Disclaimer: Lenore (tanto poema como la serie) pertenecen a Edgar Allan Poe y a Roman Dirge (respectivamente). Soul Eater es de Atsushi Okubo. Lo único mío es este intento fallido de trama (?). The Horribly slow Murderer with the Extremely Inefficient Weapon pertenece a Richard Gale. Sólo me basé en su vídeo para hacer este capítulo.

Jo, he tenido que cambiar un poco el "disclaimer" esta vez xD.

Este es otro drabble para este pequeño fic sin sentido. No me pude negar a escribirlo, de verdad xD. ¡Muchas gracias a todos por sus reviews y sus ánimos para que continúe esta historia! Prometo ser más puntual con las actualizaciones de ESTE fic. Danke und Auf Wiedersehen.

1: Gopher dice "waffles" porque en el fandom en inglés, las fans llaman a Gopher "Waffles". Orz.


We should be Dead!

"He'll hit you again… and again… and again, and again, and again, and again, and again, and again, and again, and again…"

5: The Horribly slow Murderer with the Extremely Inefficient Weapon

&.

— Y… ¿quién se supone que es ese? — me preguntó Soul, mientras que señalaba a la persona a mi lado.

Dejé mi taza de té en la mesa con tranquilidad, mientras que sentía los golpes de la cuchara en mi cabeza. Sonreí, para luego reír un poco.

— ¿Él? Según Black Star su nombre es Gopher. Es un Demonio o algo así que te golpeará con una cuchara hasta que mueras — me encogí de hombros, mientras que el nombrado seguía insistiendo con sus golpes.

Soul enarcó una ceja, confundido.

— ¿Con una cuchara? ¿Qué no es más fácil usar una pistola o algo así?

— Pues sí, pero al parecer tiene un gusto por estas — inflé un cachete y miré a mi acompañante —. ¿Gustas té, Gopher? — pregunté mientras que le tendía la taza. Él me la quitó de la mano con un golpe de su cuchara, haciendo que se callera al suelo y se rompiera.

Waffles, waffles… (1) — farfulló él, sin dejar de golpearme.

Solté un suspiro.

— ¿Él ya sabe que tú estás muerta? — inquirió Soul, algo aburrido.

— Sí, pero creo que se está vengando porque le quité sus waffles en el parque — volví a encogerme de hombros y tomé mi taza para seguir bebiendo té.

— Oh — se limitó a contestarme mi compañero, bebiendo también.

Y el resto de la tarde fue realmente tranquilo, a pesar de que Gopher seguía golpeándome con su cuchara. Claro está, cuando me fui a dormir y él siguió haciendo eso y susurrando "waffles", me desesperé a tal punto que lo descuarticé y lo enterré en el jardín a un lado de Ox Ford.

No he vuelto a comer la sopa con cuchara desde entonces.