con mamá cada vez que no sabía qué hacer… Y Esme se parecía tanto a ella en ese sentido, eran tan perceptivas, tan amorosas, que aunque mi madre no estuviera nunca más a mi lado, sabía que estaba ahí en ese momento, junto a mí y junto a su hermana - Pero sé cariño… Sé que la decisión que tomaste, de irte de aquí a Italia junto con Demetri es lo mejor… No sé si Edward está tomando la decisión correcta, y como te dije, siempre los apoyaré en lo que decidan, pero ahora, aquí estando junto a ti cariño, te digo que no pienses más… Mereces la felicidad y mereces sacar adelante tus sueños… Y sé que irte a Italia a estudiar es lo mejor para ti, aún cuando me hagas falta, sé de todo corazón que estarás mejor allá - Dijo abrazándome. No pude hacer nada más que aferrarme a ella.
- Gracias - Susurre con la voz quebrada.
- No tienes nada que agradecer cariño, has traído a nuestras vidas alegría, no sabes el amor que tus hermanos te tienen, y aunque no lo quieras ver Edward, te quiere… A su manera pero te quiere - Dijo sonriendo.
- Lo sé, pero no de la manera que quizás me hubiera gustado - Dije mirando mis manos.
- Nunca es tarde Bells, jamás olvides eso… A veces, aunque siempre son los hombres en su mayoría - Dijo sonriendo - Ellos tienden a darse cuenta tarde de sus errores, créeme - Dijo guiñándome un ojo.
- No te entiendo Esme - Respondí algo confundida.
- Lo entenderás… No ahora, pero sé que lo harás… Algún día… Aunque de todo corazón, espero que no sea tarde - Dijo mirando el cielo - Ahora será mejor que nos vayamos, ya que me costó bastante convencer a los locos de Alice y Emmett que me dejaran estar un rato a solas contigo… No sé que tendrán preparado cariño, pero será mejor que no les digas que no - Dijo con una sonrisa piadosa.
- Diablos - Murmure y Esme se largo a reír.
El camino a casa fue bastante ameno, con Esme conversamos de cosas de mamá y papá… Como también de mi pequeño Tommy. Reímos también cuando ella sabía perfectamente que Charlie mi papá, jamás se trago el cuento de que eran primas, porque a veces Esme y mi madre tenían unos arranques tan parecidos, que era difícil de no sospechar, inclusive yo, siendo tan pequeña cuando teníamos las visitas de Esme en casa, veía que ellas se parecían demasiado para ser solamente primas.
También Esme volvió a decirme que la decisión de irme el día de la "postura de argollas" donde vendría la familia de Tanya y unas amigas de ella, era lo mejor, que Carlisle estaba enterado de todo, y que el también decía que era lo mejor.
Cuando Esme entro el Mercedes en el garaje, pude ver a Emmett y Alice sentados sobre el Jeep del grandulón esperándome.
- Te lo dije - Murmuro Esme sonriéndome, para luego salir del auto y yo detrás.
- ¡Ya era hora! - Grito Emmett saltando del Jeep - Si no llegabas en 15 minutos esta enana - Dijo apuntando a una loca Alice que sonreía desde el techo del Jeep - Te iría a buscar donde sea que te encontrarás con Esme para traerte aquí - Dijo tomándome de la mano.
- Chicos - Hablo Esme.
- Lo sabemos Esme, pero es que jamás hemos estado tan lejos de Bells - Dijo Emmett con cara de niño pequeño y yo reí.
- Será mejor que se vayan acostumbrando - Dijo Esme antes de sonreír y entrar hacía la cocina.
- Touché - Dijo Alice saltando del Jeep - Ahora usted Srta. Isabella vendrá conmigo - Dijo Alice tomándome de la otra mano.
- Hey, Hey… ¿Dónde? - Dije soltándome de la mano de Emmett y Alice.
- ¿No lo recuerdas? - Pregunto Emmett.
- ¿Recordar qué? - Pregunte y Alice le pego en la cabeza.
- Emmett, Bella no sabe nada es más, es una sorpresa - Dijo Alice con su sonrisa maliciosa.
