Chapter 6

La luz la despertó, había intentado pasar por alto que ya era casi mediodía y ella seguía metida en la cama pero era imposible la gente llevaba despierta hace muchas horas menos ella que estaba agotada porque se había pasado la noche pensando y cuando se pudo quedar dormida ya era muy entrada la noche, casi era de madrugada.

Ahora eso le traía consecuencias que era no poder mover ni un solo músculo sin soltar un quejido por el sueño que tenía. Miró hacia el lado contrario de donde se encontraba la ventana y vio que había una nueva silla de mimbre, encima de ella se encontraba un traje que parecía un uniforme pero quiso creer que no lo era.

Se lo puso tranquilamente sin darse cuenta de que cada vez se le estaba haciendo mas tarde. Su traje consistía en un vestido negro, que era bastante corto para su gusto. Lo que mas le gustaba es que tenía a juego dos lazos rojos uno para atarlo a la cintura y el otro para el pelo. El que debería colocar en su pelo lo ató a su brazo, ya que tenía por costumbre llevar algo en los brazos ya fuesen pulseras o lazos.

El negro no era su color favorito sin duda pero, podría haber tenido peor suerte si le dan un vestido rosa ya que ese color era el peor color para ella. Todo porque en un pasado de niña se burlaban de ella por ir vestida de ese color, según le decían era un color demasiado mono para una chica sin modales como ella, y quizás tenían razón así que opto por no volver a ponérselo nunca mas.

Alguien golpeó la puerta, y rápidamente entró sin esperar respuesta alguna. Era Ayame que vestía el mismo vestido que ella pero de color blanco. Entró bastante agitada y se recostó en la puerta en cuanto la cerró.

- Hola!- le mostró una sonrisa- veo que por fin te has despertado, vaya te queda muy bien el uniforme. Por cierto has tenido mucha suerte- ya estaba mas tranquila y se acercó a Kagome y le arregló el lazo que tenía a la cintura

- Suerte? A qué te refieres? - preguntó confundida

- Ahh, que tonta soy- se llevó la mano a la cabeza- nadie te lo ha dicho todavía y como no fuiste a la reunión que se convocó hoy por la mañana aun no estás enterada. Dije que tenías mucha suerte porque Sesshomaru ha dicho que dentro de unos días realizará un ataque al pueblo vecino en el que vive la sagrada y tu vas a ser la encargada de acompañarlo ya que decidió que es hora de que la sagrada de la cara y le diga si piensa matarlo o no - Kagome de todas las palabras había entendido menos de la mitad pero por lo poco que escuchó se dio cuenta que lo que sucedería no iba a ser bueno para ella.

- Es… espera un momento… me quieres decir que voy a tener que ir con el de… digo con Sesshomaru mientras destruye el pueblo del Norte? Y a eso le llamas suerte?

- Kagome no te preocupes aunque seas una sirvienta Sesshomaru te protegerá y podrás ver a la sagrada por primera vez, eso será una gran suerte, ya que nadie lo ha hecho. Ni siquiera Sesshomaru.

Kagome se sentó en la cama y bajó la mirada. Ayame no entendía que pasaba pero sin duda debía ser algo malo para que la muchacha estuviese tan triste, por unas simples palabras que en principio debían ser de alegría y no de tristeza.

El ojiazul, al terminar de escuchar el anuncio de Sesshomaru no lo podía creer pretendía ir a conocer a la sagrada por primera vez justo cuando ella se encontraba ya en el pueblo. Que irónica era la vida.

- Miroku- el ojiazul se volteó y vio a Sesshomaru que se dirigía hacia el- todavía no me has dicho que opinas de lo que voy a hacer

- Acaso va influir mi opinión en lo que hagas?

- No

- Si tanto interés tienes te diré que no entiendo porque justo en estos momentos quieres conocer a la sagrada si ya llevas muchos años sin hacerlo y mucho menos entiendo que lleves como compañía a Kagome que acaba de llegar al pueblo y aún no se ha sometido por completo a tu autoridad- Miroku le habló claramente y Sesshomaru le escuchaba pero no mostraba ningún cambio de actitud durante la conversación.

- Amigo Miroku, precisamente por Kagome quiero ir - Miroku cambió su semblante, acaso Sesshomaru ya sabía quien era ella? - al principio pensé que ella era Kikyo, pero ahora que se que no lo es quiero ver que opina mi hermano de todo esto al ver que su nueva protegida está en mi poder. Ella no tiene ni idea de que el es mi hermano pero cuando lo sepa dejará de confiar en el. Haré que Kikyo e Inuyasha lo paguen caro el haber apoyado a la sagrada y enfrentarse a mi, esto va a ser muy divertido.

