El fin de semana se dedican a la casa, limpieza, lavado de ropa y por fin Lizbeth termina de acomodarse, el domingo a media mañana salen a caminar.

Recorren la calle principal y las calles adoquinadas hay bastante más gente que en la semana así que se detienen a cada momento para que Lizbeth la presente con aquellos que conoce. Llegan a la plazuela, entran al salón de usos múltiples y se entretienen un poco viendo la selección de libros, para Lizbeth ya no es novedad, pero a Ginny le da gusto encontrar algunas cosas interesantes. Siguen caminando retirándose un poco de la población.

-aquella…señala Lizbeth hacia una colina…es la casa del patrón.

-se ve algo grande.

-lo es, la conozco porque cada año, en el aniversario de la minera, se acostumbra abrir la casa para los empleados, aunque el evento se desarrolla en los jardines se permite a la gente entrar y conocer la casa. Ha sido remodelada pero mantiene su encanto original, fue construida por el patrón James, papá de Harry, ellos murieron cuando él era un bebé. Dejaron a su hijo y a la minera en manos de su única familia, una tía de Harry, su esposo e hijo, no sabes…hace un gesto triste… casi acabaron con todo, el pueblo estaba en ruinas, las condiciones de los trabajadores eran casi de explotación. En cuanto Harry cumplió edad para entrar a la escuela lo enviaron acompañado de su nana a un colegio en Inglaterra, que "para conservar la tradición", ellos son de allá, así que la nena y tú no son las únicas inglesitas en el mineral…Ginny le sonríe siguiendo atenta lo que dice…pero lo hicieron para alejarlo pues a su hijo lo mantuvieron aquí, con institutrices y todo. A Harry no se le vio por muchos años, ni siquiera en vacaciones, él no podía tomar posesión de la empresa hasta terminar sus estudios, así lo dejó estipulado su padre, y siendo su nana y él muy apegados a que volverían?

-pero como dice mi mamá…continúa Lizbeth…nada es para siempre. Supongo que su tonta familia pensó que estando lejos y recibiendo una generosa cantidad cada mes no le interesaría la empresa. Pero en verdad son idiotas…suelta una risita…es ingeniero metalúrgico, claro que volvería. Bueno pues cuenta mi madre que un mes de diciembre, ta, ta, tan…levanta las cejas...el niño Harry y la nana Andrómeda regresan, se impresionó al ver las condiciones del pueblo y de la minera. A pocos días llegaron en la avioneta auditores, contadores y un oficial de gobierno, trabajaron a puerta cerrada por dos semanas y justo antes de navidad, Harry echa a su familia con una patada en el trasero.

-wow…Ginny saca aire impresionada…sí que estuvo fuerte.

-y lo que falta…suelta una risilla diabólica…pero ese es tema para otro día, por lo pronto regresemos, tengo hambre.

-pero entonces…insiste Ginny en el camino de regreso…quien vive en la casona?, solo él, la nana y el servicio?

-Ginevra Weasley…Lizbeth se detiene agitando un dedo en señal reprobatoria…si lo que quieres saber es si tiene mujer, esposa o algo que se le parezca, la respuesta es no.

-claro que no!...se defiende Ginny pero el leve rubor que invade su rostro la delata…la casa me parece muy grande eso es todo.

-si como no…agrega la chica… y Lizbeth…baja la voz…es señorita.

-Lizbeth!

Echan a reir y siguen su camino.

Entre una cosa y otra el primer día de clases por fin llega, Ginny está exhausta con el cambio, apenas tiene unos cuantos días en el mineral y siente que ha pasado un año.

-no Diosito…murmura en voz baja mientras se dirige a casa de Clementina empujando la carriola con Rose cómodamente sentada y una mochila colgando en cada hombro…por favor, un año no.

-hola Clementina!...corresponde con una sonrisa a la cordial bienvenida de la chica…aquí estamos ya.

