Madre no hay más que una...
Una historia en el universo de Dragon Ball
Escrito por Iluvendure
El universo y los Canon Characters no me pertenecen, son propiedad de Akira Toriyama, Shueisha y Toei Animation. Dragon Ball © 1984 Akira Toriyama
7. Amigo
Al amigo no lo busques perfecto. Búscalo amigo.
José Narosky
Ese día, la prensa mundial tenía remarcado el siguiente titular:
"¿SECUESTRO DEMONÍACO O VÍCTIMA DE LA POLÍTICA?".
"Dodo Gottmituns, de once años, el hermano menor del famoso activista y delegado del grupo pro-derechos de los humanos "los Nuevos Seguidores de la X", Mister Gottmituns, fue dado por desaparecido ayer noche cuando no volvió de sus actividades extraescolares. Se cree que es una nueva victima de los secuestradores de niños que desde hace semanas han estado aterrorizando en las mediaciones de la Cuidad del Este, aunque aún la policía mundial no ha podido confirmar nada. Sea como sea, Los Nuevos Seguidores de la X han visto esto como una proposición de guerra, pues acusan oficialmente a los Hijos de Doom de tal horrorosa transgresión. Sin embargo, los Hijos de Doom han salido en defensa de sus intereses y han informado a la opinión pública que niegan cualquier acusación. Ellos consideran que todo es una cobarde maniobra de sus discrepantes para ensuciar la reputación de su líder, Mister Punch, y de las buenas intenciones de sus hermanos subterráneos".
"Mister Gottmituns, hablando en nombre de su familia, ha dicho que éste ha sido un duro golpe, pero que él hará todo lo posible para dar con el paradero de su hermano y seguirá combatiendo como portavoz de los valores de los Nuevos Seguidores de la X hasta que la verdad salga la luz".
"Ha sido lo más ruin que se puede hacer. En vez de atacarme a mí, o a cualquiera de los dirigentes o propagandistas de nuestra organización, han decidido perpetuar el rapto de un niño inocente que nunca ha dicho, u obrado, ningún mal contra los Hijos de Doom. Sé lo que nuestros contrarios pretenden. Mas, por eso mismo, porque nuestra causa es justa, no puedo desfallecer y debo seguir luchando por los intereses de la X y por los derechos de toda la humanidad. Si hoy caigo en el dolor, ellos habrán ganado"- además, deseó añadir detalles de los planes y cambios que su grupo pretendía introducir en el gobierno mundial-"Los Nuevos seguidores de la X no creemos que la monarquía mundial sea valida para los tiempos que corren. Si es cierto que, en el pasado, el padre de nuestro actual Rey demostró gran entereza ante la adversidad. Mas, esa época queda atrás. Hoy necesitamos un nuevo orden contra el mal de Makai. ¡Ahora mismo, sin perder tiempo! La monarquía está demostrando ser demasiado débil y tolerante, por ello, nos enderezaremos hoy como un fuerte representante de los valores y los deseos de la humanidad ¡Los Nuevos seguidores de la X hemos decidido apelar para que se establezca de forma definitiva la Republica Mundial! La idea ya se ha estudiado tiempo atrás, y se han hecho sutiles tentativas que finalmente fueron pospuestas. Eso debe cambiar. Los seres humanos deben de tener el derecho elegir a los lideres del mañana. Ese es el legado que yo hubiera querido para mi pequeño hermano"
… …
-¡LOCOS! ¡TODOS ESTÁN LOCOS!
Así fue el grito… no, más bien fue el berrido, furioso y desproporcionado, que emergió del Maestro Roshi. En un segundo convirtió el periódico en una bola de papel aplastada mientras, a su alrededor, los transeúntes aún se reponían del susto. Se encontraba esperando en la estación de autobuses a las afueras de la Ciudad del Este, rodeado por el gentío de viajeros y el humo de los taxis.
- ¡El loco es usted!- refutó una dama mayor con un carrito del que brotaban unos chillidos agudos. -¿A quién se le ocurre gritar de esa manera? ¡Me ha despertado a la nena!
- Uy… Perdóneme, señora.
El anciano creyó encoger ante la mirada de amonestación general que se clavaba en su nuca. Volvió a sentarse en el banco e intentó no llamar la atención, aunque aún una sombra gris coronaba su ceño.
El mundo se estaba volviendo chiflado a pasos agigantados y, por una vez, los males no estaban llegando de ningún guerrero hyper poderoso con ansias de dominar. Los males los estaba creando la misma sociedad… Cada día un nuevo titular: Atentados misteriosos, fanatismo, la violencia en la población civil, gurus religiosos, criticas dirigidas al gobierno de la corona mundial, dirigentes políticos con segundas intenciones y nuevas ideas contradictorias que supuestamente ayudarían pero luego ponían en jaque a los derechos de todos los ciudadanos. ¿Es que la gente había perdido definitivamente el rumbo? Era algo que no podía dejar de preguntarse el anciano, ¿qué había pasado?
