La historia es mía... Y Obviamente los personajes son de nuestra increíble Stephanie Meyer.

Capitulo de miedo! Disfrútenlo!


Capitulo 17

De Vuelta a L.A

Ha pasado exactamente un año en que no veo a mis padres, a mis hermanos y a mis más cercanos amigos, un año en que no veo a Alice, Carlisle y Esme, pero con quienes no he perdido el contacto desde que se enteraron de la existencia de Mathew.

Ahora me encontraba en el avión en compañía de mi hermoso hijo quien ya tenía tres añitos de edad y junto a Leah una de mis grandes amigas y la cual se había empeñado en acompañarme a Australia en donde se había abierto una de las últimas sucursales de Go!.

- ¿Estás segura de hacer esto Bells? - Pregunto en un susurro Leah ya que Mathew dormía a mi lado.

- Estoy segura Leah – Dije algo molesta ya con el tema, ya que desde que le dije a Leah que había tomado la decisión de volver a Los ángeles definitivamente me había estado diciendo que me tomara más tiempo.

- Pero… - Dijo pero la interrumpí.

- ¿Pero qué Leah? Desde que te conté que había decidido volver no has hecho más que buscar excusas… ¿Pasa algo? - Pregunte mirándola, ella esquivo mi mirada.

- ¿Qué te dijeron cuando recibiste esa llamada hace unas semanas atrás? - Pregunte, ya que hace unas semanas atrás Leah había recibido una llamada de no sé quien contándole algo y de lo cual no me había querido decir.

- Nada Bella… No… No pasa nada - Dijo mirándome. Podía ver claramente la duda en sus ojos negros pero lo deje pasar.

- Si tú lo dices… Llame a mis padres para que fueran por nosotros al aeropuerto, y así luego pasarme por la agencia, por lo que me contó mamá, estarán en una reunión para un evento - Dije y Leah me observo.

- ¿Qué evento? - Pregunto y yo negué.

- No lo sé, pero sea lo que sea Rose se encargara de ello tal como lo ha hecho desde que tomé la decisión de comprar las acciones de Ston y transferirnos a Los Ángeles, dejando en Londres una sucursal de Go!, a cargo de Tanya y los demás chicos, además ya deje todo saldado en Sídney, Matt se encargará de todo - Dije y Leah asintió.

- Creo que debería haber sido bueno que avisaras en la Agencia que volverías Bells - Dijo, ya que había decidido que fuera una sorpresa presentarme en Los Ángeles. Alec, Jane, Ben, Ann, Rose, Jasper, Emmett y Alice, inclusive, Demetri James y Victoria cuando supieron que había decidido poner la casa matriz de Go! en Los Ángeles decidieron trasladarse también, aunque al fin de cuentas era la ciudad natal de todos.

- Puede que sí, pero sé que Rose esta algo complicada y deseo ayudarla, además Mathew extraña a sus abuelos y a sus tíos, y sinceramente yo necesito a mi familia cerca - Dije.

- Sabes que él está en la ciudad ¿no? - Pregunto y yo asentí.

- Lo sé desde el primer día Leah, pero no puedo estar lejos de la gente que amo y menos arrastrar a Mathew con eso, hace un año que pienso que desistió de la idea de conocer a su papá, pero cuando le conté que volveríamos a Los Ángeles y que viviríamos cerca de sus abuelos y sus tíos no sabes cómo sus ojitos se llenaron de una alegria que hace tiempo no veía, extraña a todos al igual que yo, pero no sé si dios me premio con un pequeño tan inteligente y puro de corazón que sabe que todo esto es por trabajo y por el bien de él, que no me exige nada Leah, ya no puedo permitirme ver esa deje de tristeza en los ojos de mi pequeño - Dije acariciando sus cabellos mientras Leah suspiraba.

- ¿Y que harás cuando te lo topes? Hasta de la misma Rose has oído que Edward a veces se da vueltas por la agencia para almorzar con ella y Alice, la cual también pasa tiempo ahí y más ahora que va a lanzar su línea de primavera verano Bells - Dijo y yo la observe.

