Gracias a los reviews :D Siempre me motivan.
OUAT no me pertenece.
Disfruten el capítulo.
Emma despertaba en una habitación totalmente desconocida y con un gran dolor de cabeza. Miró hacia todos los lados confundida, preguntándose dónde estaba y qué sucedía. No entendía nada. La puerta se abrió y ella trató de incorporarse sin éxito.
-¡Señora Swan! – dijo un doctor sonriendo-. Soy el Dr. Whale.
El hombre le sonrió y ella lo miró con desconfianza.
-¿Qué sucede? – preguntó.
-Le dispararon – dijo Whale.
-¿Qué?
-Al parecer le tendieron una emboscada – dijo el hombre acercándose y tomándole una pierna-. ¿Siente esto?
Emma frunció el ceño. No sentía absolutamente nada y era más que obvio, que el doctor le estaba tocando la pierna.
-No… - dijo despacio.
Whale asintió y golpeó levemente la otra pierna.
-¿Esto?
Nuevamente, Emma fruncía el ceño, confundida y negaba. ¿Qué diablos pasaba?
-Me temo, señora Swan, que usted está inmóvil de las piernas para abajo, pero eso es más que obvio – dijo.
-Pero, ¿Qué mierda me pasó? – preguntó ella.
-He dicho, le dispararon – dijo el doctor suavemente-. Será mejor que siga reposando y se quede con nosotros durante un… no sé… ¿buen rato? – dijo él-. Aunque es un alivio que haya despertado. Su estado ha sido lamentable y pensábamos que no iba a despertar.
-¿Despertar?
-Ha estado un mes completo en coma – dijo el hombre examinándola-. Su corazón ha estado débil y pensamos en hacerle un trasplante, es la mejor opción. Aunque está la eutanasia, pero su esposa se enfadó cuando le presentamos la opción.
Emma lo miró como si estuviese loco.
-Ahora yo le preguntare a usted – dijo Whale, terminando de examinarla-. ¿Quiere usted la eutanasia, señora Swan? Le presento esta opción, ya que su corazón no está en muchas condiciones, es posible que no aguante mucho, en realidad le damos uno meses, y estos serán dolorosos, ya sabe… Taquicardia y eso… Es posible que le dé catalepsia y finalmente usted muera de un fulminante infarto – dijo el doctor, mirándola con compasión.
Emma lo miraba boquiabierta. ¿Qué diablos sucedía?
-No quiero morir – dijo ella, lentamente-. Quiero ese trasplante.
El doctor asintió.
-Eso es bueno – dijo el-. Ya está en la lista y tendrá que esperar una pequeña temporada, para recibir un corazón, pero no se preocupe, llegara. Dejaré que su esposa venga.
Dicho esto salió de la habitación y Emma frunció el ceño. Su esposa…
Una mujer con cara demacrada, grandes ojeras y vestida de negro, entraba con la cara un poco iluminada y rastros de lágrimas. Entró rápidamente y se sentó en la silla próxima a ella, tomándole la mano.
-Emma… - susurró la mujer.
-¿Regina? – dijo ella, mirándola fijamente.
Regina soltó un suspiro de alivio y le besó la mano repetidamente.
-Te despertaste justo cuando me fui a comprar algo. Por suerte no llegue a la cafetería. Dios… Ha sido el peor mes de todos – dijo Regina rápidamente, mientras las lágrimas amenazaban con salir de sus ojos-. Todo ha sido demasiado fuerte y ha sucedido demasiado rápido.
Emma le tapó la boca con un dedo.
-No puedo caminar, Gina – dijo ella.
Regina se sorprendió al escuchar el apodo y sonrió levemente. ¡Cuánto extrañaba esa voz, ese apodo, todo!
-No te preocupes, bebe – dijo ella-. Seguro que volverás a caminar de nuevo.
Emma necesitaba consuelo y ella estaría allí para brindárselo.