¿Tanto había cambiado la forma de pensar en el mundo que ya nadie podía distinguir lo malo de lo bueno? ¿Una Republica? Dictadura con puño de hierro era lo que pretendían ¿Realmente deseaba la gente que unas personas horribles como estos Seguidores de la X, para nada desemejantes al ejercito Red Ribbon, se hicieran con el poder? O que decir de esos manipuladores de Makai llamados los Hijos de Doom ¿las personas quería darles la oportunidad de elegir por ellos? ¿Qué esos sujetos decidieran lo que debían creer, sentirse o pensar? ¿Ciertamente eso es lo que quería la gente? ¿Ser borregos?
El maestro Roshi se sentía demasiado viejo para lo que se avecinaba. Ya no le quedaban consejos que dar si alguno de sus amigos le preguntase "¿Qué harías tú, maestro?". Siempre había creído que la gente era buena por naturaleza, y si se tenía paciencia, o se daba una oportunidad a la persona cualificada, las cosas iban a mejor. Y si alguien hacia algo realmente infernal, se le daba la patada en las bolas que necesitaba y punto, todos a casa contentos.
Pero esos tiempos ya no eran estos. Él era mucho más que "arcaico", y el mundo era otro, y las reglas para entenderlo se habían vuelto del revés. El mundo era ahora una bomba, llanamente, y para eso, ninguno de los guerreros z estaba preparado. No conocían estas maniobras ni esta forma de luchar. Pues la gente era cínica, manipuladora, codiciosa y se lavaba las manos ante sus propias decisiones nefastas. ¿Qué legado y sociedad obtendrían los hijos de Krilin y Goku? ¿Para esto ambos habían combatido y vertido sangre? los muchachos que él entrenó y formó para que fueran honestos y lucharan por las causas justas… ¿esto era lo que heredaban sus hijos? ¿La locura humana? ¿El desprecio a las minorías? ¿La perdida de su libertad? ¿Había merecido la pena salvar a la Tierra cuando, al final, éste era el resultado de todo?... Era un final asqueroso. El peor de los finales.
A los ancianos como él solamente una cosa les quedaba, el optimismo. Había que tener la esperanza que la sensatez volviera hacer acto de presencia y las cosas fueran a mejor, aunque fuera a largo plazo. Eso era una cosa más agradable de haber vivido muchos años, la perspectiva de los cambios, el saber que la tormenta no siempre dura. Siempre habría alguien, alguien malvado, y siempre al final era derrotado.
Ahora mismo, tenía una contrariedad mucho más pesada y personal que enturbiaba su ánimo, algo más importante que los tejemanejes de los poderosos y las portadas de la prensa… Una buena amiga tenía un problema desde hace mucho tiempo. Y hasta ahora él no había visto las señales. O no había querido verlas…
Tenía aún grabada en su cabeza la conversación telefónica…
… …
Mediodía y sol alto, la brisa y el arrullo del mar se fundían en la atmósfera con el olor a cocido y con la voz de Krilin, el cual tarareaba desde la cocina. El maestro Roshi, tumbado sobre su añeja hamaca en su paraíso particular, estaba disfrutando de una cerveza helada cuando la joven Marron tuvo la gentileza de llevarle el teléfono:
- Oh, vaya, así que eres tú. Cuanto tiempo.
- "Hola, Roshi." – contestó un timbre al otro lado, deslustrado y flemático igual que el invierno en las montañas. La típica voz que conoces desde siempre, familiar y que para ti no cambia, a pesar de la vejez. Y que consigue amargarte el día como solamente podría hacer si perteneciera a miembro de tu propia sangre. - "Si, ha pasado mucho tiempo"
- Dime, ¿Qué tal te va? – Roshi hurgaba en su nariz esperando que la conversación no fuera demasiado larga. No es que no apreciara a Uranai Baba, todo lo contrario, era que… que, bueno, que ella era su "hermana". Y a las hermanas con la naturaleza de Uranai Baba era mejor tenerlas lejos… Unos segundos, y ya la cerveza empezaba a saberle más agria. - Supongo que el negocio con el más allá marcha sobre ruedas ahora que Makai se ha puesto tan de moda. Podrías prestarle algún dinerillo a este pobre hermano tuyo que tienes abandonado…. Di ¿Sigues haciendo tratos con la muerte con la esperanza de que te quite unos años? Yo diría que, a tu edad, ya la muerte no puede hacer mucho. Eres un caso perdido…
-" ¿Pero qué diablos estás diciendo? ¡Yo no hago esas cosas! Además, ya veremos como estás tú cuando llegues a mi edad ¡Viejo Chocho!"
