La historia es mía... Y Obviamente los personajes son de nuestra increíble Stephanie Meyer.
Capitulo 6
Mi Pequeña Luz
El domingo estuve en cama todo el día ya que amanecí mal, vacié nuevamente todo mi estomago y Jazz me obligo a quedarme en cama aquél día ya que él no tenía que ir al Hospital y me cuidaría. A eso de las 10 de la noche llegaron mis padres con John y Diana de la casa de sus amigos en Santa Mónica, si bien sentía una gran pena por lo que me enteré el sábado en la noche no me derrumbaría, ya que sentía que había hecho el papel de tonta, haberme sentido mal todos estos meses, pensando en cómo darle a entender que todo lo que él creyó de mí no era más que una mentira, una mentira que al final el logró por hacer realidad.
Era lunes, mis padres ya habían partido al trabajo ya que desperté a las nueve de la mañana y a esa hora ellos ya estaban en la firma. Primera vez en dos semanas que no me sentí mal, me vestí con un pañalón negro pegado al cuerpo, una polera blanca y una chaqueta negra de manga corta, deje mi cabello suelto y tomé mi bolso, cuando entré en la cocina Sue ya tenía el desayuno listo – Hola mi niña – Hola Sue – Dije acercándome a ella que me abrazo fuerte – Feliz Cumpleaños mi niña linda – Dijo regalándome una rosa blanca. La miré y le sonreí, había olvidado por completo mi cumpleaños, y aunque jamás fui amante de que me regalaran cosas, o que me saludaran por esta vez me sentí completa – Ay Sue, es hermosa – Dije mirando la rosa que me dio – Es un pequeño regalo… Hoy en la noche te haré esos ravioles con salsa que tanto te gustan – Pues gracias – Dije sonriendo. Desayune tranquilamente las tostadas y el jugo de naranja que Sue siempre me hacía, al terminar le di un abrazo apretado y tomé mis cosas para ir rumbo al Torrance Center, tenía hora a las 11:30 y eran las 10:30, pero no quería ir apurada. Cuando me estaba subiendo al auto sonó mi celular – Isabella Swan – Dije - ¡Feliz Cumpleaños! – Corearon muchas voces, me reí sabiendo quienes eran – Hey gracias – Dije logrando que todos rieran – Esperamos que fueran las 10:30 allá para llamarte, nosotros estamos yéndonos a casa para celebrar por ti – Grito Alec y yo reí – Gracias chicos, de verdad… Había olvidado por completo en la fecha que estábamos – Dije suspirando – Pero bueno, celebraremos cuando vuelvas ¿no? – Pregunto Jane – Claro, el fin de semana celebraremos, llego el jueves por la mañana - ¿Quieres que vayamos por ti? – Preguntaron todos – No apenas llegue iré a la Agencia, usaré el auto de Jazz que lo dejo en el aeropuerto – Ok Bells, cuídate mucho y disfruta este día… Te mandamos un abrazo gigante, te queremos – Dijo Rose – Y yo a ustedes, cuídense y gracias – No hay porque – Gritaron todos riendo – Adiós chicos – Adiós Jefa – Oí que dijeron mientras corté. Deje el celular encima del bolso y sonreí…
Al llegar al Torrance me senté en la sala de espera del Dr. Steven, estaba con tiempo de sobra ahí, ya que el tráfico cerca del mediodía no era pesado. Ojee revistas y vi una pequeña noticia en Ok! De la Agencia, decían que estaba haciendo estragos una nueva Agencia de Publicidad y Eventos en el viejo continente, que muchas empresas habían dejado a sus antiguas publicistas para depositar su entera confianza en aquella Agencia, y que veían un futuro productivo. Sonreí ante esa idea, si bien habíamos nacido hace ya casi tres meses, hace solo una semana nos habíamos lanzado oficialmente al mercado y ya éramos conocidos. Ninguno de nuestros nombres salía lo que agradecí, solamente salía nombrado Sam y Emily Uley, quienes