La historia es mía... Y Obviamente los personajes son de nuestra increíble Stephanie Meyer.
Capitulo 5
No Todo Puede Ser Alegría
Desperté algo desorientada con el sonido del mar de fondo, miré a mi alrededor y recordé que me hallaba en casa. Me levante lentamente y prendí la luz de la mesa de noche para ver el reloj que estaba en ella. Eran las 6 de la mañana, había dormido casi todo lo que quedaba de día y toda la noche. Tome una toalla y al hacerlo un mareo vino seguido de las nauseas matutinas, corrí al baño y bote todo - ¡Diablos! – Dije una vez que termine y limpiaba mi boca. Esto no podía seguir así, iría hoy mismo a hacerme un chequeo, esto ya me estaba asustando.
Una vez que estuve lista, me vestí con un vestido strapples estilo escocés que Rose me regalo, me calce los zapatos rojos y baje a la cocina en donde ya estaba Sue y Harry, su esposo el cual se encargaba del Jardín y cosas de la casa – Buenos días – Dije saludando a ambos con un beso, ellos eran como unos padres para mí – Hola mi niña – Me saludaron ambos mientras Sue preparaba las tostadas – Sue, tomaré desayuno en la empresa – Le dije al ver que iba a la cafetera. Ella me observo con el ceño fruncido y luego asintió. Sabía que Sue odiaba que no tomara desayuno, y le estaba diciendo la verdad, tomaría desayuno en la empresa ya que pensaba pasar a hacerme un chequeo antes. Mis padres entraron en la cocina – Hola princesa, veo que madrugaste – Me saludo papá – Buenos días dormilona – Dijo mamá besándome la frente – Siento no haber cenado con ustedes, pero estaba agotada – Dije y ellos asintieron – No te preocupes hija, sabemos que estabas agotada, y que tenías que descansar… ¿Quieres que te llevemos a la empresa de Sam? – Pregunto papá – No, me llevaré tu auto mamá, si no lo tienes que usar – No amor, sabes que no lo uso mucho, así que es todo tuyo… ¿Ya te vas? –Pregunto mamá cuando veía que me levantaba – Si, quiero estar antes en la empresa, y sabes que el trafico es algo que me pone los pelos de punta – Respondí – Esta bien, avísame si almorzarás con nosotros, Jazz también irá – Ok, los llamaré – Les dije ya saliendo de la cocina.
Mientras recorría las calles, pensé en pasar al Anaheim General Hospital a tomarme los exámenes, pero algo me dijo que no, y tampoco quería preocupar a Jazz ni a mis padres con nada, así que me dirigí al Torrance Memorial Medical Center. Una vez ahí me dirigí a recepción – Buenos días – Dije y la chica me observo - ¿Tiene cita? – Pregunto y yo negué – ¿Habrá algo disponible?... No me he sentido bien estos días – Dije y ella asintió – Veré que puedo hacer – Dijo revisando el computador – Hay una hora con el Dr. Steven – La tomo – Le dije y ella asintió. Tomo mis datos y me indico el piso que debía ir.
Apenas llegue a la sala de espera, que a pesar de ser las 7:30 de la mañana ya estaba con gente - ¿Isabella Swan? – Oí mi nombre, me paré y me dirigí a la consulta del doctor, que debía tener más edad que mis padres – Buenos días Isabella – Buenos días – Respondí – Cuéntame, a que debo que estés aquí – Pregunto sonriéndome. Le conté todo, las molestias, las nauseas, desmayos y vómitos. El anotaba y fruncía su ceño, me hizo recostarme en la camilla y continúo con su chequeo, luego de haber terminado me miro – Creo que debemos hacer una muestra de sangre, no estoy muy seguro, pero con eso lo estaré ¿te parece? – Pregunto y asentí. Odiaba las agujas, pero tenía que hacerlo. Llego una chica y me tomo las muestras de sangre, cuando termino doble mi brazo y apreté el sector – El lunes a mediodía tendrás los resultados, así que cuando salgas pide hora con mi secretaria a esa hora ¿Ok Isabella? – Ok Dr. Y gracias – No hay porque niña, cuídate y come cosas ligeras – Lo haré – Dije tomando mis cosas y saliendo de la consulta.
