Ya solo quedan algunos rezagados, Harry y Ginny caminan tranquilamente por la calle principal. La nana los espera en la pensión. Hacen una parada en el almacén y en la cafetería, Harry agradece las facilidades prestadas, hablan un poco de los términos de la cuenta y del pago de la misma y siguen su camino.

Llegan a la pensión, Harry habla con el propietario mientras Ginny sigue hasta la habitación, la nana no está, supone que anda en la cafetería, deja la puerta abierta, mete en una bolsa las pocas cosas que tienen ahí y revisa rápidamente la habitación.

-maestra,

-Loreto…sonríe a la chica que está en la puerta…pasa, cómo estás?

-bien….la chica sonríe tímida y entra en la habitación…quise acercarme a usted en el campamento, preguntarle si se le ofrecía algo, si la podía ayudar, pero con tanta gente extraña por aquí, sentí miedo y mejor me quedé en casa.

-no importa, igual te lo agradezco, estuvimos tan bien como la situación lo permitió.

-vaya!, pero que civilizaditas me resultaron!...la desagradable Cho, mochila en mano, está en la puerta…la verdad nunca lo hubiera imaginado.

-aun aquí?...cuestiona Ginny molesta…porque no te acabas de ir de una vez?

-tranquila patrona…habla con burla…ya me voy…señala la mochila…pasaba por tu puerta cuando las vi, qué? poniéndose de acuerdo para retomar su vida?

-no sé de qué hablas

-no?...suena venenosa…entonces que haces con Loreto?

-eso no es tu asunto…señala Harry que ha llegado a la habitación…vamos…la toma del brazo…te acompaño a la salida.

-vaya…se zafa de un tirón…de pronto has recobrado tu amabilidad...regresa con Ginny…en verdad no lo sabes eh?

-saber qué?

Cho la observa por un momento, esboza una sonrisa maliciosa.

-te ha contado Harry porque lo dejé?

-lo sabe…se apresura Harry a responder…así que andando, vete ya.

-ese asunto no es conmigo…apoya Ginny…no me interesa.

-estas equivocada querida, te interesa y mucho.

-señorita Cho…murmura Loreto…por favor,

Ginny se sobresalta, la chica está asustada mientras su esposo da un lento parpadeo conteniendo el aliento.

-que pasa aquí?...pregunta ahogada, ninguno habla… Loreto?...la chica guarda silencio y evita mirarla…Harry?...él cierra la mano en un puño y también calla.

-resulta querida…sabiéndose dueña de la situación Cho se alza soberbia…que terminé con ese compromiso porque no estuve de acuerdo en que mi esposo tuviera casa grande y casa chica…Ginny la mira sin comprender…no estuve de acuerdo en ser la esposa del patrón para darle una imagen, parir a sus hijos y permitirle pasar ciertas noches entre las sábanas de Loreto.

-mientes!...Harry contiene el impulso de arrojarse sobre ella…no es así!

Ginny los mira azorada, Cho se ve cada vez más segura mientras que Harry y Loreto comparten una expresión asustada, da unos pasos hacia atrás alejándose de la chica.

- no?, entonces dile a tu esposa que relación tienes con Loreto, que es lo que te une a ella que tienes que verla todos los días!

Todos los días? Se repite Ginny, rápidamente llega a ella el recuerdo de aquel sábado cuando conoció a Draco, Harry se les acercó en la cafetería, la chica iba con él. Sus salidas diarias por la tarde regresando justo antes de la cena, luego, cuando empezaron las clases, era él quien llevaba a Loreto ida y vuelta.

-es hora que despiertes de tu sueño querida…sigue Cho sin piedad…cualquier romanticismo que sientas por vivir en el mineral es una completa mentira, aquí se vive de manera muy diferente a la ciudad, en muchas cosas se han quedado atorados en el pasado, en costumbres aberrantes que entonces consideraban normal...hace una pausa asegurándose de que Ginny escuche cada una de sus palabras…Harry Potter es el patrón del mineral, el dueño de "El Fénix" y de algo más, es el dueño de Loreto, él la compró, Loreto es una prostituta.

Ginny retrocede de nuevo, la opresión en el pecho no le permite respirar. No puede ser, se repite una y otra vez mientras trata de controlar su respiración.

