Dios! Hola, h-hoy estoy emocionada. Jugué las dos noches de la Demo de 5NAF's y lo AMÉ, Scott se lució con tal de ponernos nerviosos con la dificultad del juego.

Me gustó bastante pero... no sé porque, BB (Billy, como lo apodaron ya los de Tumblr y dA) no me gusto, no sé que tiene pero, no me gustó... Y el que más me dió miedo... Puppet.

Bien, agradezco los Reviews Favs y Watchs que recibí. Muchas gracias, gente! QwQU

Bueno, Atara Cobra: Tu OC será incluido con gusto, así que quedate tranquila y disfruta el capítulo que aparece. :3

Mymobius07: Gracias, vos sabes bien que entre Argentina y Uruguay tenemos ese asento bien de cante :v Y me mata de risa escribir así, ya que, acostumbro a escribir "formal", y como, que escribir con este estilo de lunfardo me entretiene bastante y le enseño a otros países como decimos las cosas entre los charcos -w-

Pinkierose230502: Gracias, seguiré con el proyecto x3 Me alegro que Nicolle te haya caído bien, así que sé que entonces Yo te caigo bien -u-

Bah, ya me fui de rosca. Lean lean:

...

-Debes estar jodiéndome, esto no es real-se volvió a repetir.

Los "robots" mencionados por su madre y su hermana, eran justamente, lo que ella no quería ver en su vida.

Hace ya mucho, ella jugó un juego Indie de terror, de Point 'n' Click ue trataba de ser un guardia en una pizzería, animatronicos y screamers.

Bueno, ¿Qué creen? La chica observaba frente a ella los personajes de ese juego.

¿Pero, como es posible? ¡Eran imaginarios! ¡Personajes de juegos yankees!

En el lugar se encontraba un conejo celeste con grandes ojos de muñeca, una polluela en tangas rosas y un galán osezno con su galera y su micrófono.

Recitando las canciones, terminaron el acto y agradecieron a los niños que lo escuchaban. Dejaron de actuar, bajaron la escaleras y empezaron a interactuar con la gente a sus alrededores.

Todavía temblando, Nicolle quedó helada con la mirada fija en los animales hasta que la coneja celeste se giró y clavó sus penetrantes jos verde oro sobre ella.

El movimiento que hizo con la mano para saludarla, la sacó de casillas y con la ayuda de que en sus auriculares terminaba la canción y empezaba a resonar Timmy Trumpet ft. Savage – Freaks le dió razones para pegar un pequeño salto y mirar a sus pies donde yacía el papel todo arrugado y pisado.

Lo guardó en el bolsillo y siguió su camino imitando lo mejor posible de que nada había pasado, y, ahogando un grito en sus pulmones, se apuró a ir a paso redoblado a la oficina del gerente.

Tocó la puerta.

Nada. Se pudo escuchar la musica clásica saliente de la oficina.

Miró a todos lados con la esperanza de ver a alguien que le de el paradero del hombre.

Pasó alguien de mantenimiento; el hombre estaba terminando de pegar nuevo posters en la pizzeria hasta que nervioso giró al sentir el picoteó en su hombro.

-Disculpa...-susurró ella en un tono menos audible y de baja calidad-, ¿Sabes donde esta el...?

-¿El...?

-E-El gerente.-tartamudeó. Bueno, excelente, eso le iba de maravillas: Hablar. Nicolle no era de esas personas seguras de sí mismas, tartamudeaba o simplemente empezaba a hablar en alto y terminaba en susurros -según lo que le contaba a veces Dashiel cuando hablaban y de golpe, Nicolle entraba en un estado de Nada y pasaba eso- o simplemente, no sabía como expresarse en una lengua tan vivida tan cotidianamente

-Oh, en la oficina, ¿No te atendió?

-No.

-Entrá no'más entonces, tiene mala costumbre de no escuchar bien cuando no le llaman.-le sonrió el hombre, o eso parecía ser la mueca torcida en su rostro. Nicolle retrocedió y inclinó levemente la cabeza en señal de agradecimiento mientras murmuró un simple gracias.

Tocó de vuelta por las dudas, apagó el reproductor de musica guardando los auriculares en la comisura de la chalina y agarró del pestillo para correrlo y asomar la cabeza por la abertura.

-Permiso yo...- ¡Perdón, no sabía que estaba con alguien!- la pelirroja observó como enfrente de ella estaba el presunto jefe de la gran pizzería Freddy's. Un hombre gordo, de traje, pelo hacia atrás atado con una colita baja, un gorro de gaucho, un pequeño palillo en la bocay demostraba tener una mirada fría y penetrante color celeste claro, su piel, marcada de viejos tatuajes era de un color crema tostado por los climas calurosos de esos días.

