Capitulo cuarenta y cinco Dolor.

Rukia se encontraba recostada mientras que cierto moreno le miraba con ojos llenos de preocupación mientras le veía descansar. Sabia que algo le había impactado para haber llegado a el en ese estado la pregunta era ¿que?. Pero por mas que tratara de ignorar sus miedos. Algo dentro de el sabia perfectamente lo que era y lo que estaba por vez estaba paranoico o tal vez era pura coincidencia pero algo en su corazón lo dejaba lleno de preocupación.

Poco a poco Rukia abrió los ojos tratando de orientarse en el lugar en el que se encontraba.

—Rukia.—Le llamo el moreno quien no había dejado de sujetar su mano en todo momento.—¿Que sucedió?

La morena levanto la mirada regalandole una mirada fría y llena de tristeza logrando que Ulquiorra sintiera un pequeño escalofríos por todo su cuerpo.

—¿Estas preocupado por mi?

Ulquiorra le miro confundido.—Si lo estoy Rukia ¿que fue lo que te sucedió?

La morena soltó una carcajada mientras bajaba la mirada dejando que el cabello le cubriera la vista.

—¿Por mi o por lo que recordé?—Por primera vez el rostro frio del moreno se transformo en uno lleno de preocupación.—Acaso...acaso les fue divertido burlarse de mi?

—N-no se de que hablas.

Rukia levanto la mirada y le miro con los ojos llorosos y llenos de rencor.

—¡DIJE QUE SI TE FUE DIVERTIDO BURLARTE DE MI!—Grito con fuerza mientras soltaba su mano como si su tacto le quemara.—

—¡Rukia! ¿de que estas hablando?—Pregunto alterado Ulquiorra.—

—Ya lo se todo, ya lo eh recordado todo.

Ulquiorra le miro sorprendido.—Eso no es posible, se supone que tardarías en recordar.

—¿Se supone?—Dijo Rukia viéndole incrédula.—¿Eso te haría feliz verdad?

—No, Rukia déjame explicarte.—Pidió mientras intentaba tomar su mano pero Rukia tan solo se alejo.—

—Matsumoto,Ukitake y tu me mintieron desde el principio.—Decía entre sollozos.—Siempre me mintieron...ustedes sabían perfectamente quien era pero aun así viéndome lo que sufría en no saberlo, no me lo dijeron ¿ACASO LES FUE DIVERTIDO?—Grito viéndole con odio.—Yo los creía mi familia...yo los amaba.

—Rukia tan solo cálmate y déjame que te explique.—Decía Ulquiorra intentando acercarse pero la morena solo daba pasos hacia atrás.—

—Explicar ¿que? Me mentiste todo el tiempo.—Dijo Rukia viéndole con decepción.—Sabias que Hikari no era tu hija y así querías que me case contigo?

Ulquiorra apretó los puños con fuerza.—No quise que las cosas se tornaran así, yo...yo no quería que esto pasara se supone que debía cuidarte...cuando llegaste al hospital Ukitake te dejo a mi cargo, yo no planee enamorarme de ti.—Dijo viéndole a los ojos con sinceridad pero Rukia solo desvió la mirada.—Rukia yo te amo y si lo tuviera que hacer otra vez lo aria con gusto.

Rukia con el enojo nublandole la vista le dio una bofetada haciendo que el moreno bajara la mirada mientras se llevaba una mano a la mejilla.

—¡MIENTES! Eso no es amor Ulquiorra...en mi corazón solo abra espacio para una persona y esa persona siempre sera Ichigo.

Dicho esto abrió la puerta y salio corriendo de allí lo mas rápido que podía, no sabia donde ir pero lo único que quería era hacer desaparecer el dolor que sentía en su corazón, Ulquiorra intento seguirla pero entre los enfermeros y doctores del lugar la perdió de vista, sin pensarlo dos veces hizo lo ultimo que jamas abría pensado hacer.


Byakuya se encontraba en su oficina leyendo el periódico, aunque su condición no era muy buena debido a la bala que le había perforado casi un pulmón, había logrado salir del hospital dándole algún ''regalo'' como así quería llamarle al doctor para que le diera el alta, sabia que no tenia tiempo que perder y mas a hora que sabia que Rukia había recobrado la memoria.

Flash Back.

―Dime ¿son buenas noticias?

―Creo que ya recordó.―Dijo Granz con tono burlon en su voz.―

―¿Donde esta ella a hora?

