Capitulo Cuarenta y Ocho

FINAL

Ichigo acariciaba con cuidado la cabellera de cierta morena quien dormía tranquilamente sobre su vieja habitación de estudiante, luego de lo sucedido con Hikari lo único que había podido hacer para calmar a la morena fue darle uno de los medicamentos que su padre le había dado para los nervios eran los mismos medicamentos que tomaba cuando la había creído muerta. Rukia dormía plácidamente sin ver como Ichigo le miraba con tristeza y frustración por no poder haber hecho nada para impedir que se llevaran a su hija.

-Lo siento Rukia.-Decía con la voz quebrada mientras le acariciaba el cabello.-Otra vez...no pude proteger a quienes amo.

El pelinaranja apoyo su cara aun costado de la cama sintiendo como sus lagrimas caían in poder evitarlo, sintiendo un enorme dolor al no saber que podía hacer para ayudar a su hija ¿acaso le harían daño? ¿la tratarían mal? todas esas preguntas se formaban en su cabeza y no podía soportarlo aunque quisiera salvarla no sabia donde se encontraba lo único que quedaba era esperar a que llamara y exigiera algo a cambio y sabia perfectamente que era ese ''algo''.

-¡Odio todo esto!

Fue lo ultimo que dijo antes de cerrar los ojos agotado y caer rendido en lo brazos de morfeo.

Cierta morena quien se había mantenido callada y lo había oído todo se limpio una de las lagrimas que corría por su mejilla y de su boca saco la pastilla que Ichigo le había dado.

-Ichigo.-Le dijo en un susurro.-L-lo siento mucho de verdad...no quisiera dejarte así pero esto es algo que tengo que hacer.-Estiro su mano para acariciar su cabello pero por temor a despertarlo la alejo.-Espero no me perdones...asta que nos volvamos a ver.

La morena se levanto de la cama y se acerco hacia la ventana y antes de salir miro por ultima vez a Ichigo sin saber si lo volvería a ver otra vez.

-Pronto regresare...solo espérame.


La morena corrió sin mirar atrás, corrió lo mas rápido que pudiera así si Ichigo despertaba no la podría encontrar, tal vez no era una buena decisión o lo estaba haciendo demasiado apresurada pero no podía esperar a que el llamara diciendo lo que quería a cambio de volver a ver a Hikari, solo pensar en lo temerosa que podría estar su hija en lo que ese desquiciado podría hacerle la enfurecía mas que cualquier cosa en el mundo, nadie lastimaría a su pequeña aunque eso le costara su vida.

A lo lejos vio una cabina telefónica sabia perfectamente lo que debía hacer y no se necesitaba pensarlo dos veces.

Con las manos temblorosas coloco las monedas y marco el numero que recordaba de memoria, luego de varios segundos los cuales se le hicieron eternos una voz algo tosca atendió.

-¿Hola?

La morena suspiro.-Quiero hablar con Aizen.

-En este momento el esta muy ocupado puede dejarle un mensaje.

-Dígale que soy Kuchiki.


Al rato Ichigo despertó pero al sentir que no había nadie en la cama se sobresalto.

-Rukia!-Exclamo viendo hacia toda la habitación encontrándola vacía viendo como las cortinas de la ventana tambaleaban al ser movidas por el viento.-¡MIERDA!

Con rapidez se levanto y abrió la puerta apresurado chocándose con su padre quien le miro preocupado con una bandeja de comida en la mano.

-Hijo que suce...

-Rukia se a ido.

Sin decir mas apresurado se dirigió a la salida pero al abrirla se encontró con cierto moreno de fría mirada y su acompañante de cabello rojo quien le miraba con algo de ¿enojo?

-No tengo tiempo para ustedes tengo que buscar a Rukia.

-Se donde se encuentra mi hermana.

Ichigo miro al moreno.

-Fue por Aizen Sousuke.

Ichigo tomo por el cuello del elegante traje del Kuchiki quien ni se inmutó al tener el furioso rostro del Kurosaki muy cerca de el es mas tan solo lo veía sereno como siempre lo estaba ya que sabia que esa seria la reacción de alguien tan agresivo como el.

-¿Porque dejaste que hiciera eso?-Exclamo Ichigo mientras apretaba su agarre con fuerza.-

-Hijo suéltalo, seguramente tubo un buen motivo.-Exclamo Isshin tratando de calmar a su hijo.-

-Cálmate Kurosaki y deja que Kuchiki-sama te lo explique.-Dijo Renji intentando calmar al pelinaranja quien parecía no tener control sobre si mismo.-

El pelinaranja respiro hondo y aflojó el agarre un poco sin soltarlo.

-No sabes la clase de persona que es Aizen ¿enserio quieres seguir perdiendo el tiempo?-Pregunto el moreno viéndole fríamente a los ojos para luego sentir como el pelinaranja lo soltaba por completo.-

-Comienza a hablar.

FlashBack.

-Nii-sama...-Decía Rukia con la vos rota entre lagrimas.-

-Rukia ¿porque lloras? -Preguntaba el moreno algo preocupado al oírla sollozar.-¿Kurosaki te hizo alg...

-Aizen...el a secuestrado a mi hija.-Dijo todo muy rápido sintiendo como sus lagrimas no paraban de salir.-¿Que debo hacer?

-Deja que me haga cargo de esto.-Dijo el moreno con tono serio.-Yo lo solucionare.

-Todo esto es mi culpa...le dije a Hikari quien es su padre...

-Rukia...

-El no la quiere a ella...es mi culpa.-Decia mientras se sentaba en el suelo abrazando sus rodillas.-Aizen me quiere a mi...el me quiere a mi...

-Rukia ni lo pienses.

-Nii-sama...-Decía la morena mientras se tragaba las lagrimas.-Siento mucho las molestias que te haya causado todo este tiempo...no se si fui una digna hermana pero...Nii-sama gracias por ser un hermano para mi y por todo lo bueno que me has dado...

-No lo permitiré.

-Lo siento si algo me sucede...dile a Ichigo que cuide muy bien de nuestra hija...adiós Nii-sama.

Fin Flashback.

-Rukia lo decidió por si misma.

Ichigo golpeo la mesa con su mano con fuerza.-MIERDA.-Exclamo gritando mientras se levantaba de su asiento decidido.-¡Iré por ella!

