¡Hola! ¡He aquí un nuevo capítulo!
OUAT no me pertenece.
Veía como los enfermeros y varios doctores trataban de revivir a Emma, quien había cerrado sus ojos repentinamente, luego de mirarla como si no la reconociese.
Nada tenía sentido, absolutamente nada. Sintió como la sacaban de la habitación sin impedimentos.
-Señora Swan, tendrá que quedarse en la sala de espera junto a su familia – dijo Whale, quien la había sacado de la habitación.
-No me reconoció – dijo entre dientes sin moverse y haciendo que Whale se volteara a verla un tanto confundido.
-¿Perdón? – dijo el hombre.
-No me reconoció… Entre a la habitación y no me reconoció – dijo alzando un poco la voz y mirando a los ojos al doctor-. ¿Qué le hizo?
Whale frunció aún más el ceño. No recordaba haber hecho algo que pudiese ocasionar amnesia a Emma. Entonces abrió los ojos como platos. El trasplante había sido complicado y se había extendido 12 largas horas, en las que Whale tuvo que cambiar con otro cirujano para seguir con el trabajo y poder descansar. Algo tuvo que haber sucedido en la hora y media que se había ausentado.
-Señora Swan… Sabe que el trasplante duró mucho, ¿cierto?
Regina asintió sin despegar su vista de los ojos del doctor, haciendo que se sintiera mal.
-Y sabe que hubo otro cirujano, ¿cierto?
Ella asintió.
-Es posible que no haya pasado en el quirófano, que haya sido un golpe en la cabeza sacándola de la habitación o tal vez tenga un problemita en su cabeza, pero eso ya sería muy trágico, ¿cierto?
Regina tenía los ojos desorbitados. No podía creer lo que le decía Whale.
-Espero que estoy sea un maldita broma, Whale – dijo sin querer creer todo lo que le sucedía.
Emma abrió los ojos con dificultad. Trato de incorporarse, pero su cuerpo se lo impidió, estaba demasiado débil. Se sentía débil. Miró todo el lugar con cierta curiosidad. Demasiado blanco, justo como le gustaba. ¿Había muerto? Lo único que recordaba era que estaba en la habitación discutiendo con una enfermera por comida, que Regina había entrado y que ella había tratado de hacerse la graciosa diciendo "¿Y tú quién eres?" y luego todo se volvió oscuro.
-Mierda.
Ella no creía en el karma, pero ahora mismo era posible creer en él. Solo planeaba hacerle una pequeña broma a Regina, pero el karma había sido rápido, demasiado rápido, se atrevería a decir.
Un resplandor le llegó de lleno en la cara y entrecerró los ojos, para mirar hacia la ventana, el lugar de origen del resplandor. La ventana se abrió dejando entrar un poco de viento y un ¿ángel? En realidad era Regina vestida de blanco, descalza y dándole una sonrisa.
Emma la miró embelesada. ¿Qué sucedía? Regina se aproximó lentamente a la camilla…
De repente sintió como la jalaban y abría los ojos un tanto asustada. ¿Aquello había sido un sueño? Respiró pesadamente y se pasó una mano por la cara. ¿Qué diablos sucedía?
Escuchó un suspiro y miró hacia la derecha, donde Regina estaba hecha un ovillo en una silla, que no se veía para nada cómoda. Tragó saliva. ¿Se encontraba bien?
Observó todo el lugar. Estaba en el hospital y estaba conectada a una máquina que decía su ritmo cardiaco. Miró nuevamente a Regina, quien en ese momento se despertaba.
-Emma… - susurró mirándola sorprendida-. Sé que tal vez no sepas quien soy…
Emma dejó de escucharla y se perdió en sus ojos.
-¿Me estas escuchando? – preguntó Regina, al ver a Emma embelesada con sus ojos.
Emma negó con la cabeza y Regina chilló frustrada.
-Lo siento – dijo Regina-. Soy tu esposa y creo que no me recuerdas – dijo con lágrimas en los ojos.
Emma frunció el ceño.
-Sé quién eres – dijo Emma-. Te estaba haciendo una broma.
Regina abrió y cerró la boca como pez fuera del agua, tratando de encontrar una palabra que decir, mientras Emma se perdía en sus ojos nuevamente. A pesar de todo, Regina era su mundo.
Regina chillo nuevamente.
-Emma Swan estas en problemas – dijo levantándose-. No sabes cómo me asustaste, Whale pensó que te habías golpeado en la cabeza o algo así. Como si no fuese suficiente casi perderte… ¡POR TERCERA VEZ! Te has pasado, jovencita.
-Castígame, mamacita – dijo Emma sonriendo.
Había perdonado a Regina. Ya bastante había sufrido, con todo lo pasado durante esos meses. Regina la miró como si se estuviese volviendo loca.
-No es gracioso, Swan. Casi me da un infarto, pensé que te habías olvidado de mí – dijo mientras se movía de un lado a otro.
-Es imposible olvidarme de tus ojos y de ti – dijo románticamente.
-Emma…
Emma le ensanchó su sonrisa. Volvía a sentirse joven y llena de vida.
-Escapémonos, Gina – dijo, antes de que su esposa dijera algo más.
Regina rodó los ojos, pero no trató de ocultar su sonrisa. Allí estaba la Emma de siempre.
-Déjame cortejarte – dijo Regina.
-Esa es mi línea – dijo Emma, recordando cuando se había dirigido a Regina, por primera vez en el pueblo.
-Lo sé, pero quiero recuperarte, conquistarte y enamorarte de nuevo.
Emma asintió y le tendió una mano a Regina, como si cerraran un trato.
-Hecho, corazón. Soy toda tuya. Sedúceme.
¿Se vendrá un lemon? ¿O nuevos problemas? ¿Dónde estarán Hood y Hook?
XD Un mensajito para los que me dejaron review… Cayeron en mi broma… HAHAHAHA. Pensaron que se acaba en el otro capítulo pero no es así. Al principio no sabía cómo iba a acabar todo este lio y no lo sé todavía. Lo sé, estoy loca…
Quiero agradecerles por los reviews, principalmente a Abriless, quien se puso a leer la historia entera y dejó reviews en casi todos los capítulos de un tirón. ¡Genial! También a Love Girl, quien se deja reviews en todos mis fics, ¡Eres grande, chica!
Mis disculpas a los que malinterpretaron el mensaje sobre que se acabó. Esa era yo bromeando.
¡Gracias por leer!