-¿Viejo chocho? ¿Me llamas para insultarme? ¿Sabes que te digo? Que eres una Necrófila. Ala, ya lo he dicho: Necrófila.
La voz del otro lado subió dos tonos en la escala de lo soportable por el oído humano:
-" ¡Serás tonto! Necrofilia es cuando alguien se acuesta con muertos. ¡Yo soy Nigromante! ¡Yo hablo con muertos, inculto!".
- Si, hombre, de inculto nada. Sé bien lo que digo, así que ahora te hagas la inocente…. Ha saber los ligues y los asuntos de alcoba que te has sabido montar a lo largo de los siglos con entes ectoplasmaticos...
- "¿Te quieres callar y hacerme caso?"
- Ok, que sosa eres. No aguantas ni una broma.
- "Mira, no debería decirte esto.- La voz adquirió un acento sobrio y Roshi decidió frenar. Ya le había tomado el pelo a su hermana mayor lo suficiente como para dibujar una amplia sonrisa durante una pequeña temporada…- Una adivina con mi posición tiene una reputación que mantener y no ir hablando de lo que sus clientes le piden. Todos esos asuntos deben ser confidenciales, tú ya me entiendes. Secreto adivina-cliente. Pero esto te afecta…"
- ¿Cómo que me afecta? ¿De qué rayos hablas?
-"Vino a verme tu amiga: Esa rara que tiene dos personalidades".
- Se llama Lunch.
- "Cómo se llame es lo de menos… Ya ha pasado un mes desde entonces. Vino la "rubia", la que es más temperamental, y traía un motón de dinero. Así que, claro, no iba decirle que no a una amiga de mi hermano. Y encima dispuesta a pagar…".
- Ve al grano.
- "Me pidió una consulta y consejo, y sobretodo que mantuviera su secreto. Que no dijera nada, especialmente a ti… En ese momento no pensé lo que podría significar, y tal vez he metido la pata. Ya no estoy tan segura de haber sabido aconsejarla como debería..." – La anciana hizo una pausa, como si sintiera, aunque no pudiera verla, la mirada de reproche de su pariente. - Entiéndelo, fue una pregunta muy personal, Roshi. De ese tipo de cosas no se suelen habla con nadie, y también me pidió secretismo. ¡Y yo soy una profesional ante todo! Mira, igual no me crees, pero me ha costado mucho tomar esta resolución: Pienso que deberías saber lo que quería consultarme. Si eres su amigo, deberías saberlo… Te diré todo lo que pasó y lo que pude ver en la bola. Espero que te ayude. Y también que eso le ayude a ella. Escucha…"
… …
De eso únicamente habían pasado unos días.
Ahora, allí estaba con su maleta azul, en las frías afueras de la Capital Oriental del Planeta (Conocida ahora como "el Suburbio del Vicio" por todas las connotaciones negativas que tiene estar construida a los pies de una Gran Puerta del Diablo), esperando a una persona que él consideraba parte de su familia aunque su sangre no fuera la misma. Una persona huidiza y distante, a la que había tardado mucho en convencer con la excusa de querer hacerle una visita…
Hacia ya mucho años que conocía a Lunch. Desde que era poco más que una muchacha (una jovencita deliciosa con unas bonitas piernas, todo hay que decirlo) y, en casi todos aspectos, aún no sabía nada de ella. Como ninguno de sus amigos. De dónde era, quienes fueron sus padres, y por qué cambiaba tras un estornudo...
No eran respuestas que a Kame Sennin le importaran. Para él, era la valía de una persona lo que debía tenerse en cuenta, y no su Pasado. Por ello, ¿Qué necesidad había de explorar algo que parecía querer enterrarse? Muchas vivencias son tan oscuras que no merecen la pena rebuscar en ellas, o pedir explicaciones, porque eso solamente puede provocar dolor. Y bien intuía que el pasado de Lunch era tan turbio como triste, tanto que prefería olvidarlo. O tal vez, simplemente ella desconocía su verdadero origen y tenía miedo de querer descubrirlo. Daba igual, lo ocurrido era lo de menos y, si él hubiera pensado de otra manera, ya haría mucho tiempo que su apego se habría esfumado (y Lunch no hubiera recibido, cada vez que estaba en prisión, tartas con limas dentro de parte del maestro).
Si bien, lo que si le preocupaba a era el Futuro de Lunch: Ese rumbo sin freno y, en apariencia, sin destino que la mujer había decidido tomar.
No le preocuparía si hubiera visto la felicidad en ella; porque hay muchas maneras de ser dichoso sin tener marido o una casa, o dinero a porrones, o cualquier colofón para realizarse como ser humano. Pero Roshi conocía lo suficiente a su amiga para saber que no era para nada feliz desde hacia mucho tiempo… Y ya iba siendo hora de poner las cartas sobre la mesa y remediarlo.
