A la luz del día todo se ve mejor, de acuerdo a su rutina Rose despierta temprano, lo que fue excelente para Lizbeth pues le sirvió de despertador, estuvo lista apenas a tiempo de salir rumbo a la planta, casi no cruzan palabra, charlarían al regresar a casa.
Buscando un lugar para la niña Ginny inspecciona los sillones, están limpios como todo en la casa, los mueve un poco y arma un corralito, la sienta en una frazada observándola desde la barra de la cocineta mientras desayuna. Tiene que activarse, la noche se le fue fraternizando con Lizbeth, necesita conseguir una carriola o porta bebé, no puede llevar siempre a la niña en brazos, además la cena de la noche anterior y ese desayuno corren por cuenta de Lizbeth, tiene que checar como es que la empresa le dará sus alimentos.
Mientras se mueve un poco por la casa husmea en la habitación de su compañera, sonríe al ver que dejó la cama hecha, a las prisas, pero lo hizo. También se ve un poco más ordenado.
Entre una cosa y otra llega el momento de buscar al señor Thomas, así que bien abrigadas se lanzan a la calle. Se detiene un poco en la puerta de la casa, jala aire, los olores se mezclan, huele a hierva, a lluvia y a pan recién horneado, no recuerda haber visto una panadería así que debe de ser en una casa cercana.
Empieza a caminar por el adoquinado, algunas personas van y vienen, la saludan cordialmente a su paso, observa el pueblo, cuidado, limpio y bonito, es pueblo minero así que tiene una imagen colonial, es como viajar a otra época.
El señor Thomas ya la espera, charlan un buen rato, le cuenta que aunque los niños llevan el programa de estudio en casa las actividades son como en una escuela normal, horarios, tareas, vacaciones, todo. Es de su interés que los chicos se desarrollen como cualquier otro de su edad, así que el inspector de educación efectúa la evaluación en la fecha que equivale al fin del curso.
En el mineral no se utiliza efectivo, le entrega una libreta con la que puede adquirir lo que necesite en los comercios locales o en el pueblo donde llega la avioneta. Cada mes la empresa le descontará de su sueldo las compras que haya hecho y depositará el resto en una cuenta mediante transferencia electrónica.
Siguen hablando hasta que Rose se empieza a inquietar, Ginny se disculpa el administrador sonríe comprensivo y para terminar caminan hacia el local que usan como escuelita. Es un salón de clases como cualquier otro, grande, con baño, cocinita y un patio de buen tamaño. Como todo lo que ha visto, el lugar está aseado y en buenas condiciones.
Es casi fin de semana, las clases iniciarán el próximo lunes, el señor Thomas se encargará de avisar a las familias, se despiden y se van en sentidos diferentes. Pasa frente al almacén, a pesar de que la niña pide su siesta decide hacer una parada, necesita investigar cómo puede conseguir las cosas que Rose necesita.
-Hola maestra…el tendero se acerca amable…soy Tony, en que puedo ayudarle?
-es un pueblo chico…sigue el tendero sonriendo ante la expresión de asombro de Ginny…todos nos conocemos y las noticias vuelan, ayer llegaron tres personas, dos son inspectores y se alojaron en el hotel, a usted la instalaron con Lizbeth, así que es la nueva maestra, cierto?
-cierto…sonríe…soy Ginny Weasley…le tiende la mano que el hombre estrecha afable…necesito algunas cosas…rápidamente le dice lo que requiere.
-no se preocupe maestra, en estos momentos no tengo nada de bebé, nuestro habitante más joven acaba de cumplir tres años, pero sobre pedido le puedo conseguir todo lo que necesite, la avioneta hace un viaje por semana así que es cuestión de esperar ese tiempo. Los suministros que trae le alcanzan?
-si Tony, traje más o menos para quince días.
-bien…el hombre toma una libreta…anóteme aquí cantidad, nombre del producto y marca, yo hago diario los pedidos por radio, así cuando la avioneta va a la ciudad ya está todo concentrado en la oficina que la empresa tiene ahí. Sobre la carriola, si no le importa que esté usada, puedo conseguirla prestada en lo que llega la suya.
Ginny termina de hacer su pedido incluyendo la despensa, Tony le muestra cómo usar la libreta para separar los gastos que cubre la empresa.
-la nena se ha quedado dormida…señala Tony, viendo a Rose que descansando la cabecita en el hombro de Ginny ha cerrado sus ojitos.
