Capitulo Cuarenta y seis Confianza

Ichigo miraba con tristeza a la pequeña morena que dormía en su cama, su respiración era relajada diferente a lo que fue hace unas horas atrás cuando recién había llegado a la casa de su padre, este mismo le había mirado sorprendido al ver lo que traía en brazos. Ambos se encontraban empapados de pies a cabeza pero la que mas había sido afectada era Rukia quien tenia algo de temperatura así que con ayuda de su padre le habían llevado a su antigua habitación. Durante todo el tiempo Ichigo estuvo cuidándola colocándole compresas frías, al ver que de apoco la temperatura estaba comenzando a bajarle el pelinaranja estaba por irse y así dejarla descansar pero la misma le había sujetado de la mano con fuerza, Ichigo le miro sorprendido pero al ver su expresión parecía que estuviera teniendo una pesadilla con cuidado se coloco a su lado y le acarició el cabello viendo como de apoco su expresión se apaciguaba.

—Ichigo...

—¿Como te sientes?—Pregunto viéndole con algo de preocupación. Rukia sonrió levemente para luego bajar la mirada.—

—Lo siento.

Ichigo le miro sorprendido.

—Siento todo esto yo...lo que menos quería era herirte.—Decía con la voz rasposa manteniendo la mirada baja.—No puedo imaginar por lo que has pasado esto tres años...Ichigo yo lo si...—Estaba por volver a disculpase pero Ichigo la abrazo fuertemente contra su cuerpo.—

—Deja de pedir disculpas enana...maldición!—Gruño apretando los dientes mientras la abrazaba con todas sus fuerzas.—No tienes idea todo lo que he sufrido estos tres años.—Dijo con la voz rota haciendo esfuerzos por no llorar.—Pero a hora estas aquí y nunca te dejare ir.


Una joven rubia caminaba en lo oscuro de un bar, todos los hombres que se encontraban bebiendo e incluso los que estaban jugando pool se voltearon para verla mejor, algunos mas atrevidos le regalaron uno que otro piropo de mal gusto cosa que Matsumoto solo ignoro y se acerco hacia su objetivo un hombre de cabello oscuro que se encontraba bebiendo a lo lejos de la barra, su cabello oscuro caía sobre su rostro resaltando lo blanquecina que era su piel. Matsumoto al verlo en ese estado sintió una enorme tristeza ya que jamas lo había visto sufrir por amor.

Armada de valor la rubia de un manotazo le quito el trago que el moreno estaba apunto de beber.

—Hermano no te hagas esto.—Exclamo viéndole molesta.—

—Matsumoto déjame solo.

La rubia le miro con tristeza ya que desde que lo había conocido la primera vez en el orfanato jamas lo había visto sufrir de esa manera.

Jamas había creído que se enamoraría de alguien ya que el solía ser frió y serio con las personas pero a hora estaba allí tomando con la mirada perdida, tratando de que el alcohol se decidiera un poco el dolor que sentía su corazón.

—No, no lo are eres mi hermano Ulquiorra.

El moreno alzo la mirada y le miro con frialdad.

—No, no lo somos yo no tengo hermanos...yo no tengo familia, yo ya no tengo nada.

—Deja de decir tonterías, eres mi hermano tal vez no de sangre pero es lo que eres en mi corazón y Ukitake es tu familia el es tu padre ¿como puedes decir que no tienes familia?—Dijo gritándole con enojo, Ulquiorra no contesto y mantuvo la mirada baja.—

—Yo...nunca he querido nada en la vida Matsumoto.

—Ulquiorra...

—Lo único que mas ame ahora me odia, yo no quería hacerle daño.—Decía mientras apretaba con fuerzas el vaso de cristal.—Solo tenia la esperanza de que tal vez...tal vez jamas recordara.—Matsumoto se mordió el labio sin saber que hacer por el.—Lo se...soy horrible.

—No lo eres hermano.—Comento rápidamente mientras tragaba grueso debido a las ganas que sentía de llorar.—El amor aveces nos hace cometer errores.—Dijo con algo de tristeza al recordar lo que había hecho Gin.—Pero se que Rukia lo entenderá, no lo hiciste ni lo hicimos por maldad si no para protegerla como Bykuya Kuchiki lo pidió.

