Madre no hay más que una...
Una historia en el universo de Dragon Ball
Escrito por Iluvendure
El universo y los Canon Characters no me pertenecen, son propiedad de Akira Toriyama, Shueisha y Toei Animation. Dragon Ball © 1984 Akira Toriyama
9. Familia
Familia: Nombre dado a un conjunto de individuos unidos a partir de un parentesco, o por la aproximación brotada a partir del desarrollo de un vínculo social.
El desayuno trascurrió con calma.
Mantequilla en los bordes de un cuchillo, post its y tazas de té verde bañadas por la luz irreal de una bombilla de bajo consumo. La tostadora saltaba al compás de la voz de la Dra. Blood Vessel, la supuesta especialista en problemas amorosos de toda índole, cuyo programa radiofónico aún no había acabado:
… …
-"…Querida, ¿Por qué notó que te aterra contarme tu problema?"
-"No tenía que haber llamado. Me siento estúpida. Pero… No tengo a nadie con quien hablar. Nadie que no me llame… loca"
-"Escucha: Nadie sabe quien eres, y yo no voy a juzgarte ¿Qué te pasa?"
-"He conocido a alguien que me ha cambiado la vida, pero lo nuestro es imposible. Soy mecánico, y trabajo en un garaje especializado en tunear motocicletas. Allí nos conocimos. Él un cliente frecuente... Dios, fue como en las películas. Saltó como la dinamita; fuego, magia, mariposas en el estomago. Todo y mucho más… Si bien, que importa: Yo soy humana y él es un cocodrilo antropomórfico..."
-"Ya veo"
-"Yo nunca pensé que ocurriría. Desearía que no hubiera ocurrido, aunque, otra parte de mí no cambiaria nada. ¿Qué puedo hacer?"
-"Antes de nada, dime ¿Por qué has decidido llamar ahora?"
-"Porque, por alguna razón que desconozco, hoy él ha tomado una resolución: Dice que deberíamos intentarlo. Siempre creí que yo era un juego para él, que me olvidaría pronto... Parece que no lo soy. Pero, no hago más que pensar en los perjuicios, en el odio de la gente, y en lo que mi familia y amigos pensaran. Es imposible que podamos tener hijos. ¿Cómo tendremos una vida normal?"
-"Calma, no llores, clama… ¿Mejor?... Sé que es muy difícil no especular en lo que los demás dirán. O en los impedimentos. Ahora, yo te aconsejo que, por un momento, te olvides de todo y seas sincera contigo misma. Piensa en lo que tú quieres y en lo que sientes…"
-"Cuando estoy con él, el mundo no me importa. Pero el mundo sigue allí…"
… …
— Maestro ¿Qué tal están todos? — Se limitó a decir Lunch, limpiándose con la punta de la lengua un minúsculo rastro de confitura de naranja. Se encontraban sentados uno frente al otro, en una cuca mesita de cocina— ¿Sigue manteniendo el contacto con ellos?
—Bueno, con unos más que con otros, pero sí. Conozco como les va en la vida ¿Qué te gustaría saber?
— En general: hábleme un poco de cada uno… — Ella pareció encogerse sutilmente, pero sus ojos chispeaban interesados. Era mucho más agradable hablar de las amistades que de los demonios. — ¿Krilin sigue viviendo con usted en la pequeña islita?
Cerca tenía un blog de notas y un rotulador, dispuesta a dejar un pequeño esquema a su otra personalidad: No siempre debía olvidar al cambiar de estado, o eso pensaba el anciano, puesto que ambas debían compartir el mismo cerebro. No obstante, una gran parte del tiempo, Lunch necesitaba las notas para hacer memoria, o si no, se sentía realmente perdida. Algún problema debía haber allí dentro, pues él, que tenía un talento especial para casi poder leer la mente de las personas (si encontraba el ki o el foco del pensamiento ajeno) con su amiga simplemente veía imágenes desbordadas y inconexas que no parecían encajar en ningún puzzle.
— Por supuesto, con su familia. — Roshi no se hizo de rogar. — Pero decidimos mudarnos. ¿Te acuerdas de esa hermosa isla en la que vivimos un tiempo? ¿Dónde Krilin, Goku y Yamcha entrenaron? Nos hemos instalado muy bien allí, aunque ahora hay muchas más casas, más habitantes y está más comunicada. Después de todo, Krilin y N18 creían que Marron necesitaba ir a la escuela y relacionarse con niños... — y frenó sus palabras, al darse cuenta que los datos estaban anticuados— Bueno… ya no es tan niña, va al instituto como toda una señorita…
Roshi se levantó para rebuscar entre sus cosas. Volvió con su billetero y empezó a sacar pequeñas instantáneas de todas las personas que significaban algo para él (incluida la misma Lunch). El viejo luchador no había tomado esposa, ni había forjado un linaje. Si bien, la gente con la que habia compartido su vida era la única familia que necesitaba y estaba muy orgulloso cada uno de ellos. Desde su amada tortuga hasta Tsuru Sennin, que (aunque su relación terminó de la peor de las maneras) aún ocupaba un escueto rincón del corazón de Kame Sennin, dentro de una imagen raída en blanco y negro.
Tras un repaso, ofreció una de las fotos a Lunch para que pudiera verla.
Era una barbacoa en el porche de "Kame house". Enfundados en delantales, Krilin, N18 y su hija (una adolescente encantadora con los rasgos de ambos) sonreían ante la cámara. También Umigame se encontraba presente, devorando una hoja de lechuga y sin dar muestras de envejecer. El flash había revelado la naturaleza no humana del androide; pues su frío iris se veía más deslumbrante de lo normal, de un color programado, asemejándose a los ojos muertos de una muñeca mecánica. A pesar de todo, intentaba mirar a Marron con todo el amor que puede tener una madre.
A la vez, Lunch notaba que había algo diferente. No estaba segura… Un detalle insignificante que primera vista no lograba ver pero, por alguna razón, podía entrever…
— Parecen tan felices…—señaló con humilde satisfacción, apoyando ambos codos en la mesa — ¿Krilin y N18 trabajan?
— Claro, N18 ha montado un negocio en la isla: Regenta una tienda de ropa con precios astronómicos. Según ella, era necesario algo de clase en un ambiente tan pueblerino. Yo no entiendo de eso, mas es una vendedora despiadada que conoce los puntos débiles de sus clientes. Y tengo que decirlo, las mujeres creen que sí compran sus vestidos, o siguen sus consejos, se mantendrán tan hermosas y jóvenes como ella. ¡Como si el secreto de N18 tuviera que ver con la moda y los complementos!...— el anciano se sirvió otra taza del humeante té antes de seguir. El agradable calor de la infusión devolvía el vigor a sus huesos ajados. — Krilin prefiere hacer cosas esporádicas. Consiguió un trabajo llevando las cuentas de la lechería de la isla, pero era demasiado aburrido y sedentario para él. Al final, prefirió encargarse en llevar los pedidos, porque terminaba enseguida gracias a sus habilidades. Y eso le daba tiempo para cuidar de Marron, practicar y llevar la casa.
— No me diga que es el "ama de casa".
—Uhm, yo diría que sí. Y se le da muy bien, has sido una buena "maestra" para él... — tras el comentario, Kame Sennin vio como Lunch inclinaba la cabeza, con un gesto encantadoramente cohibido. —… Pero No tiene tu toque para la cocina: Krilin siempre se pasa con las especias. Además, no me deja ni a sol ni a sombra.
Ella entrecerró los ojos de manera tierna:
— Únicamente pretende cuidar de usted.
—Bah, que tontería— le espetó Roshi con un gruñido, añadiendo esto al ver la expresión divertida de la mujer. — ¡No te rías! No exagero: Un día, me iba a tomar una cervecita, y va Krilin y me dice "Traiga, maestro, que ya se la sirvo yo" ¿Te parece normal? ¡Qué soy viejo, no manco! ¡Todavía recuerdo como se abre una maldita lata de cerveza! Me lavaría hasta el culo si se lo permitiera.
— No sea vulgar, maestro.
— Hay algo que sí me gustaría que hiciera…—Roshi se curvó un poco para contemplar el rostro de su antiguo alumno, y una agradable expresión alumbró su arrugada frente. — Ya que parece que ha alcanzado su máxima capacidad en fuerza, me gustaría que Krilin se decidiera a entrenar algún jovencito, o jovencita. Creo que se siente un poco inspirado por la relación de Goku con sus discípulos, pero no le veo dispuesto a empezar a trasmitir sus conocimientos. Una pena, ya le conoces, es demasiado modesto para verse como un buen profesor.
