Hola! ¡Es un gusto volver a verte o conocerte! Te agradezco mucho el que estés aquí ahora.
Creo que lo minimo que puedo hacer es darle una gran explicación este retraso, en verdad lo lamento. Pero hace unos días atrás falleció mi abuelo y era muy cercana a él ya que vivíamos juntos, seria una gran mentira decirles que por la tristeza no he subido nada porque en realidad me fue completamente indiferente -Sonara cruel pero no porque no siento nada - al contrario, tuve que hacerme responsable de todo el funeral, el velorio y también de mi casa en estos días ya que mi madre y abuela cayeron en una depresión profunda así que he estado muy al pendiente de ellas.
Espero me disculpen por ello y prometo actualizar a tiempo la próxima semana.
Como compensación por mi insuficiencia me gustaría ofrecerles un extra o One-Shot de la pareja que mas quieran. Sin más que decir por favor disfruten la lectura.
Mi compañero de cuarto.
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— Un perro incapaz de obedecer a su amo, solo necesita ser sacrificado. —
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Obscuro, obscuro, todo esta tan obscuro que no puedo ver nada.
Los grilletes en mis muñecas me aprietan y el olor a oxido llena mi nariz, estoy colgando, lo sé porque mis tobillos también están encadenados y no logro sentir el piso bajo ello. Mis brazos duelen, mis piernas duelen, mi cuello duele, mi corazón duele… Tengo los ojos vendados pero puedo saber que es de día por el olor del sol que se cuela en la habitación, tuberías me digo a mi mismo. Debo estar en una tubería subterránea con algún tipo de rendija hacia la superficie.
— Oh, ¿Así que ya despertaste? pensé que no tenias tanta resistencia, una persona normal habría dormido horas con un golpe como ese. —
Una voz grave hace presencia en la habitación seguida por sus fuertes pasos que retumban por la extensión de donde quiera que este, un pasillo circular y de gran longitud, con pocas vueltas en los 15 metros cercanos. Oh sí, ahora me alegro de haber sido secuestrado tantas veces, puedo hacerme una idea por lo que escucho y huelo, bien Yeager, procura mantenerte vivo entonces.
Se detiene cuando está a unos pasos de mi y puedo sentir su húmeda respiración chocar contra mi pecho por encima de la ropa, esta excitado y ni siquiera se molesta en ocultarlo porque cree que estoy indefenso, en realidad sí, estoy indefenso pero ante el más minio descuido volcare las cosas para que de esa forma no tome el control de la situación como lo ha planeado desde un principio.
No soy ninguna damisela en peligro que necesita a su príncipe azul.
Esta doncella puede defenderse sola con un par de patadas y golpes.
— A diferencia de los demás no soy normal cariño — Respondo de forma burlesca mientras terso una sonrisa en mis ya rotos labios. — podría romperte el culo si no estuviera atado como ahora —
— Oh, tienes carácter — Rió y entonces lo reconocí, aquella voz tan gruesa y sin gracia solo podía pertenecerla una sola persona… — Pero eso no te sacara de esta situación Eren —
— Pensé que eras mucho más hombre Erwin, limitar a tu enemigo a estar atado mientras abusas de él… ¿No es eso un poco bajo, cabrón? —
— Como siempre una boca tan grande Yeager pero esta vez no eres tú a quien quiero, tú eres solo la carnada — Declaró y entonces caí en cuenta de que en realidad el solo deseaba a Levi, que nuevamente yo solo sería un instrumento para llegar hasta otra persona, que mi cuerpo era solamente un atajo — Él no debe tardar mucho en venir, ha estado buscándote desesperadamente luego que salieras corriendo del apartamento —
— ¿Buscarme? ¿A mí? Oh Smith tu si sabes equivocarte, Levi en estos momentos debe estar encamado con la chica esa que estaba en mi habitación, ella es su prioridad después de todo has escogido a la victima equivocada esta vez —
A pesar de decir todo aquello con esa voz tan suficiente y altanera en el fondo me dolía, me dolía porque sabía que era cierto y que a diferencia de las demás veces Levi no vendría a rescatarme esta vez porque yo ya no era importante en su vida. Sí, Levi había rotos todos los esquemas pro una muchacha y se había tomado el atrevimiento de marcarla por segunda vez en mi habitación asegurándose que aquel olor entremezclado con sexo y lujuria quedara impregnado en mis sabanas para recordarme el por qué debería haberme ido de allí hacía mucho tiempo.