El Kuchiki le miro con una ceja alzada.

-¿Como aras eso? ¿Acaso sabes donde esta?

El pelinaranja bajo la cabeza derrotado.-No,no lo se pero no me quedare acá sin hacer nada.

-Ya me encargue de esto.-Dijo sereno el Kuchiki viendo como la expresión del pelinaranja se tensaba.-Cuando Rukia fue a ver a Aizen mande a alguien para que los siguiera.

-¿Porque no la detuviste? -Exclamo dándose la vuelta lleno de frustración.-En ve de quedarte viendo debiste hacer algo para detenerla.

-¿Acaso no te importa tu hija?-Pregunto viendo como Ichigo baja la mirada sin saber que hacer o decir.-Puedo entender como te sientes, hace mucho tiempo perdí a la persona que amo.

-Lo siento.

El moreno ignoro sus disculpas innecesarias y prosiguió.

-Lo que hizo mi hermana no fue en vano a hora sabemos la ubicación de Aizen.

En ese momento todos los presentes miraron al moreno asombrados.

-Entonces que esperamos vamos por ellas.-Exclamo Ichigo eufórico.-

-Kurosaki ¿acaso crees que seras bien recibido? -Pregunto Renji con sarcasmo.-

Ichigo apretó los puños con fuera.-¿Entonces que sugieren?

-Tengo un equipo que ira por ellas.-Dijo Byakuya mientras bebía un sorbo de te con tranquilidad.-

-¡Un equipo! No me quedare de brazos cruzados y me importa una mierda quien sea ese tipo pero yo quiero ir por mi esposa y mi hija, así que dime donde diablos se encuentran? -Pregunto Ichigo a los gritos viendo al moreno con ira acumulada.-

-Lo único que puedes hacer es esperar, Kurosaki eres demasiado temperamental eso lo arruinara todo.-

-Hijo cálmate debes de hacerle caso.-Dijo Isshin con preocupación por lo que pudiera sucederle a su hijo.-

Ichigo se soltó del agarre de su padre y se dirigió hacia la puerta.

-No voy a quedarme esperando, iré por mi esposa y mi hija.

El pelinaranja eufórico abrió de golpe la puerta encontrándose con un enorme hombre de cabello picudo con gafas oscuras y de sonrisa psicópata.

-Me abrieron sin que tuviera que tocar, me agrada este servicio.-Dijo con una gruesa voz mientras miraba de arriba abajo al pelinaranja.-

Ichigo frunció el ceño al verlo pensando que seria alguno de los secuaces de Aizen intento darle un puñetazo en el rostro pero el hombre fue mas rápido y lo inmovilizó en el suelo.

-Buena técnica pero no eres mejor que yo.-Dijo sonriendo mientras apretaba con fuerza al Kurosaki quien intentaba soltarse.-

-¡Suéltame bastardo!

-¿Quien es usted? -Pregunto Isshin viendo con desconfianza al corpulento hombre.-

-El es Zaraki Kempachi.-Dijo Byakuya mientras miraba al hombre.-Ex agente de la Cia.

El moreno miro a todos y agachó la cabeza haciendo una burla de reverencia mientras soltaba al Kurosaki quien le miraba aun con algo de desconfianza.

-Se de su ''pequeño'' problema y junto a mis hombres lo solucionaremos.

Byakuya se levanto de su asiento.-Todo este inconveniente pronto quedara en olvido, solo déjenlo actuar y pronto volverás a ver a Rukia y a tu hija.-Dijo viendo a Ichigo quien negó con la cabeza.-

-¡Yo quiero ir!-Exclamo seguro de sus palabras.-No me quedare esperando cuando puedo hacer algo.

Kenpachi miro al pelinaranja y se saco los lentes dejando ver su parche.-Esto no es un juego de niños, puede morir.-Dijo lo ultimo viendo fijamente esperando su reacción pero no la hubo el pelinaranja estaba decidido.-Tienes agallas chico.

-No me importa si muero...no dejare que ese bastardo vuelva a dañar a Rukia, no lo permitiré!

-Yo tan bien voy.-Dijo Renji recibiendo la mirada asombrada de todos.-Rukia siempre fue una muy buena amiga desde el Rukongai...se que ella aria lo mismo por mi.

Kenpachi miro al Kuchiki quien se encontraba en silencio.-Kuchiki...

-Hagan lo que quieran.-Dijo fríamente mientras agarraba su abrigo.-Solo no lo arruinen.

-Byakuya ¿no iras?-Pregunto Ichigo esperando alguna respuesta.-Después de todo Rukia es tu hermana y Hikari tu sobrina.-Dijo viéndole esperando algún tipo de respuesta ya que si a una de sus hermanas le sucediera algo similar no lo dudaría y lo aria pero al parecer no todos los hermanos mayores eran iguales.-

Byakuya estaba apunto de abrir la puerta cuando la vos del pelinaranja siguió.-¿Sabes Por Qué los Hermanos Mayores nacen Primero?-Pregunto viendo como el moreno se detenía.-¡Lo hacen para proteger a los hermanos que vendrán detrás de el!

El moreno bajo la mano del picaporte y se dio la vuelta.-Lo are, no por ti.-Dijo viendo al Kurosaki fríamente.-No dejare que hagan daño a mi orgullo.

-Entonces no esperemos mas.-Exclamo Renji pero Kenpachi negó con la cabeza.-

-Aunque acepto que tienen potencial no me sirven.-Dijo viendo a los tres hombres con una sonrisa torcida.-El odio que sienten es muy bueno pero es una lastima que para que esto funcione faltan dos personas mas.

-Yo me encargo de eso.-El moreno saco su celular y marco unos numero en el.-Ukitake es hora de que me devuelvas un favor.


Mientras tanto una pequeña de cabello oscuro miraba con algo de temor mientras sostenía el pequeño peluche de Chappy entre sus bracitos viendo al hombre que la miraba desde su escritorio con una sonrisa amplia y tenebrosa en su rostro junto con un hombre el cual tenia una larga cabellera negra y un parche en el ojo el cual recibía una gran cantidad de dinero por su buen trabajo.

Nnoitra contó el manojo de billetes que el castaño le había entregado para luego verle con una mueca de costado.