—Kuchiki dijo que el único que puede cuidar de Rukia es Kurosaki.—Dijo con enojo su apellido.—Yo siempre he cuidado de ella, la he protegido innumerables veces ¿como...

—El es su marido y es la persona que Rukia ama.

Tal vez las palabras que había dicho eran duras pero era lo mejor para Ulquiorra el debía admitirlo, por que a pesar de todo el amor que el sintiera por la morena, Rukia siempre en el fondo amaría a aquel hombre de cabello anaranjado y no había nada que pudiera hacer para evitarlo.


Un rubio se encontraba bostezando en la entrada de su tienda, el día había sido aburrido y de por demas no tenia un misero cliente. Jinta y Ururu se encontraban limpiando el almacén junto con Tessai quien vigilaba que no rompieran los nuevos y dudosos productos que el rubio había comprado.

—Pero que día mas aburrido.—Exclamo mientras se abanicaba.—Yoruichi.

—¿Que?—Pregunto sin desviar su vista de la revista que se encontraba leyendo.—

—Prepara algo de sake.

La morena ni se movió.—¿Acaso crees que soy tu sirvienta?

—Si.—Dijo sin vergüenza ganándose una mirada gélida de la morena.—Tsk, bien lo prepararé yo pero luego no me ruegues.—Estaba por salir en busca de unos recipientes cuando vio la sombra de alguien conocido.—Mira quien regreso.

—Hey Urahara.—Dijo el moreno viéndole con una sonrisa para luego estamparle un puñetazo en el rostro.—

El rubio le miro desde el suelo mientras se tocaba la mandíbula sintiendo como unas pequeñas gotas de su sangre salian de su labio, Yoruichi desde lo lejos miro con una mueca de costado sabiendo que se lo tenia bien merecido.

—En mis tiempos la gente se estrechaba las manos.—Exclamo adolorido mientras se levantaba del suelo.—

—Y en los míos la gente no falsificaba las pruebas de ADN.

Urahara miro hacia Yoruichi quien le miraba con los brazos cruzados.

—Tienes razon.

—Urahara ¿por que lo hiciste?—Pregunto viendole serio.—¿Acaso no sabes lo importante que era?

Urahara se quito el sombrero y le quito el polvo.—Una promesa.

—¿Promesa?—Pregunto confundido Isshin.—

—Veras...

Flash Back.

Era un día como cualquier otro en el almacén de Urahara, el rubio se encontraba contando el dinero que tenia en su caja registradora cuando la campana le indico que tenia un nuevo cliente. Una pequeña morena entro mientras llegaba hacia donde se encontraba el, en su mirada se podía ver lo nerviosa y lo pálida que se encontraba.

—Rukia-san ¿Se encuentra bien?

—Si este...necesito algo.—Dijo con la mirada gacha.—

—Digame que es.

—Necesito un test de embarazo.—Dijo lo ultimo en un susurro con las mejillas sonrojadas.—

El rubio le miro con una enorme sonrisa.

—Ya era hora de que el idiota de Ichigo hiciera algo.—Exclamo con alegría mientras se abanicaba y comenzaba a rebuscar en los cajones.—Pero ¿usted no se iba de viaje hoy?

—Urahara...

—Digame Ichigo ¿ya lo sabe?—Pregunto curioso mientras buscaba.—Apuesto a que se desmayara.

—¡Urahara!—Exclamo haciendo que el rubio se volteara a verla.—Ichigo no puede saber de esto.

—Pero...

—Por favor.—Rogo la morena viéndole a los ojos.—No se lo diga a Ichigo, por favor prometamelo

—Lo prometo Rukia-san

Fin Flash Back.

—¿Por que no quería que me hijo lo supiera?—Pregunto Isshin frunciendo el ceño sin comprender.—

Urahara se sirvió un trago de sake.

—En ese momento Rukia-san no estaba segura de su situación.—Isshin asintió con la cabeza atento.—Tenia que hacer algo muy importante y ella no sabia que ese accidente sucedería pero...