Debí haberme marchado cuando tuve la oportunidad pero no, ahora ya era tarde.
— Tienes razón, después de todo tu nunca accediste a ser su juguete por eso te dejo de lado. El no busca algo serio Eren, el solo quiere tu cuerpo para presumirlo ante los demás —
Cada palabra salía tersamente de sus labios como si estuviera disfrutando el momento y yo sé que lo hacía, Erwin era el hijo de perra más grande que había conocido — Y no me refiero solamente a su estatura — Smith era el tipo de persona capaz de sacrificar hasta a sus mismos padres si la situación así lo ameritaba, a él no le importaban ni siquiera los lazos cuando debía conseguir sus metas y objetivos.
Él era un hombre que siempre vivía entre la línea de lo aceptable y lo no aceptable, cruzando hacia los lados cuando más le convenía y luego volviendo cuando la situación se ponía difícil.
— ¿Sabes Eren? tú no pasarías por eso si estuvieras conmigo, yo jamás podría hacerte un daño tan grande como el que Levi te está causando ahora. Podría hacerte feliz —
Le escupí la cara, se por dónde iba este discurso, sé que es lo que realmente espera que le diga y no le daré en el maldito gusto. Cerró los ojos cuando mi saliva choco contra su mejilla y su nariz de recogió con asco, Smith nunca ha sido el tipo de persona a la que los chicos y chicas le dicen no, él no está familiarizado con esa palabra y mucho menos cuando el "novio" de su enemigo le cierra las piernas en frente de la cara con la peor manera posible.
Tendré suerte si salgo vivo, virgen e ileso de esta; lo más probable es que quizás solo la primera se cumpla.
Los azulados ojos del rubio jefe ardieron en ira y tensó la mandíbula cuando se encontró con los míos propios — hacia unos minutos se había caído mi venda tras removerme tanto —, no hacía falta tener un espejo frente a mí para saber que mis propios orbes desbordaban odio, repugnancia y asco. Levanto su mano en el aire y la azoto violentamente contra mi mejilla, volteando mi rostro y haciendo que mis labios se partieran con mis propios dientes; el sabor metálico de la sangre inundo cada parte de mi cavidad y tan solo rebote con ayuda de las cadenas, volviendo a mi lugar.
Levante la vista y tan solo apreté los dientes mientras un hilo se sangre bajaba por la comisura de los labios, el cabello revuelto por el movimiento del golpe hizo que taparan la mitad de mis propios ojos. Hijo de puta, moví las manos y los pies tratando de liberarme de las tobilleras y los grilletes pero tan solo sentí un cálido líquido correr por mi pie, joder, esto es inútil, de esta forma…
Una sádica sonrisa se pasó por los labios de Smith y supe que ahora es donde lo peor tomaría lugar, al igual que un buitre cuidando de su propia comida comenzó a girar a mi alrededor, observando cada rasgo, cada pequeño detalle por mi cuerpo sentí su intensa mirada escudriñarse bajo mi piel y me removí inquieto, el asco no tardó en llegar cuando reconocí aquella profunda y nublada mirada en sus ojos.
Una mirada tan asquerosa como la de aquel hombre.
Con la yema de sus pasos delineo mi contorno de forma delicada y hasta podría decir tierna, sus manos se perdieron entre los pliegues de mi ropa mientras me removía en las ataduras que me inmovilizaban, la sensación de su piel contra la mía era tan desconcertantemente asquerosa que prontamente el pánico empezó a tomar parte de mi cuerpo, algo dentro de mi se removió inquieto cuando sus frías manos tocaron mi pecho por bajo la camisa.
