Un encuentro con las sombras, la seducción del demonio
Ya habían pasado aproximadamente dos semanas desde que la mujer demonio había seleccionado como su siguiente victima a ese hombre de cabello rubio y ojos azules, desde esa noche en que sus mirada se cruzaron accidentalmente, algo dentro de la morena hacia que su interés por ese humano fuera muy grande y perverso, a tal punto de haber estado siguiéndolo por las noches para saber más de él, de haberse inmiscuido en su hogar a observar las tranquilas facciones del joven al dormir, de haber tocado con las yemas de sus dedos su sedosa cabellera para luego pasar a su rostro, la comisura de sus labios y su cuello que tan deseosa estaba por probar, y en el momento en que su fría piel hacia contacto con la del joven, una intensa sensación de placer y deseo invadía su cuerpo como si una onda eléctrica o un mar de fuego se dispersara por todos su ser y se volviera incontrolable, a tal punto de haber rozado los labios de hombre con los suyos en un intento de apaciguar su anhelo carnal y lujurioso, provocando que el rubio despertara súbitamente de su descanso ante el contacto que no parecía ser un simple sueño debido a que podía sentir como si alguien lo observara fijamente en la oscuridad y que una sutil fragancia se percibía en el ambiente; era una situación extraña para el hombre, era algo que muchas veces lo llego a asustar y que comenzó a suceder desde aquella vez que vio a esa mujer de intensos ojos verdes, parada en la oscuridad con su mirada fija en él y con una expresión en su rostro por demás aterradora, pero eso no quería decir que no quería volver a verla, ya que a pesar del temor que podría llegar causarle su presencia había algo en el brillo de su mirada que la hacía ver seductora y atrayente para cualquiera…en realidad muy en el fondo esperaba encontrarla una vez más sin saber que eso podría implicar ser arrastrado por la oscuridad hasta su propia muerte.
Todo su comportamiento y actuar para con su nueva víctima solo llevaban a una conclusión, lo deseaba y lo quería solamente para ella, quería sentir su piel sobre la suya, que sus fuertes manos recorrieran su cuerpo, que la hiciera suya de la manera más íntima y lujuriosa, quería poder recorrer su esculpido torso y espalda hasta llegar a su cuello y tomar lo que en realidad venía a buscar, su sangre, que sin haberla probado todavía sabía que iba a ser diferentes a lo de los demás hombres, algo por lo que valía la pena esperar y jugar un poco más la vida y el alma de "su" hombre. Pero había algo que se interponía en su ideal y eso era la chica peli roja que había estado acompañando al joven esa noche, esa que efectivamente era su novia, esa que representaba un estorbo para la vampiresa y que se desharía de ella de una vez por todas…porque cuando este demonio quería algo lo conseguía sin importar cuántas vidas tuviera quitar en el proceso.
Era un viernes en la noche, la luna brillaba en su esplendor acompañada por algunas estrellas sobre el manto nocturno, y un hombre de cabello rubio y tez blanca, vestido con una camisa celeste con detalles en azul oscuro, con los primeros dos botones del cuello de la prenda desabrochado, pantalones de vestir negros y zapatos de mismo color, estaba sentado en una mesa para dos dentro de un restaurante, esperando a su prometida a que llegara, pero se encontraba algo fastidiado por la situación porque ya casi hace media hora que la esperaba y no apareciera, provocando tal situación que dejara escapar algún que otro reproche:
¿Dónde estará?, dijo que llegaría e diez minutos…haaa espero que la espera valga la pena – dijo el hombre, que tenía como nombre Finn Murtons, mientras seguía esperando, algo incómodo por la situación a que su acompañante llegara…pero tal vez esa noche no se haría presente la peli roja si no alguien más.