-Tanto dinero solo por una niña.-Dijo mientras se cruzaba de brazos y miraba a la pequeña con asco para luego sonreír de costado.-¿Acaso es de alguien adinerado?

Aizen sonrió de costado mientras miraba a la pequeña con una sonrisa.

-Si lo es su padre tiene mucho dinero.

-¿Quiere que les mande un pedazo de ella? -Pregunto mientras miraba a la pequeña con una sonrisa de costado.-Pagaran mas si se alteran.

Aizen tomo a Nnoitra del cuello viéndolo fijamente mientras que este le miraba sorprendido por su abrupto cambio de humor.

-Intenta hacerle algo a mi hija y lo lamentaras.

-¿H-hija? -Pregunto el moreno viendo con algo de temor la extraña mirada del castaño.-


Todos se encontraban sentados reunidos sentados uno al lado del otro menos Isshin ya que tenia que ir a buscar a Yuzu e Karin de la escuela. Renji se encontraba al lado de Byakuya, Matsumoto al lado de Ichigo quien miraba con cara de pocos amigos a quien tenia a su derecha Ulquiorra quien escuchaba sin prestar atención a su mirada llena de odio y resentimiento. Kenpachi les indicaba cada paso de lo que harían en una pisara donde escribía su infalible plan.

-Espero que sigan mis ordenes o todo se ira a la mierda.-Dijo viendo a cada uno con una sonrisa de costado mostrando sus filosos dientes.-

-Hay algo que no entiendo.-Dijo Ichigo frunciendo el ceño mientras que Kenpachi le escuchaba.-¿Porque ellos están aquí?

Ulquiorra miro al pelinaranja con frialdad.

-Jamas dejaría que algo malo les sucediera Kurosaki.-El pelinaranja miro al moreno y rodó los ojos mientras se cruzaba de brazos.-

-Al igual que mi hermano haremos lo que quiera para ayudar a Kuchiki.-Dijo Matsumoto con tristeza su apellido y no su nombre ya que sentía que había roto su confianza, omitiendo que tan bien iba en busca de cierto peligris ya que Renji se lo había dicho.-

-Muy bien si se dejaron de cursilerias escuchen me.-Grito Kenpachi mientras sacaba un plano de su maleta.-Aquí esta todo lo que debemos saber del lugar donde se encuentra la rata de Aizen Sousuke.

Byakuya miro los planos notando algo familiar.

-Esto se encuentra en el antiguo clan Sousuke.

-Exacto el mismo volvió a comprar el antiguo lugar que era de su abuelo para hacer sus ´trabajos´ allá seguramente seremos muy bien recibidos.-Dijo con sarcasmo mientras que detrás de el abría otra maleta donde había una gran cantidad de armas.-Espero que no sean niñas y utilicen unas de estas.

Dicho esto levanto una R 15 y los señalo con ella mientras que los cinco le miraban nerviosos asintiendo con la cabeza.

-Me agrada sus entusiasmo.


Rukia miraba todo el lugar por donde una mujer de cabellera rubia junto con un hombre de cabello oscuro la llevaban agarrada con fuerza del brazo por largos pasillos que parecían de nunca acabar cuando los mismos se detuvieron enfrente de una puerta de fina madera donde unos golpes se hicieron oír para luego dejarse escuchar la áspera e reconocible voz del ser de sus pesadillas.

Nnoitra abrió la puerta mientras que Lisa la llevaba agarrada del brazo.

-Por fin nos volvemos a ver.

Rukia levanto la vista del suelo para subirla poco a poco hacia su rostro donde una sonrisa algo desequilibrada y llena de deseo la miraban de pies a cabezas, la morena desvió la mirada y admiro la enorme habitación en la cual donde se encontraba donde solo habían varios estantes con libros una oficina y a lo lejos en unos de los sofás se encontraba su pequeña durmiendo abrazando a un conejo de peluche, al verla con fuerza soltó el agarre de Lisa y fue corriendo hacia su pequeña pero cuando estaba por abrazarla una voz la detuvo.

-Deberías dejarla descansar a tenido un día muy agitado.

Rukia se acerco asta el castaño quien le miraba con una sonrisa la cual la morena se encargo de borrar dándole una fuerte bofetada.

-¡SI LE HICISTE ALGO TE JURO QUE TE MATARE!-Grito viéndole con odio en sus ojos violáceos.-

-¡Como te atreves!-Le grito Lisa mientras la agarraba del brazo junto con Nnoitra.-Jefe quiere que...

Aizen tomo con fuerza el brazo de Lisa e Nnoitra apretandolos haciendo que estos soltaran a la morena viéndole sorprendidos.

-No se atrevan a molestar a mi invitada.-Dicho esto solto sus brazos y acarició la mejilla de la morena quien le miraba sin moverse apretando los puños con fuerza.-Nunca le haría daño a nuestra hija.

Las pupilas de la morena al oír aquello se dilataron.

¿Hija?


Ya era de noche cuando decidieron partir hacia el clan Sousuke, según Kenpachi esa era la mejor hora ya que con la oscuridad no podrían verlos con facilidad y si algo malo ocurría el auto estaba repleto de armas así que no había de que preocuparse, sabían lo peligroso que podía ser pero cada quien tenia su propio motivo para odiarlo y querer hacerle pagar por sus acciones.

Durante todo el camino hacia las noches ninguno decía alguna palabra, cada quien se encontraba sumergido en sus propios pensamientos y preocupaciones menos Kenpachi quien solo sentía el deseo emergente de golpear a un que otro maleante mientas que por su parte cierto pelinaranja miraba hacia la ventana sin poder dormir el camino era largo pero mas eran las horas en las que no podía ver a Rukia y su hija no podía soportarlo.

''Si ese bastardo algo les hacia...no le bastaría la vida para hacerle sufrir lo que se merecía''

Matsumoto por su parte y aunque no lo quisiera no podía evitar sentir ese sentimiento de preocupación y de algo mas eso que hacia mucho tiempo no quería volver a sentir pero era inevitable y lo sabia en el fondo siempre amaría a ese bastardo por mas grande que sea el daño que le hiciera siempre seria el y nadie mas que el. Luego de lo que había hecho el día anterior sabia que ese dinero no era de algún trabajo limpio...podía sentir en su corazón que algo malo le estaba por suceder y aunque no fuera mucho lo que pudiera hacer quería intentar evitarlo no quería volver a perderle otra vez.