"Mierda, no de nuevo…" me dije a mi mismo mientras recordaba como aquel viejo anciano había hecho exactamente lo mismo cuando era niño. Por el color de mis ojos, por el inusual color que mis orbes poseían los hombres solían tratarme como un animal exótico, algo con lo que presumir frente a sus amigos y de esa manera sacar pecho como un macho alfa. Siempre había lidiado con este tipo de hombres, me las había arreglado para salir sin mayores heridas que unos cuantos golpes pero ahora caía en cuenta de dos cosas:
La primera: me había drogado con un afrodisiaco.
La segunda: al escuchar potentemente el nombre de Levi en mi mente, me di cuenta de que no me hubiera importado si Smith hubiera sido él.
— Eres una bestia Yeager, y si Levi no fue suficientemente hombre para domarte — Susurro mientras besaba la parte trasera de mi oído para luego lamer mi lóbulo. Jadee cuando su frío aliento choco contra mi piel — Entonces yo marcare mi nombre en tu cuerpo —
Sentía los estragos que la droga estaba haciendo en mi cuerpo, un calor que nunca había sentido se hizo presente en mis entrañas hasta arderme cada parte de mi piel, las manos de Erwin pasaban de un lugar a otro aplacando más y más el ardor pero haciendo crecer un nuevo deseo en mi cuerpo. Mordí mis labios cuando acaricio mi entrepierna por sobre la ropa, esto no era lo que yo quería para mi vida, no es lo que había deseado cuando me mude al apartamento de Levi.
Algo que he aprendido en mi estadía con mi compañero de cuarto, es que suele aparecen en los treinta minutos de una catástrofe, siempre toma los primeros transportes y también los más rápidos para llegar al centro del meollo y solucionarlo lo antes posible, suele rescatar a sus propios subordinados dentro de una hora tras localizar su ubicación con todos los rastros posibles. No es la primera vez que Levi tendría que localizar a Erwin.
Asqueroso.
Sentí la mano de Erwin colarse por bajo mi ropa interior mientras me acariciaba suavemente, rodeando mi masculinidad con la palma de su mano para luego comenzar un vaivén conciso, de un ritmo fijo capaz de hacerme soltar gemidos y jadeos en contra de mi voluntad, errantes suspiros abandonaron el fondo de mi garganta mientras luchaba con la incómoda sensación de toque. Estoy temblando, estoy nervioso, estoy asustado.
Tengo miedo.
A pasado tiempo desde la última vez que he sentido esta sensación en mi cuerpo y no puedo recibirla con agrado. La lengua de Smith pasa por mi cuello, dejando un camino húmedo a hasta mi mandíbula para besarla con lujuria y deseo; de a poco va aumentando el ritmo de su mano mientras se acerca a mi boca para robarme un beso violento y necesitado, su lengua se adentra con maestría en mi cavidad y yo tan solo le muerdo el labio, haciéndolo sangrar.
Se aleja un poco pasmado, pasa su mano libre por el labio y observa la sangre en sus dígitos, está tan cabreado que aprieta el agarre de su mano sacándome un grito de dolor. Mierda, la droga se hace cada vez más con mi cuerpo y poco a poco empiezo a perder la conciencia, mi vista se vuelve borrosa y no puedo controlar el sonido de mi propia voz.
Tengo miedo, tengo miedo, estoy asustado, puedo sentir la sangre correr por mi espalda pero no sé por qué razón sangro esta vez, no puedo ver nada, ya no puedo oír nada, solo dolor. Asumo que Smith me ha soltado porque siento el piso bajo mis manos y rodillas, mi espalda arde y mientras intento volver a enfocar mi vista algo me hala hacia atrás del cuello. Una nueva cadena.
— Dije que te domaría pequeño Eren — Es lo único que logro entender antes de que un balbuceo llegue a mis oídos.
Me remuevo con la poca energía que me queda cuando siento la los dedos de Erwin acariciar mi entrada.
— N-no — Dije con todo el autocontrol que me quedaba.