— ¿Qué cree usted?
— Yo pienso que sería un estupendo maestro: Krilin podría tener más talento para enseñar que Goku, es paciente y justo, y con los pies en el suelo. El estilo de la escuela tortuga tendría el futuro asegurado si él lo viera de la misma forma.
— Me alegro de que tenga una familia… Se merecía ser feliz. —fue la respuesta de ella, antes de cambiar de tema. Lunch sentía un gran aprecio por Krilin, pues ambos convivieron durante bastante tiempo en "Kame House", y su relación por entonces fue estrecha. Finalmente los sueños del joven monje se habían hecho realidad en todos los sentidos, y en el fondo de su alma fragmentada eso la llenaba de satisfacción. — ¿Le va bien también a Umigame?
— Ni me lo menciones: Está insoportable. INSOPORTABLE.
— Oh, dios mío… Ya entiendo. — Lunch dejó los ojos en blanco en cuanto recordó la costumbre más vergonzosa de la tortuga marina. — Su época de celo era por estas fechas.
—Exacto, y tú ya sabes como es cuando tiene el celo. — Continuó el maestro Roshi, meneando frustrado la cabeza. — Es horroroso. Parece un niñato. No hace más que llorar, frotarse contra los muebles, y decir que nadie le comprende y que se quiere morir. Le he mandado a que siga su instinto. ¡Que se busque una novia para enterrar huevos en la arena! No puede volver a casa hasta que se le pase el calentón, haber si así hace lo que tiene que hacer y nos deja a todos tranquilos.
Si bien, Lunch tenía un brillo ausente. Estaba más pendiente en la fotografía que en escuchar lo que le decían. Acababa de ver aquello que, a primera vista, había estado pasando por alto.
¿Cómo era posible? Lo había tenido frente a sus ojos…
— ¡Oh, ahora lo veo! ¡Marron tiene nariz! — indicó, dando un pequeño respingo sobre su asiento.
— Ah si. Hace mucho que no la ves: Fue mi regalo por su treceavo cumpleaños. — Roshi sonrió con un paternal orgullo que no podía mitigar. — Ella siempre ha estado algo acomplejada por no tenerla. Krilin era exótico, pero las chicas deben sentirse hermosas. Así que, vendí una de esas antiguallas de doscientos años que tenía guardabas y no valían más que para chupar polvo, compré dos billetes y le dije: "Niña, si vas a empezar una nueva vida, vas a empezarla bien guapa. Nos vamos a una Clínica de Belleza en la Capital Oeste para que den una trompa como dios manda". Y aquí la tienes....
El anciano tosió descaradamente al sentir la mirada de su amiga, expectante a que añadiera algo más:
— No me gustan estos tiempos superficiales, ya lo sabes. Parece que todas las tías buenas han de pasar por quirófanos (¿Es demasiado pedir que un pobre viejo como yo pueda tocar un par de genuinas domingas?). Pero, esto no es lo mismo...
Lunch se percató de que muchas de las fotografías eran de la muchacha, y una sonrisa se instaló en su corazón: Marron riendo, Marron jugando a las cartas con el maestro, Marron con su nuevo vestido escolar… Y no eran fotos pervertidas.
De todas las mujeres que vivían en la Galaxia del Norte, había una que nunca tendría que preocuparse por los acercamientos licenciosos de Kame Sennin... A los ojos del anciano, Marron siempre sería la niñita que él había ayudado a educar y, en su estilo, lo más parecido a una autentica nieta...
— Es una nariz para una chica que siempre se ha visto diferente a las demás. –La mujer se apresuró a decir algo, antes que el silencio fuera incomodo. — Le queda muy bien, está guapísima.
— ¿Verdad? La forma de su cara lo pedía….Haber si el tonto de Goten se da cuenta: Creo que ella está un poco coladita por él.
— ¡No me lo creo!— interrumpió Lunch al momento, admirada por los cambios. — El tiempo pasa volando... Los miro y me siguen pareciendo tan… tan pequeños...
Entre las fotografías, encontró varias instantáneas de la Familia de Son Goku: Gohan, cada día más maduro y estirado, compartiendo un beso con su hermosa esposa Videl. Goten, un joven de cabello salvaje difícil de domar, posando con un blanco atuendo de cocinero junto a una orgullosa Chi-chi. O el mismo guerrero Saiyan que, sin prestar atención al objetivo, parecía estar enseñando un nuevo movimiento a una niña morena a la que Lunch no conocía de vista, pero sí de oída.
Debía ser Pan, la hija de Son Gohan, con unos delatores rasgos faciales que proclamaban a gritos su origen.
— Vaya, desconocía que Goten estudiaba para ser chef…— Lunch se veía algo desorientada; un poco triste y culpable. Demasiadas cosas habían pasado sin ella. — Sabía que Trunks estaba interesando en la empresa familiar, y por eso Bulma estuvo buscándole un puesto en Capsule Corporation. Uno que pudiera compaginar con los estudios. Pero, de Goten, no sabía nada.
— Bueno, si existe algo que entusiasme en esa casa, sin duda es la comida... Bah, no me hagas caso, le estoy quitando merito al pobre chico. Creo que Goten tiene mucho talento y disfruta con lo que hace. Como trabajo no le faltara: Ya Satan se ha ofrecido a colocarle en uno de sus negocios.
— Que bien, ¿no?
— Si, pero Goten no parece interesado… —indicó el anciano, a la vez que se apoderaba de la ultima rebanada tostada. — Es un luchador, y quiere conseguir meritos por si mismo. Eso si, yo le di mi consejo.
— ¿Cuál?
— Si no quiere arruinarse con su futuro restaurante, ya puede ir pensando en rebajar las raciones de comida. Las personas normales no comen igual que los miembros de su familia.
—Oh cielos. — Lunch empezó a reír de buena gana, al recordar las cantidades exorbitantes que se había visto obligada a preparar para la tripa sin fondo del jovencito Son Goku. — Por lo menos, en su restaurante nadie pasaría hambre.
—No, hambre no, desde luego. Indigestiones, a cientos.
El anciano hizo una pausa tras la broma, mientras contemplaba atentamente la imagen del más joven de los hermanos híbridos. Después, sus gafas revelaron un centelleo picaron de quien tiene información de primera mano:
—Hay que decirlo, Goten es un chico estupendo. — dijo. — Un tanto "cabeza loca", pues se deja manipular por Trunks a la hora de la verdad…
Poniéndose en pie, Lunch empezó a recoger la cubertería utilizada y fue retirándola dentro del fregadero. Pero antes, regaló al anciano un atisbo de complicidad con esta pregunta:
— ¿El cerebro pensante?
— ¿Trunks? Uhm…
Roshi estaba mirando una hermosa fotografía de los dos amigos, criados casi como hermanos, haciendo el payaso ante el enfado fingido de sus madres:
Trunks. Guapo, extremadamente rico y seguro de si mismo. Lo conocieron bajo dos formas: Como un luchador venido del futuro buscando esperanza; y como lo que en este tiempo era, el heredero de un príncipe planetario y de una magnifica inventora. Ahora, parecía un tanto perdido en un mar de experiencias nuevas, como si quisiera encontrarse a sí mismo y demostrar cual era su lugar en el mundo.
Son Goten. Menos atractivo, con un aspecto ligeramente pueblerino y tierno. Aunque quisiera ocultarlo tras un cabello feroz y mal cortado, era como una gota de agua idéntica al mar que la formó… Allí estaban; la mirada, el gesto y el mismo corazón sincero, heredados de su padre junto con su valor. Y ¿Por qué no decirlo? sin saberlo y sin importarle, dueño de la adoración pueril de la pequeña Marron, demasiado niña para distinguir el amor verdadero…
Dos muchachos extraordinarios, con toda la vida por delante.
Únicamente los dioses podían saberlo… Igual, dignos hijos de sus padres, estaban destinados a grandes cosas cuando llegase el momento…
—… Llamémoslo así. — finalmente alegó, dejando de lado tanto la imagen como sus pensamientos. — De todas formas… Algo me dice que Son Goten no es tan mosquita muerta como aparenta. Ey, yo les comprendo: Están en la edad de buscar problemas… Lógico que Marron le ponga ojitos. Pero él no la presta mucha atención.