eran los patrocinadores y padrinos de Agencia Go! – Isabella Swan – Oí la voz de la secretaria del Dr. Steven que me saco de mis pensamientos. Deje la revista a un lado y camine hacia donde la Sra. Que me sonrió – El Dr. La espera adentro – Gracias – Dije entrando en la consulta donde ya estaba sentado el Dr. Steven viendo unos papeles, cuando oyó cerrarse la puerta aparto la vista de los papeles y me sonrió – Hola Isabella – Dijo indicándome el asiento – Hola Dr. – Respondí. El dejo los papeles a un lado, cruzo sus manos en el escritorio y me miro - ¿Cómo te has sentido? – Mmm, mejor, hoy no he tenido molestias, pero el sábado y ayer, de hecho ayer me quede en cama todo el día – Respondí y el asintió - ¿Has sentido cansancio? ¿Más del normal? – Pregunto y yo asentí – De hecho duermo demasiado, como si no hubiera dormido en días, creo que podría ser anemia – Dije mirándolo – El otro día me comentaste que te desagradaba el olor a café – Dijo y yo fruncí el ceño – Así es, cosa que me extraña ya que adoro el café – Ya veo, ¿hay algunos otros olores que te molesten? – Pregunto – No, de hecho hasta el momento ha sido el puro café, pero el olor a Hospital me desagrada, hace que mi estomago se revuelva – Dije y él se largo a reír – Eso es algo normal a muchos le pasan, pero te acostumbras después… Veamos Isabella – Dijo tomando los papeles nuevamente – Tengo tus resultados, y debo decirte que no es anemia, tus niveles de glóbulos rojos están bien – Dijo y yo suspiré - ¿Puedo hacerte una pregunta? – Dijo y asentí - ¿Has tenido problemas con tu periodo? – Lo miré y negué – No, nunca he tenido problemas con el período, lo que sí me ha pasado estos últimos dos meses que me ha durado dos días y normalmente son cuatro – Ya veo… ¿No sospechas lo que puedes tener Isabella? – Pregunto y sentí como mi estomago se apretaba – No Dr. Creí que podría ser anemia pero me dice que no… Y bueno no asocio nada más que pueda tener como síntomas, mareos, vómitos, desmayos… - Dije mirándolo y me callé. Mareos, vómitos, desmayos, me desagradaba el olor a café cosa que antes no. No, no podía ser, no… - Veo que al parecer descifraste lo que tienes… Estás embarazada Isabella, tienes 12 semanas de gestación – Dijo el Dr. Sonriéndome. No sabía qué hacer, sentía un calor recorrer mi cuerpo entero, el mismo calor que se apoderaba de mí al observar a los pequeños en la guardería, sentía que mi corazón bombeaba como hace mucho tiempo no lo hacía, mi piel se estaba colocando de gallina. Estaba embarazada y solo una persona podría ser el padre, ya que era la única persona con la que había estado, la única persona a la cual me entregue en cuerpo y alma, la única persona que amaba - ¿Isabella? – Pregunto el Dr. Sacándome de mis pensamientos. Alcé la vista y en ese momento me di cuenta de que tenía los ojos anegados en lágrimas, pero no eran de pena, eran de felicidad, una felicidad que creí jamás poder sentir, me sentía llena, me sentía completa, radiante. Lleve las manos a mi vientre y sonreí. Ahí dentro de mi había una pequeña vida creciendo, un pequeño cielo que sería mi alegría para toda la vida, una pequeña luz que había venido a alumbrar mi vida ahora cuando más lo necesitaba. Miré al Dr. Y le sonreí - ¿Doce semanas? – Pregunte sin apartar las manos de mi vientre, el asintió – Doce semanas Isabella, felicidades – Dijo tomando mi mano. A los minutos después me llevo a una sala donde me hicieron el primer ultrasonido. La chica que lo hizo me aseguro que el feto estaba bien implantado y que estaba creciendo de la mejor manera.
