A la hora de la cena Harry se deja caer en una silla junto a su nana Andrómeda, conviven mucho y siempre comparten la mesa.
-que tal la nueva maestra?...cuestiona la nana mientras empiezan a tomar la sopa…se adapta?
-no lo sé nana…habla cariñoso…ese asunto es de Thomas.
-pues como se te ha visto a deshoras por el pueblo…tantea el terreno…pensé que estabas viendo eso.
-a deshoras?…se burla tierno…a deshoras señora mía?…a deshoras serían las dos o tres de la mañana y créeme que a esas horas no ando en el pueblo. Bueno…aclara pícaro…no en este.
-muchacho!...lo golpea suave en la mano…no hablo de eso y lo sabes, a ver qué hacías hoy al terminar las clases cuando deberías de estar en la oficina?
-nana…habla conciliador…tengo asuntos en el otro pueblo, venía de regreso cuando vi que los chiquillos dejaban la escuela, solo me detuve un momento.
-por eso, como se siente la maestra?
-no lo sé…empieza a cortar su carne…le pregunté y no me respondió…se detiene un poco, acaba de resbalar, a la nana no se le va una.
-Harry…
-nana…
-apenas acaba de llegar y ya la molestaste?
-claro que no, apenas si la he visto!...deja los cubiertos a un lado…como la voy a molestar?
-entonces como es que no te respondió?
Consciente de que está perdido se encoje de hombros y sigue comiendo.
-no todas son iguales hijo…la nana le hace un cariño…por favor recuérdalo.
-no sé de qué hablas nana.
-de que la maestra es diferente a lo que esperabas.
-y tú como lo sabes mi señora?...ha terminado de comer, se gira mirando divertido a su nana… si recién ha llegado y tú no sales de aquí?
-me lo dijo Rene, te trajo unos documentos, están en el despacho.
-"te trajo unos documentos"…la imita…si como no, yo voy diario a la oficina de Thomas, le hablaste para chismosear confiésalo!
-está bien!...la nana sonríe…le hablé para invitarlo a tomar el té, de algo teníamos que charlar no crees?
-lo que quisiera saber nana…la mira dulcemente…es que tengo que hacer para que no lo controles todo, pareces Al Capone manejando sus negocios desde la prisión, por eso cuando quiero divertirme me voy a la ciudad.
-también ahí se dónde te metes muchacho…le sirve una taza de café y el postre…para librarte de esta vieja tienes que irte más lejos.
-no podría nana…se pone de pie y la abraza amoroso…sin ti me muero…le besa la frente…me muero, lo sabes.
-ya no soy joven hijo, quiero verte feliz, con una familia.
-se dará nana, no te mortifiques por eso, y si no, que le vamos a hacer?
-ay Harry, me duele que hablas como si tu vida hubiera acabado, pero si apenas empiezas.
Harry saca aire, no quiere hablar de eso con la nana, no quiere hablarlo con nadie, pero ella es su madre, la única que ha tenido.
-no nos engañemos nana…toma su mano cariñoso…metido en el mineral va a ser difícil, por no decir imposible, que encuentre el amor…la nana lo mira triste…que mujer vendría a vivir aquí?, por muchas comodidades que tenga la casa es difícil para una mujer vivir tan apartada, lejos de la actividad de la ciudad.
-las esposas de los trabajadores y tu madre lo hicieron…señala astutamente…así que no es imposible.
-es diferente, la población es minera por tradición, lo fueron sus padres y antes sus abuelos, en este ambiente nacieron y crecieron así que para ellos es normal. Ni hablar de que haga pareja con la hija de uno de ellos…hace un gesto asustado…son unas niñas, me llevarían preso!...la nana echa a reír…y en cuanto a mi madre, amaba a papá y por lo que me has platicado lo hubiera seguido hasta el fin del mundo. Las cosas han cambiado nana, ya lo vimos, ahora las mujeres viven únicamente para ellas mismas.
-ya te lo dije…habla molesta…no todas son iguales, entiéndelo de una vez!, porque te ciegas?
-porque lo veo cuando voy a la ciudad!...se pone de pié y camina por el comedor…a ellas les intereso ahí no en el mineral!, esto…señala una antigua pintura que cuelga en el muro…fue la vida de mi padre, mis tíos por poco lo acaban pero yo lo rescaté, no voy a dejarlo botado por una mujer!
-no tendrás que hacerlo hijo…se acerca y lo abraza…cuando encuentres tu pareja te seguirá hasta el fin del mundo si es preciso, ya lo verás. Por lo pronto…lo mira severa…me vas a prometer que no mortificarás a la maestra, estamos?...Harry guarda silencio…estamos?
-quieres que te mienta nana?...ella niega con un gesto…entonces no te prometo nada. Pero si ella no me da motivo, no tendrás una queja de mí.
El fin de semana llega, Ginny saca aire desperezándose para salir de la cama, a su lado la pequeña Rose sigue profundamente dormida. La casa está en silencio, también Lizbeth duerme, pone el café y se mete de inmediato a la ducha, es sábado hoy irán al otro pueblo. La tarde anterior estuvo buen rato con el señor Thomas, revisaron el reporte de la semana y él le entrego el recibo de su primer sueldo. Se sorprendió gratamente al ver que, después de descontar los encargos que hizo, quedó algo de dinero. Lizbeth le comentó que en el otro pueblo hay una caseta con radio que enlazan con la línea telefónica de la ciudad más cercana y así pueden hablar con sus familias. Aprovechará para contactar a Neville y saber de su hermano y su cuñada, Lizbeth le advierte que la fila es larga porque ese día se juntan en el pueblo el personal del aserradero y del otro mineral, así que tiene que armarse de paciencia.
Es en la plazuela donde se reúnen para abordar el autobús de la empresa, se dirigen hacia allá cuando el tendero sale a su encuentro, le avisa a Ginny que ya tiene su pedido, ella lo recogerá al regresar.
El ambiente del otro pueblo es muy diferente al de El Fénix, tal y como Lizbeth advirtió hay gente por todos lados, entran y salen de un establecimiento a otro. Cuando ella llegó no tuvo oportunidad de verlo, pasaron de la avioneta a la vagoneta que los trasladó al mineral, es realmente grande para un sitio como ese. Mientras se abren paso hacia la caseta Lizbeth le señala cada establecimiento.
-aquel es un bar o cantina, como quieras llamarlo, y a la vuelta…baja la voz…hay un lugar de chicas malas...hace una pausa dramática…muy malas.
-supongo que tiene que haber un lugar así Lizbeth…habla segura…no todos los hombres de por aquí están casados, cierto?
-ajá…se alza sintiéndose superior…dicen que el patrón es cliente V.I.P.
-Liz!...regaña dándole un codazo.
-qué?...reclama sentida…tú lo dijiste, no todos están casados.
-si, pero no hables de alguien en particular, nos pueden escuchar.
-aquí?...habla alzando la voz y echando a reír, Ginny hace lo mismo al concederle razón, es tal el bullicio que las conversaciones se mezclan y tiene que esforzarse por escucharse una a la otra.