— Pobre Marron.
El Maestro Roshi negó con la cabeza rápidamente:
—Bah, de pobre nada, ella también es un caso: Tiene la autoestima de su padre y el temperamento de su madre. Una peligrosa combinación…
Lunch formuló el siguiente tema, sintiendo el agua y el lavavajillas resbalando entre sus dedos:
— ¿Gohan y Videl siguen viviendo en el monte Paoz?.
— Pues si, con Son Goku y Chi-chi. Pero no vayas a pensar que están tan aislados como antes. Se han fundado nuevos pueblos. Hay muchos labriegos y guardabosques que viven a unos cuantos kilómetros del monte Paoz junto con sus familias. Incluso la Aldea Aru, aunque siga llamándose igual, ha dejado de ser una pequeña villa. Creo que Goku hecha de menos la soledad de las montañas, si bien, uno debe acostumbrarse al cambio. Así es la vida.
— ¿Son felices?
— ¿Gohan y Videl? Pienso que sí. No les veo demasiado, pero creo que se complementan bien, y Pan es una criatura estupenda. Cuesta creer que crezca tan deprisa... Videl no ha querido seguir los pasos de su padre y ser una luchadora famosa, lo que dice mucho de su temperamento: Prefiere ser educadora en un Parvulario de la Aldea Aru, y también imparte clases de defensa personal. Gohan es físico, ya lo sabes, en la Universidad de Ciudad Satan. Pero ahora, creo que se quiere dedicar a escribir, o alguna cosa rara por el estilo... La verdad, cuando habla del trabajo yo no le escucho demasiado...
El maestro estiró el cuerpo hacia delante, levantándose levemente, e hizo señas para que la mujer se acercase. Luego, usando un tono confabulador, dejó caer una insinuación poco disimulada:
—Por cierto, aunque las fuentes lo nieguen. Creo que el Great Saiyaman y su intrépida ayudante no han colgado los uniformes aún… — pero, al comprobar que su amiga no parecía estar deduciendo lo que le decía, añadió— Vaya, veo que no me entiendes. Creí que lo sabias: ya te lo contare en otro momento.
— ¿Y Chi-chi y Goku?
— Pues mejor que bien, a su manera, claro…— Por un segundo, Kame Sennin se veía más apocado, y ella creyó que se avergonzaba un poco lo que estaba a punto de decir—. Te voy a contar una cosa, pero no lo digas: No aposte por ellos.
— Oh, Maestro…
Al sentir la mirada de dulce reproche de Lunch, Roshi se sonrojó más de lo que estaba:
— Si, lo sé. No está bien pensar ese tipo de cosas, pero… Son Goku no tenía madera de marido y, aún me lo sigue pareciendo. Siempre hará lo que le venga en gana. Y Chi-chi vivía en otra dimensión ajena a esto. La comprendo, las situaciones no eran fáciles para una mujer que solamente quiere una vida tranquila. Pero nunca me gustaron sus neuras. Ya era rarita de pequeña. —luego punteó, encogiéndose de hombros. — No me mires así, lo era: Por alguna razón, que todavía no entiendo, me clavó un hacha en la cabeza...
Después, el viejo luchador no dijo nada más por un rato.
Se dispuso a contemplar como su amiga iba secando los platos y los cubiertos, antes de guardarlos en el aparador. La radio, la tercera voz, era un murmullo en el ambiente. Cuando ella terminó y se sentó para volver anotar en el blog, las palabras de él tenían una tersura más comprensiva:
— Me equivoque. — Indicó— Al final, parece que Chi-chi comprendió que nunca tendría una vida normal teniendo un cónyuge alienígena. Ahora les veo mejor, como si hubieran superado un largo viaje. No sé si me entiendes… A pesar de que, cada vez es más evidente que ella podría morir de vieja antes que él.
—Oh, ¿Por qué dice eso? No hable así de la muerte.
La pupila de ella menguó por un instante. La luz artificial provocaba que el iris y el cabello se vieran más claros, azul cielo nublado o azul de un tardío amanecer. Y, en la comisura de su boca, eran ahora patentes las finas líneas de la madurez que rara vez Roshi lograba distinguir:
— Lo digo porque es verdad— tras un suspiro, el maestro parecía un poco más taciturno. — Aún falta mucho, Chi-chi practica las artes marciales y se mantiene estupenda. Todavía es joven en su madurez. Mas, hay que ser ciego para negar que Son Goku y Vegeta no envejecen de la misma forma que sus esposas. Yo no entiendo de extraterrestres, pero bien podrían vivir más incluso que sus hijos. Así que, si fueran listos, aprovecharían el tiempo.
Tras meditar un rato lo que acababa de escuchar, Lunch preguntó a continuación:
— ¿Piensa que Goku está aprovechando el tiempo?
— Puede. Me parece que él se ha dado cuenta y se ha vuelto más casero, dentro de sus posibilidades (sin abandonar del todo su tendencia a desaparecer y volver cuando uno menos lo espera). Tiene un huerto de nabos, ¿recuerdas? Y creo que solamente cuida de la tierra para satisfacer a su esposa… Pero también… Hay cansancio.
— ¿Cansancio?
— Creo que está decidido a vivir el resto de la existencia en paz hasta que llegue su hora, en una verdadera paz, con la gente que ama. Y, si tiene que luchar, será por diversión y contra un amigo al que respete. Goku siempre ha querido tener un adversario más fuerte, un motivo para superarse. Pero jamás ha querido tener un Enemigo, o una Némesis maligna.
Lunch se tomó su tiempo. Pero finalmente asintió con la cabeza, muy lentamente y de manera adorable, dudando de si misma.
— Es… Si, creo que lo entiendo.
— Supongo que por eso Uub es tan importante para él... — Roshi hecho el peso hacia atrás con la intención de recostarse mejor en su silla, fijando su vista en la ventana y en el paisaje de montaña. Ya no había rastro alguno de la noche, y el azul celeste era intenso y sin nubes. — Será su rival, será su amigo. Pero también será su heredero cuando él no esté. Alguien que tomará las riendas cuando un mal amenace al planeta. O al universo. En este momento de su vida, Goku ha hecho de enseñar su nueva aventura. Así yo lo veo.
— ¿Ese Uub es su único discípulo?
— Oh no, aparte entrena a su nieta, aunque Piccolo también está interesado en instruirla. Y luego está ese gato del demonio…
— ¿Gato?
En la mente de Lunch se fue abocetando la imagen de un animal de compañía con un lindo cascabel. Al intuirlo, Roshi sonrió.
—Oh, no un gato de verdad. — aclaró rápidamente, a la par que su ceño se torcía. No había mucha estima por el sujeto en cuestión. — Es un nekomajin, un espíritu sobrenatural e inmortal de la naturaleza. No sé que rayos pensaba Son Goku para tomarlo bajo su tutela. Es un tipo descarado, un sinvergüenza… Cada vez que me mira, parece que se burla de mí. ¡Qué poco respeto por las canas!.. Ah, también Goku está interesado en tentar a Bra.
— ¿Tentar a Bra? ¿Con las artes marciales?.— La frente de Lunch fulguraba en su intento por hacer memoria. — Esa es la hija de Vegeta y Bulma.
— Pues sí, lo es. Pero Bra, como Son Gohan, es muy inteligente y no tiene deseos de luchar. Ha nacido con el ingenio de su madre y creo que será tan avispada como ella a la hora de construir cosas (ya veremos si hereda también su mal temperamento). Un día, le compre un helado para no tener que oírla hablar de mecánica quántica… Gohan y Bra no son como Goten, Trunks y Pan. Estos han nacido con corazón guerrero.
— ¿Y a Vegeta le parece bien?
— Pues, por lo que tengo entendido, la idea fue suya: Él piensa que Son Goku, o Kakarot como lo llama, es blando como adiestrador. Y así, igual Bra se anima más al verlo como un juego. Después de todo, su amistad con Pan es un gran aliciente.
— Creí que era muy orgulloso y no le agradaba Goku. Siempre los he visto pelear por todo.
