Contacto.

Al amanecer llegaría Kantai con las noticias esperadas; en el reino de En ya el soldado que envió Shouryuu debería haber llegado e informado a los ministros principales de lo que sucede en las fronteras, así que no estaban preocupados porque las cosas los tomaran desprevenidos allá, la expectativa los estaba matando y Kantai no llegaba.

-¿Crees que le ocurrió algo? – Dijo Shoukei frotándose las manos con nerviosismo.

-No te preocupes querida, ya llegará –le dijo Risai para tranquilizarla, se había quedado en el palacio exterior con ella y Suzu mientras los demás estaban en el palacio interior para recibir a Kantai; Shoukei estaba demasiado alterada cómo para encerrarse a esperarlo.

-Probablemente sólo se retrasó un poco, los viajes suelen ser así –le dijo Suzu.

-Espero que Youko no lo entretenga mucho tiempo cuando llegue, si las noticias que trae son muy graves me gustaría enterarme pronto, quiero saber qué fue a lo que se enfrentó en ese viaje –Shoukei parecía más perturbada de lo normal.

-Cálmate ya, Shoukei –dijo Risai –si le hubiera pasado algo malo no estaría camino a casa, mucho menos tan pronto.

-Espero que tengas razón, pero mejor me calmo y espero tranquilamente, a él no le gustaría verme así.

-Bien dicho –concordaron las otras dos.


-Parece que Kantai se retrasó –dijo Shouryuu en el palacio interior cercano a los cuarteles del ministerio de verano.

Con él estaban Youko, Keiki, Gyousou, Rokuta, Taiki, Koui, Houki, Rakushun y Sekki. Era una reunión bastante grande de importantes figuras de distintos reinos, cualquiera que los viera sin conocerlos pensaría que estaban arreglando un acuerdo diplomático ya que en los Doce Reinos los gobernantes no suelen interactuar de manera tan casual y amistosa. Koui estaba bastante incomodado con la manera de tratarse de los otros reyes, era como si hubieran nacido en la misma casa, incluso entre ellos mismos olvidaban su estatus de reyes y kirin y se comportaban como cualquier persona normal, se hacían bromas y conversaban de sus actividades fuera de los deberes gubernamentales. El rey de Hou se sentía fuera de lugar, pero no quería salir de allí, quería conocer al famoso Kantai y juzgar si era apto para darle un futuro a su querida princesa, ver si era tan bueno como decían y si era así, apartarse del camino y dejar a su amada ser feliz con un buen hombre, pero de no ser así haría lo posible por apartarla de aquel ser que no le conviniera.

-Estará aquí pronto, las reformas en las rutas de viaje hacen un poco difíciles los viajes con youma de montar –explicó Youko –no creo que está fuera de lo normal.

Sus majestades, -anunció un sirviente –el general del ejército de la derecha Kantai está aquí, está conversando con el Chousai y vendrá en breve acompañado por él, dice que tiene noticias importantes para Kei-Ou y En-Ou.

-En cuanto venga hágalo pasar, -ordenó Youko –por fin veremos qué son en realidad esos rumores.


Mientras tanto en la oficina del Chousai.

-No puedo creer lo que me dices Kantai, -dijo el Chousai Koukan –si es cierto eso entonces estamos en un problema muy grave y nuestros reinos corren peligro, no sólo Kei y En, los Doce están bajo amenaza.

-No miento y mis ojos y oídos no me engañaron, sé muy bien lo que digo señor Koukan.

-No sé cómo tomará Youko esta noticia, quizá para ella sea algo bueno, pero no se sabe qué puede resultar de esto.

-Quizá no pretendan daño, no saben que estamos aquí y están muy bien ocultos en las montañas, pero no me quiero arriesgar, por eso no dejé que mis soldados se mostraran y yo mismo mantuve mi distancia, con todo lo que Youko nos ha contado sobre hourai no hay duda de que son ellos.

-Esperemos que sea así, pero ¿por qué me lo dijiste a mí primero Kantai?

-Es porque quería informarle a alguien neutral, para saber su opinión y al parecer usted y yo no diferimos en nuestra opinión sobre el asunto, pero si se informaba de esto primero a Youko o Kei-Taiho, ella podría tomar acciones perjudiciales y Kei-Taiho la apoyaría o, si ella se lo ordenase, él no podría hacer nada.

