Las clases de Loreto no pueden ir mejor, satisfecha Ginny revisa los trabajos de escritura mientras la chica lee en voz alta, cuando termina pide que le platique sobre lo que acaba de leer, después le hace unas preguntas. Al terminar, con una amplia sonrisa, cierra el cuaderno de ejercicios y la guía.

-bien Loreto, esto está hecho…la chica sonríe tímida… solo hace falta practicar así que tenemos que buscar algo más interesante para leer, te parece?

-si maestra

-mañana traeré algunos libros de la casona, estoy segura de que encontraremos algo de tu gusto. El programa de estudios también cambia, ahora haremos esto.

Ginny le explica el nuevo método sin dejar de observarla, la chica siempre está atenta a la clase, pero fuera de ahí es reservada y muy tímida. Rara vez hablan de algo que no sean las clases, Loreto no parece muy cómoda hablando de otras cosas, las contadas ocasiones que lo han hecho su nerviosismo es tal que tartamudea un poco al hablar. Ginny decide darle su espacio y salvo uno o dos comentarios se limita al estudio.

En la siguiente reunión Ginny informa a las mujeres el respaldo con el que contarán por parte de la empresa, ellas lanzan un gritito emocionadas. Es el momento de formar el comité, la cooperativa es asunto de ellas, Ginny solo las está ayudando por lo que en ese punto las deja hacer, manteniéndose al margen pero lista para intervenir si ellas así se lo piden. Conscientes y comprometidas con el proyecto que están por iniciar, organizan una votación, sin problema se forma el comité, quedando Clementina como Presidenta.

Harry apoya a su esposa en todo momento, le alegra verla tan emocionada con todo lo que trae entre manos, sin embargo, cierta tarde, una llamada del abogado lo deja inquieto. El cambio de la maquinaria en la mina no ha terminado, el proceso es largo y se ejecuta por etapas, con todo y lo que le interesa supervisar los trabajos, ese día decide regresar más temprano a casa, sabe que Ginny no está, por un momento piensa en bajar al pueblo por ella, cambia de opinión y entra en la casona.

-hijo!...Andrómeda sale a su encuentro…que milagro que llegas temprano.

-hola nana!...la besa cariñoso… tengo muchos días llegando casi a la hora de la cena, así que por hoy dejé todo en manos de los ingenieros.

-la niña Ginny aún no llega…lo toma del brazo y se encaminan al estudio…ya sabes, anda en sus cosas.

-si nana, pensé en ir por ella, pero mejor la espero aquí.

-bien, te traigo un café?

El asiente con un gesto y entra al estudio. Cuando Andrómeda regresa con el café, Harry está de pié junto a la ventana dándole la espalda.

-ya está cambiando el clima nana…habla sin cambiar de posición…el frio se aleja.

-ya es tiempo hijo…la nana se acerca con la taza de café…cuando acabe de salir, podrás sentarte afuera con la niña Ginny, o caminarán por ahí disfrutando de los aires de la montaña.

-solo espero que para entonces hayamos terminado de cambiar la maquinaria…camina hacia el sillón, deja la taza en una mesilla y ayuda a la nana a tomar asiento…he dejado a Gin mucho tiempo sola.

-si Harry, pero ella es inteligente, sabe lo que estás haciendo y lo delicado que es, no es ninguna muñequita remilgosa lloriqueando por ahí tratando de llamar la atención.

Harry echa a reír ante el tono despectivo de la nana, sabe bien a quien se refiere.

-no señora mía, no es ninguna muñequita.

-qué te pasa hijo?

-por Dios nana!...mueve la cabeza en un gesto negativo…es que nada se te va?

-no en lo que corresponde a mis amores.

-esta tarde hable con el abogado, ya sabes por el asunto de la cooperativa…la nana asiente…y ya está todo listo para las firmas.

-y?...

-que Gin tendrá que viajar a la ciudad, no dejará que lo hagan solas.

-y es lo correcto hijo…Andrómeda lo observa, sabe lo que le inquieta, lo conoce tan bien…ella les está ayudando, jamás las dejará a su suerte.

-y si ella cambia nana?...deja el sillón y se mueve por el estudio…si con los viajes a la ciudad se da cuenta que no le gusta vivir aquí?

-pero que dices muchacho?...se mueve tratando de incorporarse, Harry se apresura a llegar hasta ella y ayudarle…pensé que eso estaba superado. La niña Ginny conoce la ciudad, dónde crees que vivió antes llegar a la montaña?, en una caverna?

-no nana…no puede evitar reír…pero tampoco Cho venía de una caverna.

-yo no estaría tan segura, que no entiendes que no son iguales!…le da un golpe en el brazo…por Dios Harry!, a que viene eso?

-a que la amo nana…la abraza fuerte…y si ella me deja, me muero.

-eres un tonto…corresponde a su abrazo tratando de confortarlo…ella también te ama, los dos se aman. Dale libertad para hacer sus cosas hijo, acaso no te la da ella a ti?...el asiente con un gesto…confía en el amor que se tienen, confía cuando te dice que no necesita nada más.

Ginny no tarda en regresar, feliz al ver el vehículo de su esposo y ante la impotencia de Ron, casi baja de un salto de la vagoneta y sin despedirse entra en la casona.

Ginny empieza su ir y venir a la ciudad, siempre acompañando al comité de la cooperativa. Si bien se hospeda en un hotel con las señoras, se da tiempo para visitar a Luna y Neville y ponerse al corriente en sus cosas. Draco la consulta en el mineral pero aprovechan esos viajes para hacerle algunos estudios en el hospital y asegurarse que todo marcha bien. Su embarazo avanza así que también se da tiempo para surtirse de ropa para ella y el bebé. En cada viaje, sin excepción, regresa con un regalo para Harry, la nana, Ron y su familia.

El tiempo sigue su curso, las visitas frecuentes a la ciudad terminan, el clima cambia en la montaña y como lo dijo Andrómeda, pronto pasan el tiempo sentados en el jardín o caminando por ahí.