En lo único que sentía remordimientos era que, si no hubiera sido por la llamada de su hermana, posiblemente no hubiera actuado…
Pero, tras mucho pensarlo, había decidido hacerse el tonto en lo relativo a Baba…
No comentaría a Lunch que estaba al tanto de la consulta a la adivina, o por lo menos, no por ahora. La conocía lo suficiente para saber que, si la atacaba de frente, ella se cerraría en balda. Especialmente su "oxigenada personalidad".
Kame Sennin tenía aún la esperanza que Lunch se abriera y confiara en él, por todos esos años en los que habían convivido juntos. ¿No era eso la amistad? ¿Para que dos personas, que se aprecian, puedan ser sinceras y ayudarse en la necesidad? Lunch siempre estaba luchando contra algo a su manera. Contra sus propios secretos, miedos, amores, o incluso contra si misma. Y eso resultaba parecido a luchar contra lo imposible, contra la corriente del agua. Por eso, Roshi creía que, aunque le llevase toda la vida, llegaría el momento en el que ella se daría cuenta y se cansaría. Sólo entonces él podría ayudar de la forma que fuera.
-¡Maestro!- en medio del barullo de los transeúntes, la voz de Lunch tan suave como un trino. Roshi alzó la vista y pudo ver una figura femenina de rizos azules, descendiendo de una furgoneta desde el otro lado de la calle. – ¡Aquí, maestro Roshi!
- ¡No vengas, querida! ¡Ya voy yo!- él le devolvió el saludo en la distancia y, tras tomar sus cosas, fue raudo hacia ella. No sin olvidarse en profanar el trasero de toda chica despistada que se iba curzando en su camino…
-¡Hola, maestro! ¡Me alegró tanto volver a verlo!- Habló ella con sincera calidez, llevando una camiseta holgada y sus viejos pantalones militares. Sin pensarlo dos veces, se abrazó al cuerpo del viejo para estrecharlo con efusión.- Oh, ha pasado tanto tiempo….
Mas, igual que si hubiera recibido una descarga eléctrica, se echó hacia atrás con los ojos muy abiertos y cruzó los brazos a modo de barrera. Acababa de sentir unos ladinos dedos pellizcando sus pezones.
-¡Pero, maestro!
El anciano arqueó una ceja como una victima inocente.
-¿Qué? Oh, eso… Únicamente quería comprobar que aún lo tenías "todo" en su lugar.
Sin embargo la mujer, que lo conocía bien, se sentía demasiado feliz como para irritarse.
-Usted no cambia, maestro.-sonrió.- Pase lo que pase, usted no cambia.
- Yo diría lo mismo de ti, querida. Déjame que te mire... Será posible, te ves estupenda. ¡Te hecho veinte años menos de los que tienes!.
- Oh no, que cosas dice. No sea tan zalamero, que me va hacer sonrojar...- Y así fue, las dos pálidos pómulos de Lunch se tornaron rojizos por el deleite del comentario. Por muchos años que pasasen, ella conservaba su tibieza y su modestia, similares a los de niña pequeña.- Cada día me siento más mayor y más tonta.
-"Pues Nadie podría creerlo".- Pensó Roshi, levemente admirado ante la apariencia de ella. Esa confina juventud que aún conservaba y que no parecía querer abandonarla por un tiempo.
Bulma ya se lo había comentado, pero el anciano no lo había notado hasta hoy. Había algo, algo inexplicable en ella y que, tras la llamada de Uranai Baba, empezaba a cobrar sentido. No eran los escalofriantes signos de los Saiyajins, los cuales casi parecía que serían eternamente jóvenes en contraposición a sus humanas compañeras, o el inmutable cambio que sufría el semblante de Piccolo. Pero, cada vez que se veían, se estaba volviendo evidente que Lunch viviría un poco más que una mujer corriente.
En el fondo daba igual… con más de 350 años tras sus espaldas, ya la perpetuidad o una longeva juventud no podían ser cosas que sorprendieran a Kame Sennin...
- Que va. Ya sabes que tú siempre serás mi "chica favorita"- Contestó tras la pausa.
Luego su áspera mano rodeó la de ella y su tono cambió, sonando más dulce y claro a pesar de los años. Tras las espesas cejas y las ahumadas lentes, casi se podía percibir un chispeo melancólico nacido de los momentos ya pasados y de las frases nunca dichas:
- Yo también me alegro mucho de verte, Lunch. Lo creas o no, se te ha echado mucho de menos…- Sin embargo, tras un carraspeó, volvió a ser el informal y alegre viejito de siempre.-Vamos, te invito a cenar y me cuentas como te va en la vida. ¿Ésta es tu furgoneta?
Lunch asintió aún con las mejillas encendidas, abriendo la puerta para que el anciano pudiera acomodarse en el asiento del copiloto. Roshi se fijó en el curioso interior del vehiculo en cuanto se sentó.