- Pasara lo que tenga que pasar Leah, además creo que Edward está más que consciente que un día nos encontraremos, más ahora cuando mis dos mejores amigos y hermanos están comprometidos con sus hermanos - Dije entre risa recordando que a pesar de los tres meses que Jasper y Alice llevaban cuando tome la decisión de viajar a Australia se habían comprometido.

- ¿Y cómo lo harás con Mathew Bells? El sabe que el hermano de sus tíos es su padre, ¿Qué harás cuando se lo presenten? - Pregunto ofuscándome de una vez por todas.

- ¿Qué es exactamente lo que me ocultas Leah Uley? Desde que recibiste esa llamada hace dos semanas exactas has estado de los más extraña, intuyo que me estas ocultando algo y más te vale que me lo digas ahora si no quieres que Bella Swan se enoje contigo a pesar del tiempo que somos amigas y del sacrificio que hiciste decidiendo ir a Sídney conmigo como mi relacionadora publica dejando todo en manos de tu pequeño hermano - Dije y esta miro a un lado. Bingo había dado en el clavo Leah me ocultaba algo y no me bajaría del avión sin saber exactamente que era.

La observe por unos minutos, podía ver como su cabeza maniobraba maneras de decirme lo que fuera que me iba a decir y yo muy dentro de mí, sentía que algo se apretaba en mi pecho, como presintiendo que fuera lo que fuera que la boca de Leah iba a soltar me iba a afectar de una u otra manera.

- Hace dos semanas me llamo Seth, contándome que había salido en la prensa que la famosa modelo Lauren Mallory, se había comprometido por fin después de cuatro años de noviazgo con el prestigioso Cardiólogo Edward Cullen, ella prometiendo que su boda seria la boda del año y que más y nada menos lo haría una de las más famosas y excelentes agencias de Publicidad y Eventos, Go! - Dijo prácticamente como robot.

No podía concebir lo que estaba oyendo, mi pecho se contrajo aún más al recordar cada palabra que Leah me había dicho hace poco. ¿Qué esperaba? Al fin de cuentas llevaban casi cuatro años juntos y siempre supe muy dentro de mí que ellos terminarían juntos.

No sé cuánto tiempo permanecí así, mirando el vacio, podía oír los susurros de Leah preguntándome si me encontraba bien, y maldición después de hacer decidido dejar de una vez por todas todo atrás con Edward aparecía de nuevo ese dolor en mi pecho cuando lo vi alejarse de mi hace casi cuatro años atrás cuando nuestras vidas se alejaron para siempre, me dolía tanto, pero tenía que ser fuerte.

Había tomado una decisión hace un año atrás, darle una oportunidad al amor, pero demonios, nadie me hacía sentir como él.

Salí con Demetri, después de la insistencia de mis amigas y todo, pero aun cuando me hacía sentir bien nunca me pude a llegar a sentir como me sentía con Edward. Si bien con ninguno había llegado a tercera fase como me molestaba Emmett por fono cuando le contaba que había salido con Matt, el gerente de Go! Sídney y el cual se había vuelto una persona especial para mí y quien había logrado traspasar ciertas barreras.

- Sabía que no debí abrir mi bocota, todos me advirtieron, pero maldición tú con tus caritas Alice lograste que saliera de mi boca lo que no debía Swan - Dijo Leah sacándome de una vez de mis pensamientos.

- Tranquila Leah, estoy bien - Dije observándola y ella bufo al mirarme.

- Lo siento cariño, pensé que quizás luego de lo que pasaste con Matt en Sídney habías logrado…. - Dijo y yo negué.

- Creo que nunca podré hacerlo ¿no? Me sigue afectando como el primer día, pero sabré apañármelas Leah y de verdad te agradezco que me lo hayas dicho, si bien Rose y Alice son mis entrañables tu eres una gran amiga, y en ti confió esto nada más ya que ellas me destrozarían al saber que aún mi corazón late por Edward - Dije sonriendo y sintiendo como mis ojos se llenaban de lágrimas, pero no, no me iba a permitir llorar, no ahora cuando había decidido recuperar mi vida y recuperar el tiempo perdido con mi familia.

Leah me observo y se acerco a mí abrazándome.