―No lose.

―Averigualo, sabes que tengo en mi poder todos tus trabajos sucios antes de ser lo que eres hoy en día.

―No se preocupe Kuchiki-sama lo tendré enterado de todo.

Fin Flash Back.

Sabia que Granz no le fallaría si no quería que su trabajo se fuera a la deriva pero ¿que pasaría si Aizen la encontraba primero? Eso no debía suceder y no dejaría que eso sucediera. Unos golpes en la puerta lo sacaron de sus pensamientos dejando ver a un pelirrojo quien entraba con unos papeles entre sus manos.

―Aizen ya se a enterado de lo sucedido.―Dijo serio Renji mientras le entregaba una hoja de papel a Byakuya quien lo tomo entre sus manos.―

¿Así que la pequeña a recobrado la memoria?

Seria una lastima que algo le sucediera, las calles de Karakura son tan peligrosas...

Nunca sabes con quien te puedes topar.

Byakuya arrugo el papel entre sus manos y miro a Renji con frialdad.

―Manda a nuestros mejores hombres para vigilar a Rukia.

―Si Kuchiki-sama.―Dijo Renji asintiendo para luego irse dejándolo solo.―

Byakuya tomo un portaretrato que tenia escondido en su cajón y lo tomo entre sus manos.

―Hisana, cumpliré con mi promesa aunque tenga que dar mi vida por ello.


Durante las tres horas en que estuvo en consulta Ichigo por mas que quisiera no podía quitarse esa imagen de la cabeza y aunque Uryu le había dado un tremendo sermón por no haber cumplido sus horarios ver a esa mujer que no solo se parecía a Rukia abrazando al Dr Shiffer si no que para el era Rukia, no le dejaba de rondar por la cabeza lo que había sucedido. Si tan solo Uryu no le hubiera detenido a hora no estaría muriéndose de curiosidad.

Aunque ¿Como podría ser aquello posible? ¿Por que le conocería Rukia a el?

Ichigo soltó un suspiro e intento no darle mas vueltas al asunto para concentrarse en el pilar de expedientes sin revisar que llevaba ya días en su escritorio estaba apunto de leer el primero cuando unos golpes en la puerta se hicieron escuchar y detrás de ella el Ulquiorra entro con una mirada que denotaba preocupación.

―Ulquiorra ¿que...

―Nunca en mi vida hubiera querido pedirte ayuda.―Dijo serio.―Pero eres el único que puede ayudarme.

Ichigo frunció el ceño confundido.―¿De que hablas?

―Kurosaki eres el único que puede encontrar a Rukia en este momento.

El pelinaranja al oír el nombre de la morena le miro serio con el ceño fruncido.

―¿De donde conoces a Rukia?

―Kurosaki no es momento para interrogaciones.

―¿De donde conoces a Rukia?―Pregunto nuevamente ignorando su comentario.―

―No eres el único que tiene algo importante en este lugar.

Ichigo le miro sorprendido comprendiendo de lo que estaba hablando, aunque no lo podía creer ese bastardo, ese maldito enfrente de el ¿acaso...NO, y no quería ni pensar en esa opción. Pensar en aquella posibilidad tan solo hizo que le hirviera la sangre de la ira golpeo con su puño la mesa para luego acercarse velozmente como un león a su presa y tomar al moreno por el cuello de su camisa.

―¡DIJE QUE DE DONDE CONOCES A RUKIA!―Grito mientras le miraba fijamente a los ojos.―

―Desde que llego a mi vida y si no fuera por tu intromisión Rukia seria muy feliz a mi lado.―Dijo sin ninguna vergüenza aquellas palabras que tenia atoradas desde hace mucho tiempo, Ichigo cabreado le proporciono un golpe de lleno con el puño en el ojo derecho logrando que cayera al suelo por el impacto.―

―¿DE QUE DIABLOS ESTAS HABLANDO? ―Grito eufórico mientras se pasaba su mano por el cabello para luego apretar los puños.―¿TU ERES EL HOMBRE QUE TUBO A RUKIA TODO ESTE TIEMPO?―Pregunto sin dejar de gritar acercándose para volver a tomarlo del cuello de su camisa.―NO SOLO ESO ¿ERES PADRE DE HIKARI?

Ulquiorra le miro sin inmutarse.

―Puedes seguir golpeándome si quieres pero en este momento Rukia esta en peligro.

―¿Que?

