-bien niña, bien…murmura Andrómeda metiéndose entre las frazadas…has golpeado de pleno a mi muchacho, me gustas, son tal para cual. Por favor señor Dios, ayúdalos, que este zopenco no lo eche a perder y que la niña Ginny perdone sus tonterías.
En su habitación, ya en pijama, Harry camina por la habitación, se sienta y toma un libro, no logra pasar de la primera línea así que lo hace a un lado, se incorpora y camina otro poco, se mete a la cama, da una vuelta y luego otra, sale de nuevo, toma un poco de agua, se acerca a la ventana, su habitación tiene balcón pero hace mucho frio para salir así que se conforma con correr un poco la cortina. Es una noche de luna llena, el cielo limpio y claro permite observarla en todo su esplendor.
-Dios…murmura…porque estoy tan inquieto desde que la conocí?, la nana tendrá razón y estaré enamorado de ella?, con ninguna chica me pasó esto, ni con Cho…suelta una risita…y pensar que nos íbamos a casar. Pero la he tratado tan mal...pone su mano en la mejilla abofeteada…como me podrá querer?
En casa de las chicas también se han ido a la cama, Lizbeth le ofreció un lugar a Ginny así que Hermione y la bebé ocupan la otra cama y Ron se acomodó en los sillones.
-perdona que no te haya dicho que Rose es mi sobrina…pide dulcemente Ginny mientras charlan ya metidas en la cama…todo se dio solo y no supe si debía aclararlo o no.
-no te preocupes…Lizbeth le hace un cariño…no hay problema, la has tenido difícil Ginny, convirtiéndote en madre así, de pronto, sin recursos, en un país extraño, sin poder trabajar en tu profesión y teniendo que lidiar con Harry…Ginny le hace seña de que baje la voz, Lizbeth solo sabe lo del baño de lodo, era imposible que no se diera cuenta sabiéndolo todo el pueblo, pero no está enterada de lo anterior…no quieres que se entere tu hermano?
-no, dejémoslo como un accidente, ya bastante han pasado ellos también. Viste que al parecer se llevan bien con Harry?...Lizbeth asiente…no quiero meterles ideas.
-Harry es buena persona Ginny, es medio agrio y de pronto tiene sus desplantes en la mina exigiendo que se trabaje de esta o de otra manera, pero así tiene que ser si quiere que todo marche bien, es un ambiente difícil. Nunca había sido grosero con una persona, bueno solo con Draco…ríe picara…no sé qué le pasó.
-pues igual ya no importa, con la sorpresa de mi hermano y mi cuñada y hablando de lo que les pasó ya ni te conté un proyecto que posiblemente intentaré con las esposas de los trabajadores.
-entonces no te vas?
-no hasta que los chicos presenten su examen.
-qué bien!...hace un gesto como si aplaudiera…entonces no estaré sola.
-pero eso no quiere decir que olvides definir tu situación con Draco.
-no lo haré, solo dame un poco más de tiempo…Ginny hace una mueca…por favor, si?
-está bien…sonríe ante sus gestos de niña…ahora a dormir, que mañana tenemos que trabajar.
Al día siguiente todo es movimiento desde temprano, solo hay un baño y todos quieren usarlo al mismo tiempo, Ginny los organiza en un dos por tres, primero Lizbeth que es la primera en salir, después ella, luego Hermione y finalmente Ron.
-y si llora Rose?...Hermione habla angustiada…que hago?
Ginny la observa, no puede evitar sonreír al reconocer la misma angustia que ella sintió cuando ellos se fueron a Canadá. Tiene que admitir que aunque la bebé es tranquila, está acostumbrada básicamente a Clementina, Lizbeth y a ella, puede ser que se inquiete con Hermione, después de todo tenía solo tres meses cuando se quedaron solas.
-ya conoces su rutina…echa a reír recordando esas mismas palabras en boca de su cuñada…no tendrás problema pero si se inquieta envías a Ron por mí, la escuela está aquí…dibuja un croquis… es fácil llegar, el pueblo es pequeño y la calle principal está a dos cuadras
-puede ser que yo no esté...interviene su hermano…Harry quedó de pasar por aquí.