Se encontraba caminado con cierta prisa por las oscuras calles de la ciudad una mujer de cabello rojizo y ojos color miel, vestida con una falda color naranja oscuro, una blusa blanca que dejaba ver un poco su busto, zapatos de tacón rojo y un abrigo del mismo color pero en tonalidad más oscura; pareciera que la mujer buscaba algo en ese momento, efectivamente era su auto color rojo que estaba estacionado es esa calle, al encontrarlo la joven se dirigió con prisa a abrir la puerta del conductor con sus llaves en mano, pero al hacerlo no se percató de una presencia que la llevaba siguiendo varias cuadras hasta que sintió como algo o alguien la tomaba del cuello y tapaba su boca para que no gritara y la arrastraba hacia un callejón oscuro del lugar. La mujer estaba asustada, por no decir aterrada por lo que estaba pasando, no entendía lo que esa "persona" fuera a querer con ella, pero algo era seguro…no saldría viva de esto; luego de que a arrastrar varios metros en la oscuridad, la azotaron bruscamente contra una pared y al levantar la vista hacia su agresor, lo que vio la dejo con la sangre helada y con un temor que nunca en su vida había experimentado, unos ojos que parecían inyectados de sangre que la miraban con un brillo de sadismo y maldad, adornados de una sanguinaria sonrisa y una voz oscura y tétrica que le decía:
-pobre niña ingenua, si tan solo no te hubieras entrometido en lo que no te importa te dejaría vivir…pero no es así, el destino es muy cruel a veces, ¿no crees? – le dijo la mujer al momento en sus garras se posaban sobre su cuello y comenzaba a apretarlo con fuerza.
-p-por favor, y-yo no te hice n-nada, no entiendo a lo q-que te refieres, p-por favor n-no me hagas d-año – le suplicaba la peli roja, con miedo y desesperación en su voz, al momento en que las lágrimas producto del temor que le producía el momento empezaban a escapar de sus ojos.
-¿ que no me hiciste nada?, claro que lo hiciste querida…estas evitando que me quede con tu prometido, con mi victima…mi querido humano de ojos azules – al decir esas palabras con un dejo de ironía en su voz, la despavorida mujer la miro sorprendida y asustada, y cuando estaba por decir algo más, la demonio se acercó hasta su rostro y le dijo en forma de susurro – no te preocupes, será rápido y no sentirás nada…la muerte es parte de la vida después de todo – termino de hablar la morena para luego seguir presionando su cuello con sus manos, empezando a asfixiar a la peli roja, hasta que de un momento a otro la vampiresa arranco su cabeza de un solo movimiento. Solo se escuchó un grito ahogado y en la escena se podía apreciar a la peli negra con la cabeza de su víctima en una mano, al momento en que con su lengua bebía las gotas de sangre que escurrían de esta, luego de unos minutos paso uno de sus dedos sobre el inexpresivo rostro de la mujer y agrego - te dije que no sentirías nada, pero sabes después de todo tu sangre no sabía tan mal…hace mucho que no probaba la sangre de una mujer pero todas tienen el mismo sabor asqueroso y corrupto de siempre…hasta luego querida, fuiste un buen aperitivo – termino de hablar la mujer, en tono frio y desinteresado, mientras dejaba la cabeza de la chica junto a su cuerpo decapitado y se perdía en la oscuridad de la noche, hacia su nuevo destino.
El joven rubio llevaba casi una hora esperando por su novia que no aparecía y ya estaba comenzando a molestarse más de lo que ya estaba, y ya fastidiado e impaciente por seguir esperando en el lugar como un idiota, se dispuso a irse, pero en ese momento sintió como alguien tomaba asiento junto a el, creyendo que se trataba de su "querida" Estela se dio la vuelta para mirar a quien estaba sentado en frente suyo, pero al levantar la vista fue una total sorpresa para el encontrarse a esa persona en este lugar:
-t-tu eres la chica que vi el otro dia afuera de este restaurante, ¿q-que haces aquí? – le pregunto el hombre sin poder creerse la presencia de la mujer.
-si soy yo, fue un lindo encuentro ¿no te parece? –le respondió esta con ironía – solamente estaba paseando por la zona y como vi que estabas solo decidí hacerte compañía ¿o es que acaso te molesto? – pregunto la morena con un tono de inocencia en su voz, mientras que sus ojos verdes que lo miraban intensamente se dejaba ver lujuria y sensualidad.