''Sin importar que Gin yo estaré contigo...aunque no lo quieras''

Ulquiorra sentía una enorme preocupación y sentía que todo aquello era su culpa tal vez debía haberla protegido mejor pero al final en algún momento ella acabaría recobrando la memoria y se daría cuenta de que no lo amaba como el la amaba a ella, eso era algo que sabia desde el primer momento en que le mintió pero no sabia que eso dolería tanto...después de todo por ella había descubierto lo que era el amor.

Por su parte cierto moreno quien se encontraba en la parte trasera junto con un pelirrojo quien dormía muy cómodamente en cierto caso aquello le molestaría debido a la gravedad de la situación pero en ese momento lo único que tenia en mente era en lo que podría estar pasando su hermana y mas preciado tesoro, si algo le llegara a suceder no solo a ella si no a su sobrina Aizen lo pagaría caro, nadie podía dañar a su orgullo y menos una persona tan desequilibrada como lo era el, pero lo que mas le preocupaba era no poder cumplir lo que le había prometido a su amada en su lecho de muerte...y eso era algo que no podría perdonarse jamas.

''Hisana...cumpliré con mi palabra, no dejare que nadie le haga daño''

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A pocos metros del lugar se encontraban ya el equipo de Kenpachi quien e estaba encargando de entregarle a cada uno sus armas y chalecos contra balas ya que entrar allí no seria algo muy sencillos y sabían que no serian bien recibidos, solo había una oportunidad y debían de hacerlo bien costara lo que costara debían hacerlo, todos tenían un motivo por el cual querían ver muerto a Aizen y por el cual vivir así que morir no era una opción.

-Cuanto entremos olviden su maldita sensibilidad.-Dijo serio Kenpachi viendo a cada uno de los presentes.-Si dudan terminaran muertos, Aizen tiene custodia dentro de su edificio y seguramente no seremos bien recibidos.

-Are lo que sea por traerlas devuelta a salvo conmigo.-Exclamo Ichigo mientras colocaba las balas en el arma.-Sin importar que.

-¿Pero y si todo no resulta según el plan? -Pregunto Matsumoto mientras se arreglaban el chaleco dentro de su ropa.-

Byakuya tomo una katana y se la coloco en su espalda.-Eso no sucederá.

-¿Porque estas tan seguro?-Pregunto Ulquiorra algo seria por lo que pudiera suceder si todo se arruinaba.-

-Hay alguien adentro que nos sera de ayuda.-Contesto Renji.-Gracias a el sabemos bien donde se encuentra Rukia.

Dicho esto señalo con el dedo el ultimo piso del enorme edificio.

-Basta de charlas y comencemos!.-Grito Kenpachi mientras tomaba su arma y le quitaba el seguro.-

Con sigilo se dirigieron hacia la entrada viendo como dos hombres de trajes negros y lentes oscuros custodiaban el lugar los hombres al ver al grupo sacaron sus armas pero Kenpachi fue mas rápido y con agilidad disparo contra ellos pegandoles un tiro a cada uno dejándolos ensangrentados en el suelo mientras que a lo lejos se podía ver como un grupo iba corriendo hacia ellos.

-SIGAN ME!-Grito mientras daba una patada en la enorme puerta abriéndola de un golpe.-

Al abrir la puerta varios de los empleados que pasaban haciendo sus labores los vieron y sin dudarlo sacaron sus armas, Kenpachi fue el primero en levantar la suya y abrir fuego mientras que su grupo corría cubriéndose de las balas contra las enormes estatuas de mármol que habían en el lugar, Renji disparo hacia los que se encontraban detrás de Kenpachi. Ichigo miro a Ulquiorra quienes se cubrieron la espalda saliendo de sus escondites corriendo hacia uno de los pasillos que se encontraban sin vigilancia por su parte Byakuya quien al ver como Matsumoto no se movía se un empujón la movía contra otro mármol evitando con su espada que uno de los hombres la baleara, la misma le miro asombrada y algo asustada.

-Si quieres ayudar a esa persona no debes vacilar o ambos morirán.-Dijo serio mientras se alejaba dejando a la rubia vacilando.-

Kenpachi miro el lugar con una sonrisa viendo el desastre que era el lugar con al menos unos diez cadáveres esparcidos por todo el lugar, Renji tiro su arma vacía y saco su otro revolver colocándole las balas mientras que Byakuya se acercaba con su espada ensangrentada.

-¿A donde fueron los demás? -Pregunto Kenpachi viendo que no estaban ni Matsumoto, Ichigo y Ulquiorra.-¡LES DIJE QUE DEBIAN HACER LOS QUE YO LES DIJERA!

-Ellos estarán bien.-Dijo Byakuya mientras guardaba su Katana.-

-Debemos seguir antes de que vengan mas.

-Ustedes sigan yo me encargare de ellos.-Exclamo Kenpachi mientras tomaba su arma y la recargaba.-

Los tres siguieron su petición sabiendo que tal vez seria la ultima vez que lo verían.


Ulquiorra junto con Ichigo se encaminaban por uno de los corredizos donde solo habÍan enormes pinturas y ningún alma en el lugar solo se podía oír los pasos de ellos mismos mientras caminaban con cuidado siendo sigilosos, prestando atención ya que aquello olía mal.

-¿Donde están todos?-Murmuro Ichigo en un susurro mientras abría una de las puertas de las habitaciones encontrándolas vacías.-

El moreno miro hacia arriba divisando una cámara de seguridad.

-Al parecer ya sabe que estamos aquí.-Dijo señalando con el dedo la cámara que se encontraba encima de sus cabezas.-

Ichigo levanto su arma y le disparo volandola en millones de pedazos.

-Ya no.

En ese momento unas risas se hicieron oír en el lugar ambos hombres se voltearon viendo un grupo de cinco personas bien equipadas quienes les miraban con una sonrisa en sus rostros.

-Yo que tu no habría hecho eso.-Dijo el hombre con una cicatriz en su rostro.-De todas formas morirían.

Ulquiorra e Ichigo se pusieron en posición viéndolas sin temor.