Al llegar a la empresa, me encontré con Leah en la entrada, la cual me acompaño a la oficina de Sam. A eso de las 8:30 de la mañana me dirigía a la sala de Juntas con Sam, en donde ya estaban esperando las personas que Sam me dijo que querían conocerme, cuando entre en ella vi a dos chicas que no pasaban los 30 años mirándome detenidamente pero con una gran sonrisa en la cara – Isabella, ellas son Christina Williams, y Caroline Harrison – Dijo Sam mientras las saludaba – Representantes de Donna Karan New York – Agrego Sam sonriéndome, yo lo observé a él y luego a ellas – Mucho gusto – Dije y ellas rieron. Sam me indico donde sentarme y él se sentó a mi lado – Bueno chicas háblenle a Bella – Dijo Sam. Christina miro a Caroline y sonrió – Bueno Isabella, verás… Debido al trabajo estuvimos presente en Londres la semana que promocionaste el nuevo programa de la cadena de BBC allá, y quedamos asombradas con la genial respuesta que tuvieron de la gente – Dijo y yo asentí – Sabemos que son una Agencia que recién está surgiendo, pero si Uley Corporation está detrás de ustedes es por algo – Agrego Caroline sonriéndole a Sam, ya que Donna Karan New York era una de sus cuentas más grandes – Vamos chicas, no den tanto rodeo y díganle a Bella luego – Dijo Sam, haciendo que ambas rieran – Isabella queremos que tú seas la que se haga cargo de la Publicidad de Donna Karan New York de ahora en adelante – Dijo Christina sonriéndome - ¿Qué? – Pregunte y todos rieron. Miré a Sam – No me mires así, sabes que espero retirarme luego de todo, y en la semana hable con las chicas, ellas deseaban contactarte mucho antes, y la empresa completa esta confiando en ti, lanzaran al mercado una nueva fragancia y desean que Go! Sea quien se haga cargo de ello – Dijo Sam sonriéndome – Pero es tu cuenta – No, ahora es tuya, sabes que muchos clientes pasaran a tus manos Bella, y los que no serán los que perderán, yo confió en ti y DKNY también lo hace – Dijo Sam y las chicas asintieron – Son una Agencia que recién surge, pero como DKNY confió en nosotras para ser sus representantes a pesar de nuestra corta edad, DKNY confía en tu Agencia para hacer relucir el nuevo producto – Dijo Christina. No lo podía creer, casi toda la mañana se me paso ahí en la sala de juntas, hablando con las chicas, firmando en contrato que me hacia merecedora de Publicista oficial de DKNY, Go, era el publicista oficial no solo de DNKY en Los Ángeles si no en el mundo entero.
Cuando las chicas se fueron, abracé a Sam como si mi vida dependiera de ello. Seth, Leah y Emily entraron luego y tomamos un exquisito desayuno para celebrar. Me quede un rato más en la empresa en donde ya se podía ver que poco a poco Publicidad Uley iba dejando de ser.
A eso de las 2 de la tarde llame a mis padres para decirles que me juntaba con ellos a almorzar. Cuando llegue al Hotel Anaheim en donde ya estaban mis padres, Diana, John y Jasper, todos notaron lo alegre que estaba – Buenas tardes – Dije sentándome al lado de Jazz – Vaya, vaya, no veía esa sonrisa desde el viernes – Dijo mamá mirándome – Estoy feliz – Todos me observaron esperando que siguiera – Go! Es el publicista oficial de la nueva fragancia de DKNY y de todas las que salgan y no solo en Los Ángeles si no a nivel mundial – Dije y Jazz me abrazo – Tu primera gran cuenta – Dijo papá besando mi mano – Lo sé, estoy tan feliz… Tengo un mes para preparar el nuevo spot publicitario, Rose y los demás ya lo saben y ya se pusieron a lanzar ideas, tal como lo trato de hacer yo – Me alegra tanto verte así – Dijo mamá.
Comimos en medio de risas, cuando terminamos mientras nuestros padres salían Jazz tomo mi brazo, lo observo y luego me miro a mí - ¿Qué es eso? – Pregunto. Miré a donde indico y vi el pequeño piquete que dejo la aguja de cuando me tomaron sangre, y como siempre me pasaba se estaba poniendo morado – Nada – Dije retirando mi brazo. Jasper me miro y yo suspiré – No fui al médico en Londres por miedo, esta mañana me sentí mal y fui al Torrance Center a un chequeo, no saben lo que tengo, el lunes tendré los resultados – Dije y el asintió – Debiste ir al Anaheim, podría haberte recomendado a algún médico – Dijo y luego se calló como recordando algo – Apenas tengas los resultados llámame ¿sí? – Lo haré Jazz, sabes que lo haré – Respondí y el sonrió.
