A pesar de ser Navidad la nana sale de la cama temprano, el servicio tiene el día libre así que se las arreglarán solos. Se dirige a la cocina, prepara café y pan tostado. Checa la hora, Harry está por despertar, sonríe tiernamente, es Navidad lo consentirá un poco. Arregla una charola y se va a la planta alta, llama suavemente y empuja la puerta. La habitación está a oscuras pero no impide a sus ojos cansados apreciar la escena en la cama de su muchacho. Reclinado en los cojines, con una cabellera roja sobre su pecho, Harry duerme con Ginny entre sus brazos, las frazadas se han deslizado dejando a la vista su espalda desnuda y el brazo de él que la sostiene firmemente contra su cuerpo. Andrómeda se demora un poco en reaccionar, emprende la retirada apenas haciendo ruido cuando Harry abre los ojos y sus miradas se encuentran. Ninguno habla, ella abandona la habitación.

Harry sale con cuidado de la cama, cubre a Ginny con las frazadas, se mete los pantalones y la camisa que usó la noche anterior y se va tras la nana. Al salir al pasillo ahoga una maldición, lleva los pies descalzos y el piso está frío, pero no da marcha atrás, baja casi corriendo las escaleras, entra un poco brusco a la cocina donde Andrómeda está dejando la charola sobre la mesa.

-nana

-así es como pretendes no arruinarlo?...lo enfrenta enfadada…llevándola a tu cama?

-nana

-por Dios hijo!...se deja caer en una silla…porqué te precipitas?

-no lo hice nana…se sienta a su lado…ella es diferente, tú misma lo dijiste, nos atraemos y aun cuando le he dado su espacio era inevitable que sucediera.

-no me convence Harry…habla preocupada…que se atraen lo supe de inmediato, pero creo que debieron esperar un poco, tratarse más. Precisamente porque ella es diferente tengo que preguntarte…hace una pausa y jala aire…tomaste precauciones?

-nana!

-sé que te incomoda hablar de esto conmigo, pero tendrás que hacerlo. La niña Ginny prácticamente está sola en este país, su hermano y su cuñada vienen saliendo de una etapa difícil, tienen sus propios problemas, no necesitan otra preocupación, así que por el bien de los dos, responde; tomaste precauciones?

-no

-ahí lo tienes…saca aire exasperada mientras deja la silla…si eso no es apresurar las cosas, entonces no sé cómo llamarlo.

-pensé que te gustaba.

-y así es mi niño…se acerca y le hace un cariño…el problema es que no quiero que ninguno de los dos resulte lastimado.

-no será así nana…habla sentido…aunque no estés de acuerdo con lo sucedido, danos una oportunidad.

-dime Harry…se sienta de nuevo…que tanto quieres esa oportunidad?

-mucho nana…responde de inmediato…igual tienes razón y debí detenerme, pero quiero estar con ella. Tú me hiciste ver que lo que sentía era amor disfrazado de estúpido rechazo y si bien es verdad que no nos conocemos lo suficiente, con lo que sé hasta hoy quiero darme una verdadera oportunidad.

Andrómeda lo observa, su mirada es firme y su hablar, aunque suave, rotundo. Como habla un hombre seguro, no como antes, no como cuando estaba con Cho, que hablaba tratando de convencerse así mismo de lo que decía. Ella no duda que Ginny y él sean pareja, solo cree que necesitan más tiempo para estar seguros, al parecer se equivoca.

-entonces cuídala hijo…se incorpora de nuevo moviéndose por la cocina…no la arriesgues, y me refiero a todo, recuerda que es querida en el pueblo, no permitas que eso cambie y menos que murmuren. Habla con la niña Ginny y si está de acuerdo en que inicien una relación habla también con su hermano, no lo olvides, por el momento ellos son su única familia.

-lo haré nana…llega hasta ella y le planta un beso…gracias por entender.

-aunque lo dudes, sé lo que es el amor muchacho. Ahora ten…desliza la charola por la mesa, ha cambiado el servicio anterior por café caliente y pan recién tostado, agregando te, fruta picada y otra taza…vuelve a la habitación, cuando bajen tendré listo algo más sustancioso.

