Cuando se reúnen para desayunar la mesa ya está puesta, Ginny no puede evitar sentirse incomoda, sin embargo la mirada cálida y dulce de la nana así como su siempre trato amable, hacen que lo supere. Después de desayunar Andrómeda y Ginny ponen orden en la cocina, a la hora del almuerzo Ron y Hermione se reunirán de nuevo con ellos, pero hay bastante comida del día anterior así que se van a la sala a pasar el tiempo.
-vamos a abrir los regalos…murmura la nana aprovechando que Ginny está distraída eligiendo música…trae el abrigo.
Harry sale discretamente, solo tarda unos minutos así que cuando regresa ella aún está entretenida con la música. Andrómeda le hace seña de que lo coloque a sus espaldas, retardando el momento de que Ginny lo vea.
-a ver si le gusta este nana…los acordes de una melodía suave llenan el ambiente…me parece muy bonita.
-sí me gusta niña…le hace un gesto con la mano…ahora venga, siéntese a mi lado, vamos a abrir los regalos.
Ginny se ruboriza, en su batalla campal en el almacén consiguió algo para ellos, un detalle de agradecimiento que le nació por brindarle su casa, pero en el mineral no es gran cosa lo que se puede conseguir, está segura de que desentonará.
Está equivocada, a pesar de ser finos los obsequios son sencillos, cosas que realmente les gustan. Harry le da a la nana un par de peinetas bellamente terminadas, en estilo clásico que permite que las use frecuentemente. Andrómeda le entrega una caja a su muchacho, él la abre y le agradece cariñoso, se gira hacia Ginny mostrándole una botella, es una loción.
-sándalo…le guiña el ojo y echa a reír al verla turbada.
-Es cosa de nada…justifica Ginny al entregarles sus regalos…solo un detalle.
-niña!...Andrómeda saca de su caja una mascada grande, en tela de seda de colores alegres…gracias, está hermosa!...le da un beso en la mejilla…se verá muy bonita encima del abrigo.
-te gusta?...pregunta ansiosa a Harry ya que no ha dicho nada, en silencio revisa su regalo, es un libro usado de minería, de pastas gruesas forradas en piel, algo raspado pero en buen estado.
-si...le regala una sonrisa antes de darle un beso…no me digas que lo conseguiste en el almacén?
-sí, sé que está usado…habla como disculpándose… pero me pareció interesante, tu sabes, está editado hace tantos años.
-de que hablas?, es genial…su sonrisa se hace más amplia…no es un libro viejo Gin, es una antigüedad…le tiende el tomo a la nana para que lo vea…y por otra parte me encantan los libros usados, siento un no sé qué…gesticula con las manos…cuando los leo sabiendo que alguien más, sabrá Dios en qué lugar, los leyó antes que yo.
-Harry tiene razón niña…la nana saca aire…este libro es una antigüedad, seguramente fue de los primeros mineros que se establecieron por aquí, me pregunto cómo fue a dar al almacén.
-en que parte del almacén lo encontraste hermosa?
Andrómeda contiene el aliento ante las palabras cariñosas con las que Harry se dirige a Ginny, todo es diferente esta vez, nunca antes lo escuchó hablar así.
-en los anaqueles del fondo, estaba mezclado con otros libros, algunos son novelas, otros de política y hay algunos más de consulta, pero este me gustó.
-excelente gusto…besa suavemente sus labios…muchas gracias Gin, en verdad me encanta.
-ahora le toca a usted niña…la nana le tiende un paquete…espero que le guste…Ginny no puede evitar que los ojos se la hagan agua al sacar el obsequio, el recuerdo de su madre golpea su corazón, es un juego de gorro, bufanda y guantes en color rojo, cuidadosamente tejidos.
-qué pasa?...Andrómeda se escucha angustiada…no le gustan? por qué se pone mal?
-lo siento…trata de componerse…si me gustan, es que mamá también teje y nos regala un sweater cada año.
-Gin…Harry la cobija entre sus brazos…la extrañas…ella asiente…extrañas a tu familia.
-eso se puede arreglar un poco niña…cruza una mirada con Harry…pero primero reciba el regalo de mi muchacho.
Harry se aparta, va por el abrigo y se acerca de nuevo, le ayuda a ponérselo.
