Hola, nuevo capitulo :DDDD

Siento haber tardado tanto en actualizar. Pero he estado muy liada estas semanas y no he tenido tiempo para escribir.

¡Espero que compense el capi! (Que tampoco es muy largo, T.T )


Un joven Antonio veía por la ventana del autobús con melancolía como una familia feliz sujetaba de la mano sus dos hijos también sonrientes. Odiaba aquellas familias felices que parecía que serían capaces de hacerle frente a todo por mantenerse unidos, la madre protectora que daría la vida por sus hijos y el padre que se molía trabajando para que a su familia no le faltase de nada. Lo odiaba porque él nunca había tenido aquello, envidiaba aquellos hijos que serían queridos con todo su ser por sus padres y vivirían ajenos al dolor que producía no tenerlos.

Siempre que le preguntaba a su hermano mayor porque sus padres no estaban con ellos intentaba evadir la dura realidad, la primera vez a los tres años le dijo que sus padres eran superhéroes que tenían que salvar el mundo y no podían ir con ellos. Se lo creyó con todo su ser, al fin y al cabo era un niño, más tarde cuando descubrió que los superhéroes no existían volvió a preguntar, su hermano le dijo otra mentira intentando ocultar la dolorosa verdad, esa vez sus padres eran ángeles que estaban en el cielo luego de un trágico accidente de tráfico y ahora les protegían, se lo volvió a creer, pero ahora a los doce años sabía que los ángeles no existían y si lo hacían su ángel guardián de había olvidado de él.

Miró a su hermano sentado tranquilo a su lado el cual era cuatro años mayor, salvando las distancias se parecían muchísimo tenían los mismos ojos verdes y el pelo castaño, solo que este último lo traía recogido en una coleta baja pero lo que más resaltaba en él era una fina cicatriz que le cruzaba el ojo derecho de arriba a abajo.

Decidió volver a preguntar porque sus padres les habían abandonado en aquel maldito orfanato y esa vez no admitió ninguna mentira.

-¿Paulo por qué nuestros padres nos dejaron en el orfanato?-Su voz resonó en los oídos de Paulo como dardos afilados, ahí estaba la pregunta que siempre intentaba evitar a toda costa pero supo en aquel momento que era hora de que supiese la verdad.

-¿Por qué lo preguntas?-Los ojos de Paulo se pusieron sobre la mirada fiera y decidida de Antonio que incluso destilaba cierto odio por mentirle descaradamente tantas veces.

-He oído en el orfanato que tienen miedo de que terminemos como ellos- En sus palabras se podía notar cierto dolor.

-Nuestros padres nos abandonaron porque no tenían dinero para comprar drogas.-Paulo suspiró, por fin se había deshecho de aquel peso que le oprimía siempre que su hermano le preguntaba sobre el tema pero sintió un dolor en el pecho al ver los ojos de Antonio abrirse de par en par tras aquella noticia.

-¿Nuestros padres eran unos yonkies?-Preguntó en un susurro mientras las lágrimas se apelotonaban en la comisura de sus ojos, de todas las causas que se había imaginado aquella fue la única que nunca se le cruzó por la cabeza. Paulo desvió la mirada, aquella pregunta describía perfectamente lo que pensaba sobre sus padres.

-¿Están vivos?-Volvió a preguntar mientras se fijaba en su hermano que cada vez estaba más nervioso.

-Nuestra madre murió de una sobredosis y nuestro padre en un tiroteo -Paulo volvió a suspirar sabía que estaba siendo demasiado directo, pero si quería la verdad la obtendría.

Antonio trago la hiel que se acumulaba en su garganta y cerró los ojos que ardían amenazando con mostrar una cascada de lágrimas, había sido un duro golpe descubrir aquella verdad pero no admitiría mostrar sus lágrimas en público. Suspiró hondo, intento relajarse y habló.

-No estés así Paulo, ya imaginaba que algo así había pasado ¿Qué persona con sentido común abandona a sus hijos en pleno invierno en una estación de autobuses?-Mintió con descaro mientras veía la cara escéptica de su hermano el cual sabía leer a través de todas sus mentiras.

-No me mientas. Los dos juntos somos sufrientemente fuertes para hacer frente a cualquier familia que aparenta ser feliz.-Dijo en un susurro mientras le abrazaba. Aquel gesto descolocó a Antonio el cual tardo unos momentos en devolverle el abrazo.

-¿Somos una familia verdad?-Preguntó Antonio con tristeza mientras reforzaba el abrazo.

-La más unida que jamás has visto-Contestó con un susurró mientras notaba como las lágrimas de su hermano le humedecían la ropa.

Al llegar al destino bajaron ambos hermanos del autobús y se dirigieron corriendo a la playa, sentir la arena caliente entre los pies y como la brisa húmeda del mar les removía el peinado era una sensación que había valido aquella hora de viaje y saltarse la prohibición de no salir del pueblo en su día libre.

Estuvieron toda la tarde allí en la playa tumbados disfrutando de aquel sol abrasador y el agua salada de la playa hasta que tocó la hora de marcharse.

-Paulo, ¿Dónde estaba la parada de autobuses?-Preguntó un joven Antonio mientras se colocaba su mochila roja a la espalda y miraba entretenido la marea de gente que paseaba por la playa.