Entre las fotografías, había una bastante antigua (La inauguración del hotel de Mister Satan, una de las últimas reuniones a las que Lunch asistió). Sentados en una mesa redonda atiborrada con platos y sobras de alimentos, se podía ver a los dos guerreros gritándose con todas sus fuerzas. Estaban riñendo por un exquisito aperitivo que ninguno de los dos estaba dispuesto a ceder, ante las risas o la consternación de sus seres queridos.
— Bueno, esos son los mejores rivales. Tienes razón cuando dices que siempre están compitiendo, en hijos y en fuerza… — observó Roshi tras unos minutos, dejando ver que no podía ocultar su genuino amor por las artes marciales y por todo lo que estas significaban en la vida de los que saben apreciar el Camino. —… Si bien, todos necesitamos a una persona que nos motive para superarnos. En Vegeta, por ejemplo, algo lo impulsó a tomar su destino cuando ambos se enfrentaron al Monstruo Buu. Lo que pasó, yo no lo sé, eso pertenece a Goku y a Vegeta. Pero él cambió. Creo que encontró su papel en el mundo…
Sus palabras se silenciaron y miró cara a cara a la mujer, con una seriedad latente cual corazón.
— Hasta entonces, yo había intentado aceptarle, sobretodo por Bulma, y porque necesitábamos aliados contra nuevos enemigos. Pero esa terrible sombra no se me iba de la cabeza.
— ¿Qué sombra, maestro?
— Esa sombra de haberle visto por televisión, cuando llegó por vez primera a la tierra, siendo la terrible amenaza espacial que pretendía destruirnos. Por esa amenaza, ya uno de mis alumnos había muerto, el más fuerte y lleno de vida, y otros fueron siguiéndole... Así era, cuesta perdonar. Pero, después de la derrota del Monstruo Buu, todo eso quedó definitivamente atrás.
— ¿Y que hace Vegeta ahora? — Lunch se atrevió a preguntar, aún un poco vacilante. El dialogo del anciano despertaba en ella, aunque no fuera consciente, sentimientos perdidos y olvidados. Tantas cosas habían cambiado, quedando ella atrás…
—Pues está haciendo lo mismo que Goku: Entrenar a la siguiente generación. Creo que, a pesar de no admitirlo, Vegeta ha visto en él una especie de modelo a seguir para vivir en paz en la Tierra, ser un Saiyajin y un humano a la vez. Aunque sea con sus métodos y a su manera. Y en cuanto vio que Goku entrenaría a un muchacho, él decidió hacer lo mismo…. — Roshi dejo escapar por la boca un sonoro eructo de una comida bien digerida. — Vegeta piensa que es una perdida de tiempo el no centrarse exclusivamente en la sangre Saiyajin. No quiere entrenar humanos o seres que no tengan verdadero potencial para la lucha. Así que Trunks y Goten están en su punto de mira y es exigente con ellos (no tiránico, pero es duro). En cuanto Goku eligió a Uub, Vegeta habló con Goten y le dejó las cosas claras, que se acababan las tonterías de los "clase baja" y eso de ser vago con los entrenamientos. Menos mal que les deja salir con chicas. Si no, tendría unas cuantas palabritas conmigo.
Lunch se vio en la obligación de sonreír ante la broma. Difícilmente se podría imaginar al buen viejecito riñendo a un hombre como Vegeta, y Roshi era el primero en tener esto en cuenta. Como mucho, eso pasaría con bastantes copas de más.
— Vaya ¿Y Goku está contento? — curioseó ella.
—Claro, él mismo reconoce que no es el maestro apropiado para enderezar a su hijo. Y Goten nunca ha tenido miedo de Vegeta. Desde niño, lo ha visto como el padre de Trunks. — A Lunch le pareció que un escalofrió iba recorriendo la columna de su venerable amigo, el cual necesitó hacer una pausa. — Ejem, la que no estaba tan conforme fue Chi-chi, y hubo algunos problemillas serios que mejor no te cuento… Oh, cambiando de tema: Oolong ya no vive con Krilin y conmigo, ni tampoco con Bulma.
— ¿No? Yo pensaba que sí ¿Dónde está ahora?
— Se cansó de tanto ambiente familiar e hijos por cuidar. Así que se fue con Yamcha y Puar al Desierto del Diablo. Hace poco les hice una visita (no puedes ni imaginarte el calor que hace, es un puñetero horno). Viven en la casa que tenía Yamcha en su juventud, aunque bastante remodelada. La han adornado como un piso de solteros y, para mi gusto, necesitan mobiliario (ya sabes que Yamcha siempre ha sido algo tacaño, aunque Oolong es más abierto a las necesidades materiales y lo compensa). — entonces él lanzó una mirada confusa que acentuaba sus años. — Eso si, el desierto ya no es tan desierto: Han construido nuevas autopistas que lo cruzan, y se han levantado asentamientos turísticos y casinos, pues mucha gente parece interesada en veranear allí. Cosa que no entiendo ni entenderé ¡si no hay más que arena y piedras!
— ¿Y Yamcha sigue jugando en los Taitans?
— Pues no, se retiró cuando llegó a la edad estipulada— continuó Roshi. — Lo hizo para no levantar sospechas. La gente empezaba a preguntarse ciertas cosas sobre sus capacidades extraordinarias que él no podía explicar sin hablar de nuestros amigos. En el fondo, siempre ha sido un gran muchacho. Muy leal.
— Retirado…— Lunch caviló esta información. — Me gustaba mucho verle por televisión. Pero aún es muy famoso, seguro que no necesita dinero.
— No te falta razón. No nada en millones como Bulma, ya sabes, pero las cosas le han ido bien. Ha sido ahorrador, y solamente tiene que firmar unos cuantos autógrafos, inaugurar un establecimiento, o rodar un comercial para llenarse los bolsillos con un buen quintal. Creo que su única molestia es contestar las cartas de sus admiradores de vez en cuando… una vida bastante cómoda, ¿no crees?...
El Maestro creyó percibir un brillo extraño en la mujer, como si supiera algo que él estaba pasando por alto. Decidió, a pesar de todo, no preguntar y seguir con lo que decía:
— Mira, creo que… Si, aquí tengo una foto reciente de ellos... Oolong y Puar no cambian, hay que ver la suerte que tienen algunos…
Y así era, en la imagen estaban los tres amigos, sentado en un coche deportivo Hoi Poi de llamativo color rojo "conquistador de féminas". Los dos "cambia-formas", el gato y el cerdo, seguían viéndose con su aspecto inmutable, como la ultima vez que Lunch tuvo el placer de verlos. Apenas los había visto cambiar desde que los conoció.
Era algo propio de los animales antropomórficos, llamados Yokai en tiempo antiguo, cuyo envejecimiento no seguía las mismas reglas que el humano: Muy pronto, como los animales verdaderos, llegaban a la pubertad. Si bien, después podían llegar a vivir hasta cientos y cientos de años sin apenas envejecer un sólo ápice. Eran espíritus atados al mundo, entre la naturaleza encantada y la terrenal, entre el instinto y la humanidad; porque algunos decidían ser vistos como animales y otros querían comportarse como humanos. Como de igual forma, su origen se perdía en la memoria, ligados con un antepasado común a los Nekomajins y a sus parientes embrujados, o a otros seres de naturaleza mágica como los habitantes de Makai…
De igual forma Yamcha se veía bien. Los años pasaban, pero se asentaban en su cuerpo de la mejor de las maneras. Siempre había sido atractivo y, en su madurez, seguiría siéndolo como el mejor de los vinos, virilmente bronceado por el desierto y con sus cicatrices características consolidando su cara.
Pero sin duda, había un problema con el peinado…
— No entiendo que ha hecho con su melena. — Roshi no paraba de dar vueltas a la instantánea, cambiando el ángulo de visión en un intento por hallar una razón. El propio ex-ladrón no parecía realmente contento con su nuevo look, puesto que regalaba a la cámara una mirada asesina por el atrevimiento de inmortalizar el momento. Tenía el pelo demasiado corto y desemejante, como un loco de un asilo tras el electroshock — Se había dejado una coleta que le quedaba muy bien. Por lo menos, podía haberse rapado bien el pelo y no hacerse esto. No comprendo a los hombres de hoy en día... Supongo que es una moda nueva… ¿Dónde iba? ah, si, te estaba hablando de Yamcha. Eso no quiere decir que no se aburra: Por un tiempo quiso ser guardaespaldas, mas me parece que no fue muy afortunado…
— Maestro…
— ¿Si?
