Nuevo Capi :DDD
¡Espero que os guste!
PD: El nombre humano que he usado para Holanda es Vincent.
Antonio se encontraba en un concurrido café italiano, hacia semana y media que le habían dado el alta, del disparo ahora solo quedaban unas finas vendas alrededor del brazo, se encontraba cara a cara con su contacto, un joven rubio, alto y con el pelo en punta, el cual dio una calada a su cigarro y con tranquilidad expulso el humo de su boca.
-Cuando Arthur me dijo que enviaba a uno de sus mejores agentes de élite, el último en el que pensé fue en ti.- Dijo mientras observaba a Antonio de arriba a abajo.
-Puedo decir lo mismo de ti. Nunca creí que mi contacto ibas a ser tu, no debiste meterte en este mundo.-Dijo Antonio apenado mientras le miraba a los ojos, la última vez que le vio él le sacaba una cabeza ahora era totalmente al revés.
-¿Qué más da lo que debería haber hecho? Ahora lo único que importa es que estoy aquí y tenemos una misión que cumplir.-Cortó el joven rubio mientras volvía a dar una calada al cigarro.
Tan arisco como siempre, no has cambiado nada-Pensó Antonio mientras le daba un trago al café que había pedido.
-¿Como está Emma?- Preguntó Antonio mientras dejaba el café en la mesa.
-Bien-Contesto únicamente su compañero mientras expulsaba el humo de sus pulmones.
-¿Bien? Ella también está metida en esto. ¿Verdad?- Dijo Antonio mientras acusaba a su compañero con la mirada.
-Si-Contestó con frialdad mientras ambos ojos verdes chocaban en un duelo de miradas. Antonio bajó la mirada, nunca imaginó que aquellos dos hermanos que tanto quiso terminarían metidos en semejante mierda.
-No debiste dejar que ella siguiese ese camino-Dijo Antonio mientras levantaba la mirada y volvía a fijar sus ojos en los de sus compañeros en una mirada llena de tristeza.
-'Hump'- Fue la única respuesta que consiguió Antonio.
Dos días antes
Arthur y Antonio se encontraban en una sala de la Central, sentados alrededor de una mesa redonda donde había multitud de documentos y fotografías esparcidas por ella.
-Dentro de dos días te reunirás con tu contacto en Roma-Dijo Arthur mientras le pasaba a Antonio un reporte con la información de su contacto.
Antonio observó la fotografía que traía el reporte, al darse cuenta de quién era abrió los ojos sorprendido.
Vincent...-Murmuró Antonio mientras leía la información que había escrita.
-¿Le conoces?-Preguntó Arthur al ver la reacción de Antonio.
Si, él y su hermana estuvieron en el mismo orfanato en el que estuve yo.-Dijo Antonio mientras miraba al infinito y recordaba tiempos pasados.
No puede ser...¿Cómo terminaste metido en esto? Aún recuerdo cuando nos reuníamos los cuatro, tu hermana, mi hermano tu y yo en la azotea del edificio para tomar el almuerzo bajo los rayos del Sol. Ninguno de los cuatro imaginaría lo que ocurriría poco después con nuestras vidas. Espero que Emma sea la única que no haya caído en este pozo de desesperación.
-¿Tienes lazos afectivos con él?-Preguntó Arthur mientras cortaba los pensamientos de Antonio.
-No, hace seis años que no sé nada de él-Dijo secamente Antonio mientras dejaba con tristeza el reporte en la mesa
Arthur fijó su mirada sobre los ojos de Antonio, aquella mirada melancólica no se le había pasado por alto estaba claro que sí que tenía cierto aprecio por su nuevo compañero
-Antonio, recuerda que la misión es lo más importante si no la cumplimos el planeta entero estará en problemas, si es necesario deberás realizar algún sacrificio-Dijo Arthur mientras miraba la foto del reporte.
-¿Cuál es el porcentaje de éxito?-Dijo Antonio mientras miraba a Arthur con una mirada vacía, sin rastro de emoción, Arthur enmudeció mientras desviaba la mirada no quería contestar a aquella pregunta.
-Eso no importa. La misión es lo imp...-Dijo Arthur hasta que Antonio le cortó de golpe.
-¡Te he dicho que cual es el porcentaje de éxito!-Gritó Antonio mientras se ponía de pie y daba un puñetazo a la mesa.
-Treinta por ciento-Murmuró Arthur en voz baja mientras miraba al suelo.
¿Treinta por cierto? Eso es mucho menos de lo que esperaba, casi siempre el porcentaje es superior al ochenta y cinco por ciento, incluso la que fallé era superior al sesenta. Esto es una misión suicida...-Pensó Antonio al oír la respuesta de Arthur
-Arthur, ¿Tú crees que volveré vivo de esta?-Dijo Antonio con un tono neutro mientras miraba a Arthur el cual mantenía los ojos clavados en el suelo.