- Eres una gran mujer, y sé que cualquier hombre daría lo que fuera por tener a una mujer como tú a su lado, Matt estaba dispuesto a darte todo Bells, es un hombre guapo, joven y te adoraba y no solo a ti, a Mathew también y Mathew veía que su mamá era un poco más feliz cuando Matt sacaba sonrisas en ti Bells - Dijo Leah haciendo que me alejara de ella mirándola.

- Tu pequeño es más inteligente de lo que tú crees Bells, Mathew tan solo con sus tres años sabe perfectamente que su padre lo quiere aun cuando no se conocen, pero que su mamá debe ser feliz con otro hombre ya que como me dijo el enano una vez, el sabia que el amor de sus papás no había resultado, pero que su mamá merecía ser feliz con otro hombre - Dijo Leah, mientras me secaba lágrimas que corrían por mis mejillas al oírla hablar de eso, ya que si bien nunca demostré nada afectivo cuando estaba con Matt al frente de Mathew siempre intuí que mi pequeño al observarme con sus hermoso ojos verdes me alentaba a seguir.

- ¿Cuándo? - Pregunte haciendo alusión a lo que Leah me estaba diciendo.

- La última noche que saliste con Matt, Mathew me pregunto si a veces las relaciones de los papás resultaban así como la de sus abuelos y yo le dije que la mayoría de las veces pero que a veces las cosas no funcionaban pero cuando habían hijos de por medio eso no impedía que a pesar de que el amor de los padres no resultara ellos dejaran de amar a sus hijos, el intuye todo Bells, es cosa de tiempo que se dé cuenta de todo amiga, no te martirices con nada, todos te apoyamos y todo velamos por el bien de Mathew no solo tú, él es como el pequeño de todos y nadie permitirá que alguien le haga daño - Dijo Leah tomando mis manos y sonriéndome.

- Me siento tan mal, siento que todo lo que tú hablaste con el debería haberlo hecho yo - Dije con un nudo en la garganta.

- Mathew te cuida como a nadie amiga, eres un libro abierto para todos y más para tu pequeño con quien tienes una relación hermosa, el sabe todo Bella, aun con lo pequeño que es, el sabe que hablando de ciertos temas daña a mamá y él lo que menos quiere es eso…. Dañarte amiga - Dijo Leah.

- ¿Mami poque lloras? - Pregunto aquella voz que siempre me sacaba de las penumbras, me limpie las lágrimas y observe a mi pequeño que se tallaba sus ojitos al recién venir despertando y me miraba con su ceño fruncido.

- Lloro porque extraño a mis papás y porque quiero estar luego en nuestra casita - Dije apretando sus cachetitos y logrando que sonriera pero aún podía ver duda en sus ojitos.

- ¿De vedad? - Pregunto y yo asentí dándole un beso en su nariz.

- De verdad mi amor, hoy le daremos una sorpresa a los abuelos y mañana iremos a visitas a los abuelos Esme y Carlisle - Dije y el sonrió.

- ¿Viviremos los dos solos cerca de los abuelos? - Pregunto mi pequeño y yo asentí y este se había vuelto hacia la ventana. Hace un mes había contratado por internet un agente inmobiliario que me ayudo con mis gustos y todo a la hora de escoger un apartamento en el centro de Los Ángeles.

Quería un lugar que me tuviera cerca del trabajo, como del jardín en donde quería inscribir a Mathew. Pude observar la cara de sorpresa de mi amiga, ya que podía ver en sus ojos que ella juraba que me iría a casa de mis padres a vivir.

- Lo tenías todo planeado ¿no? - Pregunto Leah alzando una ceja y yo asentí.

- Debo comenzar mi vida con Mathew, los dos solos. Todos están comenzando sus vidas y yo por fin debo comenzar la mía - Dije y Leah me interrumpió.

- Si tú hubieras querido hubieras tenido una gran vida en Sídney cariño - Dijo Leah y yo negué.

- Creo que solo le estaba haciendo daño Leah, nunca podre sentir algo tan intenso como aquella vez - Dije y esta negó.

- Si que será estu…. - Dijo pero la detuve antes que dijera alguna palabrota como le decíamos con Mathew.

