¡Hola!
Esta vez he actualizado pronto y espero que a partir de ahora sea así :)
Besos
Lovino se encontraba en su apartamento junto a su hermano comiendo pasta que habían preparado escasos minutos antes.
-¿Qué tal el otro día?-Preguntó Feliciano con una mirada inquisidora, se había dado cuenta del hematoma que tenía su hermano en el cuello.
-Bien- Contestó como puedo tras casi atragantarse con su comida.
-Yo creo que más que bien-Dijo entre risas mientras le señalaba la enorme marca de su cuello.
-Bebí demasiado y me golpeé con el pomo de una puerta-Lovino notaba como el calor le invadía las mejillas sabía que se había vuelto de color rojo y que su hermano no se iba a tragar aquella escusa ni por asomo.
-Estás rojo hermanito ¿Seguro que fue un golpe?-Volvió a reírse su gemelo mientras se sujetaba el estomago al ver a su hermano más rojo que un tomate.
-Sí-Contestó de manera seca Lovino que había fijado su vista en el plato de pasta para ignorar la risa estridente de su hermano.
-Emma me dijo que saliste con unos amigos suyos, venga cuéntame más-Preguntó con un tono cotilla, sabía que su hermano salía poco, por no decir que no salía con nadie, su carácter era difícil y por ello no tenía muchos amigos, sabía que las únicas personas que consideraba como tales era él mismo y Emma e incluso a ellos les trataba de manera distante. Por ello saber que su hermano había decidido salir con otras personas que no fuesen ellos le había alegrado de verdad, deseaba que su hermano fue más sociable.
-Salí con su amiga Sey y... otro chico-Se había quedado en blanco durante unos segundos no sabía si hablarle de Antonio o no, el simple hecho de pensar en lo ocurrido aquella noche le ponía nervioso y no sabía el porqué.
-¿Otro chico? ¿Sois amigos? ¿Cómo se llama?¿Dónde vive?¿Cómo es?-Una batería de preguntas formuló con rapidez su hermano al cual no le había pasado desapercibido el brillo de sus ojos al pensar en su ''amigo''.
-Se llama Antonio es amigo de Emma-El solo pronunciar su nombre a otra persona le hacía sentir una corriente eléctrica por todo su cuerpo que no sabía como describirla.
-No sé quien es-Dijo desilusionado ya que solía conocer al menos de vista a la mayoría de los amigos de la rubia debido a que solía salir de fiesta en el mismo grupo de personas que ella.
-Hace poco que vive aquí-Sabía que Antonio era nuevo en el local de Vincent pero se dio cuenta que no sabía nada sobre él, ni de dónde venía, quien era, porque estaba allí, eran un sin fin de preguntas que no conocía y que odiaba no saberlas, no lo iba a admitir delante de nadie pero quería conocerlo todo sobre él.
-¿Sois amigos?-Preguntó Feliciano al darse cuenta de que su hermano se había evadido por completo en sus propios pensamientos. Aquella pregunta hizo que toda su atención volviese de nuevo.
-No somos amigos, no somos desconocidos ¿Qué somos?-Se preguntó a si mismo Lovino que se había dado cuenta de que la relación que tenía con él era difícil de explicar, como iba a decirle a su hermano que era su ''puta personal'', que además esa ''puta'' era un hombre y ese ''hombre'' le hacía sentir lo que nunca había sentido con una mujer. Porque estaba claro que el era heterosexual, a él le gustaban las mujeres estaba clarísimo, no le podía gustar un hombre, ¿O sí?
-¿Lovi?-Volvió a preguntar su hermano al no obtener respuesta.
-Lo seremos, seremos amigos-Dijo con una sonrisa sincera, por primera vez se sentía ilusionado por algo o mejor dicho por alguien. Tras aquella sonrisa su hermano quedó completamente descolocado, nunca había visto a su hermano sonreír así al hablar de nadie y sabía que aquel hombre había conseguido derrumbar una barrera en su hermano que poca gente había alcanzado, tenía que saber quién era, saber quién era de verdad aquel Antonio que había podido llegar en tan poco tiempo a Lovino, no podía permitir que nadie le hiciese daño a su hermano .Nadie.