Pegados por casi todos los rincones como si fueran hojas de árboles, había numerosos "post its", carteles de "se busca" y papelitos sueltos con diferente color y diferente caligrafía; pues eran los mensajes que Lunch solía trasmitirse a si misma. También una novelita rosa (cuyo titulo era demasiado empalagoso para tomarlo en serio) descansaba sobre el salpicadero. Sus páginas estaban terriblemente desgastadas, pues posiblemente había emergido de una biblioteca pública, y su interior se había dividido con dos marca-páginas. Roshi no pudo mas que sonreír al verlo: Las dos "Lunch" no tenían casi nada en común pero, curiosamente, en esto si armonizaban. Ambas amaban el mismo tipo de literatura, como amaban al mismo tipo de hombre.
Entonces se percató de lo que había en el fondo:
- Lunch… No quiero sonar descortés, pero allí tienes a dos…
-Oh, no mire eso, maestro. Son cosas de la "otra".
- Pero…
- No, ni los mire: Son cosas de "la otra" y no quiero saber nada... Yo no soy la Caza-recompensas. - La mujer fue tajante, a pesar de estar en su "dócil personalidad", y el anciano creyó que era mejor no discutir de buenas a primeras tras tanto tiempo sin verse… Por muy incomodo que resultara el asunto.
Kame Sennin estuvo un rato cayado, mientras la camioneta abandonaba el recinto de la estación de autobuses y tomaba la carretera principal hacia la Ciudad.
Frente a ellos, fueron aparecieron magnos rascacielos y fríos edificios. Un cúmulo hermoso de estructuras de metal y cemento, esplendente por la luz eléctrica, y alzado grotescamente como miles de cuchillos contra el cielo. Y más allá, fue dibujándose un coloso negro de roca y nieve, el cual parecía desparecer y aparecer igual que un espectro entre el crepúsculo y la niebla… Era la Montaña de la Gran Puerta del Diablo; casi una única garra encorvada que avanzaba pasos invisibles hacia el objeto de su deseo, la misma urbe a la que sombra proyectaba.
No había que ser un inmortal o un maestro en el arte del kii para sentirlo, pero normalmente, la gente prefería cerrar los ojos y no creer en lo que no podían comprender. En ese lugar, el aire no estaba viciado por la polución…
Lo que se respiraba era una tenue e impalpable maldad.
El anciano apartó la mirada, con el corazón encogido más de lo que quisiera admitir. Había decidido que hoy pasarían la noche en las afueras, tuviera o no Lunch una "Casa Hoi Poi". Dormiría mucho más tranquilo bajo un cielo estrellado que entre las sabanas de suntuoso hotel planificado en culo del infierno.
Además, aunque lo intentaba, seguía escamado por lo visto y no paraba de levantar la cabeza para mirar hacia atrás:
-Querida…
-Diga, maestro.
-Ya sé que has dicho que querías olvidar el tema, pero… -Indicó él con un deje sereno y conciliador.-…Seré sincero. Me encuentro incomodo a la hora de hablar contigo viendo que hay dos criminales, atados de pies y manos, en el fondo de tu furgoneta. Pero bueno, supongo que tendré que acostumbrarme... Aunque, también podrías llevarlos a la comisaría más cercana y cobrar la recompensa. ¿No te parece?
Lunch pisó el freno y, con reticencia, echó un vistazo hacía dónde Roshi le señalaba.
Así era. Con ellos había dos tipos barriobajeros que parecían salidos del peor garito de carretea del mundo; pero eran inofensivos, pues habían sido amordazados y no tenían ni la mas mínima posibilidad de escapar. Sus pupilas contraídas no paraban quietas, como si buscaran alguna señal de clemencia.
- Que lo haga "ella".
- No seas cría, Lunch.- Roshi fue tajante. No le conmovió el mohín de los labios femeninos.- ¿Y cuándo será eso? ¿Cuándo estornudes? ¿O acaso me vas a decir que te encanta tenerlos allí sentados? Porque soltarlos… Eso algo que no podemos hacer.
- Oh, maestro, es que estoy tan harta de esta situación. Casi pierdo mi empleo de repartidora por su culpa…
- Bueno, los empleos vienen y van. Si necesitas dinero solamente...
- No piense eso, por favor. El dinero, el trabajo; todo eso es lo de menos... Son un cúmulo de cosas. Una tras otra. Y…
Ella se llevó una mano a la frente, apoyándose en el volante, y su iris se eclipso al perder su brillo natural. Parecía que el cansancio se había apoderado de su cuerpo, o talvez de su alma, pues al hablar, casi no pudo ser escuchada:
-Es que ya tengo más de cincuenta años y, nada va a cambiar. Y si cambia, será para peor.