-Las únicas personas que morirán aquí y a hora serán ustedes.-Exclamo Ichigo viéndolos con el ceño fruncido.-

El hombre soltó una carcajada.-Eso ya lo veremos ¡Matenlos!

Cuatro hombres con cuchillos se acercaron hacia ellos mientras que Ichigo e Ulquiorra trataban de destrabar sus armas.

-Esto no funciona.-Exclamo Ulquiorra haciendo su arma a un lado.-

-Bien, sera como en la vieja escuela.-Dijo Ichigo mientras se tronaba los dedos.-

Uno de los hombres se acerco al moreno por la espalda pero Ichigo fue mas rápido y le dio una patada en el rostro mientras que Ulquiorra le daba un puñetazo en el estomago al hombre que tenia enfrente apuntándole con una navaja la cual debido al golpe termino en el suelo, Ichigo se acerco a uno de los hombres que se encontraban detrás de el y con su brazo apretó su cuello asficciandolo provocando que este se desmaye.

"Después de todo las peleas con la vieja cabra sirvieron de algo.''

El hombre que al ver a sus hombres en el suelo saco un arma de su chaqueta con la cual les apunto.

-Si algo debe salir bien mejor debe hacerlo uno mismo.

El moreno e el pelinaranja se miraron viéndose acorralados ya que aquel hombre les apuntaba con una Smith and Wesson Model 27 Magnum a cada uno.

-¿Con cual debería empezar?-Se pregunto mientras miraba a cada uno son una mueca de costado, mientras que Ichigo apretaba los puños con fuerza.-

-¿Porque no eres un hombre y peleas uno a uno?-Dijo viéndole con el ceño fruncido.-

El hombre ladeó la cabeza.-Ser un hombre no implica pelear limpio.-Dijo mientras sin borrar su sonrisa.-Así que seras el primero.

Ichigo cerro los ojos esperando el impacto pero lo único que escucho fue el sonido de un cuerpo cayéndose contra el suelo.

-¡Matsumoto!-Exclamo Ulquiorra viendo sorprendido a su hermana quien había golpeado con su arma al hombre.-

-¿¡ACASO SON IDIOTAS!?-Les grito viendoles enojada.-Tengan mas cuidado.

Ichigo miro aliviado a la rubia.-Gracias.

Matsumoto suspiro.-Movámonos antes de que vengan mas.

A pocos metros el sonido del ascensor hizo que ellos se voltearan viendo como de el salian mas secuaces de Aizen.

-Mierda.

-Kurosaki vete.-Dijo serio Ulquiorra mientras miraba a su hermana quien asentia con la cabeza .-

El pelinaranja nego con la cabeza.-Los ayudare yo...

-¡VETE ICHIGO!-Le grito viéndole serio.-Ellas te necesitan.

Ichigo dudo un instante pero sin pensarlo dos veces salio corriendo sabiendo que no tenia tiempo que perder y que ellos tal ve estarían bien, mientras que los dos hermanos se ponían en posición.

-¿Estas lista?-Pregunto Ulquiorra viéndole de reojo.-

-Lo estoy.


Rukia lucia un elegante vestido blanco de novia que le llegaba asta los tobillos y dejaba desnuda su espalda, Aizen quien la admiraba desde atrás sonreía mientras que la morena se miraba en el enorme espejo sabiendo las intenciones que tenia aquel hombre el cual en todo momento la llamaba Hisana eso era algo que no podía comprender ¿Porque le llamaba como su hermana difunta? ¿Acaso le conocía?

Aizen la tomo de la cintura de espaldas mientras que la morena se había quedado inmóvil sintiendo un enorme asco por su persona.

-¿Que ocurre? ¿No te gusta el vestido? -Preguntaba viéndole con una sonrisa.-Creo que te ves hermosa con el y mucho mas sin el.

La morena de un golpe se separo de el dio unos pasos aun costado viéndole amenazante.

-Ni pienses en ponerme un dedo encima.

Aizen le miro divertido mientras se acercaba a ella.

-¿aun sigues enfadada porque te abandone? -Pregunto mientras que Rukia le miraba sin entender de lo que hablaba.-Lo siento...pero a hora si puedo darte todo lo que quieras.-Decía con una sonrisa arrogante mientras acariciaba su mejilla.-Mi Hisana.

-¿Ma-mi? -Dijo una vocesita a lo lejos.-

La morena se alejo rápido del castaño quien borro su sonrisa del rostro viendo como la morena abrazaba con fuerza a su hija.

-Hikari ¿estas bien? -Pregunto Rukia viéndole con los ojos lagrimosos mientras que la pequeña abrazaba con fuerza a su madre.-

-Mami.-Decía sollozando mientras la abrazaba.-No me escapare otra vez.

-Shh esta bien hija...todo estará bien.-Decía mientras acariciaba su cabello tratando de calmarla.-

-Nnoitra llévate a mi hija quiero pasar un rato con mi mujer.-Dijo Aizen mientras miraba a la morena con una extraña mirada.-

Rukia se separo de su pequeña y miro a Aizen nerviosa.

-Q-querido deja la aquí asta que se calme-Pidió obligándose a sonreirle.-Por favor.

-Esta bien.-Dijo mientras que Nnoitra se quedaba en su lugar obedeciendo mientras que el se acercaba a ellas.-Se parece mucho a ti...pero porque no a mi?-Se preguntaba mientras miraba curioso.-Sera que...

En ese momento unos golpes se hicieron oír en la puerta para luego ver como un hombre entraba con una mirada llena de preocupación.

-¿Que ocurre?-Pregunto Aizen serio al ser interrumpido.-

-Los intrusos se están acercando jefe.-Dijo el hombre preocupado.-¿Que debemos hacer?

Aizen se acerco al hombre viéndole con tranquilidad.

-¿Que deben hacer? -Pregunto con sarcasmo mientras soltaba una carcajada.-Para eso les pago...veo que no hacen un buen trabajo.

-Pero Jefe...

Aizen asqueado saco una navaja de su bolsillo y se la clavo en el abdomen hundiéndola con fuerza.

-Odio las personas débiles como tu.-Le susurro en el oído mientras que el hombre caia de rodillas al suelo.-

Rukia miraba temblorosa la escena mientras apretaba el rostro de su hija contra su pecho para que no viera la espantosa escena del hombre desangrándose en el suelo.

