-como lo ves Clementina?...Ginny está de pié en la habitación del matrimonio, se mueve un poco viéndose en el espejo, lleva un vestido que compró en el almacén, no es su talla pero fue lo mejor que consiguió.

-un poco grande…coloca alfileres ajustando el vestido…pero quedará bien, el color y el estilo te sientan de maravilla, te lo tengo listo mañana al terminar la clase.

-muchas gracias!...le da un beso en la mejilla…quiero usarlo en noche buena, estoy cansada de los pantalones.

-tienes zapatos?

-sí, traje un par cuando llegué, ignoraba que no podría usarlos y en casa acostumbro zapato deportivo, así que están como nuevos.

-bien, ahora vete, ya está muy oscuro y es algo de caminata hasta la colina.

-ya voy…habla mientras se abriga y toma su mochila...mañana es día de mucho movimiento, los chicos salen de vacaciones, Lizbeth se va por la mañana en la avioneta, y mi vestido estará listo.

-si…Clementina sonríe ante lo emocionada que se ve…y además te tengo una noticia, aunque no sé si me lo agradecerás.

-cuál?

-mañana cuando vengas por el vestido te lo digo…la apura…ahora vete, no se te ocurra llegar a casa de Hermione.

-una parada rápida, solo a saludar.

´-Ginny, saliendo del pueblo es plena oscuridad, ten…le da una linterna…no es mucho pero servirá, anda márchate ya, la nana estará preocupada.

Clementina tiene razón, está tan oscuro que no distingue nada, se guía por las luces de la casona y lo poco que alumbra la linterna, aun cuando tiene días haciendo ese trayecto a pié y cree conocer el camino, sufre un par de resbalones, apresura el paso y llega. La nana y Harry están en el pasillo.

-niña!...Andrómeda se acerca a recibirla apenas abre la puerta…por fin llega!

-lo siento nana…la abraza apenada al verla tan mortificada…paré en casa de Clementina y se me fue el tiempo.

Alcanza a ver a Harry que se mueve de un lado a otro, finalmente se dirige al estudio cerrando la puerta de un golpe.

-no se quede tan tarde por el pueblo…Andrómeda habla conciliadora…los días ya son muy cortos y aún cuando es seguro lo mejor es no arriesgarnos.

-no lo haré.

-lo promete?

-lo prometo nana…la abraza de nuevo…lo prometo.

-bien...le hace un cariño en el rostro…en un rato cenamos. Ahora hágame un favor…Ginny asiente…vaya y hable con mi muchacho, estaba por ir a buscarla.

Ginny se detiene en la puerta del estudio, saca aire y llama a la puerta.

-adelante…responde tosco.

Ella entra, la habitación está apenas iluminada por la tenue luz de las lámparas, de pié junto al estante Harry revisa un libro.

-Hola Harry

-Hola…habla serio sin apartar la vista del libro.

-siento llegar tarde…se maldice, no es una chiquilla hablándole a su padre…se me fue el tiempo sin sentir.

-está bien…sigue obstinado en la misma posición…dije que podían hacer sus cosas libremente, no me debes ninguna explicación.

-si pero igual lamento si los preocupé.

-a mí no…habla despectivo…a la nana…cambia rápidamente a la ironía…pero ella se preocupa por cualquier cosa.

-les daré un respiro…responde molesta y sentida por ese "cualquier cosa"…mañana terminan las clases y Lizbeth se va a la ciudad. Yo me voy con Ron…se gira encaminándose a la puerta… no pasará nada porque duerma en el sillón hasta que pasen las fiestas.

-perdóname…Harry llega hasta ella, la gira un tanto brusco y la abraza fuerte…perdóname, no te vayas. Si apenas te instalaste, no puedes andar de un lado a otro como si no tuvieras un lugar. Claro que me preocupé, pero llevo tanto tiempo siendo un amargado que no pude evitar responderte así. Lo siento…repite una y otra vez…lo siento.

Ginny apenas si lo escucha, se ahoga entre sus brazos, ese aroma, su aroma que se le mete por los poros haciéndola casi perder el sentido, antes no lo había percibido tan fuerte, huele a madera, a loción, a Harry.

Lo empuja suave apartándose de sus brazos, sus ojos se encuentran, ambos jalan aire y avanzan al mismo tiempo buscándose los labios. Se prenden en un beso intenso, profundo, apasionado, Ginny se apoya en sus hombros mientras que Harry la sostiene por la nuca evitando que se aparte, pero ella no quiere apartarse. Se prueban mutuamente una y otra vez, ella pasa la lengua rosando sus dientes y se pierde en esa cavidad deliciosamente húmeda, donde él la atrapa sin permitirle escapar. Se separan, ambos están jadeando, se miran de nuevo y vuelven a perderse cada uno en la boca del otro.

Harry deja la boca y recorre su rostro buscando el cuello, Ginny se mueve un poco dejándolo hacer, siente como levanta el cabello, después un leve mordisco y luego una succión.

-no…murmura pegándose más a él…me marcarás.

-tu cabello lo cubrirá…responde de regreso en sus labios…solo tú y yo lo sabremos… vuelven a perderse en sus bocas. Las manos de él se mueven por ella desabotonando la chaqueta metiéndose después por debajo de la ropa buscando sus senos.