-s-sí, digo no, no me molesta que estés aquí, pero es raro encontrarte de repente en este lugar, pensaba que no te vería nunca más – le respondió el rubio aun impactado pero también distraído por apreciar la forma en que estaba vestida esa mujer, una falda negra ajustada a sus torneadas piernas, una blusa purpura en una tonalidad algo oscura con un escote que dejaba ver un poco de sus pechos, zapatos de tacón negro, adornado con su collar de oro blanco que colgaba de su cuello y hacia juego con su blanca y tersa piel. Luego de mirarla fijamente por unos segundos, salió de su transe y dijo ya más calmado – pero estaba por irme ya…digamos que no fue una buena noche – dijo con una expresión algo decepcionada en su rostro.
-¿acaso te dejaron plantado?
-si bueno, digamos que sí.
-entonces porque no nos quedamos a charlan un poco mientras tomamos algo, así tal vez te olvides de tus problemas – sugirió a mujer con una encantadora sonrisa.
El joven sin poder resistirse mucho ante el encanto de esa desconocida acepto la propuesta:
-está bien…por cierto mi nombre es Finn ¿y el tuyo? – le pregunto el hombre al momento en que servía un poco de vino en sus copas.
-Marceline, encantada de conocerte Finn, ahora dime que es lo que te anda molestado chico lindo – pregunto esta mientras bebía un poco del líquido de la copa.
-b-bueno veras lo que sucede es… -empezó a hablar el rubio algo apenado por el cumplido de la extraña mujer, mientras las horas pasaban en esa amena conversación.
Luego de la tranquila charla que tuvieron, el joven se ofreció en llevar a la morena hasta su casa, ella acepto con gusto, y al llegar a la entrada de su hogar se bajaron del auto y caminaron hasta llegar la entrada del lugar, en ese momento en rubio intento despedirse de la mujer:
-bueno creo que será hasta la próxima Marceline – dijo este evitando mirarla directamente, por temor a que su deseo de besarla en ese momento se hiciera incontrolable y terminara haciendo algo que no debía pero que por una extraña razón deseaba intensamente.
La peli negra se dio cuenta de las intenciones ocultas del hombre, en ese momento sonrió con lujuria y malicia, sabiendo que sus pretensiones se estaban cumpliendo, en ese momento la joven se abalanzó sobre el muchacho y sus suaves labios con pasión fogosidad, este que estaba impresionado por la repentina acción de su acompañante correspondió gustoso la atrevida acción de ella, mientras dirigía sus manos hacia su cintura y la acercaba más a su cuerpo.
No supo en que momento paso pero ahora luego de ese inesperado beso, se encontraba tumbado en la cama de la mujer besando con intensidad su cuerpo semidesnudo debajo de el, al momento que una sus manos masajeaba unos de los turgentes pechos de esta y su otra mano recorría y acariciaba su esbelta figura. La morena que disfrutaba de las caricias del rubio a través de excitantes y apasionados gemidos, mientras se deleitaba con la cálida piel de este que recorría con sus finas manos y marcaba con vehemencia el cuerpo de este con besos y mordidas, provocando roncos gemidos por parte de este.
Luego de unos minutos de juegos y caricias, la mujer en un repentino movimiento se puso encima del joven y le susurro al odio de manera provocativa:
-sabes eres lindo y también tan inocente…pero sabes como complacer a una mujer, es hora de que alguien lo haga contigo – le dijo de forma traviesa al momento en que besaba sus labios, para luego bajar lentamente por su cuello, torso y abdomen hasta llegar entrepierna, en ese instante mujer rozo con su intimidad el sexo de el sobre la tela de sus únicas prendas, provocando que el hombre dejara escapar un gemido placentero pero lleno de deseo.