Lo dejé fuera del hospital y partí a dar un paseo por Los Ángeles, había sido un día genial, recibí una gran noticia de la cual mis amigos y familia ya estaban enterados y me hacía sentir feliz…
Cuando llegue a casa, me halle sola y con una nota de Sue diciendo que había salido con Harry, así que me fui directo a mi habitación y me quedé ahí acostada hasta que el sonido de mi celular me saco de mis pensamientos - ¿Diga? – Pregunte con voz adormilada, sentí una risa al otro lado de la línea - ¿Estabas durmiendo? – Pregunto Jazz – Si, es que fue un gran día – Respondí sentándome en la cama y dándome cuenta que la tarde ya estaba puesta en Redondo Beach – Salgo en una hora exactamente, ¿crees que estarás lista? – Pregunto Jazz – Claro, me ducho y parto por ti… ¿Debo arreglarme? – Pregunte riendo – Siempre estás hermosa, ponte cómoda, iremos a cenar por ahí – Dijo riendo – Ok, en una hora paso por ti, ¿te espero afuera? – Si, estaré afuera cuando llegues, nos vemos pequeña – Adiós Jazz – Dije y se corto la comunicación. Entre rápidamente al baño y me di una ducha flash, una vez que salí me fui al armario donde tenía uno de mis vestidos favoritos, era negro con mangas cortas y hasta arriba de la rodilla, al medio tenía un gran cinturón que acentuaba aún más mi cintura. Seque mi cabello y lo deje suelto, me pinte un poco los ojos y tomé mi bolso negro, cuando iba saliendo me topé con Sue y Harry – Cenaré con Jazz afuera, volveré con él y es posible que se quede hoy – Dije y Sue sonrió, tanto Jazz como Rose pasaban más en mi casa que en la de ellos, aún cuando esta estuviera al lado.
El camino al Hospital lo hice rápido, le dije que a Jazz que estaría ahí y no quería que me molestara por haberme retrasado; cuando iba a doblar al estacionamiento lo llamé ya que no lo veía afuera, pero me mando directo al buzón. Deje el auto y salí solo con las llaves y mi celular en la mano. Cuando llegue a recepción la señora del día de ayer me sonrió – Buenas tarde Srta. Isabella – Dijo amablemente – Buenos tardes – Respondí – El Dr. Hale está en una reunión de último minuto, dijo que por favor lo esperará - ¿Esta en el mismo salón de ayer? – Pregunte y ella asintió – Ok, lo esperaré ahí en la guardería – Dije y ella asintió. Camine a la guardería, jamás había sentido esa necesidad de observar a los pequeños interactuar entre sí, pero cuando lo hacía sentía un calor en mi corazón que me hacía sentir completa, como hace mucho tiempo no lo hacía. Vi como una de las enfermeras tomaba a un bebé que lloraba sin parar, y como a los pocos segundos el llanto ceso. Era una imagen hermosa, me pregunté qué sentiría yo cuando eso me pasara a mí. Suspiré al mismo tiempo que sentía unos brazos rodearme la cintura – Siento la demora pequeña – Dijo Jasper dándome un beso en la frente - ¿Listo? Tengo hambre – Dije volteándome a él que me sonreía – Estoy a su entera disposición señorita – Dijo y yo reí – Pues vayamos entonces caballero – Dije tomando su mano y caminando a la salida. Una vez más sentí esa electricidad de ayer, esta vez estuve decidida a mirar atrás, pero Jasper apuro el paso y me sacó de ahí antes que mirara hacía aquel pasillo.
Nos devolvimos hacía Redondo Beach y fuimos a comer a la orilla del mar, en un Restaurante que tanto a Jazz, Rose y a mí nos encantaba. Cenamos mientras Jazz me contaba que la Conferencia estaba siendo excelente, que habían venido Doctores de varias partes y que estaba aprendiendo muchas cosas, que también tenían la posibilidad de atender a gente y que eso lo llenaba de felicidad. Cuando terminamos salimos y bajamos a la playa, la luna inmensa se reflejaba en el tranquilo mar. Me saque los zapatos de tacón y Jazz se los guardo en los bolsillos de su pantalón, habían varias personas paseando por la playa, como también grupos de jóvenes que hacían fogatas – Tal y como solíamos hacerlo nosotros Jazzi – Dije tomando de su brazo. Jazz no me respondió, alcé la vista y vi que miraba la nada - ¿Jasper? – Pregunte parándome al lado de él. Jazz me miró y suspiro – Sentémonos ¿sí? – Dijo sentándose mirando al mar, lo imite y me senté a su lado apoyando mi cabeza en su hombro - ¿Pasa algo? – Pregunte y el volvió a suspirar – He estado pensando en cómo decirte esto todos estos días pero no he podido… - Dijo serio. Alcé mi cabeza y lo miré - ¿Recuerdas que te dije que aquí conocería al novio de Vicky? – Pregunto y asentí – Pues lo conocí, es médico general al igual que yo, trabaja hace unos meses en el Anaheim, su nombre