-Vincent ya tengo los resultados de la prueba-Dijo Feliks que terminaba de escribir el reporte en el ordenador.
-Perfecto imprímelo y dámelo-Contestó con una voz seria esperaba con impaciencia los resultados.
-¿Puedo preguntarte algo?-Feliks le dio a imprimir al archivo y se giró con una mirada inquisidora sin rastro de su tono cantarín.
-No-El rubio sabía perfectamente a donde se iba a dirigir su pregunta y no tenía ganas de lidiar con él.
-Quien sea que esté tomando esto no durará mucho tiempo-Le advirtió mientras veía como las hojas de la impresora se acumulaban una encima de la otra con rapidez.
-¿Es mortal?-Preguntó preocupado ya que había visto como más de una vez el moreno se había tomado aquellas pastillas como si fuesen caramelos.
-Más que mortal es tóxica. Lo entenderás de inmediato cuando leas el informe-Dijo con sencillez mientras recogía todos los folios y los archivaba en un cuaderno.
-Gracias Feliks-Le dijo el rubio mientras aceptaba el cuaderno que le daba, era delgado no tendría más de diez hojas pero conocía a Feliks y sabía que en aquellas diez páginas tendría respuesta a todas sus preguntas.
-No te equivoques Vincent no hago esto por caridad, tu y yo tenemos un trato, tu cumples el tuyo y yo el mío-El ambiente se condensó unos segundos por sus palabras hasta que Vincent decidió romper el silencio.
-Lo sé-Contestó mientras sacaba de su bolsillo una carta ante la mirada incrédula de Feliks
-Continua en Rusia-Dijo antes de dársela y marcharse de la habitación con el reporte.
-¿¡Hasta cuando!?-Gritó al ver marcharse al rubio sin más información que una carta que traía el nombre de Toris Laurinaitis.
Antonio miraba como sus compañeras devoraban la carne que había en las brochetas que acaban de cocinar, él había intentado darle un mordisco a la suculenta comida pero solo con rozar los labios sintió el mismo infierno sobre ellos.
-¿No te gusta?-Preguntó con cierto toque de decepción Yekaterina que ya había empezado a comer la tercera brocheta y veía como el moreno aún no había probado la suya.
-No es eso, es solo que...-Antonio iba a explicarle que su organismo no estaba hecho para comer comida de la cual aún saliese humo porque estaba ardiendo cuando su hermana menor sacó uno de sus famosos cuchillo y le amenazó con él, de inmediato pudo notar el frío metal sobre su cuello y la mirada asesina que le dedicaba.
-Es Shashlik la especialidad de mi hermana. Cométela- Natasha no podía admitir que a nadie no le gustase, era de los mejores platos que había probado nunca y además lo veía como una falta de respeto hacia su hermana no dignarse si quiera a probarlo.
-¡Natasha!-Le gritó su hermana al ver aquella escena, no era la primera vez que amenazaba a alguien de aquella manera y sabía de sobra que no sería la última.
-¡Si me estoy muriendo por probarlas, solo que aún están ardiendo!-Se defendió el moreno nervioso por la presencia de aquel metal en su cuello, tras aquellas palabras la rubia bajo el cuchillo y relajó su semblante.
-¿Queman?-Preguntó con una inocencia que nunca llegó a pensar Antonio que podía tener.
-Un poco, pero en nada se enfrían-El ambiente se relajo tras la sonrisa del moreno, pero lo que no esperaba ninguno es que Natasha cogiese el plato de Antonio y se marcharse delante del ventilador que tenían encendido a escasos centímetros debido al calor y colocase el plato delante de él.
-Así se enfría antes-Antonio empezó a reírse a carcajada limpia no podía creer que aquello lo hiciese enserio por helarle el plato más rápidamente. Debía admitir que no entendía a la rubia.