-A diez minutos de aquí, dame la mano y no te sueltes que hay mucha gente-Dijo con voz autoritaria mientras sujetaba con fuerza la mano de su hermano, pero no transcurrieron ni diez minutos cuando su corazón se detuvo por un instante al notar como la mano de su hermano se deslizaba de la suya hasta perder por completo el contacto, un empujón le hizo perder el equilibrio y con ello a su hermano que gritó su nombre antes de ser callado por una persona desconocida.

Al levantarse del suelo y fijar la vista su corazón volvió a pararse por segunda vez consecutiva al haber perdido de vista a su hermano y no tener ni rastro de donde se encontraba. Empezó a correr gritando su nombre desesperado dando empujones a la gente hasta llegar a un callejón oscuro y desolado sin rastro de vida en él hasta que oyó la voz de su hermano gritar. No lo dudo y entró corriendo en él, su vista vagaba por el callejón a la espera de encontrar a su hermano, corrió adentro de él hasta que llego al final de este, pero aquello que vio le dejó helado aquel depravado intentaba abusar de su hermano que no mostraba síntomas de vida. Su sangre hervió al ver aquella escena, el cual no lo dudó y se lanzó contra aquel hombre con el puño en alto.

Antonio poco a poco abrió los ojos y mareado observó como aquel hombre peleaba con su hermano pero su corazón se desbocó al observar como aquel misterioso hombre sacaba una navaja del bolsillo e intentaba acuchillar su hermano, aún notaba su cuerpo pesado y descoordinado debido a cierta sustancia ilegal que aquel hombre le había inyectado además su vista aún no enfocaba del todo, pero no dudo cuando su hermano cayó al suelo y aquel hombre tenia intención de clavarle aquella navaja hasta que cayese muerto, buscó desesperado algo con que hacerle frente y lo encontró, una piedra, una enorme y rasgada, intentó cogerla con las dos manos pero era inútil sus fuerzas en aquel momento eran nulas, pero un grito desgarrador de su hermano hizo que todas sus fuerzas volvieran, cogió la piedra, corrió y la lanzó con todas sus energías a la cabeza de aquel hombre que cayó de inmediato al suelo creando un charco enorme de sangre a su alrededor.

Los ojos de ambos hermanos se abrieron de par en par al ver aquella escena, aquel hombre no se movía y por la cantidad de sangre alrededor no parecía que lo volviese a hacer más.

De repente un rayo partió el cielo en dos y la lluvia empezó a caer.


-Bueno, eso es todo.-Dijo Antonio mientras le daba una calda al cigarro y miraba de reojo a Vincent que tenía los ojos abiertos de par en par.

-Yo haría lo mismo si alguien toca a mi hermana-Sentenció mientras apretaba con fuerza los nudillos.

-Luego de eso tuvimos varias citas con la policía y como no, con la Central que vio ''cierto potencial'' en nosotros. ¿Y, tu? ¿Porque entraste en esto?-Dijo el moreno mientras expulsaba el humo de sus pulmones y veía como la mirada del rubio se intensificaba aun más.

-Venganza-Dijo en un suspiro mientras fijaba la vista en la infinitud del mar.

-¿Venganza? Te veía una persona más racional-Dijo con una sonrisa sin apartar la vista del rubio.

-¿Racional? Al fin y al cabo los humanos somos animales-Contestó mientras le dedicaba una mirada fiera a Antonio que le mostró una sonrisa cínica.

-Tienes razón, ¿Sabes qué?-Preguntó con una enorme sonrisa al ver la cara de curiosidad del rubio que de inmediato colocó una mirada inquisidora sobre el moreno que ensancho más las sonrisa.

-Mañana voy a visitar a tu hermana-Dijo mientras se reía de la cara de pocos amigos que había colocado el rubio.


Bueno, poco a poco la historia va tomando forma ^^

El próximo capitulo prometo acción, que sea más largo y que salga Lovi jajajaaja

Voy a contestar todos los reviews aquí, es que luego de tanto tiempo sin pasarme por la página creo que es mejor contestarlos ahora. ^^

Muchas gracias a todos ellos me animan muchísimo a continuar *besos* y a todos los lectores que la leen también muchos besoooooos

Guest: Sheee, Vincent en el fondo tiene una mente muy sucia (?) jajajajaja. Sobre Paulo lo he explicado en este capi es el hermano mayor y protector jajajaa (Quiero uno así T.T). La historia ya empieza a tener ese tono oscuro que poco a poco irá a más y ya no falta mucho para descubrir quien es malo, malisimo jejejejejeejeje. Besoooos

PurpleMinimalist: Jajajaja italiano random xD tenía que cargarme a alguien pues fue al extra xD. Espero que continue gustandote, porque va a continuar así toda la historia xDDD

TimeAfterTime7: Muchas graciaaaaaas. Qué ilusión que te guste :D

yo: ¡Claro que habrá Spamano! La cosa es como irá, je je je je (*risa malvada*) xDD

kawaiigiirl: Shee aquí al pobre Antonio le he colocado un drama de vida que da penita hasta a mi alcohol hace mucho, pero yo creo que tanto no xDDDD. Lo del turno, Lovi le tiene ganas, que el el un machote (?) jajajajaja

¡Hasta pronto!