— Eso ya lo sabía…
— Ah bueno… Creí que no…— Dentro de la mente de Roshi, algo relampagueó. Fue como si dos cables hicieran contacto. — Un momento, ¿A qué te refieres con eso de "ya lo sabía"?
La mujer desapareció enigmáticamente sin decir nada y, tras ruido de trastos y muebles movidos, regresó con una caja de cartón rustico con una frase toscamente escrita "Un regalo para Yamcha".
— Ábrala, maestro…
— ¿Qué demonios tienes aquí?
Lunch estaba completamente ruborizada, pero una tímida sonrisita aflictiva iba apareciendo en su boca.
— Pues… supuestamente será mi regalo de fin de año para él. Aunque ha sido idea de "la otra".
Dentro de la caja estaba una espesa trenza negra de pelo humano, junto a dos fotografías hechas con cámara instantánea:
La primera mostraba a un Yamcha aún con su largo cabello, descansando sobre una cama rutinaria más propia de un motel de carretera. La babilla y los ojos vidriosos dejaban entrever que estaba k.o. por un narcótico.
En la segunda imagen se podía ver a la oxigenada cazarecompensas en su furgoneta, haciendo el signo de la victoria cara a la galería. A su lado, en el asiento de copiloto, había un aterrado ricachón de aspecto mafioso, cuya boca y manos estaban sujetos con cinta aislante.
Roshi miró más atentamente y vio que había algo escrito en ésta. Era la fiera letra de la Lunch "Mas suerte para la próxima vez que nuestros caminos se junten, amigo. Unas veces se gana y otras se pierde".
— Será posible, ahora lo entiendo todo… Recuérdame que nunca compita contra ti…— El anciano de buena gana empezó a reír y no paró hasta que sintió una punzada en el estomago.
Ella, sintiéndose avergonzada y culpable a más no poder, preguntó:
— Él no lo sabe aún ¿Creé usted que se enfadará mucho conmigo?
— Bah, que se enfade: Él era guardaespaldas y tú cazabas… — Roshi fue rápido, corrigiendo sus palabras al ver una posible reprimenda perfilándose en su amiga. — Quiero decir, "ella" cazaba gente. Tenía que suceder la confortación tarde temprano. Y la broma tiene su gracia.
Lunch no podía ser un digno oponente para el talento de Yamcha, pero había utilizado la astucia y la malicia para salirse con la suya, y eso era algo que el anciano admiraba.
Si bien su amiga no parecía muy segura ante sus palabras. No quiso decirlo, pero para sus adentros, un pensamiento se estableció: "Como se nota que esto no le ha pasado a usted".
— ¿Y qué tal están los tres? ¿Se divierten juntos? — preguntó ella, cerrando la caja con la prueba de su "delito".
— Bueno… Al principio, estaban estupendamente juntos. Pero ya sabes que los amigos son para pelearse.
— ¿Qué ha pasado, maestro?
La mano de Roshi se movió de arriba abajo como si quisiera rebatir la importancia del asunto:
— Bah, ese puerco es un idiota cuando quiere, no tiene remedio… Cuando fui a visitarles, al ver que casi no se hablaba con Yamcha, se lo pregunte a Puar: Tiene que ver con el trabajo de Oolong...
— No sabía que tenía un empleo.
— Oh, claro, Oolong consiguió un puesto como barman en un club nocturno. Ejem, en un "host club", uno de esos en los que las mujeres pueden disfrutar de la compañía masculina.
— ¿Un lugar de citas? —dijo Lunch, resplandeciendo en inocencia. Nunca había sido muy avispada para captar las referencias carnales o las proposiciones del sexo opuesto. — ¿Para charlar y conocerse mejor? Que bonito ¿No?
— Bueno… más o menos. Digamos que allí la gente puede hablar solamente pero, cuando quiere, puede llegar a conocerse mejor en "todos los sentidos"… — Roshi se aclaró la garganta con un carraspeó gutural. — "En todos los sentidos", Lunch…
Ella entrevió la indirecta al fin, pues volvió a sonrojarse:
— Oh… Ooooh, vaya. Claro… Entonces, ¿oolong es barman allí?
— Si, y no se le da mal, la verdad. Yo me lo pase muy bien la noche que fui a verle al local (me hizo un Mojito Sureño para morirse allí mismo de lo rico que estaba), pero no quiso presentarme a su jefe: Menudo amigo, sólo quería saber si había un puesto vacante como "acompañante" de las clientas para un hombre con mi porte... — después declaró— Ya sabes que Oolong es un bocazas y un caradura, si bien tiene sentido del humor y es un buen tipo… En el fondo. Los más asiduos le aprecian, y se desternillan con sus chistes y con sus trasformaciones. Así que es bastante popular. Y que rico estaba el Mojito, oye.
— ¿Y Yamcha no le gusta el empleo de Oolong? ¿Por eso discutieron?
— Oh, no. Es largo de contar... Cuando Yamcha estaba pasando una mala racha con su novia...
— ¿Pero existe esa novia? — Los ojos de la mujer se abrieron interesados.
La novia "fantasma" de Yamcha, a la que nadie lograba conocer (con la excepción de Puar y Oolong, cuyas descripciones eran demasiado concisas) había perseguido las conversaciones del grupo de camaradas durante años y años.
— No la he visto, pero hable con ella por teléfono. Bulma ha jurado que, de este año, no pasa hasta que él no se la presente de una endemoniada vez... Yo supongo que el hombre tiene sus razones para tanto misterio. Si quiere, ya nos la presentará… — dijo el anciano, con total tranquilidad. — ¿Por Dónde iba? El caso es que Oolong le convenció para que trabajara como "chico anfitrión" en el club nocturno; diciéndole que así tendría dinero fácil, conocería chicas y se olvidaría de su amiguita. Aunque se le daba de pena, ya sabes que Yamcha le gustan las mujeres pero se pone nervioso a la hora de la verdad. Al final, como hizo las paces con su novia (y a su antiguo representante en los Taitans le molestaba la mala imagen y amenazó con cortarle el grifo de los anuncios publicitarios) decidió dejarlo… O eso es lo que creyó. Espera, ahora te lo explico… — e hizo una pausa, dejando claro que llegaban a lo mejor de la historia . — Parece ser que, después de eso, Oolong se hizo pasar por él las noches que libraba en la barra porque quería beneficiarse a una de las clientas asiduas que tenía Yamcha. Ya sabes, usando su capacidad cambia-forma. Y el muy bicho lo consiguió, je je, quien lo iba a decir. Que astuto es cuando quiere….
Las blancas cejas de Roshi no paraban de moverse licenciosamente arriba y abajo. Ahora mismo, su mente no estaba precisamente en la cocina…
— ¿Dice qué...? Oh, Maestro, no me cuente detalles… —dijo Lunch con un hilillo de voz, ansiando ocultar el rubor de su semblante con las manos. Ahora, una parte de ella quiso saber más. — Pero… ¿Cómo fue posible? Si Oolong no puede estar más de cinco minutos con otra apariencia…
— Él y ninguno otro cambia-formas que se precie, ni siquiera un maestro en las trasformaciones. Haber quien es el majo que aguanta la concentración cuando quiere llegar… Ejem, llegar al "momento cumbre" — indicó Roshi, sin querer ocultar que era un verdadero experto en este tipo de descarada "materia". — Usó esos comprimidos especiales que gustan tanto a los animales antropomórficos cambiantes ¿No ves la tele? Esos que ayudan a mantener la transformación mientras uno se "divierte": Yo creo que, después de la viagra, las feromonas de dinosaurio o el arnés para "tres", son el producto que más se vende en los sexshops…
— Ay, maestro, déjelo. No quiero saber más...
— Perdona, mujer, no quería ser grosero… El caso es que… No fue el único que utilizó las pastillas esa noche.
Ella alzó la vista sorprendida.
— ¿Cómo? No lo entiendo.
— Digo que la admiradora de "Yamcha" no era para nada humana: Era una cerdita cambia-formas como Oolong, cosa que a ninguno de los dos les hizo la menor gracia. Una pena, si te digo la verdad. Yo ya lo mencione a Oolong: "A ver, hijo ¿por qué te quejas? Te lo has pasado bien y encima has conocido a tu posible media naranja"
— ¿Y qué dijo?