—¿Pero?

—¿Acaso Ichigo abría soportado vivir pensando que había perdido no solo a su esposa si no a su hijo tan bien?—Pregunto sin verle dejando a Isshin con una sensación extraña en el pecho.—

Isshin tomo de un solo trago el sake.

Si Ichigo se había caído en una fuerte depresión con el solo hecho de creer muerta a la morena

¿que habría pasado si hubiera creído que su hijo tan bien?


Rukia sin quererlo se separo del abrazo de Ichigo quien le miro extrañado, la morena se seco con sus manos las lagrimas que corrían por su mejilla para luego comenzar a hablar.

—Ichigo durante estos años no te he sido sincera.—Decía con tristeza.—Se supone que no debíamos habernos conocido.

Ichigo la tomo de la mano con fuerza.—No digas esas cosas por que yo estoy agradecido de conocerte Rukia.—Dijo seriamente viendo directo hacia esos ojos violetas que tanto ama.—Y no tienes la culpa de nada.

—Ichigo...el día que me pediste matrimonio Nii-sama me había pedido que me negara.—Confeso bajando la mirada mientras que Ichigo le miraba sorprendido.—Y-yo lo estaba por hacer pero al ver tus ojos llenos de ilusión, yo no podía romperte el corazón.—Ichigo estaba por interrumpirle pero la morena siguió.—Sabia que esto no terminaría bien, yo no quería que te lastimaran por mi culpa si algunas cosas te oculte fueron por tu bien...pero en verdad quería estar contigo y ser feliz, siento haber sido tan egoísta.

Ichigo la tomo del rostro logrando que le viera fijamente a los ojos.

—No tienes la culpa de nada y no te culpa por nada, yo te amo y eso nada ni nadie podra cambiarlo.—Dijo serio viéndole con amor.—Yo se todo lo que a sucedido.—Rukia le miro asombrada.—Byakuya me lo a contado todo, se que ese bastardo de Aizen esta detrás de todo esto pero lo enfrentaremos juntos.

La morena tomo las manos del pelinaranja con fuerza.

—Ichigo esto es algo que tengo que resolver yo, no quiero que te hagan daño.—Ichigo le miro con el ceño fruncido.—Aizen es capas de las peores cosas que te puedas imaginar.

—Rukia...

—El día antes del accidente te mentí.—Ichigo le miro con atención.—No iba a ver a Nii-sama por su cumpleaños...yo estaba por encontrarme con Aizen.

—¿Que?—Exclamo sorprendido.—¿Por que hiciste eso? ¿Por que fuiste sola con el? Si sabes la clase de persona que era.—Preguntaba con enojo y frustración ya que sentía que Rukia no confiaba en el.—¡POR QUE NO ME LO DIJISTE! ¿ACASO NO CONFÍAS EN MI? —Grito lo ultimo sin evitar sentirse culpable por todo lo que había sucedido.—

Rukia tomo a Ichigo del rostro para verle con los ojos llorosos.

—¡Es por ese motivo que no te lo dije!—Le grito tratando de que comprendiera su situación.—Yo no quería que te hicieran daño por que confió en ti es que no te lo dije...sabia que me seguirías ¿acaso crees que fue fácil para mi?—Pregunto viendo como Ichigo baja la mirada.—Yo no quería que las cosas resultaran de esta manera...y-yo no creí que eso sucedería.

Ichigo apretó los puños con fuerza, sabia que no tenia por que enojarse con Rukia ella después de todo solo quería protegerlo pero el no quería que ella sufriera por ello, no quería perderla como había perdido a su madre por el mismo motivo. Ichigo tomo del rostro a la morena y seco sus lagrimas con cuidado.

—Lo siento.—Dijo arrepentido.—Es que...he estado solo durante tanto tiempo, yo te he extrañado mucho Rukia.—Rukia al oír sus palabras solo podía sentir como mas lagrimas caían por su mejilla.—No sabes cuantas veces te soñe...cuantas veces he intentado rehacer mi vida pero no hay vida si no estas en ella.