-lo sé…sonríe mientras le acomoda la capucha…es la hora de su siesta, más tarde regreso por la despensa.
Se despide y apresura el paso para llegar a la casa, da vuelta en la esquina y se le va el aire, junto a su puerta está un vehículo estacionado, el patrón se recarga indolente en el vehículo, gira al escuchar sus pasos.
-que no es temprano…la mira y le habla con desprecio…y muy pronto para salir a lucirse por el pueblo?
-no sé de qué habla…mete la llave en la cerradura y abre la puerta, sin esperar invitación Harry entra detrás de ella…el señor Thomas me citó, acabo de estar con él, pregúntele.
-nada pasa en este pueblo sin que yo me entere…levanta una ceja viendo que los sillones no están en su sitio…así que también sé qué hace buen rato terminó su cita, en donde se metió?
Ginny no responde, se va a la habitación, toma su tiempo para sacarse el abrigo, acostar y poner cómoda a la pequeña, sale dejando la puerta a medio cerrar.
-no me metí en ninguna parte…habla indiferente dirigiéndose a la cocina…tenía un asunto que atender.
-escúcheme bien Ginevra…la jala de un brazo impidiéndole seguir su camino…conozco a las mujeres como usted, no dan un paso sin premeditarlo. Si no tuviera el tiempo encima en este momento iría en la avioneta de regreso a la ciudad, así que caminará derechita estamos?
-suélteme!...lo mira rabiosa…quien se cree para jalonearme y hablarme así?...será el patrón para este pueblo, mas no para mí. Neville me ofreció un trabajo que yo necesitaba pero si me hubiera advertido que lidiaría con un demente que me agrede sin motivo, jamás lo hubiera aceptado. Así que estamos iguales, usted no me quiere y yo no quiero estar en su pueblo. Soy la maestra y a eso me dedicaré, pero no se preocupe, que en cuanto se solucione un problema, así…chasquea los dedos en su rostro…saldré de aquí.
-así que vino a esconderse…se mueve por la salita soltando una risa irónica…ya lo decía yo, que hace una mujer como usted en el mineral?, en este lugar apartado y sin las comodidades de la gran ciudad a las que está acostumbrada…la recorre de arriba abajo con una mirada ofensiva…de quien huye Ginevra?, del padre de la pequeña?, acaso la nena fue un error?, o sus planes fallaron y él no quiere responderle y por eso aceptó este empleo?
La confusión se impone a la furia que siente Ginny por sus palabras y sus modos, comprendiendo controla una risita que amenaza con escaparse de su boca, la cree madre soltera, piensa que Rose es su hija. No, todos deben suponerlo, ella no lo aclaró, rápidamente piensa en el registro de pasajeros de la avioneta y en el del administrador, Ginevra y Rose Weasley.
-eso señor Potter…retoma su camino a la cocina…no es de su incumbencia.
-todo lo que afecte a este pueblo y a la minera es mi asunto!...sigue sus movimientos con la mirada…sabrá Dios con quien se metió!...no estoy dispuesto a lidiar con un novio celoso o rabioso que venga y altere a la gente de aquí.
Ginny aprieta las manos en un puño ante sus palabras, así que ahora es una zorra. Respira profundo y se encamina a la puerta de la entrada.
-está equivocado señor Potter…habla controlando la rabia…no tiene derecho a meterse en mi vida personal...abre la puerta…ni en mi casa, así que adiós.
-el pueblo y la minera son de mi propiedad, esta casa me pertenece!
-la construcción es suya pero mientras yo viva aquí, usted no entra sin mi permiso o el de Lizbeth…chasquea los dedos señalando la puerta abierta…rapidito por favor.
Rabioso Harry se acerca a la puerta, al estar frente a Ginny atrapa su mano y la aprieta con rudeza.
-chasquéame los dedos una vez más…tira de su mano para acercarla a él…y sabrás quien es Harry Potter, hermosa. El corazón de Ginny da un salto de miedo, su mirada echa chispas, pero no la amedrentará como la noche anterior, sostiene su mirada aguantando el dolor de la presión en su mano.
-siga molestándome….apenas puede controlar el temblor de su voz…y usted sabrá quien es Ginevra Weasley.
Se retan con la mirada, finalmente él suelta su mano y se retira sin decir más. Ginny se apresura a cerrar la puerta, se recarga en ella mientras frota su mano y lágrimas de dolor corren por sus mejillas.