Una chica sentada en una silla frente al desordenado escritorio del jefe, la miró tranquilamente.

Su cabello era color azabache con las mechas mas raras que Nicolle nunca se puso a convinar, azules y rojas , o eran sus ojos grandes y llamativos de un iris azul marino. Tanto la chica iba vestida muy chick demostraba ser muy delicada y coqueta, con cada detalle de moda en ella como las pulseras de liga en una muñeca o las muñequeras en la otra y sus dijes en los oídos.

-No, no pasa nada.-le murmuró el hombre con una voz ronca.-, ¿También venías por lo del trabajo...?

-Eh... S... S-Seeeh.. Podría decirse que sí.-intentó mediar palabras, pero, simplemente tartamudeó con tal de tener una respuesta claramente "firme" ante su futuro jefe.

-Bueno, es una pena... la señorita aquí presente está por la misma razón...

-Oh... b-bueno... n-no pasa nada...-negó ella y se escondió bajo la chalina de hilos verdes y negros, la otra chica, apenada ante la charla, suspiró.

-Señor...-llamó su atención con una voz cordial y amable-, ¿No es posible para que las dos tengamos el puesto?

-¿Dos guaridas dices?-dudó el por unos segundos y giró los ojos para mirar el techo donde un viejo ventilador colgaba y daba el pequeño aire viciado de la habitación.

Lo pensó bastante, y ambas jóvenes sintieron una gran presión en el pecho por unos instantes antes de aliviarse al escuchar la noticia.

-Bueno, pueden quedarse con el puesto... la verdad, tienes razón, tener a dos guaridas puede ser de estrategia...

La dos se miraron con una sonrisa cálida y haciéndose saber que de ahora en adelante iban a trabajar hombro con hombro contra lo que estuviera afuera, y sabiendo, de quienes se trataban.

Luego de la charla dada por el hombre, les entregó un par de copias de las llaves del local y les explicó lo que tendrían que hacer.

Les explicó donde estaban las cámaras del local y donde trabajarían e harían guardia.

Cuando él se retiró, ambas chicas suspiraron aliviadas.

Se miraron, pegaron unos pequeños saltitos de entusiasmo y empezaron a reír.

-Perdona que antes de no me presenté...-susurró la pelinegra-, soy Cony, Cony Cohen.

-Oh, encantada. Nicolle, Nicolle Gómez.-le extendió la mano como saludo, la otro aceptó.

-Bueno, al parecer tenemos trabajo.-le musitó la otra, Nicolle asintió mientras volvió a salir de ese pasillo que solo tenía dos sillas, una mesa y una tablet digital donde vigilar las cámaras, pero no, no era tiempo para usarla.

-Así es...-bufó Nicolle-, yo... ahora debo volver con mi familia, debo buscar la matera y el morral para pasar la noche.

-Oh, bueno... iré a ver el lugar, ¿En un rato nos vemos entonces?

-Seguro.-le sonrió, le saludó con la mano y fue a donde estaba su madre y su hermana.

Roh terminaba de comer una pizza y salió a las disparadas para ver a los animatronicos.

Nicolle no dudó en temer por unos segundos la seguridad de su hermana, pero, siguió ignorando los hechos. Se sentó frente a su madre y esta le extendió un plato con pizza y un vaso de plástico con coca-cola dentro.

-¿Y bien?-preguntó la mujer de rulos-, ¿Cómo te fue?

-De maravillas.-limitó a contestar mientras tragaba-, yo y otra chica conseguimos el laburo.

-Ah, me parece bien... ¿Dijo algo más el tipo?

-¿El jefe? Nah. Solo explicó unas cosas y... se fue.

-¿Se fue?

-Seh.

-Que raro, ¿No?-murmuró la mujer tomando un café, la hija le murmuró un hmm hasta terminar de comerse la pizza ya llena.

Pasaron las horas, y justo cuando cerraron, Aliz y Roh siguieron sentadas unos minutos mientras miraban como apagaban a los animatronicos.

-Son raros esos robots.

-Animatronicos.-le corrigió enseguida la chica, malhumorada por el hecho de confundir el mismo sinónimo para... distinta personas.

-Lo-que-sea.

-Bueno, vayan yendo, el local cerrara dentro de un rato y tengo que empezar el turno con Cony...