- ¿Hay algo que quieras contarme? ¿Ha pasado algo "entre vosotras"?- Preguntó el anciano, y contempló con perspicacia el rostro de la mujer, comprobando alguna reacción. Mas Lunch permaneció callada y él decidió que no era el momento de acalorarse.- Mira, la verdad es que no quiero ponerme de parte de ninguna de "las dos". Pero si no me cuentas nada, no podré ayudarte.
- Si le pido un favor… ¿Me ayudaría?
-¿Qué clase de pregunta es esa, Lunch? Pues claro.
Ella levantó un poco la cabeza, sutilmente ladeada, y los mechones de su cabello aparentaron ser una cascada sombría. En su ruego trémulo, había algo de esperanza y remordimiento, como acero y azúcar empalmadas en la confusión.
- ¿Me ayudaría a buscar las esferas de dragón? No tiene que ser ahora, un poco más adelante. ¿Querría hacer eso por mí?
Él no respondió al momento. Tomó el bastón y estuvo acariciando su mango durante un rato, sopesando los datos que ya conocía con esta nueva información:
- "Después de todo, mi hermana tenía razón" – se dijo a si mismo- "El suyo no fue un buen consejo".
- Así que quieres pedir uno o dos…Ejem- Roshi miró hacia los dos criminales inmovilizados y tragó saliva.- Pedir "Tú ya sabes qué". Pero no me vas a decir la razón, ni lo que quieres demandar, ¿No?
- ¿Acaso importa?.-Ella volvió la vista a la carretera con el ceño fruncido. Cuando platicó, había una amargura que Roshi no recordaba. - Yo nunca hice ninguna pregunta cuando usted o Goku, o cualquiera de los demás...
- Lunch, eso no es justo.
-Olvídelo entonces.- Y de nuevo, lo agrio que la endurecía se disipó, y apareció la paciente, la poco exigente Lunch que Roshi tanto apreciaba.- Por favor, olvídelo.
Kame Sennin dejó escapar un largo suspiro de resignación. Consintió, aunque las arrugas de su semblante parecían más acentuadas.
-Bueno, supongo que sí podría echarte una mano en la búsqueda, ¿Por que no?... Aunque me hubiera gustado conocer porque las necesitas. ¿Quién sabe? Talvez me lo digas. Pero no hablemos más con estos delante: ¿Y sí yo te acompaño a la comisaría? ¿Te quedarías más tranquila si voy contigo?
... ...
Entre el traqueteo de la maquina de escribir y el burbujeo de la atareada cafetera, un grupo agentes uniformados estaba comentando el nuevo chisme del día en su merecida hora de descanso:
-… Como os lo digo, el pavo estaba encajado en la Jukebox. Encajado. ¿Podéis creerlo? Fueron necesarios tres policías bien fuertes para sacarlo de allí. ¿Quién es capaz de empotrar a un ser humano en una maquina?
- ¿Cuándo pasó eso?
-¿Estás tonto? Hoy mismo, casi a mediodía.
- Por lo que parece, entraron dos desalmados para liarla a tiros en un restaurante de carretera, a unas cuantas millas de aquí. Si bien, un superhombre les paró los pies.
-¿Un superhombre? ¿Cómo el Capitán Chicken? ¿O cómo el enano ese de la Villa Pingüino?
-¡Como ninguno de los dos! Uno viste de pollo, y el otro lleva los calzoncillos encima de los pantalones. Yo digo un superhombre de verdad.
- Que exagerada es la gente.
-Tú no has oído lo que contaban los testigos. Ni visto como ha quedado el lugar: La "científica" dice que, según los estragos, el tipo debía medir tres metros. Y debía tener la fuerza de un maldito dinosaurio. Y dicen que se movía como el agua. Tío, como el agua. Pero, sus puños eran más duros que una piedra.
-¿Y cómo era físicamente?
-Bueno… Dijeron que tenía una bonita melena rubia que ondeaba al viento, o eso creo...
... ...
Kame Sennin, sentado en la salita de espera de la comisaría junto a la aburrida planta de interior, no podía dejar de sonreír al escuchar los comentarios de su última hazaña. Tan enfrascado estaba que no percibió el regreso de su amiga:
- ¿Por qué se está riendo?
-Oh, por nada, querida.- contestó Mutenroshi, a la vez que se ponía en pie y la acompañaba hacia la salida.- De un chiste tonto que acabo de escuchar. ¿Ya está?.
-Si, aquí lo tengo. – Lunch, con la cabeza baja, miraba el cheque que había recibido por la cacería humana como si estuviera a punto de quemarle la punta de los dedos. –¿Lo quiere usted?
-Oh, vamos, seguro que esto te viene bien… Además, cuando estornudes, te arrepentirás. Ya lo sabes
-Yo no me arrepentiré, será la otra. Pero no importa.