―Rukia a recobrado su memoria.―Dijo bajando la mirada mientras que Ichigo aflojaba su agarre soltándolo por completo.―Eres el único que puede encontrarla.

Ichigo sin dudarlo dejo al moreno allí en el suelo y abrió la puerta chocándose con quien se encontraba por entrar, sin tomarle importancia salio corriendo no tenia mucho tiempo que perder.

―¿Por que tantos gritos?―Pregunto Matsumoto entrando a la oficina para ver a su hermano sentado en el suelo con el ojo lastimado.―¡Ulquiorra! ―Exclamo sorprendida.―¿Que te paso? ¿Fue...

―Si.―Dijo sin verla.―Ya se acabo.

Matsumoto se acerco hacia Ulquiorra y sin importarle que a el no le gustara los abrazos o las muestras de afecto lo hizo de todas formas sabiendo que detrás de esa mascara llena de frialdad su hermano estaba con el corazón lleno de dolor.


Una pequeña morena caminaba por las calles de Karakura sin un lugar al que ir, se sentía aun mareada y aunque tratara de evitarlo sus lagrimas no paraban de salir ¿por que tenia que suceder todo aquello? ¿por que todos les habían mentido? Quienes creían que era su familia a los que les había tomado cariño ellos les había mentido desde el principio. Desde el primer día todo había sido una mentira, durante todo el tiempo en que había sufrido por no saber quien era ellos solo la habían visto lamentarse pero no habían hecho nada ¿acaso no tenían corazón? ¿como podían haberle hecho eso? Si hubiera sabido que la verdad dolería tanto hubiera preferido no saberla.

Rukia miro con los ojos lagrimosos hacia el cielo gris que anunciaba una tormenta y los cerro intentando contener sus lagrimas.

¿Por que tenia que suceder todo aquello?

Tres años, tres años llenos de mentiras y alejada de la persona mas importante de su vida.

La morena se sentó en uno de los asientos del parque intentando calmar su llanto el cual parecía no querer detenerse, sus lagrimas caían como cascadas por sus mejillas sin parar para luego sentir como unas gotas provenientes del cielo lloraban con ella. A Rukia no le importo que la lluvia la empapara es mas no sentía nada en ese momento solo un profundo dolor en su corazón.

¿Como era posible que hubiera olvidado a Ichigo? ―Se repetía una y otra vez llena de culpa.―¿Como pude haberlo olvidado? ¿Cuanto abra sufrido en mi ausencia?

Un fuerte dolor de cabeza hizo que la morena cerrara los ojos con fuerza mientras se sostenía la cabeza con las manos una imagen tétrica,perturbadora de una sonrisa la cual conocía perfectamente hizo que le helara la sangre del miedo.

―Aizen.


Ichigo corría con todas sus fuerzas por las calles de Karakura a cada paso que daba se chocaba con diferentes personas que tan solo lo insultaban pero el pelinaranja tan solo los ignoraba, su corazón latía rápidamente debido a lo rápido que corría o por la gran preocupación que sentía. Todo lo que Ulquiorra le había dicho, todo lo que había hecho ese desgraciado aunque lo odiara sabia que no lo había hecho con mala intención, el abría hecho lo mismo por Rukia eso y mucho mas para protegerla.

Sabia perfectamente que el accidente de Rukia había sido ocasionado por Aizen ese hijo de puta seguramente no se quedaría sin hacer nada y lo sabia. Debía encontrarla primero que el o la perdería nuevamente, tan solo pensar en aquella posibilidad hacia que se le estrujara el corazón.

Al final del camino por donde ando...

en este camino donde se me permitió

yo que solía amarte cada vez mas y mas, a hora estoy sola

¿Por que a hora que la había encontrado tenia que suceder esto?

Durante mucho tres años haba creído que estaba muerta, durante tres años intente hacer mi vida fallando en cada paso, durante tres años...durante tres malditos años sentía como cada día algo de mi se iba muriendo lentamente.

La lluvia lo estaba empapando por completo pero eso no le importaba, aunque esas gotas de agua le trajeran el recuerdo de la muerte de su madre Ichigo intento contenerse, no debía ser débil no debía tener miedo no ahora. Tenia que encontrarla y sabia perfectamente que había un solo lugar en que la morena podría encontrarse en ese momento.

A hora no, ni a hora ni nunca te dejare ir Rukia.


Lejano a todo, escondido detrás de un árbol del parque, Gin se encontraba sosteniendo un paraguas mientras veía con una sonrisa de costado a la morena quien no había notado su presencia en todo momento, el la había seguido desde que había salido del hospital.