— ¿Qué me iba decir? ya sabes como es— Y Roshi hizo una divertida y muy aproximada imitación de las maneras estridentes de hablar del puerco. — "Pero ¿está usted loco, viejo? ¡A mí no me gustan las chicas de mi especie!"… Bueno, como comprenderás, Yamcha se siente ofendido por el "robo de identidad". Lo peor fue que su novia creyó que le había puesto los cuernos, y por ahora no está dispuesta a verle ni en pintura. Así quedó la cosa, aunque ya ha pasado más de un año: Es lógico que Yamcha se haya enfadado, pero espero que ambos consigan hacer las paces. Después de todo, llevan siendo amigos tanto tiempo…
—Oh, yo también lo espero. Que triste si no vuelven hablarse…
Pensando en la hora de la comida antes de tiempo, la mujer dejó sobre la mesa un cuenquito con patatas y peladores. Fue deshaciéndose de la piel de los tubérculos con la rapidez particular de las cocineras experimentadas.
Si bien, a pesar de su concentración, Roshi distinguió en ella una turbia palidez de quien se guarda sus deseos: Quería hacer una pregunta.
— Maestro…— dijo finalmente.
— Dime, Lunch.
— ¿Qué sabe de Ten Shin Han?
Las gafas ahumadas de Kame Sennin dejaron entrever brillo agudizado sobre el cristal, casi cauto, como si buscaran algún tipo de señal.
Lunch seguían pelando las pieles con la cabeza gacha, paciente y casi indiferente. Mas, ella, como un libro abierto, dejaba constancia de que Ten Shin Han ocupaba, o había ocupado, un lugar extraño y profundo en su centro como mujer. Igual que una débil huella de arena perfecta y difícil de borrar.
— Bueno — Fue franco, mas con un deje taciturno y comedido. Roshi temía decir algo que pudiera entristecer a su amiga. — Yamcha ha ido a verle más que yo: Por lo que tengo entendido, sigue entrenando y perdido en las montañas centrales, cultivando verduras y cuidando de su ganado en compañía de Chaoz. Ya sabes que siempre ha sido dado a no mantener demasiado contacto; pero bueno, eso es algo que no podemos echarle en cara, cada cual es como es. Que digamos, todos nosotros somos un poco así, como él, pero a nuestra manera. Uhmmm… Es feliz con cosas sencillas, intentando superarse a si mismo, y buscando la paz que en su juventud oscura no halló… — Luego, tomando el segundo pelador, empezó a imitar los movimientos de la experimentada cocinera, sin conseguir ni por asomo los mismos eficientes resultados. — Eso es algo que ya sabias, ¿verdad? Pensaba que tú seguías viéndole.
— Hubo un tiempo que si… — Lunch asintió, con las manos ligeramente sucias por el rastro de la tierra en las patatas. Su voz sonaba muy dulce, como la brisa, pero no carente de cierto desánimo. — Fui a verle a su granja más de una vez, viví una temporada allí, pero… Usted ya sabe. No parecía que él quisiera… o tal vez fuera yo…
El anciano se entristeció al oírlo, pero no podía situarse a favor de ninguna de las dos partes.
No se puede hacer que el río dejara de ser río, sin secarlo; como mucho, se puede cambiar su caudal con esmero. Las cosas pueden nacer de pronto, cuando menos lo esperas, o bien, nacen si se trabajan. Pero se supone que no debieran ser tan difíciles, no deberían ser una prueba titánica constante. Hasta para la perseverancia casi antinatural de Lunch debía existir un límite.
Hubo una época, cuando ambos eran unos muchachos con el futuro por delante, en la que Kame Sennin pensó que tarde o temprano ellos serían una pareja, y compartirían la vida tan bien (o tan mal) como todos los enamorados. Claramente, Lunch estaba loca por el valiente cíclope en todos los sentidos. A lo mejor encaprichada en desmedida, como si amara doblemente y demasiado intensamente, como dos mujeres y no una; o igual que si él fuera un premio y no una persona, o una balsa a la que agarrarse. Incluso, bien podían haberse amado por un tiempo y el anciano nunca lo había descubierto, y ahora, simplemente podía especularlo… Ya daba igual.
Roshi sentía a veces deseos de plantarse en la montaña de Ten Shin Han y preguntarle en que rayos estaba pensando para perder tanto el tiempo. Pero sabía que el guerrero no era el culpable, ni el villano de la historia. Ten Shin Han no necesitaba que le dijeran lo que ya sabía.
Él había hecho un voto donde Lunch no parecía estar incluida. No estaba interesado en formar una familia y eligió dar prioridad a las artes marciales antes que al amor (como el mismo Roshi, Tsuru Sennin o el anciano Son Gohan habían hecho). Quería consagrar su vida a intentar alcanzar su máximo potencial, o a una redención por un pasado ya enterrado, pero que lo había forjado como individuo.
Y amar a una mujer como Lunch no era fácil: La paz que ansiaba el guerrero no la seguía. Mas bien, en el paquete se incluía el caos o la inestabilidad, una fiereza naturaleza para transgredir que la mujer no parecía poder refrenar. Era parte de ella tanto como su dulzura.
Y sobretodo, Lunch no podría ser amada por nadie hasta que no se amara a si misma.
¿Aún quedaba un lugar para ellos? ¿Un resquicio que diera forma al amor definitivo? No lo parecía… Quedaban ascuas, ascuas fuertes y eternas, pero no fuego tangible. Eso provocaba que el alma de Roshi se nublara. Sentía aprecio por ambos, tanto por Lunch como por Ten, y le apenaba que el destino no pareciera dispuesto a unirlos. Ni tampoco a separarlos definitivamente…
Ojala existiera una ultima oportunidad...
— Lo que tuviera que pasar no parecía que fuera a pasar nunca. Y yo me hacia mayor... — Lunch continuó, cuando creyó que había encontrando las palabras adecuadas. — Y conocí a otro hombre…
La patata de Roshi salió disparada de sus manos tras la revelación. La noticia bomba:
— Lunch, ¿Desde cuando tienes novio? ¿Aún le ves? Podías habérmelo dicho.
— Oh no, ya no. Terminamos hace tiempo. Pero fue una buena época mientras duró, estuve con él una larga temporada... — casi susurró ella, meneando incomoda la cabeza — Maestro ¿Podríamos hablar de otra cosa? Si quiere, se lo cuento en otro momento...
El anciano fue a replicar, pues no estaba para nada conforme. Luego recapacitó, al ver que Lunch no le apetecía, ni tenía fuerzas, para contar algo que, por su expresión, no había realmente superado. Roshi no entendía completamente todos los misterios del corazón femenino, pero era lo suficientemente viejo para saber que a veces es conveniente ser paciente.
—"Esta bien, ahora ganas tú, querida. Pero no por mucho tiempo" — Se dijo así mismo. Tardara lo que tuviera que tardar, Kame Sennin estaba decidido en encontrar el lugar en el mundo al que Lunch estuviera destinada a aferrarse y pertenecer, fuera el que fuera.
— Oh, Qué bonita foto de Piccolo… — La voz de ella rompió el hilo de sus pensamientos.
Roshi estiró el cuello y observó junto con su amiga la imagen que le ofrecía: Bajo la profunda sombra de los árboles, había una alta figura que emergía del claroscuro, permaneciendo por decisión propia un poco más alejada de sus camaradas humanos. No estaba realmente separado, pero si ligeramente ausente, como si se integrara de forma sutil y distante en el grupo. Era muy difícil ver su expresión en la oscuridad (exceptuando sus ojos intensos, grandes, de afinadas y penetrantes pupilas) aunque parecía relajado por la postura...
Lunch siguió mirando con más detalle…
Junto a Piccolo estaba el joven Dende, el nuevo "dios de la tierra", disfrutando de una conversación con Gohan. Se lo presentaron en al fiesta inaugural del Hotel de Mister Satan, y fue curiosamente su pareja de baile, pues (de forma tímida, pero deseoso de imitar y descubrir más detalles de la diversión humana) el muchacho namek se había ofrecido voluntario ante el experimento del "twist"…
Pero al otro lado, agarrado del borde de la blanca capa de la figura adulta, había un ser diminuto; también verde, de orejas puntiagudas y con una mirada perspicaz tras unas gafas redondas. Era un niño sin la menor duda, con las piernas delgadas y vientre regordete; mas de una edad indefinida e imposible de decretar (bien podría ser un crío de cuatro años demasiado desarrollado, o un muchacho de nueve muy bajito). Ante el objetivo, sus ojos parecían desconfiados y antipáticos, igual que si la experiencia fotográfica fuera nueva para él y no estuviera muy seguro a que atenerse.
