¡Hola! ^^
Estoy de vuelta como siempre con el siguiente capitulo.
Inur: Muchas gracias por leer mi fic y también por dejarme un review por capi ^^ Sobre tu pregunta de porqué lo hago en presente, simplemente lo prefiero así. A mi se me hacía muy raro en pasado xD Espero no te importe y continúes disfrutando de la historia.
Disclaimer: Los personajes que aquí manipulo no son de mi propiedad, ni gano nada con esto. Solo lo hago como diversión y entretenimiento mío, y de mis incondicionales lectores XD
El único personaje (de momento) inventado por mí, es Kaleycus, el amigo incondicional de Casper ^^
YYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY YYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY YYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY
Capítulo 7. ¿Decisión acertada?
-El día de hoy ha sido muy extraño –Kaleycus se sienta en el sillón- Por suerte ya mañana será otro día- Suspira. Observa como su amigo, absorto en sus propios pensamientos, se dirige a la cocina y coge un cuchillo- ¡No espera! –Se levanta y corre hacia él, tratando de evitar lo que estaba a punto de pasar.
Por mucha prisa que se quiso dar Kaleycus, cuando llega a su lado ve con horror la palma izquierda de su amigo llena de sangre, con una raja hecha de forma vertical, y cómo ésta se va cerrando dejando alrededor de donde estaba la herida, restos de sangre.
-¿Por qué has hecho eso? –Kaleycus se cruza de brazos y le mira enfadado, con el ceño fruncido.
-¿Qué me está pasando? –Se sienta en una silla.-
Kaleycus se acerca a él, entendiendo mejor lo que le ocurre. El fantasma le había estado tratando como su amigo, con el que jugaba "al busca objetos", vigilaban al trío y les hacían bromas, o simplemente recordaba a un espíritu triste por no poder ser como su amor secreto.
-Perdóname, ya me imaginaba que algo así tenía que haber pasado- Coloca una mano en el hombro de su amigo dándole ánimo.-
-¿Qué me ocurre? Esto no es normal.-
-La poción que te convirtió en humano hace que no te puedan hacer daño. Por eso te curas. La verdad es que no estaba seguro hasta ahora.
-Entonces… ¿no puedo morir?-
-Existe otra poción… con la que volverás a ser fantasma. Es lo que quieren tus tíos, por eso hay que estar atentos. Creo que no me olvidé de contarte esa parte –Se queda pensativo- ¿O sí?-
-No, no la olvidaste. Lo recuerdo- Se queda en silencio unos segundos- Pero… ¿por qué me tiene que pasar esto a mí? ¿Eh Kaleycus? Yo solo quiero una vida normal- Baja la mirada.
-Bueno al menos parte de tu deseo se ha hecho realidad- Kaleycus sonríe.
Casper le mira sin entender.
-Como fantasma deseabas una vida normal y ahora la tienes, aunque no recuerdes nada –Le explica.
-Dijiste que parte de mi deseo se había cumplido ¿no?- Le mira con cara interrogante- Su amigo asiente con la cabeza- ¿Entonces cual es la otra cosa que deseaba?-
-En una sola palabra, Kat-
-Ah, era ella. Bueno, pero ahora para mí eso no es importante, con lo que llevaré una vida lo más normal que me sea posible- Se levanta y se dirige a su cuarto cerrando la puerta tras él, sin decir nada más.
-Estupendo. Esto es lo que me faltaba, tener a un Casper dispuesto a hacer todo lo posible por ser normal, cuando tres fantasmas locos están fraguando un plan para su propio mal. Este no es el Casper que yo conocía. Me temo que tendré que estar atento por los dos- Suspira, pensando en qué cosas maquiavélicas estarán ideando el trío, y esperando estar preparados para todo tipo de cosas que se les vengan encima.
En otro lugar…
Un joven llega en un coche rojo, aparca y se baja acercándose a un bar, donde estaban sentados un grupo de chicos. Éstos le miran con curiosidad al principio y luego abren los ojos de par en par sin poder creerlo.
El líder del grupo se quita las gafas de sol con una sonrisa en su cara.
-¿Así saludas a un viejo amigo?-
Uno de los jóvenes se levanta de la silla aún sorprendido.
-¿Qué haces aquí? ¡Te creía en Friendship!-
-He venido por una temporada. Y como tengo una casa aquí… pues no tendré problema de vivienda –Sonríe.
Ambos se abrazan.
-Como me alegro de verte, William Murphy.-
-A mí también me da gusto verte, Yarei Dickinson.-
Los dos jóvenes estallan en risas.
