Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son propiedad de Masami Kurumada.
Notas de la autora: Este fic era de un solo capítulo, pero al ver que les gustó deseé intentar la misma versión desde el punto de vista de Shun acerca de sus sentimientos por June. Espero que les guste…
Amándote
Sentado bajo la sombra de un enorme árbol intentaba leer mientras el viento jugaba con sus cabellos. Era una tarde cálida, aliviada gracias a la fresca brisa que rozaba suavemente su blanca piel. Todo estaba tan pacífico y silencioso, que poco a poco el libro que estaba en sus manos se fue cerrando junto con sus verdes ojos, mientras su cabeza quedó recostada en el respaldo que aquella mecedora.
Ahí, envuelto de aquel pacífico momento, nuevamente volvía a soñar con ella. La escuchaba reír y hablarle con dulzura, mientras danzaba saltando a su alrededor. Sus largos cabellos rubios siempre ondeaban al viento dándole un aspecto muy femenino, y su delgado cuerpo se movía con gracia y agilidad. Sin embargo su rostro siempre estaba cubierto por esa máscara… aquella que alguna vez fue deslizada de ese hermoso rostro por su propia dueña demostrándole así sus profundos sentimientos. Cada vez que recordaba ese momento, una punzada atravesaba su corazón. Hubiese deseado saber el significado de ese bello acto en ese preciso instante, pero no… él no sabía nada acerca de la ley de las amazonas. Nunca había preguntado, le había bastado con la explicación que su amiga le había dado, que era una obligación para toda amazona llevarla para poder servir a Athena. No imaginaba lo que implicaba para ellas mostrar su rostro. En ese tiempo, solo era un niño ingenuo… un caballero, entrenado para luchar y vencer, pero un niño al fin y al cabo.
Seguía sumido en ese hermoso sueño, sabía que pronto terminaría, siempre sucedía igual. La chica se acercaba y ponía sus manos sobre ese trozo de metal para retirarlo mientras él permanecía expectante…
-June…- salió de sus labios.
Una chica que permanecía oculta observándolo dormir muy plácidamente se sobresaltó al escuchar el nombre que pronunciaba. Por un instante olvidó todo lo que estaba haciendo ahí para intentar asimilar lo que había escuchado. Sus latidos se aceleraron y una inmensa alegría brotó de su corazón. Estaba tan sumida en aquellas sensaciones que no se dio cuenta de que el joven había despertado y giraba su cabeza de un lado a otro, buscando algo desesperadamente.
Estoy seguro de que es ella, siento su presencia, su cosmos… nunca olvidaría su esencia… ¿June dónde estás? He deseado tanto volver a verte.
Se levantó rápidamente de la silla y vio como una sombra se perdía en medio de los árboles corriendo veloz. No pudo ver quién era, pero su corazón le decía que debía seguirla. Así se perdió en el bosque persiguiendo a aquella silueta.
Estoy seguro de que eres tu June… pero ¿por qué huyes de mí? ¿Acaso no quieres verme? Oh, June, siempre he pensado que nunca volviste porque no me amabas en realidad. Que te habías arrepentido de mostrarme tu rostro y que deseabas mantener la distancia… pero ahora estás aquí…
Continuó siguiéndola hasta que pudo ver como caía estrepitosamente al suelo. Aprovechando su descuido, apresuró su carrera hasta alcanzarla. Ella intentó levantarse para continuar huyendo.
-¡JUNE! Detente, por favor. No dejaré que te vayas, no… tengo que alcanzarte para que conozcas mis sentimientos…
La tomó del brazo y la atrajo hacia él con fuerza, por lo que la chica se estrelló en su pecho y tuvo que retroceder para equilibrarse.
-Sí, eres tú, June… ¿por qué, entonces?... ¿por qué huyes de mí?...
Oh no… creo que mis presentimientos eran reales, ¿ya no me amas? Aunque no veo tu rostro, puedo sentir tu alteración. Te conozco tanto que puedo ver tu desesperación en este momento. Pero no me puedo quedar con la duda, no puedo…
-Respóndeme, June, por favor. Dime que te sucede…
Sostenía a la joven de los hombros, esperando alguna explicación de lo que estaba sucediendo, pero ella solo mantenía su vista fija en el suelo. Eso le partía aún más el corazón, era claro que ella no deseaba verlo.
