La historia es mía... Y Obviamente los personajes son de nuestra increíble Stephanie Meyer.


Capitulo 32

Dejemos todo atrás ¿sí?

Ahí estaba yo, bailando en compañía de Ethan. ¿Quién iba a creer que me encontraría al guapísimo Ethan Mercer en Seattle? Y para variar… ¿Qué me invitaría a salir en la semana? Nadie, absolutamente nadie.

No niego que todo esto, más cuando Ethan les contó a todos como era que nos conocíamos, ahí ya no di más, ya que sabía que cuando llegara a casa tendría una riña con Alice y Rose por no haberles hablado del guapo de Ethan, pero es que era cierto, a pesar de ser guapo, caballero, y todo lo que una chica podía desear, él no causo, es más nadie ha causado lo que Edward causo en mí.

- ¿En qué piensas Bells? - Pregunto Ethan mientras bailábamos.

- En lo chico que es el mundo - Dije sonriéndole, y en ese momento comenzó la última canción de Black Eyes Peas.

- Wow adoro esta canción - Grito Alice bailando con Ben, mientras que Ann bailaba con Rose y Emmett. Alcé mi vista y vi como Edward y Jasper hablaban, pero ambos se veían tensos.

- A ver Bells, veamos cómo te mueves - Dijo Ethan colocando sus manos en mis caderas, justo cuando comenzaron a cantar. Me coloco pegada a él mientras nos movíamos al ritmo de la música.

- ¡Ahora sí! - Grito Emmett saltando y todos lo seguimos. La estaba pasando realmente bien. Me reía bastante con los pasos de Emmett, y me sonrojaba aún más cuando Ethan se me acercaba demasiado, pero por primera vez en mi vida, no me sentía incomoda con esa cercanía con alguien.

Seguimos bailando un buen rato, mis pies ya no daban más pero sinceramente no me importaba. Vi que Ben se iba a la zona de las mesas con Ann, y que ella tomaba a Jasper y Edward a la pista.

- Iré a hacerle compañía a mi primo hermosa luego volveré, así que no me extrañes - Dijo Ethan dándome un beso en la comisura de los labios. Asentí sonriendo.

- Ahora es mi turno - Oí la voz de Emmett a mis espaldas. Me voltee y comenzamos a bailar al ritmo de Shakira, y Emmett hacía unos pasos tan extraños, que me tenía que sostener el estomago de tanto reír.

- ¿Ves? Nadie se mueve como yo, ¡Hasta Shakira me envidia enana! - Dijo y Rose bufó guiñándome un ojo.

- Ahora es mi turno de bailar con la pequeña - Dijo Jasper tirando de mi mano, dándome una vuelta.

- Hey, no sabía que bailabas tan bien - Le dije y Jasper sonrió.

- Las cosas buenas, son las que se dejan para el último Bella - Dijo guiñándome un ojo mientras bailaba y yo reí.

A mi lado estaba Alice con Emmett haciendo ambos pasos raros, mientras que Rose bailaba con Edward, el cual me miraba fijo.

- Hey Bells, ¿Qué te parece si pido al Dj, la canción que bailaste con Demetri en el baile de comienzo de año? - Pregunto Emmett a mi lado, y vi que todos me miraran.

- Eso no será posible - Dije sonriendo.

- ¿Por qué? - Pregunto Jasper.

- Porque me hace falta Demetri, es con la única persona que bailare esa canción - Dije.

- Diablos, me jodiste - Dijo Emmett y todos reímos.

- ¿Cómo la están pasando esta noche? - Grito una animadora al lado del Dj.

- ¡Bien! - Gritaron todos.

- Que bueno, porque la noche es larga aún - Dijo la animadora - Ahora viene la sección de lentos, así que todos los enamorados a la pista por favor, si desean dedicar alguna canción solamente se acercan y listo… Así que pásenlo bien - Dijo la animadora.

- Hey Eddie, devuélveme a mi chica - Dijo Emmett tomando a Rose y dándole un gran beso en medio de la pista.

- Wow chicos, váyanse a un lugar más privado - Dije riendo. En eso llegaron Ann, Ben y Ethan con sus cosas.

- ¿Se van? - Pregunto Alice.

- Si chicos, lo sentimos, mi madre acaba de mandarme un mensaje que uno de mis hermanos enfermo, y necesitan que me quede en casa con el otro - Dijo Ann.