-No – dijo Emma-. Seguro que ahora si te vas de verdad.
Regina negó con la cabeza.
-Lo lamento tanto, Emma – dijo con total arrepentimiento-. He sido la mayor estúpida de todos y esto es mi culpa. No debí haber hecho lo que hice y más por aquellas estúpidas razones. No sé en qué estaba pensando y de verdad me siento demasiado arrepentida. Perdóname, mi vida.
Emma hizo una mueca.
-No volveré a confiar de la misma manera que antes, Regina – dijo seriamente-. ¿Alguien sabe de esta humillación?
-Zelena y Maléfica, y luego les conté a David y a Mary Margaret – dijo bajando la mirada-. Ellos dicen que no es mi culpa, pero si lo es. Si nada de esto hubiese sucedido, tú no estuvieras en este preciso momento en peligro de muerte.
-No es tu culpa – dijo Emma, mirando por la ventana.
Realmente no culpaba a Regina, se culpaba a si misma por haber accedido ir a aquella reunión.
-Si lo es – dijo Regina, pero siendo interrumpida por David y Zelena, quienes entraban a la habitación rápidamente y con grandes sonrisas. Una enfermera les pisaba los talones a ambos, mientras les retaba acerca de correr en los pasillos y darles un susto a los pacientes. Ellos la ignoraban y justo en ese momento le cerraron la puerta en la cara. Emma soltó una carcajada.
-Hola – dijo ella.
-¡Emma! – dijo David, acercándose y dándole un abrazo a su hermana.
-¡Con cuidado, grandulón! – dijo Zelena dándole un manotazo y haciendo que se despegara para darle un abrazo con más suavidad a Emma-. Nos alegramos tanto de que hayas despertado. La fornicadora se estaba volviendo loca y no se separó de ti ni un solo momento.
Regina rodó los ojos ante el apodo.
-Sal de aquí, Zelena – dijo.
Zelena se sentó al pie de la cama de Emma, mientras David hacia lo mismo con una gran sonrisa. Estaba eufórico, simplemente por el hecho de ella se hubiese despertado, y es que, no aguantaría perder a su hermana, así como había perdido a sus padres.
Regina resopló. Se supone que hablaría con Emma, pero pensándolo bien, realmente trataría de no darle ningún momento de stress, por lo que se sentó y sujetó con fuerza la mano de Emma, quien solo le dio una mirada fugaz a ambas manos.
-¿Quién atiende mis clubes? – dijo.
-No te preocupes por trabajo – dijo David-. Yo lo estoy haciendo, ya que Regina se ha quedado aquí.
Emma asintió y miró a su esposa.
-Ok…
Todos se quedaron en silencio. Se habían sumido en sus pensamientos. Emma pensaba en la compañía, mientras Regina pensaba seriamente la posibilidad de un trasplante de corazón, David pensaba en mantenerse optimista y Zelena trataba de buscar una situación graciosa, para aliviar el ambiente, que de repente, se había puesto pesado.
-¿Es cierto lo de la eutanasia? – dijo Emma, recordando las palabras de Whale.
-Ni lo menciones – dijo Regina poniéndose alerta y la defensiva-. Casi te pierdo y no planeo perderte de verdad esta vez.
-¿Eutanasia? – preguntó David, confundido.
-Whale me la ofreció – dijo Emma.
David negó con la cabeza, enfadado.
-Ni lo pienses, Emma – dijo Zelena, leyendo la mente de David.
Emma los miró sorprendida.
-No pensaba en eso – dijo ella.
Regina soltó un suspiro de alivio. Lo último que necesitaba era que Emma pensara en eso…
Al parecer Emma ha despertado… Pero sigue en peligro. No canten victoria.
¿Aburrido? ¿Bueno? ¿Malo? Opinen! No sean tímidas.
Espero esos reviews! Al menos quiero 5!
¡Gracias por leer!