- Oh no duendecillo, me dirás ahora que haremos o si no, no me muevo - Dije.
- Si que te moverás… ¿Crees que para Emmett es un problema el cargarte? - Dijo Alice con sonrisa triunfante.
Bufé y camine a la cocina, en donde estaba Rose leyendo una revista, Jasper y Edward conversando, y Carlisle con Esme sonriendo.
- Cariño y esa cara - Pregunto Esme cuando entre.
- ¿Te fue mal en la cita con Jake? - Pregunto entre dientes Edward.
Lo miré sorprendida, no sabía que le había dado a este el día de hoy, pero sinceramente me agradaba.
- No Edward, estoy así por el par de hermanos locos que tengo, y con Jake, me fue bastante bien, más de lo que yo quisiera - Dije recordando la cara de Leah cuando vio todo lo que Jake le había preparado.
- Uhy… ¿Será que Bella ya tiene novio? - Dijo Emmett moviendo sus cejas.
- Estúpido - Dije sacándole la lengua y todos rieron.- No tengo novio, y no lo tendré - Dije sentándome en mi lugar.
- Hasta que llegue alguien que reside en Italia ¿No Bells? - Pregunto Rose sonriendo, y no pude evitar sonreír también al recordar a mi querido Demetri.
- Diablos, yo que creía que el corazón de Bella tendría dueño aquí en Forks, y terminaré perdiendo la apuesta - Dijo Emmett derrotado y Jasper sonrió.
- ¿Jazz apostaste contra Emmett? - Pregunte sorprendida. Carlisle y Esme se largaron a reír.
- Claro pequeña… Emmett, no sé como lo hace, pero siempre gana las apuestas, y viendo como por donde se estaba inclinando la balanza, aposte por Demetri… Ese chico si que me gusta para ti - Dijo Jazz mirando de reojo a Edward, no pude evitar reír.
- Bueno, bueno, menos conversa y más movimiento, que nos espera un larga noche Bella - Dijo Alice sacándome de mi asiento y tirándome hacia donde estaban las escaleras.
- ¿Qué te pasa? - Pregunte.
- Iremos a bailar a Seattle hoy… Ángela estará allá con Ben y algunos chicos del Instituto… Nos llamo porque llegó el primo de Ben que viene por unas semanas, y lo llevaran a bailar, y Ann nos invito a todos nosotros - Dijo Alice sonriendo.
- Oh Alice, no tengo ganas de salir, estoy cansada y el lunes tenemos el último examen - Dije mientras subía las escaleras, son una sonriente Rose detrás, ya que a ella le gustaba ver como discutíamos con Alice.
- Isabella, te irá bien como en todos los exámenes, eres una de las mejores alumnas, saldrás con honores, y te irás a una de las mejores Universidades de… - Puse una de mis manos en su boca antes que dijera el país. Sabía que era estúpido, ya que de un momento a otro Edward se enteraría donde me iría, pero si dejaba que Alice siguiera hablando, probablemente se le hubiera hasta salido el día, hora y número de vuelo que tomaría el día sábado 18 de septiembre. - Ya… Lo sé… Lo siento, pero esto lo logras tú solamente Bella… En todos estos meses no hemos salido ningún día a bailar… Solamente hemos ido a pubs, pero nada más… Quiero bailar - Dijo Alice entrando en mi habitación para voltearse y mirarme con cara del gato con botas.
- ¡Diablos!... Sabes que detesto esa cara - Dije yendo directamente al baño, mientras Rose reía y Alice saltaba por toda mi habitación en dirección al armario.
En la ducha no me demore tanto, ya que cada cinco minutos sentía la voz de Alice que me apuraba. Al salir envuelta en mi bata, ya tendida sobre la cama estaba la tenida, usaría un vestido strapples, hasta arriba de las rodillas, estilo escocés en tonos grises, con un collar hermoso que Esme me había regalado, un abrigo negro y zapatos de tacón color rojos.
- Alice… El tiempo - Dije pensando que me daría frío.