— Oh, ¿Y este niño? ¿Es hijo de Piccolo?
El maestro Roshi asintió al momento:
—Así es. Es Piffaro…
Lunch se tomó un pequeño tiempo.
—No sabía que Piccolo estaba casado ¿La mamá es humana? ¿Cuándo conoció a una mujer?
—Claro que no está casado — él soltó una estridente carcajada ante la sugerencia. — Piccolo no ha necesitado una mujer porque él no es un hombre. Los Nameks son asexuales y no tienen género. Suena raro, ¿cierto? Me alegro de no ser namek: Son una especie muy aburrida, no saben lo que se están perdiendo… ¿De verdad no lo sabías?
— Si... alguien me lo comentó hace años, igual Gohan, pero seguramente lo olvide. — su amiga se encogió de hombros ligeramente, teniendo en cuenta que su memoria nunca había sido buena por culpa de los estornudos.
Debía reconocer su ridículo conocimiento sobre la vida de antiguo "rey demonio", más un conocido de vista que un amigo. En sus escasos encuentros, ambos no habían intercambiado más de dos o tres palabras, y si lo habían hecho, fue de manera indirecta y en compañía de terceros. E incluso, Lunch tenía la sospecha de que Piccolo se sentía incomodo a la hora de tratarla porque no se sabía su nombre…
— ¿Él tuvo al niño solo? ¿Y también le dio el pecho? —Fue la posterior pregunta de ella, con su ingenua personalidad que no imaginaba una "concepción alienígena asexual" como algo oscuro— ¿Y cuando nació?
— Ay, mujer, que cosas se te ocurren. No tengo ni idea, pero espero que no. Ya de por si, es demasiado inquietante pensarlo… — el anciano se rascaba su pelado cráneo, esperando hilvanar en sus recuerdos y alejar la imagen de la alimentación de un vástago namek — Cuando nos reunimos para la 28ª convocatoria del Tenkaichi Budokai, creo que Piffaro ya había nacido. Sería un bebito, o sea lo que sea lo que tengan esos tipos… Y por entonces, el muy sinvergüenza de Piccolo no nos dijo ni pío (exceptuando a Gohan, claro está). Que tonto, nunca he tenido una relación estrecha con él, pero vamos: Yo le hubiera comprado un bonito móvil para la cuna o un peluche… Supongo que le daba vergüenza…
— ¿Vergüenza?
El espeso bigote no podía ocultar una picara y maliciosa expresión.
— Bueno, sé que le hubiéramos tomado el pelo. No todos los días un grandote como él se convierte en "mamá". Parece tanto un" hombre", que nos olvidamos que no lo es en verdad.
— Pues, cuando te acostumbras al color y a la mirada dura… — admitió Lunch, tras haber contemplado con precisión esa apariencia infantil ajena a la estética terrícola —… Piffaro es un niño muy guapo. Tiene la nariz respingona de su papá…
— Ja, un diablo es lo que es. El muy desvergonzado me llama "pasa arrugada". Acabo rendido las veces que está en mi casa.
— ¿Le hace visitas a Kame House? Que pequeño tan simpático
El anciano arrugó en entrecejo, dejando claro que no estaba de acuerdo:
— Alguna vez ha venido con Pan, pues ambos se llevan bien. Me piden que les enseñe técnicas igual que si quisieran golosinas. —añadió, con un falso sarcasmo que pretendía ocultar una satisfacción por ser aún recordado. —Estos críos de hoy… Como si todavía fuera el hombre más fuerte del mundo y tuviera algo que enseñar... Pero bueno, cada vez que vienen, les mando hacer recados como comprarme el tabaco, o les hago atravesar lagos con tiburones (pobres bichos). O bien, les mando ayudar a Krilin con los repartos de leche ¿Qué podría enseñarles si ya son más fuertes que yo? Por lo menos se divierten con eso.
El iris de Lunch dejó vislumbrar un verdadero sentimiento de afecto por su amigo.
— No diga esas cosas, maestro. Usted es alguien importante para todos nosotros.
— Oh, ya lo sé, mujer. Es sólo que me parece que estoy mayor para aguantar niños como Piffaro. — Kame Sennin se explicó— Pan y Bra son muy buenacitas en comparación, pero este es un torbellino. Hace demasiadas preguntas, por cualquier cosa… Vale, sé que es normal: Al pobre, lo tienen allí arriba aburrido, perdido entre las nubes del palacio de dios. Por eso se estimula y quiere saberlo todo…
— ¿Qué tipo de cosas quiere saber?
— Pues cosas que me parece muy mal que su padre no le cuente. No me gusta que se tenga a los hijos en la ignorancia. Me preguntó de dónde venían los niños humanos y yo, bueno, quise explicárselo un poco… —De seguido, la mirada del maestro se iba tornando esquiva y avergonzada. — Ejem, igual, "poco" no es la palabra. A lo mejor me excedí en mi cometido. Pero es que me venía bien ayuda para ordenar mi librería...
— Oh, eso está muy bien, los niños necesitan lecturas bonitas para tener habito con los libros… — Lunch pensó en la situación de la de la mejor de las maneras. Luego, la experiencia brotó muy despacio, lánguidamente, para dar paso a un grito de bochorno. Acababa de darse cuenta que esos libros no debían ser material inocente — ¡Maestro!
— Bueno, bueno ¿Qué querías que le dijera? ¿El cuento de la cigüeña o el de los repollos? Además, también Goku y Krilin aprendieron con Bob y Margaret, y mira lo bien que crecieron. El saber no ocupa lugar.
Ninguno de los dos dijo nada durante un momento. Aunque Roshi quitaba hierro al asunto, una parte pequeña de su interior creía que Piccolo no pensaría de la misma forma: Al Namek no le gustaría saber que posiblemente el anciano había corrompido la mente de su hijo a tan tierna edad…
— Otra cosa es que es el típico niño al que dices "no toques el botón rojo" y, cuando no le miras, lo toca y encima pone cara de inocente. —Él volvió hablar— Y me parece que es un poquito manipulador y liante para tener tan pocos años. Pero, la cabeza la tiene en su lugar, eso sí, igual en exceso: No sabe muchas cosas y se le puede tomar el pelo. Mas, aprende demasiado deprisa, supongo que es algo normal en los nameks… Es como si pudiera oírle… Esa vocecita aguda que no ha roto un plato en su vida, pero que tarde o temprano hará...
De improviso, El maestro Roshi se levantó de sopetón del asiento y casi gritó:
— ¡Un momento! ¡Si ahora mismo estoy oyéndole de verdad! ¡Sube el sonido de la radio!
Lunch así lo hizo. Una voz juvenil y viva emergía de la emisora y contestaba a todas las preguntas que la Dra. Blood Vessel estaba formulando:
… …
-"… Normalmente no recibo llamadas de oyentes tan jóvenes como tú, dime, ¿Cómo te llamas?"
-"Pif… eh, me llamo Ma Jr. Jr."
-"Muy bien. Hola, Ma Jr. Jr. ¿Qué tal estás? ¿Sueles escuchar mi programa?"
-"Pues no, es un rollo. Pero Mister Popo si, cuando trabaja con las flores y piensa que nadie lo ve"
-"Vaya, eres muy sincero ¿Quién es Mister Popo?"
- "Y usted es muy curiosa, ¿Sabe?…"
… …
— Y tanto que es él. — proclamó el viejo luchador, con el ceño fruncido. No dio muestras de querer encubrir sus más negativas sospechas ante las intenciones del crío. — ¿Pero este mocoso que hace hablando aquí? ¿Qué demonios querrá?
El "supuesto" Ma Jr. Jr. (Piffaro para el maestro Roshi) no se veía muy dispuesto a la hora de ser interrogado de buenas a primeras. No obstante, las defensas de su infantil mente no duraban demasiado:
… …
-"…Pero claro, usted es una señora: Y mi viejo dice que casi todas las mujeres son unas chismosas, a las que les gusta hablar y hablar, para luego no decir nada importante… No pasa nada, no es su culpa, señora… ¿cómo se llama usted?"
