It can't be you
Una vez más aquí vuelven nuestros adorados personajes. Como siempre muchas gracias por vuestro apoyo incondicional! Me encantaria poder contestaros uno por uno pero el tiempo me lo impide.
Espero que lo disfruteis tanto como yo mientras lo he escrito.
Chapter 13
Miroku acababa de escuchar algunos rumores en el pueblo que no le agradaron para nada. Vio que Bankotsu estaba con su prima Kagura en la plaza mayor hablando con un hombre, cuando Miroku se acercó Bankotsu y Kagura le saludaron.
El hombre con el que instantes antes estaban hablando se fue al ver como Miroku se aproximaba.
- Vaya Miroku, que raro se me hace verte por aquí, ya has acabado con los mandatos de tu señor - con mucha sorna en su voz Bankotsu se dirige a Miroku, Kagura observa divertida
- No estoy para bromas Bankotsu, acabo de escuchar que Kagome está enferma y Sesshomaru ni se inmuta
- Que esperabas? Que Sesshomaru se preocupase por ella y la tratase como una princesa o que? Ella solo ha vencido una batalla, eso no la hace merecedora de mejores tratos. Además por si no te has enterado ella está prisionera por intentar secuestrar a los niños y por su intento de robo de la espada de Sesshomaru y no creo que eso se le halla olvidado. - Bankotsu fue agarrado por el brazo por su prima a la que le dirigió una sonrisa ante ese gesto- Yo no soy el único que piensa eso, si esa mujer se muere nos hará un gran favor a todos.
- Como puedes decir eso? - no entendía el comportamiento de Bankotsu, que le pasaba? Por qué decía todo eso? - yo hasta llegué a pensar que Kagome te gustaba
- Y me gusta… mucho, me gusta mucho verla enojada- Miroku seguía sin entender nada. Kagura le miró contrariada ante la confesión de su primo.
Miroku iba a replicarle su extraño comportamiento pero apareció Shippo corriendo, seguida de Rin y mucho, mucho mas atrás Ayame, cansada de perseguirlos por todo el pueblo.
- Miroku! - gritó Shippo, parándose delante de el - tienes que hacer algo, Kagome se va a morir!
- Yo no quiero que se muera - dijo Rin aferrándose a las piernas de Miroku con los ojos llorosos, en ese momento llegó Ayame
- Lo siento, se me han escapado. Te están molestando? - le pregunta esperando que no le echen ninguna bronca por ese despiste, le costaba manejar a esos niños que desde la llegada de Kagome habían conectado con la joven y ellos le profesaban un cariño que era correspondido por la muchacha.
- No que va, pero dime como está Kagome? He escuchado que está enferma - Miroku miró hacia donde antes se encontraba Bankotsu y vio que ya estaba bastante lejos al igual que Kagura
- Pues… - Ayame titubeaba, quería serle totalmente franca pero estaban los niños presentes por lo cual no podría ser del todo sincera - Verás… Kagome no está muy bien, lleva 12 días sin comer, yo le he podido dar un poco de agua, esta noche pero… creo que tiene neumonía - Miroku pareció entender perfectamente la situación porque no le pidió mas explicaciones.
Antes de irse Miroku le dio las gracias a Ayame y consoló a los dos niños diciéndoles que pronto Kagome estaría bien.
Sesshomaru se encontraba en el bosque, estaba practicando con su espada, parecía más motivado que nunca en mejorar su técnica. Sesshomaru en el fondo estaba enfadado. Su enfado era provocado por su orgullo, su tenacidad y su soberbia, el estaba enfadado consigo mismo. Asestó varios golpes seguidos contra una piedra muy grande que se deshizo con su ataque. Sesshomaru clavó la espada en el suelo y se volteó, había notado que alguien le observaba.
- Sal de ahí - de entre los árboles salió Miroku, al verlo Sesshomaru cogió su espada y se la guardó, supuso que su amigo tendría algo de que decirle.
- Sesshomaru, no crees que ya va siendo hora de que liberes a Kagome? - Miroku sabía que no sería nada fácil hacer ceder a Sesshomaru, ya lo había estado intentando días anteriores pero no lo había conseguido. Esta vez tenía que lograrlo porque Kagome estaba realmente mal, antes de ir en su búsqueda visitó a Kagome y lo que vio lo desoló la joven estaba muy enferma y decaída - Ella no se merece lo que le estás haciendo
- Lo que le estoy haciendo? Te recuerdo que fue ella la que en mitad de la noche intentó robar mi espada, se lo tiene bien merecido - Sesshomaru lo dijo con firmeza pero Miroku pudo notar en el fondo de sus palabras una duda casi imperceptible
- Está enferma, ya lleva doce días allí metida, si sigue así morirá. Tiene neumonía, no puedes permitir que muera
- No lo puedo permitir? Quien eres tu para decirme eso?- Sesshomaru percibió que esas palabras habían lastimado a su amigo, porque el en el fondo lo consideraba un amigo que siempre estuvo a su lado aun cuando se pudo haber marchado con Inuyasha - Lo siento, no se que me pasa hoy- pasándose una mano por el pelo - Entiendo lo que me dices, pero intenta comprenderme tu a mi, no puedo sacarla de allí antes de tiempo.
- Amigo, sabes también como yo que aunque le quedan solo tres días, no va a soportar, no entiendo muy bien lo que pasa con Kagome, pero no hagas nada de lo que después te puedas arrepentir - le puso una mano en el hombro- tu en la batalla contra Inuyasha la curaste, no se porque lo hiciste pero si quieres que eso sirva para algo, tienes que sacarla de allí - Miroku se fue dejando a un Sesshomaru muy pensativo por las palabras de su amigo.
Era cierto el no sabía porque en aquella ocasión la había ayudado y mucho menos sabia porque en ese momento se sentía mal consigo mismo. Miroku esperaba que hubiese valido para algo esa conversación.
Kagome notaba todo su cuerpo entumecido y su rodilla le ardía notaba que la tenía hinchada. Estaba boca arriba con los ojos cerrados, escuchaba el caer de las goteras a su lado. Intentaba abrir sus ojos pero era imposible, sus parpados le pesaban demasiado. La cabeza le dolía parecía que le estaba ardiendo al igual que su pecho, el sonido de su respiración era como un pequeño pitido que parecía que en cualquier momento cesaría.
Se acordaba de donde estaba, recordaba que Sesshomaru la había metido allí injustamente y que su amiga Ayame en dos ocasiones durante su encierro le había llevado agua, pero ahora no sabía ni si quiera cuantos días habían pasado. Quedaría mucho de esa tortura? Se sentía desfallecer por momentos, pero no quería perder la consciencia puede que si la perdiese no volviese a respirar nunca mas. Ella aguantaba pensando en lo que haría al salir de ese lugar.
Hacía rato que no escuchaba a los guardias, seguro que pensando que no podría salir de allí se habrían ido dejándola sola. Abrió un poco los ojos lo suficiente para ver que seguía en esa dichosa habitación casi a oscuras, cerró los ojos y no supo por cuanto tiempo.
Cuando los volvió a abrir percibió que alguien le inyectaba una substancia en el brazo, la estarían envenenado? Se intentó resistir moviendo ligeramente el brazo, pero se lo agarraron para que no se moviese. Después de sentir dos pinchazos más notó que su cuerpo se relajaba y que el dolor desaparecía. Estaba perdiendo la consciencia y el control de su cuerpo. Ella se dejó llevar, no podía aguantar mas, el sufrimiento se había terminado.