—Ichigo...

El pelinaranja antes de que pudiera decir mas la beso con cuidado sorprendiendo a la morena quien de apoco le correspondió, aquel beso ya era el segundo pero para Ichigo siempre seria como la primera vez.

Rukia acarició su rostro sin dejar de besarlo sintiendo como su corazón se aceleraba y sus mejillas se sonrojaban sorprendiéndose ya que eso jamas le había sucedido con Ulquiorra por que era a Ichigo a quien amaba y amaría siempre. El pelinaranja acarició la pequeña cintura de la morena mientras sentía como algo de su zona baja comenzaba a despertarse, sin quererlo Ichigo se separo de la morena quien le miro sorprendida para luego bajar su mirada hacia aquel lugar.

Ichigo miro hacia otro lugar nervioso mientras se rascaba la nuca.

—No creo que sea un buen momento.—Dijo Rukia viéndole con una mueca de costado.—

—Cállate, enana.—Dijo avergonzado Ichigo por ser descubierto.—

Rukia soltó una pequeña carcajada he Ichigo le miro con una pequeña sonrisa ya que le había extrañado verla sonreír pero en ese momento la morena bajo la mirada.

—¿Que ocurre?—Pregunto preocupado por su cambio tan repentino.—

—Hay algo...muy importante que debo decirte.

—Confía en mi.

—Ichigo es que no es sencillo.—Dijo nerviosa mientras se mordía el labio, Ichigo la tomo de la mano viéndole con calidez.—Hikari.

—¿Que ocurre con...

—Ella es tu hija.

Ichigo le miro sorprendido sin saber que decir, por su parte Rukia esperaba a que dijera algo lo que fuera ya que sabia que el pelinaranja no esperaba tener hijos o eso pensaba.

—Ichigo se que esto es demacia...

Antes de que pudiera terminar la frase la abrazo con todas sus fuerzas, sorprendiendo a la morena quien le correspondió sin dudarlo.

—Rukia...no sabes lo mucho...—Decía con la voz temblorosa sintiendo una enorme tranquilidad en su corazón, siempre había pensado que aquella pequeña era de otro hombre peor de Ulquiorra pero resultaba que era de el, era su pequeña.—Que alivia mi corazón.


Matsumoto se encontraba en su apartamento, luego de haber intentado animar a su hermano y fallar en el proceso lo único que pudo hacer fue irse a su casa. Aunque le dolía verlo en ese estado sabia que lo mejor era dejarlo solo y que pensara las cosas con claridad, aunque con lo que estaba bebiendo dudo mucho que se le aclararan las cosas en ese momento. La rubia suspiro pensando ¿por que el y su hermano tenían tanta mala suerte en el amor? ¿por que de entre todas las personas del universo justo debió gustarle Rukia? no tenia nada en contra de Rukia la quería a ella y a su pequeña Hikari a pesar de que Byakuya Kuchiki les había pedido que la cuidaran como obligación pero con el pasar del tiempo ella se había ganado el corazón de cada integrante de la familia Jushiro.

De por si el nombre de Rukia significaba luz y sin dudas ella había sido la luz de Ulquiorra pero en el fondo ella sabia que no veía a su hermano como cuando vio a Ichigo la primera vez de su encuentro, Rukia no le recordaba pero podía ver en sus ojos como algo se había perdido se prendió con tan solo ver al ojimiel. Pero Matsumoto solo quiso ignorarlo con la esperanza de que tal vez el moreno no saldría lastimado pero la verdad siempre sale a la luz.

Matsumoto suspiro mientras veía una foto que había en la sala donde salia ella, Ukitake,Ulquiorra y Rukia junto con su pequeña Hikari quien hacia muecas a la cámara ese día había sido el cumpleaños del peliblanco y como no habían podido salir a festejarlo debido a una tormenta decidieron hacer la fiesta dentro de la casa, a pesar de todo lo habían pasado bien parecía como si fueran una familia de verdad. Pero la felicidad no es eterno y Matsumoto sabia que este día llegaría, solo esperaba que Rukia les perdonara por haberla mantenido por mucho tiempo en una mentira.