- "Dra. Blood, pequeño."
-"Ah, vale: A mí también me gusta hablar. Estaría todo el día hablando si me dejaran, pero mi viejo dice que le doy dolor de cabeza… Da igual. Mister Popo es un tipo que vive con nosotros y es muy oscuro, como la noche, y está muy gordo. Mas, es genial y lo hace todo bien"
-"Oh, parece que le quieres mucho"
-"Oh, si: Mister Popo es el mejor. Me hace juguetes bonitos y me cuenta cuentos, y no le importa que hable demasiado, ni me da capones cuando me porto mal (no como mi viejo, es que mi viejo tiene la mano rápida ¿sabe?) Y Mister Popo tiene los ojos como pelotas de pin-pon y molan un montón, y no hay nada que no pueda hacer... Oiga ¿Me deja dedicarle una canción?"
-"Claro, más tarde… Dime, Ma Jr. Jr. ¿Qué puedo hacer por ti?"
-"Anda, es verdad. Ya me olvido: Tengo que consultarle una cosa"
-"Bien, pues adelante. Voy a ver si puedo ayudarte"
-"Es que yo quiero algo que los demás niños de la tierra tienen. Y no sé como conseguirlo… ¿Qué tengo que hacer para tener una madre?..."
… …
NOTA DE LA AUTORA— Este capitulo también ha servido para dar mi visión de como viven en el futuro los personajes que tanto queremos. Aunque no concuerda del todo con los acontecimientos del final del manga de Toriyama; como que Son Goku, a pesar de su naturaleza aventurera, se siente más asentado y dispuesto a estar con su familia (aunque sea un poco XD).
En el manga, se dice que los saiyajines tienen una larga juventud, pero no dicen que, como los elfos de Tolkien, vayan a vivir más que los humanos (Seguramente Goku morirá con una edad humana normal, aunque manteniéndose estupendamente; pero eso es algo que Roshi no está del todo seguro. Es un hombre sabio, pero no puede saberlo todo)
Siempre pensé que al final, Goku sentiría la llamada del hogar y la necesidad de tranquilidad, aunque la sed de lucha nunca se consuma del todo. En su caso, me he basado en "Nekomajin Z", un manga que me encanta, pues muestra al Son Goku que siempre he deseado ver: De nuevo con los suyos, entrenando a otros y viviendo en paz (A pesar de su miedo por los roedores) Además, me parece un poco raro el final del manga original, ¿Qué va hacer en la casa de Uub? Es más lógico que Uub se vaya a vivir a casa de Goku, aunque sea después de algunos años.
Otro detalle: Doy una explicación de porque Marron tiene nariz de mayor cuando, de niñita, no la tenía. Creo que es la más acertada explicación, y espero que os guste XD Si tenéis otra mejor, ya sabéis, contármela, ese siempre me ha parecido un misterio.
No sé que pensareis de los estudios de Goten, pero creo que su padre será muy feliz con un hijo cocinero (además, creo que está muy influenciado por Chi-chi y ha pasado mucho tiempo con ella, ayudándola). Hay muchos más detalles que me he inventado: Oolong viviendo con Puar y Yamcha, la tienda de ropa de N18 y que Krilin sea una especie de "señor de la casa". O Vegeta adaptando las enseñanzas de Goku a su manera, e incluso entrenando a un hijo de él. Éste es un cambio importante en el personaje, pero creo que el paso lógico (además, Vegeta seguro que piensa que es mejor maestro que Kakarot XD) También diferencio a Gohan y Bra de Trunks, Pan y Goten. En el final de la serie, Gohan no parecía entender la marcha repentina de su padre. Goten, Trunks e incluso Pan, parecen también desorientados; si bien, a su vez lo comprenden y lo aceptan (aunque es más bien una idea de la Toei). De alguna manera, eso me dio entender que Gohan era más humano, mientras Goten y Trunks, aunque no lo parezcan, tienen corazones saiyajines. Con eso, no quiero decir que Gohan (quien sabe si Bra) no saquen fuerzas increíbles cuando el momento lo requiera. Igual me equivoco, no lo sé, pero espero que os guste a pesar de todo. Por favor, comentar cualquier detalle, os guste o no XD
Más puntos para exponer: En mis fic hay muchos "personajes originales" o OC. Ok, yo tengo que admitir que me gusta crear personajes originales, es un gusto muy particular, y también comprendo que muchos fans no les agrade. Creen que estos tipos interfieren en el devenir los verdaderos protagonistas de la trama, los personajes canónicos, porque se apropian del protagonismo.
Yo no lo creo. Pienso que un personaje bien creado ayuda muchísimo a la narración y aporta una nueva visión que al autor original no se le ocurrió en su momento. Un buen personaje original se hace uno con la trama, ayuda a que ésta tome forma y puede cambiar el destino de un personaje original dependiendo de su importancia, pero no se apodera de la historia. No tiene que ser una Mary Sue, y eso es algo que se nota muchísimo.
Ya os habéis topado con bastantes personajes, que han sido más bien relleno: El cocinero del restaurante enamorado de la conductora de autobuses, la pareja de reporteros del Canal de la Ciudad del Oeste, el cocodrilo motero o Mister Gottmituns y… heheheh ¿alguien ya se ha olvidado de él? El fundador principal del Culto al Cuerpo, Mister Adonis Olimpio ¡Hip Hop!. Mas, ahora si entra un personaje que su sola existencia rompe incluso la continuidad de la historia de Dragon Ball, Piffaro.
Piffaro está basado en un personaje que creó mi hermano mayor para sus historias de Dragon Ball (cuando éramos auténticos críos, ha pasado mucho tiempo) Ya entonces era el hijo de Piccolo y tenía gafas (si, estaba cegatón. No parece haber nameks con este tipo de problema; más es una forma de remarcar que Piffaro no es un namek común al haber nacido en la tierra y ser descendiente de Daimao; es una forma simbólica de decir que tiene ciertos "problemas terrestres" como la ceguera humana); aunque su personalidad era diferente y también su nombre. Siempre me gustó la idea y la he reutilizado, pero cambiando mucho al personaje. Eso si, rompe la continuidad de Dragon Ball (y su muy posible continuación en Dragon Ball Online). Por ahora, Piccolo no ha tenido vástagos, ni parece que pueda tener (pertenece a la raza guerrera, pero ya explicare eso en otro momento). Así que, podemos decir que esta historia ocurre en una línea temporal diferente en la que se han tomado otras decisiones y otros caminos. Un suceso distinto puede provocar otro, ya así una cadena de diferencias. No tenemos ni idea de las muchísimas líneas temporales que pueden haberse desarrollado en Dragon Ball, y por tanto, puede haber muchísimos universos paralelos.
Ésta es mi visión de cómo sería el hijo de Piccolo: Siempre me apenó que él, gran personaje, no tuviera descendencia. Como de igual forma, me ha sorprendido que (en esos fics atrevidos dónde se describe un descendiente de Piccolo), la criatura en cuestión es niño tan adorable y bueno como Dende o Son Gohan… Ja. Piccolo no es Dende, él es un personaje muy complejo y me pareció más interesante crear un niño rebelde, basándome en Mamejiro, Alien Peke y Belcebubu. Piffaro es básicamente bueno y inocentón, pero… Tiene sus manías. Es descendiente de "el gran rey de los demonios de otro mundo", y puede ser un crío un tanto puñetero. Y al contrario de su padre, Piffaro no es NADA tímido. Si bien, siente por Mister Popo un afecto y fe ciega por herencia de Kami-sama.
Ya hablaremos de él más adelante y también de su padre… Hoy ya me he pasado, perdonar si os he mareado con tantas cosas.
Como siempre muchísimas gracias por los comentarios, (ahora ya he recibido nuevos comentarios de otra personas, como Hector4 y Heich-Ess) y los bueno es que los antiguos no han faltado ala cita, muchas gracias vosotras reinas; ni cuando hubo una super parada de meses. Muchas gracias por tomaros un tiempo para leerme y también otro para comentarme. Y los que me siguen de forma silenciosa y no hayan comentado (por tiempo, por miedo o porque aún se han decidido a leer) también a ellos les mando un saludo y se lo agradezco.
A todos, Muchas gracias por seguirme y mucho más por comentarme.
Dragon ball © 1984 Akira Toriyama
A Dragon Ball fanfic by Iluvendure
