Nuevo capi :DDDD

Lo sé, es cortito lo sientooooooooo, estoy de examenes finales y no tengo tiempo :(

Espero que os gusteee :DDDD


Vincent se dirigía a la barra donde se encontraba Antonio, la sala estaba tranquila con música de ambiente y un moreno sirviéndose copas de su bebida, este al divisar la cabellera puntiaguda del rubio intento esconder la botella y la copa desesperado pero fallando estrepitosamente, recordó que los empleados tenían completamente prohibido tomar cualquier bebida alcohólica durante su trabajo. Vincent le fulminó con la mirada mientras se sentaba en una de las sillas de la barra mientras el moreno sonreía nerviosamente.

-No hace faltas que escondas la botella. Ponme lo mismo que te estabas sirviendo.-Dijo Vincent mientras le señalaba al español la botella que había 'escondido'.

Antonio le miró extrañado, le pareció surrealista que Vincent no le dijese nada. Cogió una copa y vertió el vodka a la vez que añadía el resto de ingredientes, cuando terminó se la dio a Vincent, este levanto la vista y le miró.

-Puedes continuar con lo que estabas haciendo, no me importa.-Le dijo el rubio, aquello descolocó aún más al moreno, recordaba perfectamente sus palabras antes de empezar a trabajar en su local.

'La bebida es para los clientes, si tocas alguna de ellas serás hombre muerto'-Recordó Antonio mientras le miraba extrañado.

¿Se habrá golpeado viniendo hacia aquí? ¿Será el hermano gemelo bueno de Vincent? ¿Habrá fumado más maría de la que debería?-Pensó mientras se servía a sí mismo una copa.

Vincent rebuscó entre sus bolsillos hasta que encontró una pequeña llave que le lanzó a Antonio, en ella tenía marcado el número trece, la cogió al vuelo sabía perfectamente que puerta abría aquella llave.

-He intentado prolongar este momento todo lo posible, pero sabes que no puedes perder esta oportunidad. Recuerda el paga, él manda.-Le dijo Vincent mientras le daba un sorbo a la copa, Antonio desvió la mirada si le miraba sabría que todo aquello era verdad y no una mera pesadilla. Vincent le miró, no había rastro de ninguna emoción en el rostro de Antonio, ahí fue cuando se dio cuenta de que aquella sonrisa era una máscara, un accesorio más de la misión. Durante los siguientes cinco minutos ninguno de los dos rompió el silencio. Hasta que Vincent se levanto de la silla y se marchó de la sala, no sin antes dedicarle una mirada de apoyo a Antonio, este miró la llave que le había dado Vincent.

Habitación trece, hora de enfrentarse a la misión-Murmuró Antonio mientras se marchaba a la habitación donde le esperaba su objetivo.


Antonio se encontraba cara a cara con la puerta trece, estaba nervioso, muy nervioso, había pasado por cosas mucho peores que aquello, estaba claro que no era la primera vez que estaba con un hombre ni se acostaba con alguien a causa de una misión pero en ninguno de los casos había sido de esa manera, nunca recibió dinero por aquello. Antonio alejo aquellos pensamientos y respiró hondo, muy hondo, cuando se relajó, abrió la puerta.

La habitación estaba oscura alumbrada solamente por pequeñas velas que le daban más intimidad al lugar, entró cerró la puerta y observó la habitación, sus ojos recorrieron la penumbra de la habitación buscando al italiano, pero no hubo rastro de él.

¿Dónde está? ¿No ha venido? Me ha dejado plantad…-Aquellos pensamientos no terminaron de formarse en la mente de Antonio, una fuerza le había empujado y hecho caer sobre la cama, de repente sintió unos labios húmedos sobre los suyos, con un deje de sabor a ginebra mezclado con limón que le besaban con agresividad, Lovino le mordisqueó el labio inferior mientras con las manos le quitaba con desesperación la camiseta de botones que llevaba puesta, el italiano deseaba sentir el calor de aquel cuerpo sobre el suyo.

¿Qué demonios?-Pensó Antonio mientras salía del shock en el cual se encontraba, Lovino le mordía el cuello, sus labios empezaron a bajar de manera demandante hacia el pecho del moreno, podía sentir los latidos de su corazón golpeándole el pecho con fuerza. De repente una voz habló en la mente de Antonio ''¿De verdad vas a volver a permitir que te humillen de esta forma?¿Recuerdas, verdad? Todas aquellas noches que gritaste de dolor una y otra vez, todas y cada una de aquellas noches…''-Antonio alejó aquella voz para recordar las palabras que le había dicho Vincent antes de irse 'el paga, él manda', pero aquella voz volvió con más fuerza '¿Me estas ignorando Antonio? Sabes que no puedes, recuerdas perfectamente cómo te desgarraba la piel con los dientes, recuerdas perfectamente el sabor de aquellos besos, recuerdas perfectamente como abuso de ti todas y cada una de aquellas noches…'

¡Cállate joder! No existes, estas en mi imaginación.-Le dijo Antonio a aquella voz en sus pensamientos-'Claro que existo Antonio, pero hay una cosa que no quieres recordar, ¿Verdad? Como aquella persona abuso de tu hermano delante de ti, te obligo a mantener los ojos abiertos, a que lo vieras todo… ¿Vas a permitir que vuelva a suceder?¿Vas a volver a fallar de nuevo?'-Aquel recuerdo fue la chispa que agotó toda la cordura existente en la mente de Antonio.