-"Igual a ti no. Pero a mí sí me importa el tener que estar esquivando una lluvia de balas" fue el pensamiento del anciano, mas prefirió guardarlo para si mismo.
Ahora, ella se interpuso en su camino e insistió de nuevo, mirándolo como ninguna otra había sabido hacerlo.
- Por favor, acéptelo: Es que no quiero ganar dinero de esta manera.
Kame Sennin hizo lo que le pedían, sabiendo que los Zennis no estaría en sus manos mucho tiempo. Por pura curiosidad, volteó el papel para leer la cifra… Y casi le da dos infartos seguidos en lo que dura un segundo: Hacía mucho tiempo que no veía tantos ceros juntos en un espacio tan reducido.
-Pero, bueno… pero…. ¿Esto es de verdad? ¿Lo has ganado tú?
Lunch no pudo sonar más honesta al responder.
-Pues… si. Aunque, otras veces me han dado bastante más.
Un silencio que podría cortar el oxigeno…
Luego un alarido hizo que los cristales de la comisaría retumbaran:
-¡¿Por qué nadie me ha dicho que se podía ganar tanto dinero persiguiendo fugitivos?!
- Por favor, maestro. No diga cosas tan horribles.
- De horrible nada, hija. ¿No te parece que es mejor que robar?
Ella titubeaba, viendo que el anciano no estaba prestándole el menor caso.
- Eh… supongo que... Pero tampoco es realmente moral… Y no tengo… Quiero decir, nosotras "no tenemos" licencia para esto.
- ¿Y?, no creo que seas la primera "autónoma" que deba trabajar en "negro".- Las resplandecientes gafas de Roshi seguían clavadas en el cheque, admirando los hermosos Zennis que habían sabido adueñarse de su afecto.- ¿Sabes que te digo? ¡Acabo de encontrar mi vocación!
-¡Maestro!…
Lunch contuvo el aliento y se encogió. No tardo demasiado en llegar el estornudo.
Roshi empezó a contar los segundos que quedaban antes de que el dinero cambiase de manos… Aquel que indicó "Tan pronto como viene, él nos lo quita" sabía bien lo que decía...
- ¿Dónde demonios estoy?.
De la mujer brotó de pronto otro tono diferente, más enérgico y grave. Y los ojos, ahora claros, miraron aturdidos en busca de algo conocido. Casi por puro instinto y sin la menor medida, su primera reacción fue buscar entre sus ropas un arma para empuñar. Mas, él fue más resuelto y se adueñó de su mano.
- Hola, Lunch. Cuanto tiempo, ¿Cómo te va?… Ten, éste es el dinero que has ganado por la captura de esos bravucones. Por cierto, antes de que se me olvide: Has dicho que me ibas a invitar a cenar en un restaurante de lujo…
La tigresa pestañeó. Parecía estar tardando en asimilar la información. Si bien, después una amplia sonrisa fue iluminándose progresivamente en la comisura de su boca.
-¡Pero si es el viejo galápago calvo!
- Gracias, yo también estoy encantado de volver a verte.- Fue la replica de viejo, que erizaba el bigote con fingida irritación.
En ciertos momentos, no tiene la menor importancia ser un prodigio de las artes marciales. Roshi no tuvo tiempo de racionar cuando un soberano puñetazo atravesó el aire y fue directo a estamparse en su cara...
-¡Estás LOCA!- Aulló desde el suelo por el dolor; sin dejar de tocarse la cara porque sentía la carne al rojo vivo.- ¿Me insultas y luego me pegas? ¿Por qué demonios has hecho eso?
- Porque ya me sé como se las gasta, pervertido. Estoy segura que me ha metido mano mientras era "la otra".
Con su salvaje personalidad despierta, Lunch empezó de nuevo a dirigirse hacia su furgoneta. No obstante, si en escasos segundos caminaba dudosa y frágil, ahora sus movimientos eran seguros, y su paso firme. A su espalda, el furibundo anciano maestro no paraba de amenazarla con el bastón:
- ¡Desvergonzada! ¿Cómo puedes decir esas cosas de un pobre hombre como yo?
- Ey, se queja demasiado…-ella replicó, encogiéndose de hombros para demostrar su indiferencia. - ¿Quiere que le invite a cenar o no?
-¡Claro que quiero! Pero el restaurante pienso elegirlo yo.
-¿Para qué?- siguió hablando la mujer, tras haber hecho desaparecer el cheque en el interior de su sujetador.- Con los pocos dientes que le deben quedar ahora, sólo podrá tomar caldo y puré. Y eso lo sirven en cualquier sitio. – Luego remarcó.- ¿Quiere abrocharse el cinturón?
- ¡Eso no es verdad! Y si, claro que quiero abrocharme ¡Pero es que no engancha!