-Pero entonces, como ya conoces mi posición, es mejor informarle a Kei-Ou, si escucha razones aceptará ponerle fin en vez de alentarlo.

-Estoy de acuerdo, señor Koukan, una cosa más, ¿cómo ha estado Shoukei?

-Bastante bien, aunque muy preocupada por ti, cumplo la promesa que te hice de protegerla como si fuera mi hija.

-Se lo agradezco en lo más hondo de mi corazón.

-Pues tú eres como mi propio hijo Kantai, es lógico que quiera cuidar a tu prometida.

-Bienvenido general Kantai –dijo Youko cuando Kantai llegó acompañado de Koukan.

-Es bueno estar en casa otra vez Kei-Ou. –dijo él haciendo reverencias para todos los ilustres presentes.

-General Kantai –dijo Koui levantándose –Soy Hou-Ou, es un gusto verlo al fin, me han hablado mucho de su mérito cómo general de Kei-Ou y estaba ansioso por conocerlo en persona.

-Sea bienvenido al palacio Kinpa de Kei, Hou-Ou, es un gran honor conocer el rey de tan venerable pueblo, ofrezco humildemente mis servicios si usted lo desea.

-Tengo entendido que usted está comprometido con la antigua princesa Son Shoukei de Hou, mis felicitaciones a usted y a la princesa. –Koui lo miraba inquisitivamente pero Kantai no le daba importancia, le parecía que el rey tenía carácter.

-Muchas gracias.

-¿Qué noticias nos traes de Gantou, Kantai? –preguntó Youko impacientemente.

-Antes que nada, Kei-Ou y En-Ou, debo advertirles que lo que pasa entre nuestros reinos no tiene precedentes en ninguna de las eras pasadas en los Doce Reinos o incluso antes de que éstos fueran formados, les pido que mantengan la calma y una mentalidad imparcial con respecto a lo que vengo a decir.

-Ve al grano Kantai, estás haciéndonos perder tiempo. –Exigió Shouryuu.

-En Gantou se está llevando a cabo una excavación. –Dijo Kantai sombríamente.

-¿Qué clase de excavación? Ni Youko ni yo hemos autorizado semejante proyecto, o eso creo, ¿no Youko?

-Así es, Shouryuu, no tengo información de un proyecto de construcción de ningún tipo.

-Pues, -aclaró Kantai –no son los reinos de Kei o En quienes están llevando a cabo la tarea.

-Entonces es otro rey, pero, ¿quién estaría tan loco cómo para hacer tal cosa, poniendo en peligro su propia vida?

-No, Shuujo, no es eso, quienes están entrometiéndose en las fronteras son una legión de kaikyaku, venidos desde Hourai, son al menos miles de ellos.

-¿Cómo lo sabes? No hay registro de tantos kaikyaku en ninguno de los reinos –Dijo Shouryuu que conocía el número exacto de kaikyaku en la actualidad.

-Esa es la cosa, Su Majestad, la excavación no se está haciendo aquí, viene de Hourai, al parecer encontraron la manera de venir aquí por debajo de la tierra y ahora están surgiendo de lo más profundo de las montañas de Gantou, vimos las máquinas y unos cuantos de ellos vestidos con ropa extraña de las que llevan los kaikyaku cuando llegan.

-Eso es imposible –exclamó Gyousou.

-Es verdad, la única manera de tener contacto es mediante un shoku o la gogoukanda del reino de Ren. –Dijo Rakushun utilizando la lógica para encontrar una explicación.

-Quiere decir que el equilibrio que rige nuestros reinos corre grave peligro –dijo Sekki que tampoco le veía pies o cabeza al asunto.

-Ellos podría tener la idea de invadirnos una vez que se enteren de nuestra existencia, piensen en nuestra gente, nuestros animales, plantas, los riboku o shashinboku –reiteró Koukan.

-O tal vez no quieran eso, -dijo Youko esperanzada –somos inmortales, hablamos su idioma, podemos llegar a un acuerdo.

-No hay forma de acuerdo en esta situación –Dijo Rokuta –conozco a las personas de Hourai, su sed de poder está más allá de cualquier posibilidad de negociación, nuestros reinos son ricos y, en muchos aspectos, extraordinarios, ellos querrán tenerlos.

-Debemos sacarlos de aquí –dijo Keiki, Youko lo miró con tristeza y sorpresa –lo siento Shuujo, es lo que pienso que es mejor para todos.