-paremos Harry…súplica sin dejar de besarlo…la nana o Lizbeth pueden venir.

-no entrarán sin llamar…asegura subiendo el corpiño, ella se estremece al sentir las manos tibias cerrarse sobre sus senos desnudos…al menos eso espero.

-Harry…dice la nana tras la puerta…niña Ginny, la cena está lista.

Se separan bruscamente, él se aclara la garganta tan sigilosamente como le es posible mientras Ginny se acomoda la ropa con movimientos arrebatados.

-gracias nana…responde tratando de sonar natural…enseguida vamos.

-no tarden porque se enfría.

-no, ya vamos.

Ginny intenta enfriar su rostro cubriéndolo con ambas manos, Harry se acerca y la abraza de nuevo.

-lo que te hice lo cubrirá el cabello…la mece suavemente…pero ese rubor nos delatará.

-lo siento…murmura avergonzada apretándose a él…será mejor que tu vayas yo subiré a la habitación a refrescarme.

-dame tiempo de llegar al comedor y entonces sales, así evitaremos que vengan a llamarnos de nuevo…besa suavemente sus labios…diré que fuiste a sacarte la chaqueta.

Ginny se apresura pues sabe que la esperan, por suerte la planta alta está desierta, refresca su rostro, se arregla un poco y toma rumbo hacia el comedor. Da un saludo general, agradecida ocupa su sitio al ver que nadie se fija en ella de manera especial. Están charlando animadamente con Lizbeth, que emocionada por su viaje, no deja de moverse en la silla. Se integra a la plática y la cena transcurre amena y divertida.

-Vamos al salón…invita Harry cuando han terminado la cena...veremos a Lizbeth hasta después de las fiestas, escuchemos un poco de música y tomemos una copa.

Se empiezan a mover, Harry se adelanta hacia la puerta, pasa detrás de Ginny y como al descuido rosa suavemente su espalda.

-elijan algo...pide a las chicas mientras presiona el botón de un control remoto, las puertas de un mueble se abren y aparece el equipo de sonido, quedan embobadas, las puertas están atiborradas de música grabada, se abalanzan hacia él tratando de ganar el primer turno, la nana y Harry cruzan una sonrisa. Mientras escuchan la primera elección Lizbeth regresa a los sillones, Ginny continúa revisando el repertorio.

-te gusta algo?...Harry se acerca llevándole su copa

-sí, tienes de todo…da un pequeño sorbo a su vino…en la casa del pueblo hay una radio pero es complicado sintonizar alguna estación.

-si…se recarga en el mueble…la señal del sistema de comunicación de la minera y del otro pueblo son más potentes así que ahogan cualquier transmisión. Hemos intentado instalar otra antena, aislar la transmisión, pero no hemos tenido éxito….toma un mechón de su cabello…sabes que pueden usar todo lo que hay en la casa, cierto?...ella asiente con un gesto…entonces porque no lo hacen?, no sabían en dónde está el equipo.

-no sé…se encoge de hombros…falta de costumbre supongo…suelta una risita…estamos acostumbradas a charlar.

-pues ahora que no esté Lizbeth y tú pases más tiempo en la casa, porque le prometiste a la nana regresar temprano, cumplirás?

-claro que si…habla sentida…una promesa es importante para mí.

-bien…sonríe satisfecho…ven, vamos a sentarnos…ocupan uno de los sillones, la nana y Lizbeth charlan algo apartadas, eso da un tono íntimo a su conversación…ahora que regreses temprano puedes escuchar lo que gustes o leer un libro, también hay algunas películas…señala otro mueble… ahí está el equipo de cine…ríe suave…hace tiempo que no traigo películas pero igual encuentras algo que te interese.

Ginny lo escucha atenta, mientras le habla no puede evitar pensar en la ex prometida, se pregunta si para ella hizo traer el entretenimiento.

-No…responde terminante sacándola de sus pensamientos…supongo que te han hablado de Cho?…ella asiente…pues no, nada de esto era para ella…habla enojado…aquí no hay nada que se relacione con ella…se pone de pie… todas sus porquerías se fueron a la basura!

-hijo!...inquieta Andrómeda interrumpe la plática que sostiene con Lizbeth…que te pasa?

-nada nana…responde arrepentido volviendo a ocupar su sitio…disculpen…cada quien vuelve a lo suyo… disculpa Gin…habla quedo…no quise gritar, es solo que me disgusta que aún me sigan relacionando con ella en el mineral.

-será que aún la amas…comenta incomoda…y te lastima su recuerdo.

-no Gin…habla seguro…lo que me lastima y no puedo olvidar es lo estúpido que fui aferrándome a ella, no la amé ni la amo…baja más la voz…y no pensaba en ella cuando te besaba…sonríe al ver que se ruboriza suavemente…no, no…suplica…nos descubrirás.

-está bien niña?…interviene Andrómeda al notar la incomodidad de Ginny…quizá tiene calor?

-no nana...se apresura a justificarse…es el vino.

Siguen hablando así, Lizbeth con la nana y ella con Harry hasta que se retiran a su habitación.