-Yo...-Murmuró Arthur, aquella pregunta le pillo por sorpresa.
Yo no quiero que vayas porque no sé si volverás, no quiero perder más gente...-Pensó Arthur mientras veía marcharse a Antonio dando un portazo a la puerta que resonó por toda la habitación.
'Recuerda Arthur son agentes, peones para alcanzar tu objetivo, no dudes en sacrificarlos si lo necesitas'.-La voz de Alfred resonó en la cabeza de Arthur.
En el presente.
Francis y Arthur estaban reunidos en el despacho de este último discutiendo puntos de la misión.
-Así que el contacto de Antonio es Vincent, ¿Sabe Antonio a que se dedica?-Preguntó Francis mientras dejaba la foto de este en la mesa de Arthur junto con el reporte.
-No. Se enterara cuando se reúnan ambos, él le explicará la otra parte de la misión.-Contestó Arthur mientras le daba un sorbo a su taza de té.
-Voy a reír hasta llorar cuando se entere de cuál va a ser su lugar en la mafia.-Dijo Francis riéndose a carcajada limpia. A Arthur se le escapó también una risilla. Ambos imaginaban la cara de Antonio cuando le dijeran cuál iba a ser su trabajo.
-Nos va a matar, vendrá con una pistola y acabará con nosotros-Dijo Francis mientras se reía.
-Tu disfrutarías con ese trabajo-Dijo Arthur mientras intentaba volver a la calma.
-La verdad es que no me disgustaría para nada-Contestó Francis con un tono sugerente mientras miraba lascivamente a Arthur.
-Volviendo al tema de Antonio ya están los resultados del último psicoanálisis.-Dijo Arthur secamente, de repente el ambiente de la sala se condensó, Francis le miraba impaciente quería saber ya el resultado.
-La terapia ha cambiado-Dijo Arthur mientras le entregaba a Francis un bote con pastillas de colores, este observó las pastillas pero sintió que se le paraba el corazón cuando leyó la pegatina identificadora.
-Estás pastillas son de nivel tres.-Murmuró Francis mientras volvía a mirar preocupado las pastillas.
-El tratamiento ha aumentado-Contestó Arthur mientras miraba el bote de pastillas que sujetaba Francis.
-¿Tú crees que...-Murmuró Francis pero no pudo terminar debido a que Arthur le cortó antes de tiempo.
-No lo sé...-Murmuró Arthur tristemente.
-No deberías mandar a Antonio a esta misión es demasiado parecida a la anterior, infiltrarte en un grupo enemigo, intentar subir puestos, llegar a conocer al objetivo, conseguir que el objetivo confíe en ti y por último apuñalarle por la espalda. Esta misión podría terminar con la poca o ya nula estabilidad mental de Antonio...-Dijo Francis preocupado mientras miraba a los ojos verdes de Arthur.
-Lo siento Francis...-Fue la única respuesta que obtuvo.
Antonio y Vincent se encontraban en la casa de este último y ahora también casa de Antonio ya que viviría en ella hasta que terminase la misión. Antonio observó la casa, era grandísima con varios pisos y decorada con todo lujo de detalles, dio una vuelta por el lugar pero se sorprendió cuando al subir a la primera planta vio lo que parecía una sala de juegos, habían varías mesas de póker, maquinas tragaperras, ruletas, varías barras de bar, además en toda la enorme habitación habían reservados pero lo que más le llamo la atención fue la barra de striptease que había en medio de ella .Luego de ver la increíble habitación subió al segundo piso,un pasillo rojo lleno de habitaciones, intentó abrir unas de ellas pero estaba cerrada.
-Necesitas la llave para entrar a cualquiera de ellas-Dijo Vincent el cual apareció de la nada.
-¿y porque están todas cerradas?-Preguntó Antonio curioso el cual aún no se había dado cuenta del negoció de su compañero.
Antonio continúa igual de tonto que siempre ¿De verdad es un agente de élite?-Pensó Vincent mientras veía a Antonio con cara de no enterarse de nada.
-En la planta baja se encuentra la casa con las habitaciones, en la primera y segunda de encuentra ''El distrito rojo''.-Dijo Vincent con sencillez.
-¿Distrito rojo? ¿Eso qué es?-Preguntó curioso Antonio
-Es el negocio de la mafia que yo controlo, se trata de un exclusivo local en el cual se reúne la gente más importante de este mundo, se trata de un pequeño casino donde además se puede disfrutar de una buena compañía, es decir de mis putas y donde todos esas escorias pueden comprar su maldita droga.-Explicó Vincent.
-¡Entonces es un maldito puticlub!-Dijo Antonio luego de descubrir el negocio de su compañero.