- El ya tomo su vida, comenzara dentro de pocos meses quizás lo que siempre quiso y yo quizás sí, debes tener razón yo comenzar la mía, pero con él - Dije refiriendo a Matt, ya que Mathew había despertado y no quería hablar de Matt frente a mi hijo. - Solamente lo estaba dañando, quizá ilusionándolo a algo que nunca iba a pasar y eso no lo podía permitir - Dije y Leah me observo como dilucidando algo.

- ¿Por eso nos vinimos cierto? - Pregunto y yo la mire interrogante al no saber a qué se refería.

- Eres tú la que tiene miedo Bells a salir dañada, te aterro la idea de que alguien se proyectara contigo y el enano - Dijo en un susurro mirándome - Y más te aterro la idea de olvidarlo ¿no? - Pregunto y yo la mire absorta sin saber que decir - Porque él es el único que ha sabido llegar hasta tu corazón de una u otra manera ¿cierto? - Pregunto y yo mire a otro lado, Leah bufo.

- Saliste huyendo de Sídney por miedo no a dañarlo a él si no por miedo a dañarte tú y olvidar a ese tonto - Dijo Leah bastante molesta.

- Escúchame una cosa Isabella Swan, no te dejare bajar de este avión sin que me prometas y re prometas que no vas a permitir derramar ninguna lagrima por ese tonto, el tomo su vida, entiéndelo de una vez por todas, no dejes que una oportunidad como la que te está dando Matt se vaya así como así, el ha sido el único capaz de llegar a tu corazón, ¿es que no lo vez?, ha logrado traspasar las barreras que tú misma has interpuesto y lo dejaste así como así por miedo Bells, no permitas que eso pase - Dijo en un susurro, aun cuando mi pequeño era ajeno a toda conversación.

Mire a Leah sin saber que decir, era cierto extrañaba a mi familia, pero también me había aterrado la idea de llegar a sentir algo como lo que estaba sintiendo por Matt, temía y no sabía a qué y por esa misma razón decidí que lo mejor era volver a L.A y alejarme de él.

- Promételo Swan, prométeme que saldrá esa mujer fuerte e independiente que vuelve loco a los empresarios, prométeme que no te dejaras caer de nuevo en aquel dolor que tanto te costo salir y menos ahora que estará en el mismo metro cuadrado que él, promételo - Dijo Leah mirándome seria, tomé su mano y asentí dándosela.

- Lo prometo - Dije aun sabiendo el gran trabajo que tendría que hacer pero que a fin de cuentas lo haría, ya que si el pudo seguir su vida como si nada, nada más y nada menos que con Lauren, la cual se había vuelto hace un año en una exitosa modelo, yo también podría seguir con la mía.

- Pasajeros del vuelo con destino a Los Ángeles, rogamos por favor abrochar sus cinturones de seguridad ya que estamos próximos a aterrizar, temperatura actual de 23 grados, son 14.00 horas local, esperamos que su estancia sea la mejor y agradecemos que vuele con nosotros - Dijo el capitán.

- Mamá ¿ya llegamos? - Pregunto mi pequeño mientras yo abrochaba su cinturón.

- Si mi vida, iremos a dejar las cosas a el departamento y en la noche iremos a cenar con los abuelos ¿Qué dices? - Pregunte y el sonrió.

- Digo que si mami - Dijo tirándome un besito, mire a mi amiga y esta me sonrió apretando mi mano.

Estaba en L.A, ya no había vuelta atrás y desde ahora comenzaba una nueva etapa de mi vida con él, más cerca de lo que creí…


Hola mis hermosas! ¿Que tal? ¿Cómo van los primeros días del año? Espero que bien. Yo comenzando con mis sesiones paras poder mover nuevamente mi brazo, sin duda doloroso, así que entenderán el porque de la demora.

Espero que les haya gustado el cap, creo que ahora es cuando empieza lo bueno de SST, asi que espero sus rewies con ansias que sin duda son un balsamo para mi luego de todo lo que me ha pasado.

Gracias por su apoyo, las adoro y nos vemos en el siguiente cap que espero sea pronto!