―Ya la encontré.

―Muy bien.―Dijo una voz carrasposa mientras se oía una carcajada.―¿Esta sola?

―Completamente.

―Ya sabes que hacer, esta vez no me decepciones.

Aizen desde su recinto se sirvió una copa de Brandy mientras sonreía. Aquella sonrisa no era una sonrisa de alegría o de simpatía era una llena de veneno, odio, avaricia pero mas que todo era una sonrisa de psicópata la cual demostraba que no tenia nada que perder.

―Pronto lo que no pudo ser tiempo atrás se hará realidad ¿verdad Hisana?―Pregunto con una mueca burlona en el rostro mientras veía una foto de la morena en su escritorio.―

―Aizen.―Le llamo un pelirosa que le miraba sentado desde un sofá aterciopelado.―¿Como pensaras pagarme por darte a información sobre Kuchiki?

Aizen dirigió su vista a Granz.―Por supuesto debería de demostrarte mi gratitud.

―¿Crees que fue fácil estar en tu bando y en el de Kuchiki?―Pregunto con un deje de molestia en su voz.―Si Kuchiki se entera ¿ que crees que me aria?

―Seria capas de matarte.―Dijo Aizen viéndole fríamente.―

―Creo que sabes perfectamente cuanto merezco.―Exclamo Granz mientras hacia un gesto con la mano exigiéndole dinero.―

―Oh por supuesto, lo tengo justo aquí.―Dijo el castaño mientras buscaba algo en su cajón para luego sacar un arma, Granz le miro con los ojos abiertos de la impresión y sin darle chance alguna le disparo a sangre fría para luego acercarse lentamente viendo como este se retorcía del dolor.―La diferencia entre Kuchiki y yo es que yo no temo a ensuciarme las manos.―Dicho esto le disparo justo en el pecho logrando que el pelirosa dejara de retorcerse y cerrara los ojos ya muerto.―Creo que...―Decía viéndole con desinterés mientras limpiaba su arma.―Todos obtenemos lo que merecemos.


Rukia sentía como si su cabeza estuviera apunto de estallar, sabia que eso sucedería cuando recobrara la memoria pero no sabia que dolería tanto, varios fragmentos de recuerdos olvidados de apoco volvían a su mente como una tormenta, momentos felices,tristes todos los recuerdos sin hacerse esperar aparecían todos a la vez y eso dolía, dolía demasiado. Pero tan bien tenia miedo y demasiado, en todos sus recuerdos siempre estaría la imagen de Aizen perturbandola, sabia que el no se quedaría con los brazos cruzados, sabia que el estaba dispuesto a todo por venganza y sabia perfectamente que el era capas de todo.

Con temor se llevo una mano al corazón sintiendo algo de temor por lo que pudiera suceder, ella sabia que era fuerte, sabia que nunca había que temerle a nada, ella era una Kuchiki pero ¿Que debía hacer en esa situación?

Si el fue capas de matarla tiempo atrás ¿que haría con las persona que ama?

Unos brazos la atraparon por detrás sorprendiéndola para luego darse a oír una voz que conocía perfectamente.

―Rukia...sabia que estarías aquí.―Dijo una voz agitada.―

La morena se dio media vuelta lentamente y allí estaba el viéndole con esos ojos mieles que tanto amaba llenos de preocupación.

―Ichigo.―Dijo Rukia viéndole con los ojos llenos de lagrimas.―Ichigo.

El pelinaranaja sin decir mas solo la abrazo con todas sus fuerzas mientras oía los pequeños sollozos que la morena emitía temblabando en su pecho, Ichigo apretó los dientes con fuerza mientras acariciaba su cabeza intentando apaciguar su dolor.

―Estoy aquí Rukia.

Y siempre estaré aquí para ti.

No puedo olvidar a una persona como tu

solo caen lagrimas

porque mi amor ha sido tan arrastrado

solo las cicatrices añoran permanecen...

solo la palabras adiós permanece

asi que no puedo olvidar...


Margorie Dragneel-san

AraShiba

ALEXZHA

misel-kuchiki

Gracias por sus comentarios! Saben que leerlos me alegro :3

Espero que les haya gustado el capitulo.

¿Díganme que les pareció?

Les aviso que ya se acaba el fic .

¿Que creen que sucederá?

Nos vemos en el próximo!