¡Hola es un gusto volver a verte! o ¡Encantada de conocerte!
Muchas gracias por haber llegado hasta y también gracias por tu paciencia, finalmente pude escribir un capitulo medianamente decente y aparentemente corto en comparación a algunos otros. Lo lamento por eso pero en si los sentimientos de Levi son ahora bastantes complicados y comenzaran a llevar un rumbo un tanto desconocido. Es nuevo para mi :'D
En cuanto a al familia Yeager, antes que me matéis este fic sigue siendo comedia por lo que los sucesos con ellos seguirán apareciendo y haciendo sus actos cómicos como lo de la araña y bueno, su normalidad se vera trincada por un sin fin de cosas.
Desde ya os advierto que el próximo capitulo sera narrado por Eren así que veremos por primera vez su punto de vista con respecto a la situación.
Siento que estoy escribiendo mucho al comienzo así que os dejare leer tranquilas. Bonita Lectura.
Los Yeagers.
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No importa cuánto tiempo pase y transcurra, decirte la verdad es tan doloroso que no soporto ver tu rostro. No me odies, no me detestes porque todo lo que hago, lo hago para que dulce corazón no sufra.
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Ha pasado una semana desde entonces.
Nadie en casa me ha dirigido la palabra y desde entonces me han ignorado completamente; Eren esta yendo voluntariamente a la universidad y vuelve pro al noche, mayoritariamente con olor a alcohol en todo su cuerpo; Armin y Mikasa se han excusado diciendo que deben hacer muchos trabajos como final de semestre y papá no ha vuelto de los bares. Todos piensas que estoy realmente bien con esto, no me quejo, no hago caras, tan solo acepto y ni siquiera les pregunto el porqué lo hacen.
Me siento solo.
Ha pasado tiempo desde la última vez que tuve este sentimiento en el pecho.
En estos siete días he descubierto tres cosas: la casa es demasiado grande para una sola persona, no importa cuánto suba la calefacción sigo teniendo frío y Eren no vendrá a abrazarme como cada vez que discutíamos, al menos no esta vez, eso me entristece, esta casa es tan gigantesca cuando solo estoy yo en ellas que he comenzado a odiarla; mi sombra es la única persona que me recibe cuando vuelvo a de la secundaria.
Odio esto, pero no puedo hacer nada para evitarlo. Conocía el límite que no debía cruzar y pase un pie de él, esta es mi decisión y solo debo aceptarla, este fue el camino que escogí y no debería tener algún remordimiento por ello. El problema es que en verdad si los tengo, sigo teniendo esos sentimientos en donde ya no se qué hacer o pensar, Elizabeth se ha ido de vacaciones y posiblemente se quede donde sus parientes a mas de mil kilómetros de aquí, Hanji fue trasladada a la cuidad continua para poder dar clases en una mejor escuela.
En verdad estoy solo.
Ya ni siquiera siento hambre, jamás me ha gustado comer solo porque pareciera que poco a poco me voy haciendo más y más pequeño hasta el punto de desaparecer. Eren siempre estaba conmigo cuando el mundo parecía venirse encima, siempre con una sonrisa y su usual "estamos bien y estamos juntos que es lo que importa" tengo miedo que ese Eren desaparezca, tengo miedo que ese Eren me odie y por consecuencia odiarme a mí mismo en el proceso.
Mamá no pudo haber sido tan mala ¿Cierto?
Quizás a mi familia si le preocupa el que yo no sea parte del matrimonio, quizás ellos si se preocupan porque sea el único hijo que no mantiene la sangre de su padre. Nunca hicieron ningún comentario y por esa misma razón pensé que no importaba; que en realidad no les molestaba pero al parecer les afecta mucho. No quiero vivir en una casa donde ni siquiera puedo decir el nombre de mi madre, en un lugar donde me obligan a olvidar y hacer oídos sordos a todo lo que la persona de i vida me dijo e hizo por mí.
Paso las manos por mi cabello y tan solamente me resbaló pro la pared hasta sentarme en suelo y abrazar mis piernas, aquí seria el momento en donde Eren me abrazaría, Armin encontraría una solución y Mikasa tocaría mi hombro, dándome todo su apoyo moral pero ellos no vendrán sin importar cuantas veces lo pida, ellos no volverán a ser los mismos sin importar cuánto les rece a los dioses.
Tomo mi celular y marco el tercer número de los diez contactos que poseo, el timbre suena y limpio mis ojos mientras regularizo mi respiración. No es buena idea que pareciera lo desesperado que estoy, al menos no al teléfono.
— Vaya, es muy raro que tú me llames, ¿Ha pasado algo? — Pregunta tras contestar luego del séptimo tono.
— ¿Aún está en pie la oferta de compartir apartamento contigo? No tengo trabajo ahora pero puedo conseguir uno cuando este allá, pagare la renta así que no te preocupes. —
Hacia unos meses atrás Farlan me había ofrecido rentar su departamento junto a él a unos cuantos kilómetros de distancia, si aceptaba debería cambiarme de secundaria y también buscar un trabajo sin embargo había declinado la oferta cuando Eren había irrumpido en mi habitación diciendo que la cena estaba lista. Ahora ya no podrá hacer lo mismo, ahora Eren no está…
— ¿Estás ahí? — Pregunto cuando no me contesta.