es James Anderson – Dijo mirándome - ¿Anderson? – Pregunte y asintió – El mismo James que conoces Bells, James trabaja ahí como también trabaja Jacob y Edward – Dijo Jasper con algo de tristeza en sus ojos - ¿Los has visto? – Pregunte sintiendo un dolor en el pecho – Cada día Bells, la conferencia tiene a médicos generales, cardiólogos y oncólogos, y ellos pertenecen a esas ramas - ¿Ellos saben quién eres? – Claro que si, Edward fue el que lo supo primero, por mi apellido, ninguno sabe que vives en Londres, James y Jacob me han preguntado por ti, ya que saben que vives afuera de Los Ángeles, pero no saben nada más - ¿El no te ha preguntado? – No, hablamos pero de cosas de la conferencia… Bells cariño no debes sufrir por él, no vale la pena sufrir por alguien como él – Dijo tomando mi mentón, sabía que tenía lágrimas acumuladas pero no lloraría - ¿Por qué Jazz? – Pregunte y el suspiro – James me contó todo, la relación entre él y Edward después de lo ocurrido contigo esta media tirante, pero siguen siendo amigos… - ¿Hay algo más Jazzi? – Pregunte sabiendo que así era. A Jasper no le cuesta decir las cosas, a menos que sepa que lo que dirá dolerá – James me contó que él se enteró de algo a las semanas después de volver a Alaska… Bells todas las lágrimas que derramaste por Edward no valen la pena, júrame que no volverás a llorar por él nunca más – Dijo tomando mi rostro con ambas manos, asentí – El día anterior al que lo de ustedes terminara, él se acostó con Lauren – Dijo serio. Miré a Jasper sin decir nada, solamente se oía en mi cabeza una y otra vez, "se acostó con Lauren" – Eso no puede ser – Lo es… Él mismo le contó a sus amigos, no vale la pena Bells, no cuando a pesar de lo que él te hizo que si fue cierto te gritara y te tratara de esa forma, cuando tú no hiciste nada más que amarlo, fue él quien te engaño, fue él quien no merece que lo mires, fue él quien no merece ese amor, él destruyo lo que ustedes tenían, no esas fotos, no la desconfianza, él – Dijo abrazándome mientras silenciosas lágrimas recorrían mis mejillas. Quizás ahora las cosas me encajaban, el día anterior a aquel día que cambio mi vida no supe de Edward, lo llamaba y ni señas, ninguno de los chicos sabía de él, y no lo vi hasta que apareció en mi puerta para gritarme que me odiaba que era una cualquiera - ¿Por qué Jazz? – Pregunte mientras lloraba. Jasper me alejo, seco mis lagrimas con sus dedos y suspiro – No llores Bells, no vale la pena… Sé que duele pero debes ver que todo lo que has sufrido este tiempo no tiene sentido, ya que tú no hiciste nada malo… Él ahora esta de novio con Lauren, Jacob y James no la soporta, bueno quien soportaría a una traumatóloga que no hace nada - ¿De novio? – Pregunte – Están juntos desde hace unos dos meses, él hizo su vida Bells, y tú debes hacer la tuya pequeña – Me abrazo y me quede ahí viendo el mar – Creo que siempre supe que terminarían juntos, fui tonta – Dije recordando las veces que veía a Lauren abrazar a Edward, y como él le respondía, las miles de pequeñas discusiones que tuvimos ya que yo no creía que fueran amigos, aunque él me dijera que solo le tenía cariño ya que eran muchos años de amistad – No Bells, fuiste una enamorada, a cualquiera le podría pasar…. Ahora vamos a casa a descansar ¿sí?... – Dijo tomando mis manos y levantándome de la arena. Lo abracé – Gracias Jazzi – Dije. A pesar de dolor que sentía, agradecía que fuera él quien me dijera – Siempre pequeña, siempre estaré contigo sin importar nada, eres una hermana más y si tú sufres yo también lo hago – Dijo mirándome a los ojos – Eres una mujer linda, inteligente y exitosa, saldrás adelante y serás la mejor, sé que la vida te sonreirá – Te quiero – Dije abrazándolo y él se largo a reír – Y yo a ti pequeña – Dijo pasando un brazo por mis hombros mientras caminábamos a donde dejamos el auto…
El camino a casa fue silencioso, cuando llegamos subí directamente a mi habitación, ya que no quería que Sue me viera con los ojos rojos, Jasper subió al rato después y se acomodo a mi lado tal como lo hacíamos cuando pequeños y como en Londres, aunque no le dije nada mientras me abrazaba a él lo agradecía, no quería pasar aquella noche sola, aquella noche en que me di cuenta que no todo podía ser alegría…
Hola mis niñas! ¿Cómo están? Espero que bien, ¿qué les pareció el cap de hoy? ¿qué pasará con Bella? Espero sus rewies, y nos estaremos viendo mañana, un beso a todas, y gracias por sus comentarios y favoritos, nos vemos mis hermosas!