Cuando me encontré en el auto con los papeles y la imagen de esa pequeña cosita que era el fruto del amor que algún día nos tuvimos con su padre pensé en él… ¿Qué diría Edward si supiera que era padre? Un dolor atravesó mi pecho al recordar lo que supe el sábado, al recordar aquellas palabras de odio que él me dijo aquella noche en que lo vi por última vez, el jamás me amo, y si no me amo a mí nunca amaría a mi pequeño, es más, lo conocía tan bien, que a pesar de haber sido él quien destruyo primero lo de nosotros, sabía que no confiaría en mi, sabía que él no creería que este bebé era suyo, sabía con el dolor de mi corazón que no sacaría nada con decirle.
Cerré mis ojos apoyando las manos en el volante y dejando ahí mi cabeza. No sabía qué hacer, a pesar de la tristeza que me estaba carcomiendo por dentro, esta noticia había sido el mejor regalo que la vida me pudo haber dado, pero sentía que todo sería mejor si él estuviera en este momento conmigo…
Eran la 1 de la tarde cuando me encontraba sentada en el mirador al cual solía correr cuando era más pequeña cada vez que me sentía mal. No sé cuánto tiempo estuve ahí sentada, observando cómo las olas chocaban con el mar mientras lágrimas caían por mi rostro. Tenía miedo, miedo a lo que ahora pasaría, miedo a fallarle a esta pequeña vida que yo traería al mundo, miedo a no poder soportarlo sin él… Una parte de de mí me pedía a gritos que le dijera, que le gritara si fuera necesario que él era el padre, pero otra parte me decía que no, que aunque quisiera lograr algo con eso no lo haría, y por muy doloroso que fuera, sabía que eso era cierto. Edward era una persona encantadora, un gran hombre, el hombre perfecto para cualquier mujer, pero como toda persona cometía errores, no lo odiaba ni le tenía rencor por haberme engañado con Lauren, el enterarme de eso dolió sí, pero lo que más me dolió fue saber que aunque en ese momento él estuviera cegado por la idea de que yo lo engañe con James, el solo saber el hecho de que él si fue infiel y yo no, no tenía el derecho a tratarme así, no de esa manera….
Sentí a lo lejos el sonido de mi celular, pero no era capaz de atender, debía aclararme yo misma antes de cualquier cosa, debía sacarme todo este dolor que sentía, porque a pesar de tener miedo, de no saber qué hacer pero si estaba segura de una cosa, nadie ni nada me alejaría de mi bebé, era mi pequeña luz, mi pequeño cielo, la personita que estaría ahí siempre, la personita que haría que estuviera orgulloso de su mamá, la personita a la cual no le faltaría nada, por la cual me desviviría y por la cual saldría adelante… Coloque las manos encima de mi vientre y lo observe, ahí dentro de mi yacía una vida nueva, una pequeña parte de mí y de Edward, un pequeño regalo que dios mano a mi vida para fortalecerla, una muestra del amor que hubo entre Edward y yo algún día, pero del que yo todavía era testigo… Cerré mis ojos imaginándome a mí sosteniendo a un hermoso bebé de ojos verdes, con sus ojos, con su sonrisa torcida que siempre me sacaba el aliento. Lo imagine a él abrazándome mientras observábamos a nuestro pequeño, una linda imagen que solo quedaría en mi cabeza, una imagen que sabía que jamás pasaría, quizás era egoísta de mi parte no querer darle a conocer a Edward esto, pero sabía que era lo mejor, no sólo por mí o por él, que ya su vida tomo un nuevo camino, si no por mi bebé… Sabía que Edward no creería en nada, y aunque estaba dispuesta a soportar su rechazo, tal como lo hice aquél día, no iba a ser capaz de soportar que no creyera en el fruto de nuestro amor…