-pues entonces vas tu cuñada, llevas a Rose en el cochecito, no tendrás problema.
Se despide y se dirige a casa de Clementina, le avisará que Rose ya tiene a su mamá…suelta aire…tendrá que darle una explicación a la gente más cercana.
-nadie lo hubiera imaginado Ginny…Clementina la mira sonriendo mientras beben una taza de café…te has dedicado a esa niña como si fuera tuya, y para nosotros fue fácil suponer eso, llegas aquí sin esposo, son muy parecidas y comparten el apellido.
-lo sé, es importante para mí que sepas que no intenté engañarlos… simplemente así se dieron las cosas y cuando me di cuenta fue más sencillo dejarlo así que aclararlo.
-no te preocupes, nadie pensará eso de ti y menos te disculpes, no tienes por qué hacerlo.
-espero que los demás piensen igual…se prepara para seguir su camino…no me gustaría que se ofendieran.
-no lo harán, al contrario, te tendrán más estima por eso ya lo verás.
La mañana se desarrolla tan normal como cualquier otra, Hermione no ha hecho su aparición así que supone que todo marcha bien, sintiéndose ligera al tener a su hermano y a su cuñada se mete con más ahínco en la clase, anda por entre las butacas revisando los trabajos de los chicos, llega con Ben que ha coloreado un pajarraco que ocupa toda la hoja, quizá guiado por los colores que utiliza su madre en los bordados lo ha llenado de colores alegres y vibrantes, sus manitas embadurnadas de cada color que utilizo levantan orgullosas el dibujo, Ginny sonríe ante la estampa del chiquillo, lo felicita y le revuelve el cabello.
A la hora del refrigerio piden permiso para salir un rato al patio, el día está frio pero necesitan aire fresco, ella lo permite y se queda de pié en la puerta vigilando a los más pequeños.
-supongo que estarás complacida del ridículo que hice contigo…Harry está a sus espaldas, ha entrado sin que ella lo escuche por el ruido que hacen los chicos al juguetear.
-usted, usted!...se gira cerrando la puerta para darle la cara…siempre usted!, le aseguro que no había conocido una persona tan egocéntrica, ahora resulta que el mundo gira a su alrededor!...todo lo que hacemos o decimos tiene que ver con usted…habla con ironía…por favor!
-vaya!...sonríe divertido…por lo que veo has recuperado tus fuerzas.
-qué quieres Harry?...habla cansada, él se sorprende por el cambio al hablarle, ella no se da cuenta…que quieres para dejarme en paz? Que me vaya?, no lo creo, cuando lo intenté se presentó tu nana en mi casa pidiéndome que reconsiderara, así que, qué quieres?, que sea la zorra como la que me trataste y resulte no ser?, vamos…se acerca retándolo…eres el todopoderoso señor del mineral…hace un gesto con el brazo…que quieres?
-a ti…responde en voz baja tomándola por la nuca y alcanzando sus labios, sorprendida intenta dar un paso a tras, pero están muy cerca, la otra mano rodea su cintura y la aprieta más, sus labios la besan suave pero decididos, intenta no corresponderle pero tiene que respirar, en un movimiento automático separa los labios y la lengua entra en su boca, el corazón da un salto, después de los encuentros que han tenido esperaba un beso rudo, obsceno, cualquier cosa desagradable y repulsiva, pero no eso. La lengua explora dulcemente buscando la de ella, al encontrarla la toca suplicándole que le corresponda, intenta resistirse, finalmente se encuentran, al sentirse correspondido aprieta más el abrazo, el beso continúa un poco más para suavemente terminar.
-los chicos…dice Ginny con voz apagada tratando de controlar el rubor en su rostro.
-siguen jugando…Harry la aprieta un poco más…escúchame bien…dice en su oído…podré disculparme, rogar y suplicar tu perdón por las groserías que te hice, pero por este beso, jamás, nunca…la separa y la mira a los ojos…ni muerto, me disculparé. Le da un beso apenas rosando sus labios y sale de ahí.