Aizen saco un pañuelo y se limpio las manos llenas de sangre.-Aste cargo de esto.-Dijo mientras que Nnoitra obedecía para luego darse la vuelta viendo a la morena.-Siento que tuvieras que ver esto querida...pero algunas cosas me vuelven loco.


Luego de acabar de pelear con todos y al ver que venían mas los hermanos con alguna que otra cortada salieron corriendo por diferentes pasillos separándose mientras que cada uno era perseguido, Matsumoto se escondió detrás de un enorme armario viendo como los hombres pasaban de largo sin verla pero al ver que todos ya habían pasado con confianza salio de su escondite pero una voz femenina la detuvo.

-¡Alto hay mujer!

La rubia se dio la vuelta de apoco viendo a una mujer de baja estatura la cual sostenía firmemente un arma en sus manos.

-Mierda.

Susurro viendo como la misma estaba apunto de dispararle pero alguien detrás de ella la golpeo en la cabeza, Matsumoto abrió los ojos asombrada a quien veía, no podía creerlo.

-¡Gin!

El peligris miro a la rubia con una sonrisa de alivio.

-Estas bien.-Dijo antes de caer de rodillas al suelo, la rubia corrió hacia el notando varias heridas en su cuerpo.-

-¿Estas bien? ¿Que te pasa? -Preguntaba viéndole preocupada mientras lo agarraba del brazo y lo colocaba en su hombro.-

El peligris miro con una sonrisa algo débil.-Sigues siendo la misma Rangiku.-Dijo mientras le acariciaba la mejilla y la misma le miraba con los ojos llenos de lagrimas.-


-Espero estés preparada.-Decía Aizen mientras sacaba unos boletos de su escritorio.-

-¿Para que?-Pregunto la morena viéndole fijamente.-

Aizen se acerco a la morena y le acarició la mejilla mientras sonreía.

-Nosotros aremos un viaje y nos olvidaremos de todo esto.

Dicho esto la tomo bruscamente del rostro apunto de besarla pero en ese momento se escucho unos golpes detrás de la puerta y luego la misma fue abierta en dos dejándose mostrar una inconfundible cabellera anaranjada quien con algún que otro golpe en el rostro miraba al castaño con fuego en sus ojos.

-¡Suéltala a hora mismo!

-¡ICHIGO!-Dijo Rukia viéndole asombrada.-

El nombrado le miro y bajo la cabeza con una se mi sonrisa en los labios aliviado por que se encontraban bien.

-¿Quien eres tu?-Pregunto Aizen mientras que de su escritorio sacaba un arma y la escondía entre su ropa.-

Ichigo levanto la cabeza y con un profundo odio por todo el dolor que les había causado dijo.

-Soy quien pateara tu trasero y te mandara directamente al infierno de donde siempre debiste estar.

Aizen soltó una carcajada viéndole.-No tengo tiempo para esto, Nnoitra aste cargo de el.

Nnoitra se acerco al pelinaranja con unos nunchakos los cuales los revoleaba con una mano mientras que Rukia veía desde su asiento esperando a que nada le sucediera ya que si intervenía no serviría de nada y pondría a su hija en riesgo y eso era lo que menos quería.

-No te preocupes.-Dijo Ichigo viendo la expresión de la morena.-Todo estará bien.

-Yo dudaría de ello.

Nnoitra en un movimiento rápido le pego con los nunchakos en una pierna pero Ichigo aguanto el dolor y extendió su brazo intentando darle un puñetazo pero este era mas rápido y lo esquivo.

-Tus movimientos son lentos.-Dijo el moreno mientras le daba un golpe en el estomago.-Deberías implorar que no te haga sufrir.

Ichigo se toco el estomago sintiendo como el aire se le escapaba mientras que el moreno con el nunchakos le daba un golpe en la cabeza haciendo que de ella algo de sangre se escapara.

-¡ICHIGO! -Grito Rukia viéndole con los ojos llorosos mientras que Aizen le miraba molesto.-¡Dile que se detenga! -Pidió la morena viéndole suplicante pero el castaño le dio una bofetada haciéndola callar.-

-¡No lo are el morirá!-Exclamo viéndole con los ojos inyectados en sangre.-Y tu y yo estaremos juntos para siempre.-Dijo mientras que Rukia le miraba abrazando con fuerza a su pequeña.-

Ichigo quien se encontraba en el suelo arrodillado al oír las palabras de Aizen hizo que la sangre le hirviera y con todas sus fuerzas se levanto del suelo viendo al moreno con una macabra sonrisa en el rostro.

-TERMINEMOS ESTO DE UNA MALDITA VEZ.

Grito mientras esquivaba uno de los golpes del moreno para luego darle una patada en el rostro rompiéndole la nariz, el moreno soltó los nunchakos mientras se tocaba la nariz la cual no paraba de sangrar por su parte Ichigo le dio un puñetazo en el estomago y luego lo tomo de los hombros y con fuerza lo empujo contra uno de los estantes que habían en el lugar haciendo que cayera encima del moreno ya inconsciente.

Ichigo agitado miro a Aizen y decidido comenzó a acercarse a el.

-Te are pagar por todo lo que has hecho.

Aizen se acerco hacia el pelinaranja mientras sacaba un arma de su saco y le apuntaba.

-Siempre digo, si las cosas deben hacerse bien debe hacerlas uno mismo.

Ichigo le miro sorprendido ya que no se esperaba aquello.

En ese instante el tiempo se detuvo y solo se escucho un enorme estruendo y un grito, Ichigo veía horrorizado como el cuerpo de Rukia caía contra el suelo y de su vestido blanco un color carmesí comenzaba a aparecer.

-¡MAMI!-Grito Hikari viendo con los ojos llorosos a su mama.-

Las puertas de la habitación se abrieron de golpe y de en el aparecieron Kenpachi,Byakuya, Renji,Ulquiorra y Matsumoto junto con Gin quienes veían con tristeza lo que había sucedido, habían llegado demasiado tarde para impedirlo.

Aizen miro con los ojos abiertos lo que había hecho.