-¡No es un puticlub! ¡No compares mi negocio con eso! Es un exclusivo local de juego-Dijo orgulloso Vincent.
-Vamos un puticlub de toda la vida, ¿Y la segunda planta?-Preguntó Antonio el cual aun no caía de porque las habitaciones de esa planta estaban cerradas.
¡Maldito inútil, se atreve a llamar a mi maravilloso negocio puticlub! Además continúa igual de bobo que cuando estábamos en el orfanato...-Pensó Vincent mientras fulminaba a Antonio con la mirada.
-La segunda planta son habitaciones para que mis clientes hagan uso de mis chicas.-Dijo Vincent.
-Lo tienes todo planeado Vincent- Dijo riéndose Antonio
-''Hump'' Vamos a la planta baja te presentaré a los otros tres habitantes de la casa-Dijo Vincent mientras se dirigía a ella, Antonio le siguió.
-¿Cómo es que viven tres más contigo? ¿Te soportan?-Preguntó Antonio mientras se ría.
Vincent respiró hondo había olvidado lo insoportable que era Antonio.
-Son mis putas de lujo así que viven conmigo, dos de ellas por orden expresa de Feliciano, uno de los altos cargos de la mafia por lo visto las compró en algún mercado negro, la verdad es que nunca supe de donde venían ni porque me dijo que las cuidase y el otro o otra como quieras decirlo acabe incorporándolo a la casa debido a los altos ingresos que obtenía gracias a él.-Explicaba Vincent mientras bajaban a la planta baja, al llegar Antonio vio a tres chicas, una de ellas con unos increíbles atributos, nunca había visto algo así en su vida, así que dedujo que eran operadas, a su lado había otra chica pero está bastante más delgada pero increíblemente preciosa parecía un ángel caído del cielo y por último una tercera chica con una melena rubia y unos grandes ojos verdes.
La verdad es que las tres son muy atractivas no dudo que paguen bastante por ellas, ¿Pero no había un chico?-Pensó Antonio mientras volvía a mirarlas, intentando encontrar al chico del que hablaba Vincent.
-Hola, me llamo Antonio y voy a ser vuestro nuevo compañero-Dijo Antonio con un toque alegre.
-Ósea que eres el nuevo, no estás nada mal, ¡Pero que nada mal!, un cuerpo de infarto, unos ojos verdes que destacan con el bronceado de tu piel, y ese sexy acento español. ¡Qué buen gusto tienes Vincent!-Dijo Feliks mientras le realizaba una radiografía a Antonio.
-Encantada de conocerte me llamó Yekaterina espero ayudarte en todo lo que necesites-Dijo con una sonrisa la joven de los pechos grandes.
-Encant...-Intentó responder Antonio pero le fue imposible ya que de repente la chica con cara de ángel intentó rebanarle el cuello con un cuchillo que había salido de la nada.
-¡NATASHA! ¡Para!-Le gritó su hermana Yekaterina asustada por Antonio, no era la primera vez que Natalia se cargaba a un nuevo huésped. Miestras Feliks y Vincent se encontraban sentados en el sofá viendo el incidente apostando si Antonio sería asesinado o no, Feliks apostó a que era ''demasiado bonito'' para que ganase mientras que Vincent apostó a que saldría vivo de esta.
Natasha continuó con los dos cuchillos que poseía intentando cortar la piel de Antonio, este conseguía esquivarlos por los pelos, pero uno de ellos fue capaz de cortar superficialmente el abdomen de Antonio, luego del corte fue capaz de colocar distancia entre ambos.
¡Joder!, es muy buena, está chica no es normal debe estar estrenada para matar, las estocadas que lanza son muy precisas, además me ha pillado por sorpresa, no tengo ninguna arma cerca.- Pensó Antonio mientras corría a protegerse detrás de la barra americana que había en la sala comedor, al rodar por el suelo al interior de esta oyó como los cuchillos impactaban contra el mueble del bar. Desesperado abrió los cajones en busca de algún cuchillo con el que hacerle frente pero para su mala suerte no encontró nada.
¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! Los está lanzando ¿Qué cuantos tiene escondidos? ¿¡Además que hace el inútil de Vincent ahí sentando mientras me intentan matar!?-Pensó Antonio mientras una idea le vino a la mente, era arriesgada pero no tenía nada más, así que se levantó cogió las dos sartenes que habían en la encimera y salió con ellas a modo de escudo. Se lanzó a por ella de frente mientras desviaba los cuchillos que le lanzaba con las sartenes, al encontrarse cara a cara Natalia esta empezó a realizar peligrosas estocadas hacia sus puntos vitales mientras este las esquivaba de refilón, durante diez minutos fue una pelea intensa, hasta que un golpe con la sartén consiguió lanzar lejos uno de los cuchillos de Natasha mientras con la otra le daba un golpe en las costillas consiguiendo que de la impresión soltase el otro que no llegó a caer al suelo ya que debido a los increíbles reflejos que poseía Antonio, este consiguió coger el cuchillo y realizar una estocada hacia el cuello de ella la cual si no llega a parar a escasos milímetros de la piel de Natasha estaría muerta. Ambos estaban jadeando debido a la adrenalina y cansancio del elevado ritmo de la pelea. Durante los siguientes cinco minutos estuvieron mirándose a los ojos.