Escasos minutos después estaban los tres peleándose por la última brocheta de carne que se encontraba al centro del plato ya vacio.
-¿Porqué no la compartimos?-Preguntó inocentemente Yekaterina la cual no esperaba la lucha campal entre su hermana y Antonio.
-¡Es mía!-Gritó la rubia mientras de una cuchillada perforaba la carne del pincho marcándola como suya rompiendo el plato de porcelana en dos. Yekaterina le recorrió un sudor frío solo al pensar en la bronca de Vincent cuando viese que uno de los platos de su exclusiva bajilla había sido roto en dos.
-¡Es mía avariciosa!-Ahora era Antonio quien había marcado también la carne con su cuchillo rajando el mantel de seda blanca que mantenía siempre impoluto su dueño, aquello solo hizo que Yekaterina abriese aún más los ojos asustada.
-Aparta tu asqueroso cuchillo de mi comida-Natasha había empezado un duelo de miradas entre ella y el moreno aumentando la tensión de la sala que solo fue rota por su hermana al darse cuenta que si no intervenía iban a destrozar la cocina entera.
-¡Estad quietos!-Gritó captando de inmediato la atención de ambos ya que pocas veces la extravagante rubia levantaba la voz y cuando lo hacía daba mucho miedo.
-Lo he cocinado yo así que es mía-No dudó y cogió la última brocheta ante la mirada estupefacta de los otros dos que siquiera reaccionaron.
-Y ahora a ver como arregláis este desastre antes de que aparezca Vincent-Dijo tras terminarse la sabrosa croqueta, tras ello los dos se percataron de la catástrofe que habían hecho, habían estado demasiado concentrados para darse cuenta de que habían roto un plato y rajado el mantel.
-¡Es un simple plato, hay muchos no se va a dar cuenta!-El moreno había cogido una bolsa de basura y se dedicaba a tirar los trozos del platos en su interior.
-La vajilla es una Flora Danica-Le comunicó Natasha al darse cuenta del valor que podría tener aquel simple plato y más tras darse cuenta que era uno de los grandes.
-¿Y?-Preguntó tranquilamente Antonio mientras seguía recogiendo trozos.
-¡Qué nos va a matar! ¡Son piezas únicas que se pintan a mano y son carísimas!-Contestó Yekaterina al recordar lo orgulloso que estaba Vincent el día que la recibió de un importante cliente.
-¿Y si son tan caras por qué las usamos?-Antonio no entendía porque estaban tan asustadas seguramente sería una imitación, conociendo al rubio no les dejaría comer en su vajilla de lujo.
-Es que no nos deja, la nuestra es aquella-Dijo la rubia mientras señalaba una vajilla de plástico de las que se podía comprar en cualquier supermercado para una fiesta.
-Pero cuando no está comemos en esta de cerámica que encontramos el otro día escondida en un armario de la cocina- Aquellas palabras de Natasha hicieron que un sudor frío se instalase en todo su cuerpo al darse cuenta de la gravedad del asunto.
-¡Nos va a matar!-Gritó asustado el moreno mientras sacaba todos los trozos de la bolsa e intentaba reconstruir el plato como si fuese un puzle.
-¡Y eso no es todo mirad el mantel!-Yekaterina ya se imaginaba trabajando más de veinticuatro horas seguidas para compensar aquel destrozo.
Los tres miraban asustados la situación hasta que decidieron arreglarlo como pudieron, Antonio buscó pegamento extrafuerte para unir todas las piezas del plato, Yekaterina había empezado a coser el mantel de seda y Natasha vigilaba la puerta para que nadie entrase a la cocina.
-¿Cuánto tiempo lleváis trabajando para Vincent?-Preguntó el moreno mientras intentaba reparar como podía la vajilla.
-Pues ara unos dos años que estamos aquí-Dijo Yekaterina que había parado de coser por un instante.
-Dos años con Vincent que suplicio-Se rió mientras intentaba despegar dos de sus dedos que habían quedado pegados a causa de la cola.
