It can't be you
Muchas gracias por la espera y por el apoyo que me habeis demostrado con vuestros comentarios. Espero que os guste el capítulo que os traigo que está cargado de acción. Un besazo y que lo disfruteis!
Chapter 9
Miroku se sorprendió de la decisión de Sesshomaru, ahora el tendría que pelear contra Sango y eso no le hacía ninguna gracia porque aunque era un joven que andaba detrás de muchas mujeres, esa que tenía delante era bastante especial para el, pero no sabía hasta que punto ella le había conquistado.
Sango se aproximó a Miroku que la estaba esperando para empezar a pelear, el tenía como arma una espada. Sango estaba decidida a luchar, el rival no era de su agrado pero si no ganaba tendría que irse de su hogar y ella no quería eso. Sango cogió su Hiraikotsu y lo lanzó hacia Miroku que tan solo lo esquivó.
Ante esta acción Sesshomaru en su interior sonrió y a Sango le molestó porque la estaba subestimando. Era cierto que ella no era como Kagome, ni siquiera se parecía a ella pero siempre pensó que se podía valer por si misma y en esta ocasión se lo demostraría.
El Hiraikotsu de Sango volvió a su dueña y Miroku siguió observándola sin siquiera sacar su espada o intentar atacar. Sango empezó a correr contra su enemigo con el Hiraikotsu en la espalda e intentó darle dos puñetazos y algunas patadas, pero no lo logró.
Inuyasha estaba sonriendo, ante la situación en la que se encontraba Miroku por otra parte Kagome deseaba que ninguno de los dos saliese herido. Lo que nadie se esperaba fue lo que sucedió después. Cuando Sango lanzó su Hiraikotsu por segunda vez, Miroku en vez de esquivarlo sacó su espada y lo desvió lanzándolo fuera del alcance de la chica. A continuación el joven guardó en su funda la espada y se dio la vuelta hacia donde Sesshomaru y Kagome estaban.
- Me rindo - esas fueron las palabras que salieron de la boca del joven dejando a todos sorprendidos excepto a Inuyasha.
Sesshomaru gruñó cuando Miroku llegó a su lado y ni siquiera lo miró, el no trató de disculparse por su acción, la decisión la había tomado porque era incapaz de dañar a Sango. Por otra parte Inuyasha felicitó a Sango y se dio cuenta de que era su turno para pelear y por lo que parecía ya tenían el juego ganado porque la siguiente era una mujer, por regla general ninguna mujer puede ser muy fuerte y aunque lo sea Inuyasha había logrado perfeccionar su técnica hasta puntos insospechados, tan solo con el deseo de ser mas fuerte que su hermano.
Kagome sin que Sesshomaru le dijese nada se quitó la casaca blanca de lino y se quedó con el pantalón corto negro y la camiseta del mismo color. Miroku al verla así se quedó pasmado con el cuerpo que tenía la jovencita.
- Kagome, nada de decirle a Inuyasha quien eres, por cierto recuerda que tienes que ganar, no se como lo vas a hacer arréglatelas como puedas
- Este velo se me va a caer, no puedo ganar y estar pendiente de no enseñar mi rostro - respondió Kagome al recordatorio de Sesshomaru
- Entonces si se te cae ya te puedes inventar una buena excusa para que Inuyasha no te quiera llevar de vuelta, que no se entere de que te tengo prisionera - Sesshomaru esperaba una respuesta de Kagome, pero esta ya tenía sus ojos puestos en su rival y amigo que la estaba esperando con una gran sonrisa en los labios. - Ve y no me defraudes
- Yo nunca defraudo a nadie - mirando al demonio a los ojos
Kagome recogió su cayado del suelo y se acordó que Inuyasha tenía a Colmillo de Hierro como espada y su cayado en cuanto a fuerza y poder combativo no tenía nada que hacer contra el de su espada, pero como Kikyo una vez le había dicho "Para ganar no hace falta ser mas fuerte sino conocer al enemigo y utilizar adecuadamente tu fuerza"
Sin duda ella lo conocía ahora solo tenía que demostrar lo que podía hacer, era injusto que Sango por su culpa se tuviese que ir al pueblo del Sur pero no tenía otra opción, además después ya pensaría que podía hacer para salvar la vida de Sango porque seguramente Sesshomaru querría matarla.