-Bienvenido-Dijo Natasha mientras le devolvía a Antonio una mirada fría, este bajó el cuchillo que le apuntaba al cuello.
-Menuda manera de recibir a un nuevo compañero, a la próxima te mataré.-Dijo Antonio con unos ojos inyectados en sangre.
Sabía que no me mandarías cualquier cosa Arthur-Pensó Vincent al ver que había ganado la apuesta con Feliks.
-Ósea continúas vivo ¡Increíble! De normal no duran ni cinco minutos contra ella, aparte de guapo sabes defenderte.-Dijo Feliks mientars se levantaba del sofá. Yekaterina luego de suspirar aliviada de que nadie resultase muerto se acerco a Antonio.
-¡Perdona a mi hermana, por favor! El problema es que ella no acepta a nadie en su mismo techo que no sea capaz de vencerla,¡Pero le has caído muy bien!-Dijo Yekaterina mientras se disculpaba
Así que le caigo bien… y luego el loco soy yo. Pensó Antonio mientras aceptaba las disculpas.
-¿¡Y tú porque no hiciste nada?! ¡Me hubiese podido quedar sin cabeza!-Gritó enfadado Antonio mientras acusaba a Vincent de su actitud pasiva.
-Si no eres capaz de vencer a Natalia no hace falta ni que lo intentes aquí, esto es la mafia peleas así hay todos los días-Dijo Vincent sentado en el sofá.
Tiene razón esto no es un juego, eso ya lo sé.-Pensó Antonio mientras se sentaba en el sofá al lado de Vincent.
-Antonio y yo tenemos que hablar en privado, por favor retiraros-Dijo Vincent con un tono serio, Yekaterika y Feliks se marcharon de inmediato del lugar.
-¿Cuál va a ser mi misión?-Preguntó Antonio expectante, quería empezar ya.
-Vas a trabajar aquí.-Dijo Vincent con una sonrisa torcida.
-¿¡QUEEEEEEEEEEEEE?! –Dijo Antonio mientras se levantaba de golpe y movía efusivamente los brazos negando la afirmación de Vincent. Este le miraba divertido mientras le daba una calada al cigarro.
-Si que lo harás, es tu misión.-Dijo Vincent con una sonrisa cínica.
-¡No voy a ser tu puta!-Gritó desesperado Antonio.
-Mañana empiezas sirviendo copas, serás el barman-Dijo expulsando el humo del cigarro. Antonio suspiró aliviado no iba a ser una puta.
-Eso no excluye que puedan contratar tus servicios-Dijo Vincent riéndose de él.
-¿¡QUÉ?! No, no, no, no, no, no….-Dijo Antonio mientras se dejaba caer deprimido en el sofá, le quitaba el cigarro a Vincent y empezaba a fumárselo.
-Esto es una mierda. ¿Cómo terminamos así?-Dijo Antonio expulsando el humo de sus pulmones.
-Intentaré evitar que nadie te contrate, diré que ya estás ocupado para esa noche, pero...-Dijo Vincent mientras se encendía otro cigarro ya que Antonio le había robado el suyo.
-¿Pero?-Preguntó Antonio expectante.
-Pero no podré rechazar la petición de altos cargos de la mafia o de mi mismo nivel, si te quieren te tendrán y tu les darás los que ellos quieran tener, si no lo haces estaremos muertos, ambos tenemos demasiado en juego-Dijo Vincent mirando a los ojos a Antonio.
-Tienes razón, haré todo lo posible para cumplir con la misión-Dijo Antonio devolviéndole a Vincent la mirada mientras expulsaba el humo de sus pulmones.
¿Cómo termine en esta mierda? Eso es una cosa que ni yo mismo sé. Lo siento Antonio, luego de las palabras de Arthur sé que esto no va a ser fácil. -Pensó Vincent apenado mientras veía a Antonio.
-Haré todo lo posible… incluso si eso significa perder mi poca o ya nula integridad como persona, pero cumpliré la misión, juro que lo haré.-Pensó Antonio mientras le daba una calada al cigarro.
Gracias por leer :DDD
Sorry por faltas de ortografía y demás locuras ^^
Sé que dije que Lovi y Antonio se iban a encontrar, lo sientoooooo, el capi salió más largo de lo esperado, pero en próximo si o si!
¡Hasta pronto!