El estruendoso timbre de su departamento le indico que tenia un visitante, la rubia frunció el ceño sorprendida ya que no esperaba a nadie ¿tal vez seria Rukia? ante ese pensamiento Matsumoto abrió la puerta para luego sentir como su corazón se detenía al ver a la persona parada enfrente de ella.

—A pasado mucho tiempo Rangiku.

Matsumoto ya podía sentir como sus ojos de apoco comenzaban a empañarse pero intento controlar sus emociones y le regalo una mirada llena de odio.

—¿Que haces aquí? —Pregunto seca sin moverse de la entrada.—¿Acaso no te basto con todo lo que me hiciste?

Gin bajo la mirada para luego volver a los ojos azules que tanto extrañaba.

—Yo lo siento.

Matsumoto le miro incrédula.

—¿Lo siento? ¿acaso crees que con un lo siento se soluciona todo?—Pregunto en gritos mientras daba unos pasos hacia atrás.—¿Acaso crees que diciendo lo siento todo lo que sufrí durante estos malditos años a tu causa los olvidare?

—Rang...

—Lo estaba haciendo bien ¿por que tuviste que volver?—Pregunto viéndole con los ojos llenos de lagrimas.—¿ACASO NO TE BASTO CON TODO EL DOLOR QUE ME CAUSASTE? ¿QUE MAS QUIERES DE MI?

—Yo solo quería hacerte feliz.—Dijo con los puños apretados sintiendo odio por si mismo.—No creí que las cosas se tornarían de esta manera.

Matsumoto sonrió con tristeza.

—¿ACASO ME VEO FELIZ?—Grito llena de odio y tristeza mientras que Gin le veía con dolor.—¡RESPONDE! ¿ACASO ME VEO FELIZ? YO ERA FELIZ, LO ERA ANTES DE CONOCERTE...YO DESEO NUNCA HABERTE CONOCIDO, YO TE ODIO, TE ODIO.—Gritaba mientras le daba golpes en el pecho con todas sus fuerzas.—

Gin la tomo de los brazos y la abrazo sintiendo como la rubia de apoco dejaba de luchar por soltarse y lloraba en su pecho, el peligris se mordió el labio con fuerza haciéndoselo sangran conteniéndose así mismo para no derramar lagrimas ya que hacer aquello era algo que no merecía hacer.

—Ódiame para siempre Rangiku, lo merezco pero estoy agradecido de haberte conocido, jamas he olvidado todo lo que hemos pasado.—Decía Gin mientras apoyaba su cara contra su cabello.—Se que hice muchas cosas que te causaron dolor...y lo siento pero no me perdones yo no lo merezco.

Rangiku levanto la mirada para ver la tristeza en los ojos del peligris.

—No entiendo.

Gin bajo la mirada y saco un sobre grueso de su bolsillo con cuidado se lo coloco en su mano.

—No tengo mucho tiempo...así que ábrelo cuando me valla.

—¿Irte?—Pregunto confundida.— ¿Adonde?

Gin comenzó a dar unos pasos hacia la salida.—Yo...tengo algo que hacer.—Matsumoto intento acercarse pero Gin le dio la espalda y antes de irse lo ultimo que dijo fue.—Te amo Rangiku.

Matsumoto corrió hacia la puerta para alcanzarlo pero ya se había marchado con lagrimas en sus ojos vio el sobre blanco que sostenía en su mano y lo abrió para quedar boquiabierta. Rabia una gran cantidad de dinero allí ¿acaso lo había hecho todo por ella?

—Gin...


Ichigo caminaba de un lado al otro con impaciencia, no podía evitar sentirse nervioso y feliz por lo que su enana le había dicho. Hikari era su hija eso si que era algo que no se lo esperaba pero en el fondo aquello aliviaba profundamente su corazón. Cuando había visto por primera vez a la pequeña niña había pensado que era hija de otro hombre que su morena había tenido un hijo de alguien mas que no era el pero a hora todo poco a poco todo había cambiado ''Tal vez todo estaba comenzando a mejorar'' pensaba Ichigo con una sonrisa en el rostro mientras veía como a lo lejos Rukia salia de la guardería con la pequeña agarrada de las manos.