- Bella no seas así… Seattle no es tan helado como aquí en Forks, además estaremos adentro del local… Por eso el abrigo - Dijo sonriente. - Ahora siéntate mientras Rose te peina y pinta que iré a ver nuestras tenidas - Dijo sentándome en el banquito de mi tocador para luego salir dando saltitos por la puerta.
- Bella, Alice jamás cambiará y eso lo sabes - Dijo Rose sonriéndome por el espejo. Bufé y Rose se largo a reír.
- No entiendo que saca con salir a bailar… ¿Es verdad lo de Ann? - Pregunte y Rose asintió.
- Llamo cuando estabas donde Jake… Ayer por la noche llego el primo de Ben, un tal Ethan… Tiene dos años más que tú, y está en la Universidad de Alaska, creo que vive allá… Hasta puede que lo conozcas - Dijo Rose moviendo las cejas como lo hace Emmett.
- Rose, creo que se te está pegando lo de Emmett - Dije riendo y Rose rió conmigo.
- Iremos todos - Dijo recalcando el todos. Alcé mi vista y creo que lo dije todo con la mirada.- Si también él - Dijo bajito.
- Oh… Ya veo - Respondí.
- Te verás hermosa esta noche, créeme - Dijo Rose secándome el cabello de manera desordenada… Luego se puso a maquillarme.
Rose sabía que aunque me gustara maquillarme, era más bien de tonos naturales. Cuando me volteo, abrí mis ojos y la vi sonriendo al lado de una saltarina Alice que se veía hermosa con un conjunto negro y botas altas de taco.
- Ahora vístete, que yo iré a hacer lo mismo, no te veas al espejo hasta que yo regrese - Dijo Rose apuntándome con el dedo.
- Tranquila Rose que no la dejaré - Dijo Alice pasándome el vestido.
Me vestí lentamente, y me coloque los accesorios, mientras hacía su entrada una hermosa Rosalie… Quien llevaba un vestido negro hasta arriba de las rodillas, estilo palabra de honor, con un listón blanco bajo el busto.
- Te ves preciosa - Le dije mirándola, y ella sonrió.
- Eso lo dices porque no te has visto tú… Ahora colócate los zapatos y vamos al armario para el gran espejo - Dijo. Le hice caso y camine al armario donde tenía un gran espejo.
No podía creer lo que había enfrente… Si bien sabía que era yo, no podía creer que me veía bien, y mejor aún, me sentía bien.
- Wow - Articule volteándome.
- Nunca te verás a ti misma Bella… Eres hermosa, es cosa que lo explotes - Dije Alice.
- De una cosa estoy segura… Jamás me veré como ustedes… Están despampanantes - Dije y ellas negaron.
- Ay, Isabella Cullen, sinceramente eres un caso perdido - Dijo Rose.
Salimos las tres del armario, tomé el abrigo negro y un pequeño bolso de mano del mismo color de los zapatos en donde guarde dinero, aunque sabía que era un caso perdido, mi celular, mis documentos, iba a echar las llaves del auto pero Alice no me dejo.
- No, no… Hoy iremos en dos carros solamente… Tú, Jasper, yo y Edward en su volvo - Dijo Alice con una sonrisa maliciosa.
- Y Rose con Emmett en su descapotable - Termino y bufé saliendo de la habitación sin esperarlas.
Sentí la risa de Alice que venía detrás de mí, mientras que Rose se fue a su habitación a tomar el abrigo aún cuando no lo necesitara. Entré en la sala donde estaban mis tres hermanos, y mis padres y me senté enojada en el sillón donde estaba Emmett sin decir nada. Pasaron segundos y alcé mi vista para encontrarme con cinco pares de ojos observándome.
- ¿Qué? - Pregunte nerviosa.
- Wow enana… ¿Qué diablos hiciste con mi enana Bells chica sexy? - Dijo Emmett guiñándome un ojo y haciendo que mis mejillas se sonrojaran.
- ¡Cállate Emmett! Soy yo… Y esto - Dije apuntándome - Lo hizo tu novia, y la duendecillo que tengo por hermana - Dije.