-¿Cómo sabemos que dice la verdad, Kantai? –Dijo Hou-Ou.

-Koui –llamó Houki sorprendido de la acusación de su amo, insultar a un general de otro reino o tildarlo de mentiroso era algo bastante grave.

-Lo siento Houi, pero se me hace muy difícil creer esto, es imposible que las personas de Hoirai hayan logrado tener contacto con los Doce Reinos, de alguna manera, es una historia con demasiada fantasía en ella.

-Tiene razón Hou-Ou –dijo Kantai sin inmutarse –es bastante increíble, pero si no fuera verdad no me molestaría en contar la historia, incluso el mensajero de En-Ou puede confirmarlo, tengo a una docena de soldados a mi cargo que también pueden, mi trabajo es mantener el reino a salvo por el bien de mi amada, ella se merece eso.

-No lo dudo, pero me gustaría ver una prueba, si logra dármela, Hou estará a disposición de Kei y En para ayudar en lo que haga falta.

-Es cierto Kantai, -dijo Gyousou –es difícil de creer, me gustaría ver algo que diga que no es una equivocación, si es así Tai también está dispuesto a ayudar y trataré de convencer a otro reinos para cooperar.

-Puedo probarlo –dijo Kantai mirando con disimulada hostilidad a Hou-Ou.

Sacó un pañuelo de lana del bolsillo de su gran chaleco de viaje, lo desenvolvió y puso en el centro de una mesa. En el pañuelo había un arma; una pistola de color negro de las que suele usar la policía japonesa, parecía nueva y completamente auténtica.

-¿Qué es eso? –preguntó Koui.

-Es un arma, vimos cómo mataban un youma con eso, dijeron que era un tigre de bengala, que era peligroso, por eso lo mataron.

-Es cierto, -dijo Rokuta –he visto muchas de estas en Hourai, las usan para matar, sólo las aprietan un poco y basta para un estruendo y una muerte rápida, a muchos no les da tiempo siquiera de defenderse o hablar, es horrible.

-No puede ser, entonces sí son peligrosos –Dijo Youko sorprendida –si mataron a ese pobre youma con sólo verlo serán capaces de atacarnos.

-Lo mejor sería que fuéramos a mirar de cerca, para investigar la mejor manera de alejarlos de aquí y asegurarnos de que no pase de nuevo –Expuso Shoyryuu.

-Hay que sellar las entradas a las montañas para que los habitantes del los reinos no se acerquen –sugirió Keiki.

-Espero que todo salga bien, antes de mi deseo de regresar a Hourai está el amor por mi pueblo, no permitiré que nada los ponga en peligro –Aseguró Youko.

-Mañana mismo enviaré una tropa de incógnito para investigar y otra para asegurar las rutas de acceso a las montañas. –Dijo Kantai. –Si me perdonan, debo ir a ver a mi prometida.

Dicho esto salió a encontrarse con Shoukei en el palacio exterior.

-Kantai –gritó ella cuando lo vio y se lanzó a sus brazos para besarlo –Qué maravilloso verte.

-Mi amada, perdona por apartarme de ti tanto tiempo, pero lo que nos concierne es muy grave, no pude estar un solo día sin mortificarme por ti.

-¿Qué fue lo que pasó?

-Una invasión, desde Hourai, la detendremos lo antes posible.

-Me alegra tanto que hayas regresado sano y salvo a mí.

-Te prometo que nada ni nadie logrará separarnos de nuevo mi amada, desde hoy soy tuyo para siempre y después de al boda todo será paz y tranquilidad.

Al día siguiente enviarían a los soldados a inspeccionar y verían qué hacer con el problema.

Shouryuu le encomendó a Rokuta junto con Rakushun el ir a todos los reinos que pudieran a buscar ayuda y Sekki viajaría por todo Kei a advertir a las demás provincias, Gyousou puso las tropas de Risai a disposición de Youko y Shouryuu, necesitarían toda la ayuda posible para enfrentar a los kaikyaku. Por su parte, Koui y Houki también participarían, Houki ya había enviado a algunos de sus shirei a vigilar el área de las montañas, estaban preparándose para atacar con todo por el bien de sus reinos.


Otra vez digo que las críticas no son buenas o malas, siempre constructiva, tardé un poquito pero creo que valió la pena esperar, incluso para mí, espero que les haya gustado, dejen sus reviews.

Besos