-Al final no es tan malo, cuando llegamos nos ayudó mucho a acostumbrarnos al lugar-Dijo con una sonrisa mientras seguía cosiendo.
-¿De dónde sois vosotras?-Sabía de sobra que no eran italianas por su físico y su marcado acento extranjero pero no sabía en qué lugar del este ubicarlas.
-Vivíamos con nuestro hermano en Rusia éramos una gran familia-Ahora su semblante se había entristecido al recordar aquellos tiempos donde eran todos felices, semblante que no paso desapercibo para Antonio no por algo era un agente de la Central.
¿Ocurrió algo con tu hermano?-Preguntó con una voz compasiva intentando conseguir la confianza de la rubia.
-Nuestro hermano tenía negocios con la mafia pero no era un mal hombre hace cuatros años desapareció y nunca más supimos nada más de él, sólo recibimos una carta que nos decía que teníamos que ir a Roma con Feliciano Vargas que un día él vendría a buscarnos-La rubia había parado de coser recordando aquella huida hacia Italia, sabía que su hermano tenía problemas, sólo quería que ellas no estuviesen involucradas y cuando todo pasase volvería a por ellas, iba a volver lo sabía.
-¿Cómo se llama tu hermano?- Estaba conectado con la mafia italiana lo que significaba que aquella información podría ser útil para él, si supiera su nombre podía buscarle en la base de datos.
La rubia no pudo contestarle debido a que entró de inmediato su hermana a la cocina advirtiendo que Vincent había entrado a la casa, escondieron el pegamento y las costuras en el armario al igual que el plato de porcelana que aún estaba a mitad pegar, para tapar la costura del mantel colocaron el centro de mesa encima de él.
Vincent entró a la cocina les saludó y se fue directo a la máquina de café, todo iba normal hasta que el rubio piso un trozo de porcelana, toda la sala se quedó sin respiración, el rubio confundido se agachó a coger aquel trozó que no identificaba, lo mantuvo más de dos minutos en las manos cuando de repente una aura furibunda empezó a salir de su cuerpo.
-Estamos muertos-Susurró el español al encontrarse con la mirada furibunda del holandés.
-¡Habéis roto mi vajilla!-Gritó al descubrir a donde pertenecía aquel trozo.
-¡Ese es el trozo que me faltaba!¡No te preocupes Vincent!-Antonio cogió ante la mirada incrédula de todos el trozo de porcelana sacó el plato escondido y encajó aquel trozo en el plato reconstruyéndolo por completo.
-¿Me estás vacilando?-Preguntó con un tono impregnado en odio al ver aquel plato que goteaba pegamento por todos los lados.
-¡Corred!-Gritó el español a las hermanas saliendo de inmediato de la sala.
-Al menos no se ha dado cuenta de lo del mantel-Les dijo con la voz entrecortada debido al miedo y tensión del momento.
-¿Qué mantel?-El vello de su piel se erizó por completo al ver unos ojos sedientos de sangre escondidos detrás de la puerta.
Arthur había llegado a Japón tras más de diez horas de viaje en avión, estaba agotado pero no podía permitirse descansar en su situación necesitaba encontrarse con su contacto cuanto antes, miró su reloj y se dio cuenta que en diez minutos debía reunirse en su hotel con él. Salió con rapidez del aeropuerto y se dirigió hacia la salida donde le esperaba una limosina, vio como el chófer le esperaba con un cartel con su nombre en clave ''Iggy Miller''. No dudó y entró de inmediato en ella.
Se sentó en la parte posterior y respiró agotado, estaba hecho polvo de tanto viajar, se giró y vio encima de la mesita varias bebidas alcohólicas le apetecía de verdad tomar un buen trago pero no podía presentarse ebrio delante de su contacto sabía de sobra por mucho que lo negase que la bebida no era para él.
-¿Cuánto queda para llegar?-Preguntó mirando su reloj de muñeca, en menos de cinco minutos tendría lugar la reunión y sabía que su contacto era extremadamente puntual incluso ya estaría allí esperándole.