- Lo siento hermosa, pero acompañaré a Ann y Ben a casa de ella - Dijo Ethan acercándose a mí para darme un abrazo.

- No te preocupes, es más, no te librarás de mí ahora que estás aquí en Forks - Dije sonriéndole.

- Bueno tendré que lidiar con ello entonces… Será una dulce tortura - Respondió y le di un golpe tierno en el brazo.

- Adiós Bells, nos vemos el lunes en el último examen - Me susurró Ann.

- Cuídate Ann, y espero que tu hermanito este mejor - Dije.

- Gracias - Respondió.

- Adiós Bells, nos vemos - Grito Ben yéndose de la mano con Ann y seguidos de Ethan.

- ¿Se te fue el chico Bells? - Bromeo Emmett.

- No… Sólo lo deje ir - Dije riéndome con Rose y Alice.

- Bueno, yo también quiero bailar con mi chico, así que permiso Bells - Dijo Alice lanzándose a los brazos de Jasper. O no, eso significaba una sola cosa… Yo y Edward.

Me voltee y él me sonreía. Era la primera vez que me fijaba en cómo estaba vestido y por dios santo que se veía guapo. Llevaba unos jeans obscuros, y una camiseta negra pegada al cuerpo que lo hacía completamente irresistible. Basta Isabella, concéntrate por favor… Si esta irresistible, pero él jamás será tuyo niña, entiende de una vez - Dije en mis pensamientos. Sacudí mi cabeza y me acerque él con un autocontrol que hasta el día de hoy no sabía de dónde salía.

- ¿Bailamos? - Le pregunte sonriendo. Él me miro fijo por un largo rato, y tomó mi mano haciendo que miles de descargas eléctricas recorriera desde mi mano, la cual tomó hasta la punta de mis pies.

- Claro Bella - Respondió con aquella voz que tanto amaba. Me acerco a él de la misma manera en que lo hizo aquel día en que casi me beso. En eso comenzó una canción de Brian Adams llamada When a man a loves a woman.

Apoye mi cabeza en el pecho de Edward, inhalando su aroma varonil que recordaría por siempre, ya que al irme de aquí no pensaba volver luego de varios años. Nos movíamos al compás de la música, Edward me alejo un poco y me dio una vuelta haciéndome reír.

- ¿Qué te causa gracia? - Pregunto Edward con su sonrisa torcida.

- Me hiciste recordar a papá, él solía cantarle esta canción a mamá y bailaban de la misma manera en que tú me hiciste girar - Dije acercándome a él. Edward me sonrió y poso una de sus manos en mis mejillas.

Sabía que era estúpida, pero estando así de cerca, teniéndolo de esa manera, sin amarguras, sin miradas hirientes, sin dolor, era un momento que siempre soñé, aún cuando su corazón no me perteneciera.

Bailamos lentamente, sentía como Emmett le cantaba a Rose, y ella reía. Abrí mis ojos y vi a Alice rodeando el cuello de Jasper con sus delgados brazos, ambos mirándose como si no existiera nada más en este mundo. Me encantaba ver a mis cuatro hermanos así de felices, ya que eran unas excelentes personas y entre ellos todos se merecían.

- ¿Qué pasa Bella? - Pregunto Edward en mi oído. Alcé mis ojos y me tope con mi tortura personal.

- Todos ellos se merecen - Dije viendo a mis hermanos.

- Cada uno con su locura, pero sí, todos ellos se merecen - Dijo Edward suspirando. Lo miré sin despegar mi vista de aquellos ojos color topacio que siempre me acompañarían en sueños.

- ¿Qué? - Pregunto sonriendo.

- Nada es solo que… Jamás he visto que sonrías, o que vieras a Tanya como Jasper ve a Alice, o como Emmett observa a Rose - Dije frunciendo el ceño, ya que no creía que diría eso. Sentí el cuerpo de Edward tensarse, pero me hablo sonriendo.

- A veces uno toma decisiones, que creía correctas - Empezó a decir, pero negué.

- Creo, que la decisión que tomaste fue por algo Edward… Ese paso no lo da cualquiera, y nadie tomaría a la ligera algo como el matrimonio, más en tu caso - Dije sonriéndole, a pesar del dolor que me causaba pensar en un Edward parado en el altar, esperando a la chica de sus sueños.