¿Bells? – Dijo una voz a mis espaldas. No quise girarme, sabía perfectamente quien era. A los segundos sentí sus brazos rodearme y apretarme, estaba desorientada pero el sentir los brazos de mi querido amigo todo era menos doloroso – Saldremos juntos de todo, no estás sola y jamás lo estarás pequeña, no les faltara nada ni a ti ni a este pequeño – Dijo Jasper alejándose de mí y posando una mano en mi vientre. Lo miré sin entender – Hemos estado como locos buscándote Bella, no hemos sabido de ti desde ayer, Sue dijo que saliste temprano pero sin decir a donde, te hemos llamado y todo… Estaba preocupado, pero luego recordé que hoy recibías esos exámenes, partí al Torrance y hable con tu médico, me contó pequeña, sé como debes sentirte pero quiero que sepas que cuentas conmigo, y con tu familia Bells, puedes salir de esto… Velo como una bendición – Dijo mirándome con esos hermosos ojos azules en donde veía miedo y preocupación – Es una bendición Jazzi, lo es y así lo siento – Dije en un susurro – Tengo miedo Jazz, no sé si podré lograrlo sola – Dije aferrándome a él, acarició mis cabellos – ¿Le dirás a Edward? – Pregunto y negué – No quiero interferir en su vida Jasper, él tomo un rumbo y yo no estoy en él – Jasper iba a hablar pero seguí – Sé que es egoísta de mi parte Jazzi, pero lo conozco, sé que no confiara en mí, la chica que supuestamente lo engaño el último mes con su mejor amigo… No creerá que este bebé sea de él… Juró que soy capaz de soportar muchas cosas, y entre ellas su odio – Dije alejándome de él y mirándolo mientras él secaba mis lágrimas – Pero sé que no seré capaz de oír que no cree en este niño, eso me destrozaría y no sé si pueda salir de eso – Shut nenita, ya no llores – Decía – No sé qué me pasa Jazz, soy feliz completamente, gracias a este pequeño cielito del cual se, hoy me siento llena como hace mucho no lo hacía, pero tengo miedo… ¿Qué pasa si no buena madre? ¿Qué pasará cuando él o ella me pregunten por su papá? ¿Qué pasará si le fallo y no se siente orgulloso de mí? O peor aún ¿Qué pasara cuando sepa que quizás si pude haberle dicho a su padre de su existencia pero no lo hice porque soy una cobarde a su rechazo? – Dije con lágrimas – No pasará nada, porque este bebé ya sabes que eres la mejor madre del mundo, ya sabe que hagas lo hagas de ahora en adelante no sólo será por tu bien si no por el de ambos, no te odiará porque sé que aunque sea un pequeño bebito recién formándose ya te ama, y te ama más que a nada en este mundo, y al igual que él o ella, sé que así será Bella, a este bebé no le faltara nada, será uno de los niños o niñas más mimados del mundo – Dijo sonriéndome y logrando que sonriera – No sé cómo decirle a mamá o papá – Dije mirando al mar y dándome cuenta que ya estaba atardeciendo – Renée y Charlie reaccionarán bien Bells, tú eres su nenita, eres su vida, y mientras tú estés feliz ellos lo estarán – Pero… - Pero nada Bells, has recibido el mejor regalo de cumpleaños que alguien pudiera desear, yo recibí la noticia de que sería tío y me siento dichoso nunca te dejaré sola hermosa, eso jamás lo dudes – Dijo abrazándome – Ahora vayamos a casa, nos esperan ahí – Tomó mi mano y mi bolso y me guío a donde estaba el auto - ¿Cómo supiste que estaba aquí? – Pregunte y el rió – Solías arrancarte aquí a pensar cuando necesitabas hacerlo, sólo tú, Rose y yo sabemos eso, y creí que estarías aquí… Y no me equivoque – Siento haberlos preocupado – Dije arrepentida – Nadie está molesto Bells, créeme – Respondió abriéndome la puerta del auto…
Cuando llegamos a casa recibí el abrazo de mamá y papá, ninguno dijo nada, solo me observaron y sonrieron con lágrimas en los ojos, no era capaz de decir nada, pero con el solo hecho de verlos, sabía que contaría con ellos siempre…
Holaaa espero les haya gustado el Cap, bueno respondiendo a las dudas de muchas de ustedes, aquí creo que tienen la respuesta, y también con el tiempo se irán dando cuenta a lo que me referia con un nuevo hombre en la vida de Bella, ya que hay un juego con eso, y que obviamente Edward piensa mal, como la mayoría de los hombres...
Bueno mis niñas, espero les guste y como no espero sus rewies, nos estaremos viendo la próxima semana con un nuevo cap de Sigues Siendo Tú! Besos, cuidense y nos estaremos viendo la próxima semana!