Lovino paro por un segundo de besarle, no veía ninguna reacción del español como si estuviese en otro lugar en aquel instante, tenía los ojos perdidos en el infinito, pero de repente el brillo en sus ojos volvió con fuerza y una descarada sonrisa se formó en sus labios, Antonio empezó a besarle con fuerza consiguiendo invertir las posiciones, ahora era él quien estaba encima bebiendo de los labios carnosos del italiano, los ojos del español destilaban pura lujuria, Lovino nervioso intento volver a dominar la situación pero la fuerza que ejercía el moreno sobre él se lo impidió, podía sentir cada uno de los besos que el moreno iba dejando sobre su piel y el calor que empezaba a invadirle, podía sentir como su corazón se aceleraba a límites insospechados cuando Antonio empezó a desabrocharle con impaciencia la camisa y deslizaba sus manos sobre su pecho, aquella sensación que nunca creyó que llegaría a sentir con ningún hombre le estaba invadiendo por completo.

Lovino se maldijo mentalmente, estaba traicionándose a sí mismo, tirando por la borda sus principios, pero nunca admitiría que aquella actitud desafiante le había encendido como no lo había hecho nadie en su vida, podía sentir el cuerpo de Antonio sobre el suyo, el calor que emana el simple roce de su piel y le besó, le besó como nunca había besado a nadie, sus manos recorrieron la espalda del español, abrazándole intentando conseguir el máximo contacto , notando la respiración entrecortada del moreno en su nuca, el italiano cortó el beso en busca de aire, pero el español volvió a besarle con pasión, con una lujuria irrefrenable, el italiano respondió al beso de la misma manera, había empezado una guerra por intentar dominar aquel beso, una guerra que ninguno de los dos estaba dispuesto a perder.

Lovino cortó el beso con un ligero mordisco en el labio inferior de Antonio, el español notó como empezó a brotar un ligero hilo de sangre de él, se paso su lengua en busca de ella y notó de inmediato el sabor metálico que ofrecía su propia sangre, aquello fue el detonante que le encendió por completo. Las manos de Antonio empezaron a recorrer todo el cuerpo del italiano, quería sentirle más cerca, el italiano sentía como le ardía la piel con cada una de aquellas caricias, pero lo hizo de verdad cuando una de aquellas manos se deslizó por el interior de su pantalón. Un gemido ahogado salió de labios de Lovino cuando las caricias empezaron a aumentar de ritmo, nunca nadie le había hecho sentir de aquella manera, nunca había llegado a sentir su cuerpo temblar del éxtasis, de la pasión que recorría cada uno de los poros de sus piel ni el calor que amenazaba con abrasarlo. Quería sentir más de aquello, aquella sensación que le hacía recordar que estaba vivo. Se deshicieron de la ropa restante, ambos estaban al límite querían sentirse más y más profundo, quería unir sus cuerpos y terminar con aquella pasión que amenazaba con destruirles, aquello terminó pronto cuando un inmenso dolor recorrió el cuerpo del italiano, apretó con fuerza las sabanas de la cama, pero de inmediato aquel dolor se convirtió en puro éxtasis, en un puro delirio enfermo lleno de goce. Al terminar sintió como su cuerpo temblaba debido al sin fin de emociones vividas en un simple instante, sus fuerzas empezaron a abandonarle para finalmente sentir como el cansancio se apoderaba de él.


Francis se encontraba en la Central preparando su maleta, su nueva misión era en Roma lo tenía ya todo listo para marcharse pero antes miró no dejarse nada vio encima de la mesa de su cuarto el bote de pastillas que le había dado Arthur unos días atrás, observó con recelo aquellas pastillas de colores llamativos que ocultaban su verdadera naturaleza.

Joder Antonio, esto ya no es cualquier tontería. ¿Qué demonios te ocurre? ¿Porque nunca quisiste contarme lo que ocurrió?-Pensó Francis mientras guardaba las pastillas en la maleta.


Ya está :DDD
Es la primera vez que escribo algo subidito de tono... ¡No me matéis jajajaja, no sabia muy bien como enfocar la escena porque no me gustan que sean muy explicitas ni tampoco que se queden a mitad xDD y ha salido esta cosa... Jajajajaja

Espero actualizar pronto

un besooooo

Voy a contestar a los review que no tienen cuenta, ¡Deveis haceros unaaaaaaa ! :DDD

Asagi: El spamano acaba de empezar jejeje poco a poco habrán más locuras (?) jajajaja. Gracias por el review me animan muchooo *.*

Guest: La verdad es que el otro capitulo deje el final con mala fe jajaja xD, más que nada porque no tenia escritoel siguiente xD. Es que Vincent es demasiado protector xD ¡Qué nadie le toque a su hermanitaaa xDD ! Un besooooo :D