El señor Thomas y el chofer amablemente la llevan al lugar donde se hospedará. Por donde transitan, le informa el administrador, es la calle principal, cuentan con un almacén de mercancías generales, consultorio médico, la escuelita, oficina de correos, un edificio de dos pisos con restaurante en la planta baja. Está también la oficina del administrador, una plazuela con algunos juegos infantiles y salón de usos múltiples. Más allá, un poco retirada, está una cantina.
Dan la vuelta en una esquina, las callecillas que siguen son más angostas, adoquinadas, están hechas para caminar por lo que la vagoneta apenas logra pasar avanzando lentamente. Esas son las casas de los trabajadores, todas pintadas de blanco, pequeñas y seguidas una de otra, apenas separadas por un pasillo de servicio, sin jardín, el frente es adornado por una banca y dos macetones. Tres puertas después de la esquina el vehículo se detiene.
-la casa es de dos dormitorios maestra…el administrador le sonríe…una sala, baño y cocineta, me temo que tendrá que compartirla con otra chica, espero que no haya problema.
-por mi parte ninguno…corresponde su sonrisa…nos acomodaremos.
-es una buena chica, se llama Lizbeth, trabaja con el patrón en las oficinas de la planta, su madre trabajó años para la minera, primero con el padre del patrón, como yo, y luego con el señor Harry, así que podemos decir que es una tradición.
Lizbeth ha escuchado el motor del vehículo, abre la puerta antes de que llamen dándoles la bienvenida. El señor Thomas las presenta, le indica que lo busque al día siguiente y se marcha.
-Ven Ginny…la lleva a una recamara…debes de venir hecha polvo y más cargando a la bebé. Por cierto, no sabía que traías a la nena.
-si…Ginny deja a la pequeña en la cama, se frota los adoloridos brazos para seguir sacándose el abrigo…al parecer hubo un malentendido con eso.
-por lo que dijo Harry esperábamos una persona sola, mayor, pero es una alivio que no sea así…sonríe ampliamente…las chicas que hay aquí están casadas, ya sabes, tiene familia y otras obligaciones, o son demasiado jóvenes, el único inconveniente es que no tenemos una cuna.
Ginny observa a la muchacha, la comprende perfectamente, desde que su hermano y su cuñada se fueron a Canadá, salvo dos visitas de Neville y Luna, solo han sido la pequeña y ella. La ama, pero se siente afortunada de tener con quien charlar. La chica le cae bien, es agradable y risueña, más o menos de su edad, de figura alta y espigada, tez morena, cabello castaño y ondulado que lleva a los hombros, bonitos ojos obscuros.
Mira a su alrededor, amueblada con lo básico la habitación no deja de ser confortable, todo está muy limpio, los muebles cuidados, las cortinas y la ropa de cama huelen a limpio y está deliciosamente tibia.
-sé a qué te refieres…toma una mochila y empieza a desempacar…últimamente solo hemos sido Rose y yo, es bueno tener más compañía y sobre la cuna, ni hablar, tendremos que acomodarnos en la cama, buscaré algo para evitar que Rose se caiga si se gira dormida.
-te ayudo con la otra mochila?...ofrece solicita mientras Ginny guarda la ropa en una cómoda…luego te mostraré la casita.
-gracias Liz…agradece con una sonrisa…ya terminé.
-eso es todo?...suena asombrada…solo tienen esos abrigos?, que hay en la otra mochila?
-si…sonríe ante la expresión de su ahora amiga mientras abre la mochila…esta es solo de la bebé.
Vacía el contenido en la cama, salen pañales desechables, latas de leche, más pañales, algunos trozos de tela cuidadosamente doblados, jugos, más pañales, compota de frutas y más leche.
-que es esto?...Lizbeth toma un trozo de tela.
-un pañal…echa a reír…que va a ser?
-de tela?
-Es difícil tener una niña tan pequeña Liz…sigue sonriendo ante la mirada de espanto de la chica…estando tan apartados no tengo la mínima idea…ni dinero piensa ella…de cómo resolver sus necesidades, que haré cuando se le terminen los desechables?, además las instrucciones cuando me contrataron fueron muy claras, solo dos mochilas de equipaje, así que esto es lo mejor que pude hacer.
-piensas lavar esto…sacude el pañal…cuando esté sucio de…hace una pausa buscando el termino…de puchi?...Ginny afirma con un gesto sin perder la sonrisa ante la expresión de asco de la muchacha.
-va a cumplir seis meses…agrega maliciosa haciendo un espacio para cambiar a la niña…ya come algo sólido.
-aaaagh!...Lizbeth suelta el pañal y se cubre la nariz…y está sucia ahora?
-no mala…suelta la carcajada…como si tu dejaras oliendo a flores, solo está mojada.
-pues ciertamente no…habla gangosa al tener presionada la nariz…pero jalándole a una manija se va todo, y ella no puede hacerlo, o sí?
-claro que no escandalosa!...toma de nuevo en brazos a la niña…por eso lo haré yo, ahora dime dónde puedo prepararle una botella, tiene hambre.
Se mueven por la casa, es la sala, cocineta, un pequeño espacio acondicionado con tina, lavadora y secadora, ven por la ventana el patio trasero, frente a la habitación de Ginny con la salita de por medio, está la recamara de la chica, se la muestra rápidamente, es idéntica a la otra pero con un desorden por todos lados.
-que ordenadita…se burla Ginny ante el rápido movimiento para cerrar la puerta…te hubieras esmerado un poco, aunque solo fuera por esta noche.
-yo también me mudé hoy…sonríe triunfadora... así que las tres estamos de estreno. Vivía en lo que llamamos el hotel…suelta una risita…el edificio con el restaurante.
-si…han llegado a la cocineta, Ginny le pasa a Rose mientras ella prepara la botella…lo vi cuando veníamos hacia acá.
-tiene pocas habitaciones y son para una persona…sigue la chica mientras se acomoda en una silla…solo estábamos de fijo dos ingenieros y yo. El señor Thomas te iba a colocar junto a mi habitación, el patrón le dijo que necesitaba que tuviera tres habitaciones siempre disponibles, ya sabes, gente que va y viene…Ginny asiente con un gesto mientras se sienta y le da la botella a la bebé…el hijo del matrimonio que vivía aquí entró a la universidad becado por la minera, sus padres ya son mayores, el patrón autorizó el retiro del padre para que no se separen, así que…abre los brazos …fuimos las ganadoras!
-que tal eh?...le habla ahora a la niña que la mira fijamente mientras toma su leche...tenemos un lugar solo de chicas!
Ginny no puede más que sonreír ante lo vivaz de Lizbeth, mientras avanza la noche confirma que se llevarán muy bien.
Metida en la cama no puede conciliar el sueño a pesar de lo cansada que está, se gira suavemente para revisar a la niña, duerme plácidamente con sus bracitos abiertos, acomoda las frazadas y cierra los ojos.
-Ginevra…escucha una y otra vez en su cabeza…esta conversación no ha terminado.
-conversación?...murmura…cual conversación?, eso fue el monólogo de un loco…mueve un poco la cabeza acomodándose en la almohada, espera que el tipo no la eche, su balance es cero, si lo hace estará perdida.