-Vaya, es una perdida de tiempo de todos modos...-murmuró la mujer y se paró para agarrar el bolso y besarle la frente a la mayor-, cuidate, y suerte en el primer día.

-Será fácil.-mintió, ella sabía bien que estando en ese lugar, con esos animatronicos, ¡Con ellos! Toda una noche, sería peor que jugarlo, no hay un Replay acá es, una noche, una vida, una oportunidad.

-Adiós, fea.-le dijo la rubia

-¿Eh? Ah, sisi, andate de una vez llorona.

Ambas se fueron, Nicolle bufó y empezó a temblar, estaba sola.

Miró a todos lados en busca de gente, pero ya habían salido todos los trabajadores.

Se apuró a agarrar la matera y el morral para así pegar una carrera a la sala de seguridad.

Pasó delante de los tres animatronicos, quienes mantenían su mirada fija en la nada.

-... Denme un respiro, por favor... no me maten a la primera.-les empezó a hablar-, por favor... Bonn dejá el bajo de Bonnie... Chik, no andes en los ductos... Y Fred...-paró en secó a mirarlo a los ojos, el color cyan del antiguo Freddy Fazbear le llamaba la atención, a diferencia de este nuevo y vintage Freddy, no había nada que lo llamara de verdad-... no te me quedes mirando toda la noche.

-¿A quién le hablas?-Nicolle se giró a ver a Cony comiendo una barra de cereal y caminando a su dirección, a pelinegra se paró a su lado y miró a los animatronicos-, ah, hola... chicos...

-¿Sabes a qué trabajo acabamos de aceptar, no...?-gimió Nicolle en lo bajo, tenía miedo, tenía miedo por su vida.

-... sí...-le respondió Cony-, sé que trabajo acepte, sé quienes son ellos... y sé lo que pasará esta noche.-se agarró el brazo buscando fuerzas y miró a la pelirroja-, pero, ahora, sobreviviremos, somos dos contra... no se cuantos ya...

-E-Eso creo...

Cony le sonrió, agarró la matera de su compañera y con un movimiento de cabeza le dijo que le siguiera hasta ir juntas y seguras a la sala.

Seis pares de ojos la siguieron con una tranquilidad notoria, y empezaron a reírse en lo bajo.

Cony colocó una pequeña radio en uno de los escritorios, corrió la mugre que ocupaba el lugar y despejó los asientos.

Nicolle dejó el morral en el asiento, agarró el termo dejándolo en el escritorio y fue hasta el baño de mujeres para tirar un poco de yerba y así preparar el mate.

-El agua está fría.-le avisó su compañera a travez del micrófono, Nicolle se sobresaltó y dió un respingo al ver la cámara en el pasillo de los baños.

-¿Y cómo lo sabes?-le preguntó la otra con mitad de cuerpo fiera y mitad de cuerpo adentro del baño, sabiendo que Cony escucharía de todos modos.

-Recién acabé de tirar el termo al piso.-susurró, la otra chica empezó a temblar-... es broma, eh, esta sano y salvo acá.-empezó a reír-, perdón, perdón.

-¡No me pegues esos sustos! ¿Sabes lo caro que están los termos últimamente?

-Un ojo de la cara.-dijo en tono burlón, Nicolle no aguanto la risa

-Foxy.-rió la otra al volver con el mate.

Empezaron la ronda del mate apenas marcaron las 12, donde escucharon reproducir una grabadora. Cony mutó la grabación y suspiró.

-Ya sabemos lo que él tiene que decir...

-Seh...

Ambas siguieron tomando mate hasta cerca de las 02:40, donde, observaron más las cámaras a menudo y empezaron a ir hasta el cuarto de la caja musical para darle cuerda a otro de las atracciones de los niños. En ambos casos de ida y vuelta, cualquiera de las dos tenía la sensación de que la estaban observando.

Nicolle empezó a apretar el pequeño peluche que tenía en su morral por unos instantes hasta que Cony empezó a sincharle de la blusa con desesperación.

Miró el reloj en su celular, 03:00.

-¿Bon se movió?-le preguntó la pelirroja, la pelinegra asintió.-, perfecto... empecemos las 5 noches en Freddy's.

Cony le sonrió y sonándose el cuello, observó la cámara.

-Buenas noches, queridos muñecos.-sonrió ella.

Sketch:

-¿¡Quién fue el idiota que deja los conductos de ventilación abiertos!?

-¡Apaga ese ventilador!

-Bon, deja ese bajo en donde va.

-¡Chik, salí del ducto!

-F-Fred, deja de mirarme, ¡Vete!

-... sigo apreciando a los viejos...