En el pasillo se escuchaban gritos, eran de una mujer, los vigilantes la tenían agarrada y ella que estaba cansada por la noche que había pasado no quería ni siquiera intentar luchar con ellos que estaban claramente en superioridad.

-Déjenme pasar!

-Señorita, acaso no entiende que no puede entrar ahí! Usted es solo una sirviente a cargo de los niños

Kagome estaba enfadada se acababa de enterar que no podría acercarse a los niños porque su deber ahora sería acompañar a Sesshomaru y por consiguiente no podría cuidarlos. Ella que ya estaba molesta por su nuevo trabajo del que no sabía como se iba a librar, al darse cuenta de que los niños podrían acabar en malas manos quiso decirle a Sesshomaru que ella podría seguir cuidándolos o por lo menos poder verlos cuando quisiese.

- Suéltenme! Sois unos brutos!- los hombres se miraron entre si y se echaron a reír al ver como pataleaba

Sesshomaru al escuchar los gritos, salió y observó la escena que sin duda era muy graciosa, los vigilantes lo vieron sonreír al ver la escena, quedándose consternados y por eso soltaron a Kagome. Kagome se extrañó al ver que de repente la soltaban, cuando iba a escapar para dirigirse hacia donde estaba el despacho de Sesshomaru fue cuando se dio cuenta que el estaba viendo todo y comprendió que por eso los vigilantes la habían soltado. Kagome no pudo ver que el "demonio" antes había sonreído y esa había sido la verdadera razón por la cual ahora estaba libre.

Se acercó hasta el y vio que el entraba en su despacho así que no dudó en seguirlo.
Cuando estuvieron a solas, Kagome volvió al ataque con sus reproches.

- Quiero ver a los niños

- Ya no son tu obligación - Kagome estaba seria y lo miraba directamente a los ojos un gesto que a el le molestaba viniendo de ella

- Me da igual, aunque no lo sean también puedo hacerles compañía cuando tenga tiempo libre no?

- No, ellos no te volverán a ver

- Por qué?- Sesshomaru no le respondió- estás sordo? Mira me da igual quien seas o quien te creas pero no tienes derecho a dejar a los niños desamparados. A saber quien los estará cuidando ahora- Sesshomaru seguía ignorándola y ella se enfadaba mas- Ugrhh! Eres odioso!

- Ayame- Kagome se quedó en silencio al escuchar hablar a Sesshomaru

- Ayame?

- Ella cuida a los niños

- Después de todo creo que sabes elegir bien a quien cuida a los niños, pero sigo queriendo verlos- Sesshomaru volvió a su actitud de siempre, mientras Kagome se acercaba a donde estaba el - Mira demonio de pacotilla, vas a dejarme ver a los niños cuando quiera porque sino me vas a tener que estar escuchando y se perfectamente que no te gusta que te hablen. Así que tu sabrás, además no tienes porque comportarte como un viejo si ni siquiera tienes 21 años, solo eres tres años mayor que yo y no tienes el derecho de impedirme algo. - Sesshomaru la agarró del brazo fuertemente, ya estaba harto de escucharla, la odiosa era ella y no el.

- Escúchame bien, vas a callarte de una vez entiendes! Si quisiera podría partirte el brazo y créeme que no serías la primera persona a la que se lo rompo por no hacer lo debido, pero no me apetece que aparezcas en tu pueblo magullada y dando pena. Si quieres ver a los niños ve a verlos, pero vete antes de que me arrepienta de lo que he dicho- el brazo de Kagome quedó libre.

- Estúpido- susurró

- Te he oído

- Estúpido y aún por encima cotilla- Kagome antes de que Sesshomaru dijese nada salió dando un portazo del despacho y se dirigió a saludar a los niños que le habían robado el corazón.

En el despacho Sesshomaru se sentaba en su silla y se recostó hacia atrás mientras se relajaba, tanta tensión no era buena- Es una muchacha muy insolente si no fuese prima de Kikyo… pero que estoy pensando… necesito mas descanso y decidir lo que se pondrá mañana Kagome… si eso haré descansaré y pediré el consejo de Bankotsu y Miroku los únicos que ahora mismo me pueden ayudar a no intentar matar a esa joven que me saca de quicio, la necesito viva pero como siga con ese comportamiento…

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Nuevamente aquí os traigo un nuevo capítulo que espero que os agrade.
No es muy largo pero se hace lo que se puede que ando liadilla con las clases.
Gracias a todos