Capitulo Cuarenta y Siete Hikari

El sol de apoco comenzaba a ocultarse mientras que Ichigo junto con Rukia veía como su pequeña jugaba en el enorme parque sin ninguna preocupación. Durante toda la tarde se la habían pasado de aquí para allá disfrutando de un día familiar, habían ido por unos helados donde Ichigo descubrió que a la pequeña le encantaba el sabor fresa, luego fueron al cine donde vieron insufribles horas de una película sobre el deforme conejo que tanto odiaba pero al ver la sonrisa de las dos personas que amaba hacia que ese sufrimiento fuera soportable.

Sin dudas había sacado lo bueno de ambas partes, la cabellera negra y obsesión nada sana por los conejos deformes y un ceño fruncido junto con un buen gusto para helados. Pensó Ichigo mientras sonreía viendo como la pequeña intentaba hacer un castillo en el arenero.-

Hace mucho tiempo atrás había deseado morir pero a hora lo que mas quería era vivir y proteger a esas dos personas que amaba, no dejaría que nunca mas las arrebataran de su vida otra vez.

-¿Ocurre algo Ichigo? -Pregunto Rukia tomándolo de la mano viendo su semblante.-

Ichigo le dio una pequeña sonrisa mientras apretaba su mano con ternura.

-No es nada enana...solo me hubiera gustado verla nacer.

La morena bajo la mirada.-Lo siento Ichigo.-Dijo con tristeza en su voz sintiéndose culpable por lo que le había ocultado todo ese tiempo.-Siento que estés pasando por esto.

Ichigo tomo el rostro de la morena en sus manos y miro hacia sus profundos ojos violetas.

-No tienes la culpa de nada Rukia...jamas te he creído culpable de lo que sucedió.-Rukia sentía como sus ojos querían llorar al oír sus sinceras palabras.-

-Ichigo las cosas a hora ya no son como antes...se pondrán difíciles.-Dijo Rukia con algo de temor por lo que Aizen podría hacer.-

Ichigo asintió con la cabeza mientras acariciaba con su pulgar su mejilla.

-Y allí estaré Rukia...no dejare que nos vuelvan a separar otra vez.-Decidido sin decir mas le dio un pequeño beso en los labios demostrando cuanto la amaba.-

´Nunca nos volverán a separar Rukia lo prometo´´

-Mama.-Le llamo la pequeña viéndoles con asombro por lo que habían hecho.-¿Porque besas a cabello raro?

Ichigo y Rukia se miraron sin saber que decir.

-Hija esto...hay algo que debemos decirte.-Dijo algo nerviosa la morena mientras se acercaba a la pequeña y se agachaba a su estatura.-

Hikari miro a Ichigo y luego a su madre con el ceño fruncido.

-¿Porque se besaron?-Volvió a preguntar ya que su tía Matsumoto le había explicado que las personas que se besaban eran por que se amaban.-

-Hija esto que tengo que decirte es importante.-Dijo Rukia mientras tomaba una de sus pequeñas manos con ternura.-Ichigo el es...

-Yo soy tu padre.-Dijo Ichigo quien a hora se encontraba a su lado viendo a la pequeña con una sonrisa.-

-Mi papa es Ulquiorra.-Exclamo la pequeña mientras se soltaba de su madre.-¿Donde esta mi papa?-Pregunto viendo hacia todos lados con miedo.-

Ichigo se mordió el labio al oír su nombre para luego tomar a la pequeña y abrazarla.

-Hikari yo soy tu padre hija.-Le susurro mientras sentía como la pequeña se retorcía en sus brazos.-Siento tanto no haber estado contigo todo estos años.-Dijo Ichigo con la voz algo rota recordando todos los años que había perdido por culpa de ese accidente.-Lo siento tanto.

-¡Mama! -Chillo la pequeña mientras que se soltaba del abrazo de Ichigo y corría hacia la morena quien veía la escena con los ojos llorosos.-Vamos a casa...quiero ir con papa.

La morena acaricio la carita de la pequeña que le miraba con los ojos llorosos.

-El es tu papa Hikari.

La pequeña miro a Ichigo y negó con la cabeza.

-¡Quiero a papa Ulquiorra!.-Grito con los ojos cerrados mientras unas pequeñas lagrimas caían por su mejilla.-

-¡Yo soy tu papa!-Exclamo Ichigo viéndole con frustración.-Por favor Hikari.-Dijo mientras intentaba acercarse a la pequeña.-

-¡NO!-Exclamo para luego salir corriendo hacia el parque lejos de sus padres.-

-¡Hikari!-Grito Ichigo viendo horrorizado como su hija se escapaba de ellos como se escapaba de el.-

Ichigo junto con Rukia corrieron detrás de la pequeña tratando de alcanzarla pero su hija era demasiado rápida y al parecer no pensaba detenerse, la morena gritaba su nombre en un esfuerzo en vano por detenerla pero la pequeña con lagrimas en los ojos siguió corriendo no quería verlos para ella ellos solo querían separarla de quien creía era su verdadero padre Ulquiorra.