-gracias de nuevo nana…la abraza fuerte antes de tomar la bandeja…feliz navidad.

-feliz navidad mi niño…corresponde su abrazo…anda, vete ya.

En la habitación Ginny ha despertado, se despereza preguntándose donde andará Harry tan temprano, acurrucándose de nuevo bajo las frazadas el recuerdo de la noche anterior llega hasta ella ocasionándole un suave rubor, "ángel mío" murmura una y otra vez con los ojos cerrados. El ruido de la puerta al abrirse la regresa al presente, ahí está él, sonriendo camina hacia la cama cargando la charola.

-hola…le da un beso suave…buenos días y feliz navidad.

-feliz navidad…responde melosa acomodándose recargada en los cojines…fuiste a la cocina?

-si…le ofrece la taza de té mientras él se sirve café….fruta, pan?

-fruta…Harry sonríe mientras le tiende el plato, esa nana la tiene bien checadita…gracias, tú lo preparaste?

-no…unta mantequilla en un pan…solo lo tomé

Ginny asiente con un gesto, bebe su te tranquilamente, súbitamente se tensa al ver la charola bien presentada y repetir las palabras de Harry "solo lo tomé", lo mira aprensiva mientras el rubor se hace más intenso.

-ángel mío…pasa suavemente el dorso de la mano por su mejilla…me temo que la nana lo sabe.

-Dios!...deja el té y se cubre el rostro con las manos…qué vergüenza!

-no…la acaricia de nuevo tratando de confortarla…porque vergüenza?, acaso tienes compromiso?...ella niega con un gesto…yo tampoco.

-no se trata de eso Harry…habla mortificada…como pudo darse cuenta?

-fue un accidente, yo no acostumbro tomar nada en la cama, por darme una sorpresa de navidad trajo la charola y la sorprendida fue ella al vernos en la cama.

-estará molesta y con justa razón…se mueve intentado salir de la cama…me pasas el vestido?

-tranquila…hace lo que le pide…ya no lo está, hable con ella y lo entendió, además te quiere.

-no Harry…se ha vestido y ahora busca los zapatos…que va a entender?, que a días de estar en su casa me metí en la cama de su hijo?, lo mejor será irme de aquí.

-cálmate…llega hasta ella, tomándola de la mano la lleva de regreso a la cama…siéntate y termina el te. No es de mí el traer mujeres a mi casa y a mi cama, si alguna vez necesité un desahogo no lo obtuve en el mineral ni en el otro pueblo. Solo Cho ha estado aquí y eso fue una reverenda estupidez, pero como te dije hace unos días, aquí no queda nada de ella y afortunadamente nunca estuvo en mi cama….Ginny lo mira confundida…es una mujer controladora Gin, así que el que yo la buscara en su habitación le daba una sensación de poder. Lo que la nana entiende es que si bien no le parece que hayamos estado juntos, lo acepta porque en verdad me interesa darme una oportunidad contigo.

-es que me siento incomoda,

-aguarda…pide dulcemente cubriendo su boca con la mano…aunque en su momento no lo reconocí y me equivoqué contigo, la atracción entre los dos siempre estuvo ahí, tienes que admitirlo…ella asiente…me gusta lo que siento y conozco de ti Gin…acaricia suavemente su mano…me gusta tanto como para pedirte que lo intentemos, pero que sea un intento de verdad, sin guardarnos nada.

Ginny lo mira, la noche anterior se dejaron arrastrar por la atracción, pero como él dice esa atracción no viene sola. Le gusta el Harry que ha visto desde la noche en que la reunió con su familia, necesitan conocerse, eso es verdad, pero la manera en que le hizo el amor y las palabras que murmuró en su oído definitivamente no vienen de alguien sin sentimientos.

-hagámoslo Harry…se acerca buscando meterse entre sus brazos…pero como lo has dicho, sin guardarnos nada.

-así será ángel mío…aprieta el abrazo…lo prometo.