-Hay costumbres que nunca se olvidan –William.-
-Es cierto- Hace un esfuerzo por contenerse y parar de reír- Ven siéntate, te presentaré a mis amigos…
Al rato…
William ve a un joven caminar a unos metros de ellos, el cual le llama la atención.
-¡Hey! Yo a ese chico le conozco… ¿qué hace aquí?-
Yarei le mira detenidamente.
-Yo también le conozco, es nuevo en el instituto.
William se acerca al joven sin decir nada más. Tenía que estar seguro.
-Disculpa… -Le toca el hombro para llamar su atención -¿Tú no eres el chico de Friendship?-
El joven se gira y un recuerdo cruza su mente. Le mira sonriente.
-¿Tú no eres el chico al que se le cayó unos cubos de basura?-
-Ermm, eso fue algo extraño que ocurrió, pero ¿por qué te fuiste?-
-Tenía cosas que hacer, como ahora asique… he de irme- Da unos pasos.
-¡Espera! –Se detiene dándole la espalda- ¿Cómo te llamas?-
-Casper, Casper McCartney –Sonríe para sí mismo y sigue su camino.
Al día siguiente…
Casper despierta sobresaltado. Las imágenes de un sueño siguen en su mente, confundiéndole con la realidad. En dicho sueño aparecen tres fantasmas color azul, gritándole por algo que no ha hecho bien. Hay otro fantasma más, pero no puede saber quién es. Casper se siente en el lugar de ese otro espíritu. Tiene miedo. Un mal presentimiento recorre su cuerpo y se hace real cuando uno de los tres fantasmas le coge, le estira como si fuera elástico, y por último le suelta.
Justo ahí despertó. Respira aliviado al darse cuenta que todo ha sido tan solo una pesadilla. Supone que es fruto de las historias que le ha contado Kaleycus. Luego se incorpora sobre la cama y decide prepararse para ir al instituto. Aún no es la hora para levantarse pero lo que menos quiere es volver al a misma pesadilla…
Camino del aula…
-Tal parece que hoy te has levantado con el pie izquierdo ¿no? –Kaleycus mira la cara cansada de su amigo.
-Mejor ni me preguntes, pasé una noche horrible.-
Entran en clase y ven al profesor al lado de la pizarra, de pie, dando indicaciones a los alumnos, los cuales iban de acá para allá, algo desorientados.
-¿Qué ocurre? –Preguntan a la vez al maestro.-
-Oh, ¡Casper! –Sonríe- No ocurre nada, tan solo estoy reorganizando a los alumnos según el orden de sus apellidos. Buscad vuestro pupitre es en esta fila- Les señala una.-
Los jóvenes extrañados por tal cambio repentino se alejan buscando el nuevo sitio asignado.
-Aaron Black, Black, Black- Kaleycus pasa mirando mesa por mesa- ¡Oh, es aquí! –Deja las cosas encima de la mesa.-
Casper continúa su búsqueda y se para en la tercera fila, al fondo. Desde ahí mira a su amigo y se encoge de hombros.
-Yo no quiero quedarme aquí, estaba bien en mi sitio- Un joven le protesta al profesor.-
-Te quedarás donde te tocó te guste o no-
-¡No quiero! ¡Y no me quedaré aquí! –El joven sube mucho más su tono de voz-
-Joven Stevenson… ¡Déjese de pataletas y siéntese en su sitio! –Casi grita.-
Todos los alumnos se quedan en completo silencio. El muchacho se sienta sin rechistar en la silla, asintiendo con la cabeza. El mal genio del profesor le había cogido desprevenido y de veras le había asustado.
Kaleycus lo había visto todo con mucha atención y se había quedado pensativo. Una joven se sienta a su lado.
-Hola, me llamo Melisa- Le saluda.-
-Ho-Hola, yo soy Aaron –Se queda unos segundos ensimismado contemplando sus hermosos ojos verde mar.
-Gusto en conocerte –Sonríe- Vaya mal genio que se gasta ¿verdad?-
-Sí, vaya mal genio…-
Al lado de Casper se sentó Kainan, el cual le saludó educadamente al ocupar el asiento vacío.
-Según tengo entendido no recuerdas nada ¿verdad?- Le pregunta Kainan a Casper.
-Sí, no puedo recordar nada de mi pasado, pero a decir verdad no lo creo tan necesario, ¿por qué lo dices?-
-Es que no quisiera que tu falta de memoria influya en nuestra relación como hermanos- Le mira directamente a los ojos.-
-¿Teníamos una relación de hermanos? –Pregunta sorprendido de que no pudiera recordar algo así.-
Kainan asiente con la cabeza lentamente.