La morena sonrió al escuchar eso y poco a poco se fue deshaciendo de sus últimas prendas, al momento en que ella se posicionaba sobre su sexo, sentada sobre sus caderas, mientras sentía como el miembro de este se hacía paso por su intimidad, dejando que un leve gemido escapara de sus labios. Sus caderas se moviendo forma lenta y pausada, disfrutando del placer proporcionado por tal acto, mientras en joven recostado sobre la cama tocaba con una de sus manos uno de sus senos y con la otra acariciaba su muslo; de un momento a otro los movimiento y envestidas comenzaron a ser más rápidas y salvajes, dejando que los gemidos de ambos inundaran la habitación, y al pasar los minutos sintieron que final estaba próximo, en ese momento de extremo placer, el hombre vio algo que le pareció extraño y también perturbador, los ojos dela mujer cambiaban de un verde oscuro a uno rojo intenso y su boca entreabierta dejaba ver unos comillas sobre salir de sus labios, pero en ese momento en que estaba por asegurarse de lo que veía era real, una gran ola de placer invadió su cuerpo al momento en que sentía como su sexo dejaba impregnado el interior de la morena con su esencia , olvidándose por completo de lo que había observado antes, dejándose llevar por la lujuria y el placer.
En ese momento en que el rubio disfrutaba del momento que estaba acabando, la morena dirigió su boca al cuello de este y en un rápido movimiento clavo sus colmillos en la piel de este, succionando y probando un poco de su exquisita sangre; el joven solo sintió como un inmenso dolor se apoderaba de el para luego cerrar sus ojos producto del cansancio. Luego de unos minutos la mujer se apartó del cuello de este, del que aun escurrían algunas gotas de sangre producto de la mordedura realizada, miro al hombre con sus penetrantes ojos rojo fuego, acaricio su rostro y dijo:
-hace mucho que no disfrutaba tanto como ahora mi querido Finn, realmente eres especial, no sé qué es lo que me atrae de ti pero me gusta…además de que tu sangre es exquisita, tan pura y limpia, no había probado algo así en años – hablo la mujer con felicidad y sadismo – por eso te dejare vivir aun…siéntete afortunado porque así disfrutaras más de mi como yo de ti…mi querido hombre de ojos azules – termino de hablar para luego apartarse del cuerpo que yacía inconsciente debajo suyo, mientras buscaba algo de su ropa y limpiaba un poco la sangre que había quedado en sus labios con su lengua.
El joven lentamente abría los ojos, producto de los rayos del sol que daban en su rostro, recordando todo lo sucedido la noche anterior y creyendo aun que se encontraba en el hogar de la mujer, pero su sorpresa fue grande al encontrarse en recostado sobre su cama, con su ropa puesta, con la excepción de su camisa totalmente desabotonada, dejando ver en su torso alguno que otro arañazo y en su cuello aun se apreciaba las marcas de la mordida propinada por la mujer. Estaba totalmente confundido y desorientado ¿acaso todo había sido un sueño?, no se sintió demasiado real para haber sido solo un sueño, pero entonces como se explicaba el estar en su casa y no en el de la morena, era una situación por demás extraña. Luego de haber salido un poco de su asombro se sentó al borde de la cama y observo que sobre la mesita de noche había un número telefónico y un nombre escrito con tinta negra que decía "Marceline", le rubio tomo el papel entre sus manos y sonrió de forma triunfante, sabiendo que no se estaba volviendo loco y que todo lo que recordaba de ayer había sucedido realmente, dejo el papel en el mueble y se levantó dispuesto a seguir con su rutina del día, mientras la duda de cómo llego hasta su hogar rondaba por su cabeza.
Esa noche sin darse cuenta el joven había caído bajo los encantos y el hechizo de esa vampiresa, que no se conformaría con lo realizado, quería más, quería su sangre, su vida y su alma, y ahora sin nadie que se interpusiera sería más fácil de lograr. El baile en las sombras estaba comenzando y un amor sádico y retorcido empezaba a nacer entre el hombre y la mujer demonio…un baile con un oscuro final.
Hola una vez más! Jejeje parece que la trama de este fic les gusto XD y bueno como tuve tiempo les traigo el siguiente capítulo con un poco de todo Jejeje, espero que sea de su agrado y decirles q el próximo capítulo será el final de este fic (dije q iba a ser de 3 capítulos nomas xD) q continuare con los vampiros no se enamoran y relatos de una vagabunda (la historia de mi OC jeje)
Bueno creo q eso es todo, nos vemos en la próxima :D