Mientras tanto un peligris se encontraba en una habitación algo oscura y poco higiénica se podía ver en su rostro varios moretones que los matones de Aizen le había dado por no haber cumplido debidamente lo que su ''amo'' le había mandado. Gin se toco el labio el cual aun le seguía sangrando para luego mirar hacia el suelo sintiendo un enorme dolor en lo mas profundo de su alma, sabia que algo malo estaba por ocurrir después de todo Aizen estaba demente al menos fuera lo que fuera a suceder el ya había hecho lo que tanto quería hacer despedirse de su amada Matsumoto, al menos ya no tendría que preocuparse por las deudas que le había dejado.

Después de todo ese dinero en si no estaba manchado por sus crímenes, se lo había dado el mismísimo Byakuya Kuchiki.

Flash Back.

Gin se encontraba sosteniendo un paraguas mientras veía con una sonrisa de costado a la morena quien no había notado su presencia en todo momento desde que había salido del hospital.

-Ya la encontré.

-Muy bien.-Dijo una voz carrasposa mientras se oía una carcajada.-¿Esta sola?

-Completamente.

-Ya sabes que hacer, esta vez no me decepciones.-Dicho esto se corto la llamada.-

Gin miro por ultima vez a la morena para luego de su bolsillo sacar un arma y apuntarle desde esa distancia estaba apunto de disparar cuando siente como algo frió le rosa la nuca.

-Yo que tu no lo haría.-Dijo una voz fría.-Amenos que quieras morir.

Gin lentamente bajo el arma para luego darse la vuelta y ver asombrado al hermano de la morena.

-Kuchiki Byakuya.

El moreno de lujoso traje blanco miro al peligris desde lo alto de sus pestañas con indiferencia.

-Tengo una propuesta para ti.

Gin le miro con desconfianza.-¿Que clase de propuesta?

-La clase de propuesta que pagara todas las deudas-Gin le miro impresionado ¿como sabia aquello?.-Se esto y mucho mas, así que decide no tengo tiempo que perder.

Gin miro con algo de enojo a aquel hombre tan presuntuoso ¿Como podía confiar en el? Aizen le había prometido que pagaría todas sus deudas y aun sigue sin cumplirlo ¿Acaso el seria diferente?

-¿Como se que no me matara?

Byakuya guardo su arma en su saco y le miro con indiferencia.

-No soy la clase de persona que se ensucia las manos, cuando un Kuchiki promete algo lo cumple.

Gin dudo por unos segundos para luego asentir con la cabeza decidido.

-¿Que es lo que debo hacer?

Byakuya de su saco saco un pequeño teléfono negro y se lo entrego.

-Mantenme informado sobre todo los movimientos de Aizen.-Dijo mientras se daba la vuelta.-

-Si me descubre...

-Igual cumpliré mi palabra.

Fin Flash Back.

Gin miro sin alma en sus ojos el pequeño charco de agua sucia que había en la habitación sabiendo que tal vez ese seria su final al menos no tendría que morir como un cobarde y Matsumoto ya no sufriría por los errores que había cometido en el pasado.

-Lo hice por que no quiero verte llorar nunca mas.


Dentro de un Rolls Royce con vidrio polarizados un hombre de larga cabellera negra se encontraba sonriendo mientras que de su mano sostenía una copa de Brandy viendo el espectáculo ante sus ojos.

-Ya es hora.-Dijo dejando su copa en reposo.-

El chófer asintió por el espejo y manejo estacionándose a una esquina donde el moreno se bajo y dio un paso hacia la multitud que iba sin notar su presencia hundidos en sus pensamientos o deberes.

-Esto sera muy sencillo.-De su traje saco un pequeño peluche en forma de conejo.-

La pequeña Hikari corría con lagrimas corriendo por sus mejillas, se sentía muy triste y lo único que quería hacer era ver a su padre Ulquiorra el siempre la había cuidado siempre la había protegido, porque a hora querían alejarle de el?

¿Porque su madre había besado a aquel hombre? ¿Porque decía que era su padre?

Todas esas preguntas se formaban en su pequeña cabecita y cuanto mas pensaba menos lograba comprender que era lo que sucedía. Sin prestar atención por donde iba la pequeña se choco de frente con un hombre de larga cabellera negra y extraña sonrisa.

Rukia corría a todo lo que podía pero al ver a lo lejos a aquel hombre sintió como sus piernas le fallaban y su semblante empalidecía viendo como el hombre agarraba a la pequeña y la metía dentro del auto sin antes mirarla con una sonrisa llena de satisfacción, Ichigo paso por su lado corriendo viendo como el auto arrancaba llevándose a su hija con ellos, el pelinaranja desesperado corrió detrás del auto con todas sus fuerzas pero a falta de aire cayó al suelo de rodillas.

-HIKARI!-Grito con todas sus fuerzas mientras apretaba los puños sintiendo como esa voz volvía a su cabeza.-

Otra vez no pudo proteger a quien amaba.


Buu creo que el capitulo me quedo maso maso -3-

ando sin inspiración y creo que el próximo se termina!

ya tengo escrita la mitad de las sinopsis

y tengo que matar un personaje !

Me odiaran por eso e.e no se

Espero les haya gustado me esforcé y esto fue lo que salio T.T

Ojala el ultimo me salga mejor -w-

nose escribir finales felices... xD

Los veo en el siguiente!

PD: a hora tratare de continuar mis otros fics!

Espero sus hermosos comentarios o malos como sea

siempre son Bienvenidos!