-este no es mi abrigo
-sí y no…aclara dulcemente Harry…no es el mismo, el tuyo no se pudo limpiar, pero es idéntico…la besa de nuevo y la abraza un poco fuerte… te odié en cuanto te vi…murmura en su oído…por lo hermosa que te ves en este abrigo, con ese cabello asomando coqueto por debajo de la capucha, perdona al imbécil que fui, feliz navidad ángel mío.
-ahora niña, estrene también mi regalo... le coloca suavemente el gorro y la bufanda mientras ella se mete los guantes…que mi niño tiene otro regalo para usted.
-vamos a la mina…tira de su mano encaminándose a la puerta, toma de pasada las llaves de una mesilla…volvemos en un rato nana.
-si hijo, mientras tanto iré adelantando el almuerzo.
-a la mina?...cuestiona Ginny mientras abordan el vehículo
-si, ahí está tu regalo.
Mientras en la mina se trabaja sin parar, las oficinas están cerradas. Después de pasar varios niveles de seguridad llegan a la parte administrativa, son instalaciones perfectamente acondicionadas para su uso, calcula que ahí laboran unas diez personas.
-adelante…Harry abre la puerta de su privado cediéndole el paso…siéntate hermosa, tardaré solo unos minutos, anótame aquí…le tiende una tarjeta…el teléfono de tus padres.
-llamarás Harry?...habla conteniendo el aliento mientras hace lo que le pide...en verdad?
-claro que sí…la mira con ternura…acaso crees que te estoy embromando?...marca un número le pide a la operadora que haga el enlace y posteriormente dicta el número que le indicó Ginny
-aquí tienes…le tiende el teléfono…está llamando, no te limites…se incorpora encaminándose a la salida dándole privacidad.
-pa!...Harry alcanza a escuchar su voz quebrada antes de cerrar la puerta, se va hasta uno de los cubículos y se sienta a esperar pacientemente. Después de un rato una llorosa Ginny aparece en la puerta.
-Harry?...él se acerca de inmediato…papá quiere saludarte.
Harry toma el teléfono, se presenta con Arthur y sostienen una conversación por algunos minutos durante los cuales el señor Weasley le agradece en varias ocasiones el que ayude a sus hijos. Posteriormente le pasa a Molly, que igual de llorosa que la hija, agradece esa llamada con el corazón en la mano mientras en el fondo se escucha al resto de la familia gritar a una sola voz "gracias Harry, feliz navidad!"
-mejor o peor?...pregunta abrazándola una vez que ha terminado la llamada.
-mejor…se aprieta a él…sigo extrañándolos pero me hizo bien escucharlos, gracias Harry.
-el teléfono siempre estará a tu disposición, dije a tus padres que les hablarás cada semana pero puedes hacerlo cuando gustes, y anotaron como hacer el enlace si necesitan contactarlos, no tiene caso triangular a través de Neville pudiéndolo hacer directamente.
-gracias de nuevo…tranquila se aparta un poco, le busca los labios y le regala un beso…perdona el lloriqueo.
-no seas bobita, porque te disculpas? son tu familia Gin, es correcto que los extrañes y llores por ellos, pero si ya estás mejor, es hora de seguir festejando…hace un gesto travieso y ahora es él quien la besa…después de todo es Navidad.
-Harry…murmura minutos después cuando el desabotona el abrigo…tenemos que volver.
-aún no…responde perdido en su cuello…falta para que Ron llegue y si llega, pues que espere.
-aquí no Harry…las manos de él se han metido por debajo de la ropa y la acarician suavemente…no en tu oficina.
-porque no?...se inclina, levanta la ropa y besa su abdomen subiendo hacia sus senos…estamos solos, es mi oficina…habla entre beso y beso…marquemos nuestro territorio, hagámoslo en cada sitio que nos pertenezca.
-estás loco!...se encoge sintiendo sus besos húmedos…anda, para ya, tenemos que regresar.
-aguafiestas…acusa incorporándose y acomodándole la ropa…pero después seguimos.
-si Harry…lo consuela con un beso…pero ahora pórtate bien, regresemos.
Cuando llegan a casa Ron y Hermione ya están ahí, conviven un poco antes de almorzar para terminando intercambiar de nuevo regalos, la pequeña Rose se emociona con sus juguetes y balbucea sin descanso divirtiendo a todos. Harry y Ginny controlan las muestras de cariño hasta que él hable con Ron de su interés en ella, eso será al día siguiente, por lo pronto pasan el resto del día de una manera agradablemente relajada.