-pasa Ginny…toma la mochila de la bebé y se hace a un lado para dejarla pasar…mi esposo está en casa, deja te lo presento.

El hombre sale de una de las habitaciones, alto, corpulento, piel curtida y expresión amable, es un par de años mayor que su esposa. Se llama Marcos, le agradece que se encargue de Ben y le asegura que no es problema para ellos cuidar a Rose, cruzan un par de palabras más y se despiden.

Más tarde Ginny levanta la vista de su registro de alumnos, veinte en total, van desde primero hasta quinto curso, será complicado trabajar con diferentes cursos en un solo salón, suelta aire aliviada de que no haya más avanzados. Acaban de acomodarse según el curso que ocupan, satisfecha observa cada rostro, no los ubica por nombre, es demasiado pronto, pero lo hará, siempre lo hace. Se nota que sus madres cuidan de ellos, están aseados, con ropa limpia, cabello bien cortado, las chicas bien peinadas y todos ansiosos por iniciar.

-Bien chicos…se pone de pie y se acerca a los más pequeños incluyendo a Ben…empecemos…les da bastante en que ocuparse, dirigiéndose a la pizarra sigue con los de primero, así avanza rápidamente la mañana, cortan para tomar el refrigerio y continúan, el primer día de clases llega a su fin. Como es su costumbre despide a cada chico en la puerta del salón, se ha ido el último, tranquila camina por los bancos recogiendo el material que los más pequeños dejaron botado, sigue con la pizarra.

-así que sobreviviste al primer día…habla una voz en tono burlón, Ginny detiene el borrador por un momento, lo aprieta fuertemente y sigue limpiando…acaso puedo preguntar cómo te fue?

.pues no…se gira, el patrón está ahí, vestido de caqui, con un chaleco de invierno y chaqueta en color chocolate, recargado en la puerta que ella dejó abierta, con una mano en el bolsillo del pantalón mientras la otra juega con unas llaves…no puede preguntar.

-acaso se te olvidó que eres mi empleada?...recalca con ironía mientras se pasea por el salón alejándose de la puerta…es mi derecho conocer en que se gasta mi dinero.

-pues entonces pregúntele a los chicos…mete las guías de estudio y varios cuadernos en la mochila…o al señor Thomas…se dirige decidida a la puerta.

-Te estoy preguntando a ti!...la toma de un brazo para impedir que salga…yo soy el patrón…le escupe…tú la empleada!

-no me toque!...zafa su brazo de un tirón…si lo hace de nuevo lo acusaré!

Harry la mira cínicamente y echa a reír burlándose abiertamente de sus palabras.

-eres una chiquilla tonta!...suelta rabioso, Ginny lo mira azorada…yo soy el patrón, el patrón…recalca…el dueño de todo esto, con quien jodidos me acusarás?

-Con el comité de minería!...levanta el rostro retándolo…con el de educación!, con la opinión pública!, con quien sea!

Harry la observa, ahí plantada con la rabia en los ojos, poniéndole la cara, físicamente está en desventaja, ambos lo saben, pero no se echa para atrás ni siquiera un poco.

-tranquila maestra…vuelve a la ironía…solo te estoy preguntando como te fue.

-y ya le respondí que le pregunte a los chicos…alcanza la puerta…o al señor Thomas, él es mi supervisor, es a él a quien le debo de reportar no a usted!

-qué?...cuestiona al ver que ha salido del salón…ahora no me chasquearás los dedos para que me vaya?

-no…Ginny habla desde la acera…esta no es mi casa, usted es el "patrón"…se burla…es dueño de todo aquí, así que ahí se queda!

-Ginevra!...se altera al ver que ella ha alcanzado la calle…no piensas cerrar?

-no…habla desde media calle…déjela abierta o cerrada, usted es el dueño!

-Ginevra!...hace el intento de seguirla, Ginny ya ha cruzado y camina rápidamente calle abajo dirigiéndose a la casa de Clementina.