CAPITULO IV. La apuesta
Un día más tarde Sakura recibió una llamada de Naruto, quería que celebraran el cumpleaños de la pelirosa en su casa, a esta fiesta irían todos los amigos cercanos, incluyendo a Sasuke. Ella no pudo negarse, ya todo estaba arreglado, sólo se limitó a asistir. Trató que Zero la acompañara pero la idea de estar junto a él y sentirlo cerca aún la ponía muy nerviosa. No está de más decir que nunca había tenido novio y por lo tanto nunca había besado a un chico. Pero la valentía que le daba saber que había alguien que gustaba de ella, a pesar de las mil diferencias que podían existir, la hacía mirar adelante.
Ya en casa de Naruto, al llegar parecía que todo mundo estaba ahí. Todo fueron gritos, aplausos, muchos "felicidades", un pastel de cumpleaños que no llegó al rostro de Sakura, y un Sasuke irritado con su novia al lado.
—Vamos, acomódense todos para la foto chicos—anunció el chico rubio a todos mientras uno a uno se acomodaban alrededor de Sakura estrangulándola. El Uchiha no había hablado mucho en toda la velada y prefirió salir al jardín.
—Regresa…—murmuró Sakura mientras el flash se activaba.
Quizás en el intento de olvidarlo había sido algo grosera con él, probablemente se había pasado un poco. Debía tratar de hablar con él. Había pasado algo de tiempo y al parecer estaba comenzando a superar su amor por el chico, así que no le dañaría estar un momento a solas.
Salió al jardín, Sasuke estaba recostado sobre el pasto, pensativo.
—No has invitado a Noda, ¿no estarán peleados verdad?
—Vaya, hasta que se me hace hablar contigo.
—Vamos, platícame.
—¿Tu amiguito el abogado ya te lo permite?
—Ahg…Sasuke, ¿estás enfadado? Pues no descargues conmigo tu ira si alguien más te molestó.
—No, perdón, solo que en los últimos meses has estado tan ocupada con tu noviecito que ya sabemos nada el uno del otro—esa expresión triste en otros tiempos me habría matado.
—Hasta ayer nos hicimos novios, pero hablando de eso, ¿y Noda?
—Hace un mes que cortamos.
—Mmm…y cuanto duraste con esta, creo que ha sido tu relación más larga.
—Las cosas no iban muy bien, además sus padres se entrometieron mucho.
—Desistes a la primera, ¿no decías que la amabas?
—Decidimos darnos un tiempo mientras se calmaba la cosa.
—Ah, y por eso estas molestó.
—No es por eso, es porque pensé que tú estabas enojada conmigo y no sabía la razón—Sasuke desvió la mirada.
—Ah, yo nunca podría odiarte, nunca. ¿Somos amigos no?—el pelinegro extendió una gran sonrisa en su rostro.
—Sí, amigos—susurró el chico.
Luego de estar platicando y poniéndose al corriente de sus vidas, Sakura se dio cuenta de que era imposible ver su vida sin él, su amistad es algo inconmensurable para ella.
Después de un rato entraron. Al regresar ya estaba prácticamente vacío, solo quedaban Naruto, Ino y Yuuki.
—La del cumpleaños desapareció y como no volvía se fueron de uno en uno—dijo Ino en tono burlón.
—Y Naruto se ha empeñado en ver el futbol en la tele, ¿te gustaría pasar tu fiesta de cumpleaños así Sakura?—preguntó Yuuki totalmente aburrida.
—¡El partido! Había olvidado que era hoy—gritó Sakura.
—Aun están empatadps, tienes oportunidad de apostar, ya Sasuke lo hizo, el que pierda hará lo que sea que le pida el otro, ¿o no confías en que tu equipo gane?
—Claro que vamos a ganar, yo también apuesto, y tú harás lo que sea que yo te ordene.
—Después de que haga lo que yo quiero Sakura—aclara Sasuke.
—Si, si, después.
Y así, durante cerca de una hora, el partido que transmitían por televisión iba en empate, los nervios estaban terminando con ellos, cuando en el último minuto un grito de gol por parte de Naruto hizo poner caras tristes a Sasuke y a Sakura, habían perdido.
—Muy bien, ahora, como yo he ganado, ustedes harán lo que yo les pida, ¿verdad?
—Te voy a matar—sentenció el Uchiha mientras la joven rogaba porque no pidiera una gran suma de dinero.
—Ninguno puede retractarse, su castigo es…—el rubio los miraba muy divertido, tanto que daba miedo.
—Bésala.
—¿Qué?—gritó la pelirosa tratando de asimilarlo, pero el otro fue más rápido y acallando la voz de la chica, la tomó de los hombros y le plantó un beso.
La chica no sabía qué hacer, todo eso era un golpe bajo a su plan perfecto. El tenerlo junto a ella de esa forma, sus labios tocándose completamente, la respiración chocando en su cara, su aroma tan intenso, sus manos asegurándola fuertemente para que no se zafara, y sobre todo, ese primer beso que le había negado a Zero un día antes, ahora Sasuke se lo robaba. Todo iba mal, definitivamente mal, y más aún porque él no se movía.
Sasuke estaba algo molesto, ¿Por qué hacía eso? Sakura debió negarse al "castigo", era su amiga y esa situación era todo menos justa. Por un momento percibió un aroma a cerezos ¿siempre ha usado ese perfume? De un momento a otro se encontró divagando en cosas inútiles como esa, todo lo que estaba pasando era completamente incorrecto.
Y cuando por fin se iban a separar, Naruto los miró desafiante.
—Aún no he dicho que paren.
—Eres un idiota Naruto—pensó Sakura.
Sasuke volvió a besarla, pero ésta vez hizo que sus lenguas se tocaran. Como buscando o camino, sus manos se movieron a su cintura y por instinto la pegó más a él. La chica por su parte, al ser una inexperta y en total confusión, ante tales movimientos del Uchiha, dejó de pensar y se entregó a su primer beso tratando de ignorar quien era el que la besaba. El momento se hizo eterno.
—Ejem, ya pueden parar—dijo Uzumaki. Al momento Sasuke la suelta a chica. Por unos segundos todos se quedan en silencio, mientras ambos se quedan sin palabras haciendo el momento más incómodo.
—Debo irme—anuncia el pelinegro, dedicándole una mirada asesina a su amigo. Antes de salir, mira por encima del hombro a la pelirrosa, quien le da una fuerte cachetada al rubio.
—¡Tengo novio, estúpido!—grita Sakura a Naruto quien yace sobre el sofá después del golpe. Luego voltea a ver al Uchiha, tiene ganas de también irse contra él, pero de sólo mirarlo desvía la vista, dejando que se vaya. La valentía con la cual había llegado ahí se esfumaba por la misma puerta que él se iba.
—Naruto, esta vez te pasaste, pero más tu Sakura, no debes apostar de esa manera—agregó Ino con un aire de enfado, durante toda la escena ella y Yuuki habían sido simples espectadoras. Su hermana que no conocía mucho sobre el asunto, estaba perpleja después de lo presenciado.