—Cabello gracioso.—Grito la pequeña alegremente mientras le señalaba con el dedo mientras sonreía.—

Ichigo se acerco hacia la pequeña niña que le miraba con una sonrisa en el rostro y se agachó a su estatura para verla de cerca con una cálida sonrisa, la niña tenia uno de sus ojos color avellana como los de el y el otro era violeta como el de su madre, Hikari le miraba con el ceño algo fruncido al ver lo tan callado, Ichigo al ver su ceño sonrió ampliamente,sin dudas había sacado algo de ambas partes y el durante esos tres años se lo había perdido entre lamentos e intentos de suicidio que gracias a dios nunca dieron frutos.

—Cabello raro ¿por que ezta llorando?—Pregunto la pequeña viéndole con algo de tristeza.—

Ichigo sin nada mas abrazo a la pequeña mientras sentía como mas lagrimas se acumulaban en sus ojos, la pequeña inocente le correspondió el abrazo.

—Señor¿ezta trizte?.


Un hombre castaño movía su copa de vodka mientras veía a un hombre de cabello gris quien se encontraba muy mal herido. Gin tenia el labio partido y su ropa tenia varias aberturas junto con sus heridas, el peligris le miraba con algo de dificultad debido a la golpiza que había recibido gracias a no haber cumplido con el mandato que Aizen le había pedido, sin dudas no estaba de muy buen humor y la tensión se podía sentir en el aire.

Aizen se paro de su asiento y se acerco de apoco hacia el peligris quien le miraba arrodillado desde el suelo.

—Me has decepcionado Gin.—Dijo el castaño mientras lo tomaba con fuerza de la barbilla apretandole con sus uñas.—Yo no quería hacerte esto pero debía darte una lección.

Gin le miro con su ojo sano con algo de temor.

—Los enviados de Kuchiki-sama me detuvieron.

El castaño le soltó de la barbilla con fuerza.—Debiste actuar mas rápido ¿que debería hacer contigo? —Pregunto mientras encendía un cigarrillo y daba una calada.—

—Yo tengo varias ideas.—Comento Nnoitra desde su asintió viendo con una sonrisa de satisfacción hacia Gin pero Aizen solo ignoro su comentario.—

—Esta es la primera vez que me fallas.—Dándole una fría mirada para luego colocar su cigarrillo y apretalo contra el pecho del peligris quien apretó los dientes tratando de no gemir de dolor.—Así que lo dejare pasar...creo que ¿has aprendido la lección? —Pregunto viendo como el peligris asintió con la cabeza con algo de dificultad.—Lastima que en este momento no me sirvas.—El castaño hizo un ademán con la mano y unos hombres se acercaron hacia Gin para luego tomarlo de los brazos.—

Gin intento defenderse pero debido a los golpes que había recibido no podía hacer demasiado contra aquellos robustos hombres.

—Aizen-sama...

El castaño le miro con una sonrisa sádica en el rostro para luego ver hacia el moreno.

—Nnoitra ya sabes lo que debes hacer.

El moreno se levanto de su asiento con una sonrisa de costado.

—No lo defraudare.


mitsuki kuromo,AraShiba,ALEXZHA,Margorie Dragneel-san,

katy vip,Dan Yagami,Rukia inlove,misel-kuchiki

Gracias a todos ustedes por sus comentarios y por leer mi Fic

Les diré que el próximo creo que es el ultimo!

¿Que les pareció el capitulo?

La verdad me costo mucho como una semana terminarlo

no se si me gusto como quedo pero bueno

espero que a ustedes si xD es que soy muy perfeccionista

Si tienen alguna idea de como les gustaría que termine me dicen

yo tengo algo planeado pero no se la verdad

COMENTEN SI LES GUSTO!

NOS VEMOS EN EL PRÓXIMO!

PD: TENGO PLANEADO COMENZAR OTRO FIC ICHIRUKI Y UN GRIMRUKI que no se si hacerlo w

El ichiruki sera misterioso algo así como este con acción w

Me fui!