- Bonita ropa - sacando la espada
- Bonita espada - golpeó varias veces el cayado contra el suelo.
- Gracias, que te parece si te rindes ahora y me ahorras el esfuerzo de tener que luchar - Dijo Inuyasha mirándola con una mueca de burla
- Me parece que no, yo te doy dos opciones o te rindes o… vas a acabar mordiendo el polvo - Kagome puso una mirada amenazante e Inuyasha negó con la cabeza.
- Me parece que no vamos a llegar a ningún acuerdo, así que tu te lo has buscado- volvió a levantar la espada y saltó hacia atrás para dejar espacio entre el y ella
Inuyasha empezó por realizar un ataque frontal con su espada que tuviese como objetivo dañar sus extremidades para que no pudiese utilizar su arma. Kagome que conocía las estrategias de su ahora rival utilizó su cayado como pértiga para esquivar y alejarse del peligro que la comenzaba a acechar.
- Yo debería haberme enfrentado a Inuyasha, sabes que estamos casi al mismo nivel - le dijo Miroku a Sesshomaru mientras observaban la pelea de Kagome que seguía su curso con algunos contraataques de ella que Inuyasha esquivaba con bastante facilidad.
- Miroku, si tu llegas a ganar ya no hubiera hecho falta esta pelea, y esto es lo que mas me va a divertir - Miroku lo miró sorprendido - no me mires así, ya sabía que tu no eres capaz de pelear con una chica, a veces hasta me llegas a dar un poco de lastima.
Esas fueron las primeras y únicas palabras que Sesshomaru y Miroku se dirigieron desde el desdichado enfrentamiento de Miroku y la sagrada. Miroku se sentó en el suelo para seguir observando como se desarrollaba la batalla.
La situación de la misma era la siguiente. Inuyasha se había dado cuenta de que la jovencita aunque parecía frágil no lo era, además era inteligente porque lograba adelantarse a sus movimientos e incluso en una ocasión le había golpeado la cabeza con su cayado. Kagome, estaba nerviosa, Inuyasha con su espada era demasiado fuerte para ella, ya de por si el era superior en cuanto a técnica se refería y con la espada la superaba. Por suerte, Kagome era mas flexible, dinámica y ágil, por no decir que como le encantaba la gimnasia y desde niña anduvo por el bosque jugando, las piruetas y saltos eran una gran diversión y en este caso servían como defensa y como implementación para un buen ataque cuerpo a cuerpo. Por desgracia con uno de los ataques de Inuyasha Kagome sufrió un corte en el estomago y aunque no era casi profundo Kagome que nunca había recibido tal cantidad de dolor se cayó al suelo de rodillas.
- Ríndete - caminando alrededor de su rival que estaba en el suelo - aún no te he enseñado nada de lo que puedo hacer
Kagome miraba desde el suelo a Inuyasha y tan pronto como pudo le dio con su cayado en el estomago para que se cayese al suelo pero el solo se doblego un poco, ella que pensó que era su oportunidad intentó quitarle su espada y el ante ese gesto inoportuno le dio con el mango de su espada y se alejó a una distancia bastante mas amplia de lo normal. Sesshomaru al ver la acción de su hermano solo apretó sus labios y Miroku se levantó dispuesto a advertir a Kagome, pero ella ya se había dado cuenta de lo iba a suceder. Inuyasha lanzó su viento cortante directamente contra ella y lo único que pudo hacer fue apartarse del centro del impacto a una zona donde el poder del viento cortante fuese menor. Aún así Kagome fue herida en muchas partes de su cuerpo, tenía muchos cortes y cayó boca arriba a un par de metros con los ojos cerrados, su cayado se había roto en mil pedazos.
Miroku quería acercarse a ella para ayudarla, Sesshomaru se lo impidió.
- Ka… ka… Kagome… - dijo Inuyasha mientras se acercaba a la joven que seguía en el suelo pero no tenía el velo porque se le había desintegrado con el viento cortante.
Sango soltó un grito de horror en cuanto vio lo que había pasado pero fue contenida por Koga que la agarró para que no fuese junto a su amiga, ella empezó a llorar en brazos de Koga, repitiendo entre sollozos el nombre de su amiga.