Desesperado por no lograr una respuesta, acercó sus manos a su rostro e intentó deshacerse de aquella máscara que le impedía ver qué estaba pensado y sintiendo su antigua amiga.
-¿Qué pretendes? Acaso no sabes… acaso olvidaste…
No puede ser… te alejas de mí, yo que tanto he deseado volver a verte, que he albergado este sentimiento en mi corazón durante todos estos años y ahora tú no quieres quitarte esa máscara…
-Claro que sé, June, pero necesito verte, a ver si así me respondes.
Es verdad, necesito tanto verte… en mis sueños no he logrado volver a ver tu rostro y temo que su imagen se vaya borrando lentamente de mi memoria con el paso del tiempo… ¿Por qué te quedas callada? ¿Tan desagradable ha sido para ti volverme a ver? En cambio para mí ha sido un hermoso regalo caído del cielo, tanto esperé para tenerte en mis brazos que no voy a dejarte ir así nada más…
-Por favor June, te he buscado por tanto tiempo y ahora apareces aquí, ahora estás frente a mí…
-Shun… suéltame, por favor.
-Nunca, no voy a soltarte para que vuelvas a huir.
-No lo hagas más difícil. No debiste seguirme.
¿Por qué? En verdad no puedo entender como nuestra relación pudo cambiar tanto… antes nos buscábamos mutuamente y disfrutábamos de nuestra compañía… ¿acaso cuatro años son demasiado? ¿Acaso tú…?
-No entiendo qué es lo que te sucede, June, pero no voy a dejarte ir hasta que conversemos como es apropiado.
Acepta, por favor, anhelo volver a conversar contigo, sentirte a mi lado, saber que cuento contigo como antes y que puedas conocer mis sentimientos hacia ti… oh no… estás llorando ¿Acaso te estoy haciendo daño? ¿En verdad debo dejarte ir para siempre?
-June, ¿por qué lloras? Déjame ayudarte, por favor. Tanto tiempo sin verte, pensé que te habías olvidado de mí, que no querías que te encontrara… mírame, June, por favor…
Entonces, Shun tomó con delicadeza entre sus manos nuevamente el rostro de la joven y pasó su mano por aquella máscara, acariciándola. La miró con intensidad, ansiando convencerla de quitarse ese trozo de metal que se interponía entre ellos, deseando con todo su corazón transmitirle todo lo que sentía.
Por favor, June, déjame mirarte una vez más, permíteme ver tus hermosos ojos azules que aún permanecen en mis recuerdos, deja que mis sentimientos te alcancen solo una vez y verás que son sinceros…
Cuando vio que dudaba y no decía nada, se atrevió a quitar la máscara que cubría aquel rostro que tanto anhelaba ver. Ahora, su imagen quedó grabada a fuego en sus recuerdos. Por fin podía contemplar a aquella chica que voluntariamente se había quitado ese trozo de metal que la ocultaba del resto, años atrás. Había esperado tanto encontrarla y poder verla para comprobar que el sentimiento que descubrió después de terminar su participación en las guerras era real, porque ahora, más que nunca, sabía que era absolutamente real.
Eres hermosa, tan hermosa que soy enormemente privilegiado de ser uno de los pocos que te han visto… tus ojos son tan profundos como el mar y ver tus mejillas sonrojadas es tan enternecedor, ni tus lágrimas alteran la paz que me entrega tu rostro… siempre has sido mi consuelo y mi fortaleza y ese sentimiento nunca desaparecerá…
Se mantuvo en silencio, limpiando sus lágrimas y acariciando su rostro, aprovechando esa oportunidad que le estaba regalando. Entonces se llenó de maravillosas sensaciones. Deseo acercarla más a él, abrazarla, impedirle que volviera a desaparecer. Con desesperación, la atrajo hacia sí y la rodeó con sus brazos intentando transmitirle todos los sentimientos que había guardado todos esos años y rogando que ella pudiera entenderlos.
Qué cálido y delicado es tu cuerpo, me encantaría quedarme así a tu lado por siempre, disfrutando de este momento… me doy cuenta de cuánto te he necesitado todo este tiempo y que daría lo que fuera por estar contigo…
-June, deseaba tanto volver a verte, anhelaba encontrarte. ¿Por qué nunca volviste? Te necesitaba tanto, tu compañía, escuchar tu voz…
No puedo seguir hablando… me estoy arriesgando mucho, ella puede volver a huir si se da cuenta de mis sentimientos… debo callar por ahora, solo así se mantendrá a mi lado, con eso es más que suficiente para mí en este momento…
-Por ahora, prométeme que te quedaras a mi lado, aunque sea un tiempo, por favor.