Roshi parecía tener problemas para controlar su cinturón de seguridad del vehiculo, el cual no paraba de soltarse una y otra vez.
- Lo que tengo que aguantar… ¡Ahora! – Gritó victorioso.-¡Podrías ser más amable ya que me he tomado la molestia de venir a verte!
Lunch afinó tanto los ojos que se volvieron dos rendijas.
- Le recuerdo que se ha invitado usted.
- Bah, no quiero discutir detalles. Ah, tengo algo que comentarte, querida… - Roshi hizo una pausa, tomándose su tiempo en ponerse lo más cómodo posible en el mullido asiento.- Aún no lo sabes, pero seré tu socio por una temporada.
Al oír esto, Lunch dio un fuerte portazo y su expresión "casi amigable" cambió. Ahora se veía semejante A una loba retraída, con un brillo de macilento y crispado odio que hubiera provocado miedo en cualquier otro hombre. Durante un rato, ninguno de los dos quiso decir algo, pero en el ambiente se percibía la lucha silenciosa.
-Yo no tengo socios.- ella contestó en un susurro, conteniendo la furia.
Mas, el anciano permaneció imperturbable y tranquilo, sin dar ni la más ligera muestra de que fuera a intimidarse. Con su desparpajo habitual, bajó la ventanilla del vehiculo y encendió una pipa que había estado cobijada en el bolsillo de su camisa.
-Ya veo…- Al final la sombra de Lunch se fue, y suspiró para seguido sonreír.- Pues estoy segura que le parecerá muy interesante lo que tengo entre manos. ¿Qué ha escuchado sobre los Hijos de Doom?…
... ...
NOTA DE LA AUTORA- Siiiiiiii, lo sé… Mucho tiempo ha pasado desde que actualice XD, perdonar. Me enfrasque en otras cosas.
Entre ellas participe en el concurso de relatos "Premios Gandalf" de la Sociedad Tolkien Española y gane el segundo premio con el cuento "De Ulmo y Melyanna", y luego… bueno la inspiración y el tiempo pareció esfumarse y no saque nada para delante. Hay que ponerse, os digo que es muy fácil vaguear. XD Pido disculpas por la ausencia en general.
No lo he dicho todavía, pero por si querréis "banda sonora", yo suelo escuchar mucho el grupo de The Killers para escribir e inspirarme para esta historia: El nuevo disco "Born Battle", por ejemplo, está muy presente para el capitulo. Y para los siguientes también. The Killers es un grupo que suele hablar de desamor y soledad, de personas que viven en la carretera, o en la luminosa y oscura por igual "Las Vegas", donde ganar y perder el lo mismo. Y, por eso, creo que estas canciones van que ni pintado para lo que quiero contar. Algunas son "When you were young" "Runaways" "Be Still" "Miss Atomic Bomb" "This River Is Wild" y un largo etcétera. También escucho mucho a Brando Flowers (el cantante del grupo) en su disco en solitario, con canciones como "Welcome to Fabulous Las Vegas", "Crossfire" "On the Floor" o"Jilted Lovers & Broken Hearts".
Siempre me ha gustado la relación de Lunch y el maestro Roshi: Es una relación muy inquietante (Terriblemente inquietante, porque él la acosa sexualmente e intenta vestirla con descarada lencería). Pero, a la par, es una de las relaciones de amistad más conmovedoras de Dragon Ball y fue una lastima que fuera desapareciendo a medida que la trama giró a las superpeleas. Akira Toriyama, en su grandeza, siempre ha creado relaciones humanas interesantes y raras, amistades fuera de lo común. Es también una lastima que ninguno de los dos hubieran nacido en el mismo siglo (a veces, creo que tengo el ligero presentimiento de que Ten Shin Han no hubiera sido el gran amor de Lunch si el maestro hubiera sido "bastante más" joven).
Se han incorporado algunos detalles inventados como el gusto de Lunch por las "novelas románticas" o "folletines rosas". Hay muy poca información sobe ella y, me pareció que sería curioso que tuviera ese gusto personal. Espero que no os importe.
Ahora los saludos de siempre: Para todos aquellos que me siguen y me han dejado sus apreciados y valorados comentarios; solamente queda deciros una cosa, en letras mayúsculas: MUCHAS GRACIAS XD.
Leo siempre encantada y admirada vuestros comentarios. Me sorprende lo bien que estáis respondiendo a la historia, o como valoráis algo que yo no sé si está del todo bien. Vuelvo a dar las gracias. Os mando unos cuantos abrazos por las molestias XD. JazminM, Kumikoson, Lamu Yatsura , Demona, Esplandian Yugi13, Vegetable, Juanis y ese anónimo, sea quien sea... A todos os digo, gracias por haberos tomado la molestia en leerme y más aún en comentarme.
Dragon ball © 1984 Akira Toriyama
A Dragon Ball fanfic by Iluvendure