Pero no fui escuchado. Pude imaginarme su socarrona sonrisa cuando esa palabra se escapó de mis labios, nunca debo decir eso ya que sin consideración alguna me desgarro desde adentro, el punzante dolor de ser partido en dos recorrió todo mi cuerpo, dolía, dolía con un demonio y no podía hacer nada para evitarlo, los gruñidos de aquel maldito rubio llegaban a mis oídos y solo me asqueaban hasta la médula.
"Vamos muchachito, tú también lo quieres… Déjame tocarte, déjame llegar hasta lo más profundo de ti" la voz de aquel desagradable anciano llego hasta mis oídos y entonces algo empezó a arder en mi pecho, no había sido la primera vez que intentaban abusar de mí y entonces un hombre cualquiera llegaba y lo lograba como si nada. ¿Dónde estaba mi orgullo? ¿Dónde estaba mi fuerza? ¿Dónde…? ¿¡Donde!? ¿¡Donde estaba Levi!?
Cerré los ojos cuando deduje que las lágrimas estaban corriendo por mis mejillas; me dolía como un demonio y no solo mi cuerpo si no también mi corazón, la cadena de mi cuello se tiró hacia a tras haciéndome curvar la espalda y sentarme sobre el regazo de Erwin, en ningún tampoco deje de llorar.
— Ah… tan apretado… — Susurro contra mi oído mientras lamia la extensión de piel en mi cuello, todo para que ser capaz de entenderlo y solo mordí mi propia lengua hasta sangrar. Joder, esto no es lo que yo quería, Mikasa habría movido cielo, mar y tierra por encontrarme en menos de una hora. Mikasa… ¿Cómo la miraría a la cara ahora? ¿Cómo la abrazaría al llegar a casa? No podría hacerlo, no cuando estoy tan sucio… no cuando estoy tan manchado y ella tan pura. — Mhhm exquisito, exquisito — volvió a susurrar en mi oído.
"¿Y si se comenzara a cansar de proteger a la damisela en apuros Yeager? ¿Si se cansara de tener que salvarte el culo cada vez que te secuestran, amenazan?"
Ahh, tal vez él tenía razón, quizás Levi solo se había aburrido de mi.
Un estruendo se escucho en alguna lejanía del lugar en donde me encontraba y Erwin se detuvo en seco, sangre mezclada con otro fluidos bajo por mis muslos y solo caí violentamente al suelo, mientras él seguramente intentaba resguardar el pequeño espacio monopolizado. Los pasos cada vez más fuertes y concisos me hicieron darme cuenta que no era una sola persona sino más bien una multitud.
Aquel familiar olor a perfume se color por mis fosas nasales junto con la colonia masculina de aquella gente tan familiar, pude respirar con tranquilidad y cerré los ojos rindiéndome ante el sueño y cansancio de mi cuerpo sumido en la tranquilidad casi infinita.
Seis disparos, una ambulancia, gente moviéndose de un lugar a otro, gritos, suplicas y dos voces discutiendo fue lo último que escuche mientras el rostro impregnado en preocupación y miedo de Mikasa y Armin se graba en mis ojos para luego perder la conciencia.
Mensaje de Lace al publico: Las violaciones son malas. Por favor no las fomentes mediante escritos u otra cosa. Me siento miserable por escribir tal atrocidad a Eren pero eran necesario aunque eso no me justifica.
Para las personas que habían comenzado a seguir "Requiem" me lamento profundamente pero no seguiré con la historia. En estos momentos no estoy para lidiar con gente molesta diciéndome: le has plagiado el estilo a Vero Vortex. Les dire una cosa: Soy una persona muy paciente pero no me gusta que me molesten como a la mayoría. El tipo de narración en Secreto en Auschiwz no es de Vero, le pertenece a Marcus Zusac autor de "La ladrona de libros" y por si no lo han notado la misma Vero lo dice al inicio del ff. Dedíquense a disfrutar una historia que si la autora tiene problemas con algún escrito lo solucionaremos entre nosotras.