— S-sí es solo que me impacta que en verdad aceptaras ¿Paso algo verdad Levi? ¿Estás seguro? ¿No estarás tomando una decisión apresurada? —
— Pensé que me querías como compañero —
— No me mal entiendas en verdad quiero que estés aquí conmigo, eres mi mejor amigo pero esto tiene que ver con Yeager, ¿Acaso te hizo algo? —
Mierda, no puedo mentirle a Farlan por más que desee hacerlo.
— No exactamente con él — En realidad sí — Más bien con mi familia en general por eso necesito tiempo para pensar y no me gusta estar solo, sabes lo que me produce estar solo Farlan —
— Sabes Levi, no es malo volver a intentarlo de vez en cuando, no has vuelto a ser el mismo desde que tu madre murió y eso en parte lo comprendo pero abandonaste la única cosa capaz de mantenerte a la raya con tus emociones —
— Necesito un sí o un no idiota, es simple —
— Vale, estaré allí en treinta minutos para recogerte. —
Colgué.
No lo entendería, alguien que no ha pasado por ello jamás entendería lo que el porqué debí dejarlo, porque ya no soy capaz de volver siquiera a tocarlo. El violín se ha vuelto uno de los pesares más grandes en mi vida desde que mamá murió, no he tocado ni siquiera una nota desde entonces porque en realidad ya no tengo por quien tocarlo, tampoco un porque para poder hacer bailar alguna melodía; simplemente fue llenándose de polvo con el tiempo hasta convertirse en una sombra obscura en mi vida.
Tome la maleta que guardaba en mi armario comenzando a empacar toda la ropa que necesitaría en el día a día, no quiero llevar demasiadas cosas si no lo necesario y preciso para poder acostumbrarme a un nuevo estilo de vida. Poco a poco y lentamente la imagen de mi familia va a apareciendo en mi mente y dudo si estoy tomando al decisión correcta pero ya no hay marcha atrás, no estoy dispuesto a seguir en un lugar donde no me necesitan y tampoco desean que este.
Abriendo violentamente los cajones de la cómoda saco todos los zapatos que guardo dentro, siendo todos en su mayoría zapatillas deportivas que jamás he usado por temor a dañarlas — Han costado un montón — y los meto en la maleta, ordenando las cosas con tal de no mal ocupar ningún espacio que podría servir para una nueva cosa. Así, prenda tras prenda mi habitación se va deshaciendo de las cosas que solían destacarse en su mayoría.
Esa es la decisión que he tomado.
Lo que he elegido.
Si me hubieran dicho desde un inicio el que les molestaba no hubiéramos pasado por todo esto, yo me hubiera mudado con algunos parientes y ellos vivirían de forma pacífica hasta el día de hoy, nuestros caminos jamás se hubieran cruzado y por lo tanto no estaríamos en una situación en donde se dedican a ignorarme y yo a sentirme el rechazado de la familia solo por querer satisfacer la necesidad de enterarme sobre el verdadero valor de mi madre en algún lado.
Porque en realidad estoy en todo el derecho de preguntar porque ni siquiera se le ha nombrado en todo este tiempo, el porqué la han olvidado tan rápidamente. Sé que duele, pienso que soy una de las personas que más sabe el dolor que produce recordar a un ser amado que ya está contigo, soy su hijo, su único hijo y ella es mi única madre, no podrá haber otra como ella sin importar cuantas mujeres lleguen a casa, aquellas mujerzuelas que trae Grisha a casa ni siquiera le llegan a los talones a mi madre.
¿Es que acaso no le importa realmente como me siento respecto a ello? Vale, hasta ahora jamás me había quejado de ello porque debe rehacer su vida pero ni siquiera se toma las libertades de poder preguntar si nos molesta, está bien que mis hermanos no pongan resistencia algún y se tomen la situación al natural pero yo soy diferente a ellos ¿No? ellos nunca tuvieron a su madre viva y diciéndole que los amaba a cada instante como yo; si siquiera pueden apreciar el esfuerzo de Marianne para criarlo a cada uno de ellos.
Según lo que yo entiendo eso es ser madre.
Completamente indagando bajo la maleta a cuestas por la escalera sin tener la más mínima delicadeza en lanzarlas escalones abajo, estoy molesto, muy molesto con todo el mundo de esta casa y ni siquiera me voy a molestar en ocultarlo. Levante mi mano derecha y la pegue a la pared mientras bajaba la escalera botando cada cuadro que yacía perfectamente colgado en ella, rompiéndose brutalmente en el suelo para luego seguir con el otro y el otro hasta llegar al último peldaño.
Patee la maleta hacia la puerta y recorrí el living observando cada minucioso detalle que podría descansar ahora en mi memoria.
Ellos hacían desastres todos los días.
Hoy lo haría yo.
Rompí todos los cuadros del alrededor, lanzándolos violentamente al suelo mientras el sonido del cristal destrozándose llegaba a mis oídos y grabándose en mi mente para nunca ser olvidado, los floreros que usualmente poseían hermosas flores rosas y rojas chocaron con la pared luego que las hermosas flores fueran brutalmente pisadas por mis propios pies.
Minuto a minuto la casa pareció volverse un infierno con todos los recuerdos de alguna familia se destrozaban al igual que los de mi propia mente, ya no tenía nada que ver con los Yeager y ellos tampoco tenían nada que ver más conmigo. Desde ese día en adelante tomaría el apellido de mi madre y viviría como tal, como un Arckerman haciendo honor a su nombre.