- Cariño te ves hermosa - Dijo Esme y Carlisle asintió.
- La tendrán que cuidar bastante esta noche… Y no solamente se lo digo a ti Emmett y Jasper, si no a ti también Edward… Cuiden a Bella - Dijo Carlisle. Iba a reclamar y entro Alice en la sala con Rose.
- ¡Vamos! - Grito y me levante altiro.
- Adiós Esme y Carlisle - Dije dándoles un rápido beso a ambos.
- Wow Bells, ¿tantas ganas tienes de salir? - Dijo Jazz y lo fulmine con la mirada.
- Si no me muevo ahora, no lo haré después - Dije caminando hacía el garaje, me detuve al frente del volvo que sonó luego de que su dueño lo abriera y me metí en el asiento del copiloto, ya que sabía que aunque quisiera irme atrás Alice no me dejaría.
A los pocos segundos entraron Alice y Jasper seguidos de Edward. Puse el abrigo sobre mis piernas y cerré mis ojos.
El camino hacía a Seattle como era de esperarse fue demasiado corto… Alice, Jasper y Edward hablaron de cosas triviales, en donde a veces me metí, pero sinceramente, no quería seguir un minuto más en ese auto. Cuando llegamos al local donde bailaríamos, pude divisar a mi amiga Ann junto a Ben y un chico alto de tés trigueña, y pelo castaño dándonos la espalda… Más atrás estaba Mike Newton junto a Jessica, Lauren y a su lado Tyler.
- Será una gran noche - Dije sarcásticamente cuando me baje del volvo y mirando al grupo de Lauren.
- Que te digan algo - Dijo Rose y yo reí. Caminamos hacia donde estaban todos.
- ¡Ann! - Grito Alice y esta nos vio sonriendo.
- Pensé que no vendrían… Que gusto verlos a todos - Dijo dándole una mirada significativa a Edward. Mis hermanos saludaron a todos, yo a lo lejos salude a Ben y a Ann, sinceramente no quería estar ahí.
- Bella ven quiero presentarte a mi primo - Dijo Ben. Todos los ojos de ahí se pusieron en mí. Jessica y Lauren me veían de manera asesina.
- ¡Ethan! - Grito Ben, ya que el chico se había alejado un poco. El chico se volteo y camino hacia donde estábamos todos. Mire a Rose y Alice que no sabía por qué razón sonreían de esa manera.
- Ethan ella es…
- ¿Bella Swan? - Pregunto el chico haciendo que todos lo miraran sorprendidos, y que mis ojos por primera vez se pusieran en él… Oh no… No podía ser…
- ¿Ethan Mercer? - Pregunte, y el asintió sonriéndome y tomándome en su brazos.
- Bells, tanto tiempo… - Dijo dejándome en el suelo.
- Bastante - Respondí, viendo a mí alrededor y dándome cuenta que todos, absolutamente todos, tenían la mandíbula desencajada…
Hola mis hermosas! Lo sé! Sé que me querrán matar algunas pero me ha sido imposible poder meterme a fanfiction a actualizar novela!.
Estoy terminando el semestre en la Universidad, y como me comprenderán algunas, pruebas, trabajos me dejan exhausta, por lo que no he podido ni siquiera escribir algo, pero como tengo algunos capítulos adelantados, aquí me tienen, sinceramente no sé si podré actualizar este fin de semana que viene, ya que como les dije estoy en la último en la Universidad, con las últimas pruebas y luego vienen los exámenes, por lo que me será más difícil entrar, pero haré todo lo posible por ustedes ¿ok?.
De verdad siento no haber subido capitulo hace semanas, pero muchas cosas he tenido que hacer.
Bueno pasando a la nove, ¿qué les pareció el capitulo? ¿quien será este nuevo chico? o mejor ¿que hará en la vida de Bella?... Espero sus comentarios con ansias! Las adoro con el alma, gracias a las de siempre! Siento no poder nombrarlas pero paso por aquí rápido!. Un besote gigante, que tengan una linda semana, y espero verlas pronto!
Besos y abrazos, Sol!
