¡Buenaaaaaaaaaaaaaaaaas!

Nuevo capii *.*


Arthur se encontraba en su despacho ordenando sus documentos cuando el teléfono empezó a sonar.

-Arthur Kirkland, ¿Con quién hablo?-Contestó Arthur al teléfono.

-¡Arthur, soy Alfred!-Dijo una voz chillona.

-¿Qué quieres? Los informes estarán listos para esta tarde- Dijo secamente Arthur

-¿No preguntas ni como estoy? ¡Eres cruel! Por cierto estoy estupendamente, al parecer tú continuas amargado como siempre- Contestó Alfred riéndose.

Arthur maldecía no tener cara a cara al americano para estamparle el teléfono en toda la cabeza.

-Me quieres decir que quieres, no tengo todo el día soy un hombre muy ocupado no como tu.-Respondió enfadado Arthur

-¡Vale, vale! ¡No me pegues! Deberías echar un buen polvo de vez en cuando te hace falta-Contestó Alfred alegre.

Aquello termino con la poca o nula paciencia del inglés, deseaba tenerlo enfrente para dejarlo sin dientes.

-¡¿QUE DEMONIOS QUIERES?!-Gritó colérico Arthur a través del teléfono

-Tranquilo, tranquilo ahora mismo te lo explico no hace falta ponerse así, tengo ordenes explicitas del gobierno , como sabrás la Central es una agencia de inteligencia militar que depende de este, así que debes acatar todas las ordenes que te dé, aunque no te gusten-Dijo Alfred seriamente.

Odio que el niñato este me dé órdenes, ¿Con quién cree que está hablando? Si quisiera en menos de diez minutos estaría muerto. La Central es el órgano más poderoso de toda Europa y yo lo lidero.-Pensó Arthur mientras oía a Alfred hablar.

-Tengo buenas noticias, el presupuesto que tendrás para tus operaciones será ilimitado tendrás todo el dinero que necesites además de todos los hombres que requieras.-Dijo Alfred, aquello puso de buen humor a Arthur, por fin tenia lo que quería.

- Ya era hora, La Central mantiene el orden en toda Europa no merecía menos, en cuanto a los hombres no quiero a niñatos miedosos en mis filas necesito gente preparada física y psicológicamente capaz de hacer frente a mis órdenes, mándame a tus mejores hombres aquellos que sean capaces de superar las pruebas de acceso, no me mandes cualquier cosa si no quieres que te devuelva su cadáver en una caja.-Contestó Arthur.

-Por lo visto continuas en tu línea, eres un sádico, la última vez que te mande hombres, de diez me devolviste a seis en una caja, cuatro consiguieron entrar ¿Cómo se encuentran? ¿O ya han muerto?-Preguntó con frialdad Alfred.

Arthur quedo en silencio recordaba perfectamente aquellos cuatro hombres.

Esos cuatro fueron los mejores agentes que he tenido nunca, dos de ellos continúan vivos y son mis mejores hombres nadie ha conseguido igualarlos, en cambio los otros dos… Por mi culpa terminaron muertos, por culpa de mandarlos a una misión suicida, mi orgullo me cegó me creía invencible nadie podía con nosotros, cuando me di cuenta dos de ellos ya estaban muertos y los otros dos nunca volverán a ser los mismos.-Recordó Arthur mientras una mirada triste se posaba sobre una foto en su escritorio.

-Dos continúan vivos-Dijo Arthur secamente.

-Entonces dedujo que los otros dos están muertos, de diez que te mandé ocho muertos no sé si mandarte más hombres, espero que los próximos te duren un poco más.-Dijo Alfred con crueldad.

-Las misiones de La Central son extremadamente peligrosas, si estuvieses en mi lugar necesitarías millares de hombres-Se defendió Arthur.

-Jajajajaja que gracioso eres Arthur-Se rió Alfred a través del teléfono.

-Bueno a lo importante, tienes dos misiones abiertas aún, terminar con la mafia italiana y rusa. Debes darte prisa no tenemos tiempo.-Dijo Alfred con su característico tono chillón.

-Lo sé, estamos en ello. ¿Pero porque la italiana? ¿No teníamos un pacto con ellos?

-Teníamos, por eso continua activa, pero ahora debemos eliminarla ya no nos es útil.-Dijo Alfred

-'Hump' De acuerdo te mantendré informado-Dijo Arthur

-Valeeeee-Contestó alegremente Alfred.

-Recuerda Arthur son agentes, peones para alcanzar tu objetivo, no dudes en sacrificarlos si lo necesitas. Nunca sientas nada por ellos, si lo haces estarás acabado- Dijo Alfred en un tono frío antes de colgar.

-'Recuerda no sientas nada'… De verdad que lo intento…-pensó Arthur al oír la advertencia de Alfred.

De repente la puerta de su despacho se abrió de golpe y entró Francis muy enfadado cerrando la puerta de un portazo para que nadie les escuchase.

-¡¿Cómo mandas a Antonio a una misión así?!-Gritó enfado Francis.

-¿Qué problema hay? Está bajo mis órdenes.- Contestó con tranquilidad Arthur, aunque sabía perfectamente a que se refería Francis.

-¡Antonio no está preparado para una misión así, hace tres meses que salió del psiquiátrico!¡Y porque tu lo necesitabas!-Gritó aun más cabreado Francis.

- ¿A caso no confías en las capacidades de tu amigo? Además si no puede ser útil lo mejor es que desaparezca. -Dijo Arthur con un tono ácido, aunque realmente aquellas palabras le ardieron solo con decirlas.

-Francis no pudo contenerse más y de un puñetazo le cruzo la cara, un hilo de sangre caía de la boca de Arthur el cual al notar el sabor metálico de la sangre en su paladar, no dudo en devolverle el golpe. Ambos se encontraban en una pelea encarnizada en suelo, Francis estaba encima de él hecho una furia, mientras le volvía a cruzar la cara de otro puñetazo.

¡Este hijo de puta no tiene corazón!-Pensó Francis mientras le golpeaba con más fuerza.

Arthur con una llave consiguió invertir las posiciones siendo ahora él quien golpeaba la cara del francés.

-¡A caso crees que es fácil para mí!-Gritó Arthur con la voz rota. Detuvo los golpes hacia el francés, su cuerpo temblaba y sus ojos empezaron a humedecerse.

¿Qué está cayendo de mis ojos?¿Son lágrimas? Imposible yo no puedo llorar, debo ser fuerte, aunque a quien quiero mentir…Pensó Arthur mientras empezaban a caer lagrimas de sus ojos y los temblores de su cuerpo aumentaban.

Francis se quedó sin habla al ver a Arthur roto delante de él, nunca pensó que para él también era tan difícil. Se levanto del suelo y le abrazó, dejando que Arthur se desahogara en su hombro.

Lo siento-Pensó Francis mientras abrazaba con cuidado a Arthur.

'Recuerda no sientas nada'… He fallado, estoy tocando fondo.-Pensó Arthur mientras abrazaba con fuerza a Francis.


Es cortito el capi, pero donde mejor quedaba el corte era aquí.xD

¡Espero que os haya gustado! En el próximo capi Antonio y Lovi por fin se encuentran *.*

Un besoooo :)