-¡No, no puede ser otra vez!-Gritaba recordando de golpe como había envenenado a la morena tiempo atrás.-Hisana!-Grito mientras estaba apunto de agacharse para verificar su estado pero Ichigo le dio un puñetazo en el rostro haciendo que se cayera de bruces en el suelo y soltara el arma.-

-NI PIENSES EN TOCARLA INFELIZ!-Grito mientras tomaba a la morena en sus brazos y con fuerza la llevaba lejos de el.-

Byakuya se acerco hacia Aizen quien se encontraba en un estado catatónico, el moreno se agachó y le miro de cerca.

-Así que eres tu el que le causo la muerte a mi Hisana.-El castaño levanto la mirada viéndole.-El mismo que la abandono embarazada y el que a hora asesino a su propia hija.

Las pupilas del castaño se expandieron viéndole tembloroso por lo que había hecho.

-¿H-hija?

Byakuya se levanto y miro hacia atrás.-Llevárselo.

Los policías tomaron al castaño quien miraba a lo lejos a la morena mientras que los sujetos lo arrastraban hacia la salida.

-¡MAMI!-Gritaba la pequeña mientras la agarraba de la mano y la morena algo débil la apretaba.-

-Ichigo...

El pelinaranja miro a la morena con los ojos llorosos intentando no llorar mientras la recostaba en un sofá que había en el lugar.

-Si mi vida.-Decía tomando una de sus manos y besándola.-

La morena suspiro intentando contener las lagrimas.-Cuida de Hikari...por favor.

-No digas eso Rukia...todo estará bien.-Decía mientras abrazaba a la pequeña la cual sollozaba entre sus brazos.-Todo estará bien.

Un Años Después ...

Una Joven de cabello rubio sí encontraba esperando con sus brazos apoyados sobre una mesa de frió metal de sus labios una sonrisa había que no podía disimular, luego de todo lo que había pasado cualquiera pensaría que ella lo dejaría y se olvidaría de el pero no, no lo había hecho ¿Por que? Por que solo una vez en la vida se ama de verdad y así como se sentía Rangiku Matsumoto. Aunque Gin luego de lo que había sucedido había sido encarcelado debido a un que otro trabajo sucio que había hecho por Aizen para así devolverle el dinero que le debía a ella, tal vez durante todo ese tiempo ella no había sido la única que había sufrido. Gin no era una mala persona solo que las cosas se había tornado de esa manera y no es demás aclarar que el jamas a matado a una persona y eso era algo que la rubia agradecía, por que en el fondo sabia que Gin no podría vivir con una carga como esa en su conciencia.

Aun podía recordar la primera vez que lo había visitado a la cárcel, su cara de asombro jamas se le olvidaría.

Gin no podía verla a los ojos debido a todo lo que la había hecho sufrir asta le había dicho '' Que siguiera su camino y que el no valía la pena '' -Matsumoto sonrió al recordar ya que era la primera vez que lo veía de esa manera tan arrepentido pero a pesar de todo lo malo que había hecho en ese tiempo, no quería volver a sentir ese sentimiento de dolor al creer que lo perdería como cuando lo vio tan destrozado en aquel lugar, eso no podía soportarlo así que se había prometido así misma que no importara el tiempo que tomara en Gin salir de prisión ella no renunciaría a el JAMAS.

En ese momento el sonido de unas pisadas la sacaron de sus pensamientos, Matsumoto levanto la mirada para verlo a quien en silencio la miraba con algo de tristeza y vergüenza en su mirada.

-Otra vez has venido, no debes hacerlo.-Dijo Gin con algo de indiferencia mientras tomaba asiento.-

Matsumoto se sentó y le miro a Los ojos.-¿Acaso no recuerdas nuestra promesa?

-Si.-Mintió Gin tratando de que se cansara de el y decidiera marcharse.-

-Te La recordare.-Dijo con la voz algo entrecortada-Pase lo que pase siempre estaremos juntos.-Gin la miro viendo como la misma soltaba unas pequeñas lagrimas.-Y...eso es lo que are.

Matsumoto tomo una de las manos del peliblanco quien le miraba a los ojos.

-No te merezco, solo te haré daño.

-Es verdad.-Dijo en un susurro mientras que Gin bajaba la mirada.-Solo me haces daño intentando alejarte de mi y eso es algo que duele.-Dijo mientras le veía con lagrimas y una cálida sonrisa.-

Sin saber que decir Gin tomo su mano con fuerza.

''Tal vez nunca sea suficiente el tiempo para sanar tu corazón pero...tratare de dar lo mejor de mi Rangiku''


Un hombre de larga cabellera negra y de tes palida se encontraba atendiendo a varios niños quienes habían sufrido algún que otro golpe o maltrato debido a la escaces de recursos o por los problemas climáticos que habían en el lugar. Tal vez no era el mejor lugar del mundo pero al ver las sonrisas de esos pequeños niños cuando los atendía sentía como un poco la tristeza de su corazón desaparecía y tal vez algún día el sol volvería a salir.

Ya había pasado un año desde que se había aceptado la oferta de Unohana-sama de trabajar en el programa médicos sin fronteras y no se arrepentía de haber aceptado aquella oferta...tal vez las extrañaba mas a la pequeña Hikari a quien había cuidado como si fuera su hija pero era lo mejor ella debía de aceptar a quien era en verdad su padre, aunque por supuesto les mandaba una que otra carta de vez en cuando y ellos se la devolvían contando con detalles las cosas que hacia la pequeña.

-Ulquiorra.

El moreno sin dejar de atender a un pequeño quien tenia una cortada en su mano le contesto.

-¿Que quieres Grimmjow?

-Tsk viejo ve a descansar.-Dijo el peliazul mientras se cruzaba de brazos viéndole con el ceño fruncido.-

-Cuando termine con esto lo are.-

-Déjamelo a mi lo are mas rápido que tu.-Exclamo sonriendo altivo mientras lo empujaba y comenzaba su labor.-

El moreno sin sonreír y con su característico semblante serio se alejo del lugar con sus manos en el bolsillo, luego de buscar en ellos por varios segundos saco un pequeño collar dorado con forma de corazón el cual lo abrió viendo dentro de el la imagen de Rukia y de cierto pelinaranja.

-Espero que el te este cuidando bien Rukia.-Susurro viendo con algo de nostalgia la imagen.-No debería de tener esto ¿verdad?