-¿Quedarme? ¿De verdad quieres que me quede?
-Claro, necesito que aclaremos muchas cosas.
-Shun, yo tengo que decirte algunas cosas… necesito hacerlo antes de aceptar lo que me propones, porque quizá después de eso querrás que me vaya…
Oh no… ahora va a decirme que ya no me ama o peor, que ama a otro… preferiría no escuchar pero si no lo hago me quedaré con la duda por el resto de mi vida…
-June, nunca podría desear que te fueras, recién vuelvo a tenerte a mi lado…
-Yo he estado todo este tiempo junto a ti, Shun, observándote, contemplándote, admirándote desde lejos, en las sombras…
¿Qué has dicho? ¿Siempre estuviste a mi lado? ¿Cómo no pude notarlo? ¿Cómo puedo pensar que mis sentimientos por ti son profundos cuando ni siquiera pude notar tu presencia estos cuatro años?
-¿Has estado aquí todo el tiempo? Entonces, ¿por qué te mantuviste alejada de mí? ¿Por qué impediste que te viera?
-Por mis sentimientos… y por ella, aquella a la que has jurado tu lealtad…
-¿Athena?, pero no entiendo… ¿cuáles son tus sentimientos, June?
-No puedo competir por tu amor, ya que se lo has entregado a Athena y como caballero tu vida depende de ella. Además, he visto tu felicidad al estar a su lado, he visto como la miras con admiración y cómo estás dispuesto a morir por ella. Yo no soy nadie para interponerme en tu camino, no quiero tu lástima y no quiero que te sacrifiques por mis sentimientos…
¿Competir por mi amor? Eso quiere decir que ella si me ama, en realidad me ama como tanto soñé… Siento que la felicidad inunda mi corazón, nadie puede ocupar tu lugar en él, nadie, ni siquiera Athena y jamás sentiría lástima por ti, cuando lo único que siento es amor…
-¿Lástima? June, yo nunca sentiría eso. Además, mi amor por Athena es algo muy distinto al amor que puedo sentir por una mujer. Esa clase de amor solo lo he sentido por…
-Yo sé eso, sé que lo que sientes por ella es devoción. Por eso mismo no puedo aspirar a entrometerme, no puedo alejarte de ella… Shun, yo…
-Te amo, June…
¿Por qué no me miras? ¿No me escuchaste o no me crees?
-Te amo, June… lo diré todas las veces que necesites para convencerte.
Entonces vio como la chica levantó su rostro y se quedó mirándolo incrédula. Intentó transmitirle todo el amor que sentía por ella a través de su mirada. Deseaba que sus sentimientos la alcanzaran.
-Yo también te amo, Shun. Te amo tanto, tanto que…
La chica comenzó a llorar de nuevo, pero Shun ya no se preocupó, sabía que eran lágrimas de felicidad. Se quedó junto a ella, abrazándola y aferrándose a ese sentimiento mutuo que al fin compartían.
Entonces, decidido, levantó el rostro de la chica por el mentón y fue acercando sus labios a los de ella, buscando esa cálida caricia que siempre había anhelado desde el día que la vio y que en sus sueños siempre le era negada. Los centímetros que lo separaban de ella fueron acortados y lentamente unían sus labios en un leve roce de amor puro. Poco a poco la desesperación se apoderó de él y fue intensificando el beso como si con él pudiera llenar todo el vacío que había sentido esos cuatro años. Cuando al fin pudo calmar sus emociones, se separó levemente de ella y la vio sonrojada y agitada por todos los sentimientos que la inundaban en ese momento y se sintió de igual forma, al fin se habían conectado en aquel primer beso de amor.
Siempre soñé con volver a encontrarte y que mi amor te alcanzara. Ahora que te tengo en mis brazos y puedo sentir como correspondes mis sentimientos, tengo por seguro que te amé desde el primer día que te vi y que siempre viviré amándote…
PD: Espero lo hayan disfrutado y dejen sus opiniones. Gracias a sus comentarios me inspiro… Saludos , Selitte :)