-niña!...la nana también ha llegado a la puerta, entra en la habitación e intenta acercarse a ella, quien la rechaza con un movimiento brusco…déjeme ayudarla…Ginny manotea violentamente.

-es verdad…hablar le lastima la garganta…lo que ella dice?...todos callan…Harry?...sigue en silencio apretando más la mano…Loreto?...la chica se muerde el labio, mantiene la vista baja, Ginny nota unas lágrimas que silenciosas corren por sus mejillas, eso le da en pleno corazón…Loreto?...insiste.

-sí, maestra…admite avergonzada…pero no es como ella lo dice!...grita en un arranque de valentía antes de romper en llanto.

-Gin…Harry olvida a Cho e intenta acercarse a su esposa, pero ella camina nuevamente hacia atrás…por favor.

Ginny se siente desfallecer, la cabeza le da vueltas, se lleva una mano a la frente, está perlada de sudor.

-niña…insiste Andrómeda…no se ve bien, si no quiere que la ayude al menos siéntese.

-usted también lo sabía nana?...la mira dolida…respóndame, lo sabía?

-si niña…admite sintiéndose impotente ante el dolor en la mirada de Ginny…pero escúcheme, Loreto habla con la verdad, no es como esa mujer lo dice.

-verdad?...Ginny suelta una risa extraña…nadie aquí ha dicho la verdad!, se burlaron de mí, me engañaron, todos me engañaron!

La nana y Harry intentan acercarse una vez más, los repele violentamente y sigue caminando hacia atrás.

Cho mira la escena complacida, de pronto se asusta al ver que Ginny ha perdido el color y se tambalea, se va a desmayar. Olvidó que está embarazada, nada tuvo importancia mientras ella buscaba el desquite. El remordimiento le provoca una punzada en el pecho.

-hay una explicación!...grita Harry desesperado por hacerse oír…por favor Gin, confía en mí.

-niña…suplica Andrómeda…se va a desmayar, siéntese.

-maestra…apenas escucha la tímida voz de Loreto…se lo suplico, créame, no es como ella dice.

Ginny mira a Loreto, por primera vez desde que la conoce le sostiene la mirada, reconoce en sus ojos inseguridad, miedo y dolor, escucha a lo lejos la voz de Harry pidiéndole que confíe en él y a la nana con su tono dulce y preocupado rogándole que le permita ayudarla. Siente como si tiraran de ella en todas direcciones, por una parte las palabras venosas de Cho la golpean sin cesar, por otra, las súplicas de la nana, de su esposo y de Loreto. En su caminar hacia atrás topa con un mueble, se sostiene de él, inclina la cabeza tratando de evitar el desmayo, no sabe qué hacer, a quien creer, su mente escucha las palabras de Cho mientras la voz de su esposo, de la nana y de Loreto logran entrar en su corazón. De nuevo los recuerdos se le vienen en cascada, la conducta de la chica siempre tímida y reservada, la nana atenta y cariñosa desde que se conocieron, y las noches de amor con su esposo, su trato, su toque y su voz murmurándole al oído. No puede luchar más, está por rendirse al olvido, unos movimientos en su vientre la traen de regreso, es su niño que moviéndose una y otra vez le recuerda que está ahí, que es producto del amor que ella siente por Harry y que él juró que le tenía casi hasta perder la voz.

Respira profundo, la opresión en el pecho va cediendo, se sostiene de algo mientras la ayudan a sentarse en la cama, es la mano de su esposo que se cierra en la de ella mientras la nana pone en sus labios un vaso con agua pidiéndole que lo beba despacio.

-te sientes mejor?...abre los ojos y se topa con la mirada brillosa de su esposo, que sentado en cuclillas frente a ella la mira angustiado…voy por Draco?

-ya se me está pasando…responde quedo al tiempo que niega con un gesto.

-te juro…Harry sabe que debe darle su espacio pero la necesidad de que lo escuche lo rebasa…que hay una explicación, que las cosas no son como ella las está diciendo.

-ahora no Harry…suplica poniendo suavemente la mano sobre su boca…aquí no, llévame a casa.

-recuéstese un poco niña…Andrómeda se mueve ayudándola, le hace una seña a Harry…descanse un poco, enseguida nos vamos.

Ginny se deja llevar, olvidándose de todos cierra los ojos. Escucha movimientos ahogados y la puerta cerrarse.