- Bella… Yo quiero pedirte disculpas por mi actitud, sé que desde un principio jamás te trate bien, es más no me di el tiempo de conocerte y créeme que me arrepiento de eso - Decía apretando más su agarré en mi cintura pero sin hacerme daño.

- Edward, no tengo nada que disculparte… Fui una intrusa que llego de un día para otro a cambiar no solo tu vida, sino también la de los demás… Era normal que me tratarás así - Dije sonriéndole.

- No Bella, te trate pésimo, te dije cosas que te hirieron y te dañe aún más haciendo cosas de las cuales me arrepentí - Dijo mirando hacia otro lado. El simple hecho de decir eso, sabía a qué se refería, y aunque también sabía que no era nada más que una hermana para él, que me recordara que aquél beso fue un error, y que ese casi beso también lo hubiera sido, fue como una daga que se enterraba en mi corazón, una y mil veces más.

- No te preocupes ¿sí?... - Dije apoyándome de nuevo en su pecho. Tenía que dejar atrás todo esto, tenía que de una vez por todas cerrar la etapa de Edward, tenía que dejarlo ir…

- ¿Bella? - Pregunto alzando mi mentón con sus manos. Lo vi y sonreí.

- Dejemos todo atrás ¿sí? - Le pregunte haciendo que frunciera su ceño.

- No te entiendo - Dijo.

- Olvidemos todo lo que paso Edward… Tú comenzarás otra etapa, lejos de tu familia, es más tendrás tu propia familia y serás feliz… No quiero que pienses que te alejas y yo tengo algún rencor contra ti… Jamás lo tendría, porque… - Dije con un nudo en la garganta.

- ¿Por qué, qué Bella? - Pregunto algo impaciente.

- Porque eres mi hermano Edward, y te quiero como quiero a Emmett o Jazz, y no quiero que pienses que por haber comenzado mal, terminaríamos mal - Dije con mucho dolor.

- ¿Terminar Bella? - Pregunto. No podía decir nada más, no quería decirle, gritarle y refregarle en ese hermoso rostro que lo amaba, que aún teniéndolo así de cerca, lo sentía lejos, porque sabía que jamás lo tendría a mi lado, sabía que en solo unas semanas, él le pertenecía a otra persona, y que a pesar de haber jugado con mis sentimientos no podía odiarlo, no podía alejarme de él, porque él era el amor de mi vida, y siempre, pero siempre mi corazón le pertenecería.

- ¿Bella? ¿Por qué hablas de terminar? - Pregunto sacándome de aquellos pensamientos. Alcé la vista y como pude le sonreí.

- Por nada Edward… Creo que la bebida me afecto un poco - Dije riendo. Edward frunció su ceño y suspiro apegándome más a él.

- Perdí tanto tiempo que pude pasar a tu lado, sólo por ser un completo… idiota - Dijo luego de un rato, sentía su aliento rozar mi oído, provocándome miles de sensaciones, sabía que la palabra idiota no era la que deseaba decirme, pero lo deje pasar.

- No te preocupes Edward… Todo está bien - Dije alejándome de él y sonriéndole para extenderle la mano. Edward observo mi mano y luego a mí con claro signo de confusión en su cara.

- ¿Qué? - Pregunto.

- Tómala y verás - Dije sonriendo. Y así lo hizo, tomó mi mano y la estreche.

- Mucho gusto… Isabella Cullen - Dije. Edward sonrió y respondió a mi gesto.

- El gusto es mío, Srta. Isabella, mi nombre es Edward Cullen - Hablo dándome aquella sonrisa que tanto amaba.

- Si empezamos de nuevo, hay que empezar desde el principio… Espero de verdad que este tiempo nos llevemos bien Edward, seria genial - Dije con pena.

- Gracias por todo Bella, por ser como eres, por perdonarme a pesar de todo lo que te he hecho, y por aceptarme - Dijo abrazándome.

Pude sentir su aroma, su frío aliento rozar mi cuello desde el oído hasta la parte baja de la nuca, recordarme cada vez, en cada roce, en cada sonrisa, que él siempre seria el dueño de mi corazón.

- No Edward, no hay nada que perdonar - Dije sonriéndole.