-Lo sabía. No me recuerdas –Baja la mirada triste-
Casper al verle así siente que tiene que arreglarlo.
-Oye… el que no te recuerde no significa que no pueda estar contigo como antes- Le intenta animar.
-¿Quieres decir que todo será como antes y que no me dejarás de lado?- Pregunta más animado.-
-No sé cómo eran las cosas antes, con lo que no te puedo jurar que será todo igual. Ahí tendrás que guiarme tú y… ¡claro que no te dejaré de lado! Eres mi hermano- Le sonríe.-
-Me alegra saber que a pesar de todo las cosas vuelven a ser como eran- Le devuelve la sonrisa.-
A la hora del recreo Casper se fue con Kaleycus el cual estaba como absorto en sus propios pensamientos.
-¿Qué te ocurre? –Casper rompe el silencio.-
-Me dirás que es una locura, un imposible y demás, pero creo que caí entre las redes del amor- Suspira de nuevo absorto en sus pensamientos.
-¿De veras? –Una sonrisa se dibuja en la cara de Casper- ¿Y quién es la afortunada?-
-Melisa- Pronuncia el nombre en voz baja, pero aún así Casper le oye.-
-¿Es la joven pelirroja que se sienta a tu lado?-
-¡Síííí! Su cabello es rojo como el fuego, ondulado hasta la cintura, de tez blanca y ojos verdes como el mar-
Casper ante la descripción de su amigo, suspira a la vez que rueda los ojos. Piensa que es un exagerado, prueba que de veras le ha dado fuerte esa cosa que todos llamamos amor.
Algo le distrae de sus pensamientos y no tarda mucho en ver delante de él a una joven morena forcejeando en su intento por soltarse.
-¡Suéltame! Ya te dije que no iré contigo, para eso tengo a mi novio ¿no te parece?-
-Solo será esa noche- El joven sigue insistiendo.-
-¿Es que no oíste a la señorita? –Casper se acerca, decidido a ayudar.-
Al verla más de cerca, se da cuenta que se trata de Kat.
-Esto no es de tu incumbencia. ¿Entendiste rubito? –Se burla- Con lo que vete por dónde has venido- Se gira para mirar a Kat, la cual intenta alejarse.-
Casper, que no está dispuesto a dejar las cosas así, da unos pasos en dirección al chico, para darle su merecido si era necesario, pero una mano en su hombro le detiene de su propósito.
-No te preocupes, yo me encargo- Habla en voz baja para que solo le escuchara Casper-
Luego se acerca al joven, le separa de Kat y agarrándole de una oreja se le lleva a rastras.
-Qué extraño… -Comenta Kaleycus-
-Sí, es extraño que el profesor Lionel Murray nos haya ayudado en vez de castigarnos a todos.
Kat se acerca a ellos.
-Casper, muchas gracias por tu ayuda, aunque finalmente haya sido el profesor quien se le llevara- Exclama extrañada.-
-De nada pero… ¿por qué te molestaba? –Quiere saber el joven.-
-Quería que fuera con él a la fiesta de Halloween y como me negué, por eso se puso así-
-Hay algunos que simplemente no tienen remedio…-
En las siguientes horas que quedaban de clase "los hermanos McCartney" se dedicaron a hacer de las suyas. Hicieron un charco de agua casi a la entrada de la clase, de tal forma que los alumnos al ir corriendo, porque llegaban tarde, se resbalaban y caían estrepitosamente al suelo. Algunos resbalaban y les abrían la puerta de clase, e iba deslizándose hasta los pupitres.
En la última clase faltó la profesora, asique les tocó con un profesor que ya conocían de otros años, y a quien nunca hacían caso. Una clase con él suponía diversión para ellos. Casper aprovechó y se fue a una de las fuentes que había colocadas en los pasillos del instituto y entró en clase con su mercancía preciada.
Observó que los alumnos tenían entretenido al profesor y se dirigió a las ventanas donde Kainan le esperaba. Luego ambos se dedicaron a tirar globos a los alumnos que corrían alrededor del edificio en su clase de gimnasia. Tiraban el globo y seguidamente se escondían con lo que los alumnos se pasaron media clase mirando hacia arriba, sin dar con los culpables de que la mitad de los mismos estuvieran mojados casi de pies a cabeza.
Continuará…
YYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY YYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY YYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY
Espero que os haya gustado ^.^
¡Hasta pronto!