Mientras Tanto en hospital psiquiátrico

-Unos Hombres Con batas blancas miraban ocultos detrás de un ventanal enorme de cristal el cual separaba la habitación de su paciente, donde de ese lado si se podía ver como un hombre de cabello castaño despeinado hablaba con algo o '' Alguien '' con desesperación en su mirada, ya no se podía ver ni un rastro de cordura en si mismo, solo se podía ver unas enormes bolsas debajo de sus ojos que delataban el insomnio que sufría y que gracias a las inyecciones y medicamentos proporcionados por los médicos de vez en cuando le ayudaban a dormir pero en ese momento ya no podía saber que era real y que no lo era.

Aizen sí encontraba sentado en su cama, tenia las muñecas amarradas impidiéndole cualquier movilidad, ya que varios meses atrás había intentado escapar amenazando a una enfermera con un tenedor. Los doctores habían optado por aquello ya que querían la seguridad de sus internos como la de el mismo. Su habitación solo tenia una pequeña cama y las paredes eran blancas como la nieve las cuales estaban hechas de un tipo de colchón que le impedía lastimarse de cualquier forma, no había nadie a su alrededor y nunca nadie lo había ido a visitarlo jamas.

¿Pero entonces con quien se encontraba hablando en este momento?

-¡DÉJAME EN PAZ! -Gritaba Aizen MIENTRAS cerraba los ojos.-¡DESAPARECE!

La joven de cabello negro y de mediana estatura curvo sus labios morados en un extraño Intento de sonreír.

nunca te volver a dejar.

Aizen abrió los ojos viéndola, ella era la mujer que amaba y que por culpa de su insana obsesión había acabando por matarla.

-Tu..estas Muerta ¡MUERTA! -Grito para luego darse un golpe contra la pared.-Yo te mate.

Hisana camino hacia el y se agachó para verle dejando que viera sus enormes ojos carentes de alma.

-Es verdad ... Por que tu me mataste. -Dijo mientras pasaba una de sus manos por su rostro arañando en el momento.- Pero desde una hora y siempre ... Siempre viviré aquí.- Le susurro al oído mientras señalaba con su dedo su cabeza.-Nunca te dejare Aizen-sama.

Aizen se llevo una de sus manos a su mejilla la cual tenia el rasguño que el mismo se había hecho para luego comenzar a darse golpes en la cabeza contra la pared con todas sus fuerzas.

-¡DESAPARECE! ¡Vete de aquí! -Gritaba mientras se golpeaba con fuerza.

-Doctor.-Dijo mientras joven mientras escribía.-Parece no haber ninguna mejoría.

-Enfermero Kira.

-Si.-Dijo el joven tímido.-

-Suministrele tranquilizantes.

El joven rubio miro hacia el enorme espejo viendo al castaño con algo de temor.

-E..esta Bien.

El hombre de larga barba blanca Llamado Yammamoto leyó su expediente una ultima vez.

Aizen Sousuke '' Muy peligroso ''

Esquizofrenia, Ansiedad, insomnio ...

'' Por ningún motivo Dejarlo en Libertad ''

-Veo que se quedara por mucho tiempo aquí.-Susurro mientras se cruzaba de brazos viéndolo.-


Todos se encontraban reunidos en la colina de Karakura donde dos personas se encontraban jurándose amor eterno luego de las dificultades que habían pasado por ello. Rukia lucia un elegante vestido de novia que le llegaba asta la rodilla y pequeños copos de nieve habían en su estampado que la hacían ver encantadora por su parte Ichigo lucia un traje negro con su ya característico cabello revuelto. Ambos se miraban el uno al otro con todo el amor que sentían como la primera vez que se habían visto el ceño fruncido de Ichigo ya había desaparecido y Rukia esta vez sonreír con sinceridad.

-Los Declaro Marido y Mujer puede besar a la novia.

Ichigo se agachó un poco a la estatura de la morena y tomándola del rostro le dio la un cálido beso en los labios para luego escuchar como todos comenzaban a aplaudirles. El pelinaranja tomo a la morena en brazos quien avergonzada le dio un pequeño golpe en el pecho.

-¡Ichigo!

El nombrado sonrió.-Desde hora en adelante nunca mas te dejare ir.-Decía susurrándole al oído mientras caminaba por en medio entre la gente.-A pesar de que no pude ver nacer a Hikari ... tengo la confianza que seremos una familia feliz.

La morena le dio un pequeño golpe en la barbilla llamando su atención.

-¡Oye ...

-Pero ahora tienes otra oportunidad Ichigo.-Dijo con una sonrisa ruborizada, mientras se tocaba la panza.-

Ichigo le miro con la boca abierta para luego sonreír de costado.

-Ya decía que estabas algo pesada.-Al oír esto la morena le golpeo con su codo en el estomago.-Auch!

-¡Idiota!

-Pero amas a un idiota.-Dijo con una sonrisa descarada en el rostro y antes de que pudiera contradecirlo le dio un beso sorprendiéndola.-Te amo Rukia.

-Y Yo a ti Ichigo.

~ Fin ~


Que puedo decir...

ESPERO LES HAYA GUSTADO T.T ME COSTO MUCHO HACER ESTE FINAL

MAS POR QUE FANFICTION ME CAMBIA LAS LETRAS, PERDONEN SI HAY FALTAS ORTOGRAFICAS

OJALA LES HAYA GUSTADO W

Gracias a quienes siempre me siguieron...

Dan Yagami

Saya-x

marylu Rguez

AraShiba

misel-kuchiki

Espero hayan entendido lo que paso...por las dudas les explico

Aizen quedo loco ya que cuando tiempo atrás mato a Hisana eso fue un accidente el quería envenenar a Byakuya no a ella pero al enterarse de su muerte el no lo pudo soportar y siempre obvio ese tema y la creyó ''VIVA'' y al ser Rukia su hija y su gran parecido físico creyó que era ella, Byakuya no le dice a Rukia que el es su padre ya que aquello le causaría un enorme dolor

y Kenpachi aparecía en el principio tan bien n.n es el padre de Yachiru quien apareció antes en el fic

Creo que eso es todo

a hora me pondré a terminar mis otros fics

PD: no sean crueles con sus comentarios.

Nos vemos luego los quiero!