- Hey chicos…. ¿Se están llevando bien? - Pregunto la voz de mi querido hermano Emmett, me giré hacía él y vi como mis cuatro hermanos nos observaban, pero no molestos ni curiosos, más bien sonriendo de una manera tranquila.

- Como debió ser hace mucho tiempo Emmett - Le contesto Edward, pasando un brazo de él por mi cintura.

- Bueno, me alegro bastante, pero yo quiero bailar con la enana - Dijo Emmett tirando de mi para bailar con él un lento.

Reí bastante, ya que Emmett cantaba y me sonreía, hablaba y se movía de una manera que era todo menos un lento… Realmente extrañaría a mis hermanos, los extrañaría demasiado en Italia, me harían bastante falta, pero dentro de todo, sabía que era lo mejor, y ellos también lo sabían.

- Bueno, tenemos un dedicado, para una chica llamada Bella Cullen - Dijo la animadora, haciendo que abriera mis ojos como platos - De la persona que siempre la llevara en su corazón - Termino de decir, para luego dar paso a otra canción de Brian Adams.

Mis ojos vagaron por todos lados, mi corazón saltaba rápidamente, y mis hermanos, inclusive Edward me miraban, pero ninguno se veía sorprendido aparte de mí.

- Tú sí que te las traes enana, de verdad vas a tener que darme tus armas para seducir - Me dijo Emmett, llevándose un golpe de Rose.

- Me permite Srta. - Dijo detrás esa voz que hacía que mi piel se erizara.

- Claro caballero - Respondí firme para voltearme a él, mientras Rose retaba a Emmett, Alice y Jasper solamente bailaban como si nadie más existiera y Edward me observaba, al mismo tiempo que la letra comenzaba.

Un suspiro salió de mi boca y automáticamente me abracé a Edward sin querer, bailábamos lentamente y escuchaba atentamente la letra…

Así me lleve todo el momento en que la canción sonaba en todo el local, mientras parejas se susurraban cosas al oído, se abrazaban o simplemente se besaban.

- ¿Te gusto? - Pregunto Edward sacándome de aquella ensoñación.

- ¿Qué? - Pregunte.

- La canción que te dedicaron, ¿te gusto? - Pregunto con una mirada extraña.

- Sea quien sea que haya sido - Dije - Le agradezco, porque es una hermosa letra - Termine por decir.

Realmente no me importaba quien hubiera sido el que me dedico esa canción, o inclusive si hubiera sido una broma de Emmett, porque en ese momento, esa canción reflejaba todo lo que era mi condición respecto a Edward.

- Creo que el título lo dice todo - Dijo Edward mientras los acordes de aquella hermosa canción de Brian Adams llamada Todo lo que hago, lo hago por ti, terminaba.

- Creo que sí, el título lo dice todo - Dije sonriéndole y perdiéndome en aquella hermosa mirada.

Cuanto extrañaría aquellos ojos, cuanto anhelaría aunque sea poder verlos más, pero ahora que las cosas marchaban un poco mejor, ahora que mi "relación" con Edward había dado un giro, quizás no el que hubiera deseado, pero un giro bueno, aprovecharía cada momento con él, aprovecharía cada segundo de estos días para tenerlo cerca, y así llevarme todo de él a Italia… Su esencia, sus sonrisas, sus ceños fruncidos, sus abrazos, sus caricias, todo eso menos su amor…


Hola mis hermosas! ¿Cómo están? Espero que bien! Si aparecí! Siento muchísimo la tardanza, pero mi mamá cayo grave a la clínica estos días y como comprenderán no tuve cabeza para nada más que ella, además de pasar todo el día con ella y volver a casa solo a dormir. Pero ya gracias a dios esta mejor, recuperándose en casita y yo cuidándola.

Muchísimas gracias por sus rewies, y por las seguidoras que me han agregado, no saben lo feliz que me hacen de verdad. Sin ustedes esto no seria posible y lo saben, ya que son un incentivo muy grande para todo.

Gracias a Robmy, vivicullenhaleswan, Vale-Misty Cullen, Suiza-love, danina15, Guest y BeuxiCullenSwan, como también a todas aquellas que leen en silencio, gracias de verdad, por su apoyo y paciencia.

Les mando un abrazote gigante e intentaré subir capitulo dentro de la próxima semana, ¿ok? Un besote gigante, las adoro!

Cariños, Sol :)