-Cinco minutos señor Miller-Arthur no dudó sacó su pistola y disparó al conductor que cayó fulminado sobre el volante, notó como la limosina perdía por completo su rumbo, abrió la puerta y rodó por la carretera, suerte que aún no había empezado a acelerar el chofer pero tras la caída su traje quedó completamente destrozado y en su camisa blanca impoluta habían manchas de sangre.
-Accidente en Japón con limosina negra, borrar todos los datos-Arthur cogió de inmediato el teléfono y llamó a la Central informando del percance que acaba de tener, habían acordado que el chofer le contestaría ''ya estamos señor Kirkland'' cuando le hiciese la pregunta, le habían tendido una trampa y no tenía idea de quién. Empezó a correr desesperado entre las calles de Japón, había sido muy llamativa su salida y era un objetivo fácil, corrió hacia un callejón cuando vio que varios policías le perseguían, él no sabía si eran policías de verdad o espías simplemente no podía confiar en nadie en esos momentos ya que alguien le había pinchado el teléfono, al entrar al callejón se dio cuenta que este no tenía salida sacó su pistola y apuntó a los tres policías que acaban de aparecer dispuesto a terminar con ellos hasta que oyó una voz conocida.
-¡No dispares!-Quedó descolocado por un segundo pero de inmediato bajo su arma al oír la voz de su contacto.
-¿Honda?-Preguntó a uno de los policías que se había quitado el sombrero y las gafas de sol dejando al descubierto su cabello azabache.
-Sígueme no hay tiempo para explicaciones.-No dudó en ir con él cuando salieron del callejón a un todo terreno que les estaba esperando. Entraron y arrancó a gran velocidad.
-Te han pinchado el teléfono-Dijo mientras le cogía el móvil y lo tiraba por la ventana ante la mirada sorprendida de Arthur.
-¿Cómo si es de prepago?-Preguntó incrédulo en la Central tenían todo tipo de medidas de seguridad para que aquello no ocurriese.
-Es el fabricante, todos los terminales de American eagle tienen un chip que puede ser hackeado por la empresa en caso de necesidad. Lo descubrimos hace unos días cuando me llamaste, debes cambiar de proveedor.
-¿Han oído todas mis conversaciones?-Preguntó totalmente asustado si aquello era cierto la perdida de información había sido grandísima.
-Solo las realizadas por teléfonos de prepago como ese, los de la Central al ser de producción propia no, deberías invertir en la creación de móviles desechables de propia producción-Arthur se quedó helado tras aquellas declaraciones aquella empresa había tenido tratos con ellos desde hacía innumerables años, si aquello era cierto iba a borrar aquella compañía del mapa. No sabían contra quien estaban jugando.
-Yo pude saber donde estabas al hackear el chip del móvil-Arthur le miró, sabía de sobra que Kiku Honda era de las personas más inteligentes en cuanto a hackeo de sistemas de seguridad, si estaba en la red tarde o temprano sería suyo. Le conoció poco después de ser aceptado agente ,una sus misiones era terminar con un magnate informático que había conseguido penetrar en importantes organismos de Europa pero las cosas se torcieron y terminaron en una batalla de espionaje entre ambos, Kiku era como un fantasma y Arthur era el médium que conseguía contactar con él, finalmente al darse cuenta que nadie iba a ganar en aquella pelea terminaron siendo aliados, la última vez le salvó de ir a la cárcel por robar tres millones de dólares en un importante banco y traspasarlos a un paraíso fiscal cuando borró su rastro de la base de datos, por eso era ahora era él quien le debía una. Llegaron a una enorme mansión la cual estaba completamente protegida por soldados y todo tipo de armas defensivas.
-Invertiste bien el dinero que robaste-Una sonrisa cínica se dibujo en sus labios al ver tal despliegue militar.
-El gobierno también me paga cuando necesitan información-Aquello despejo las dudas del inglés sobre la presencia de militares.
-¿Ahora te vendes al mejor postor?-Preguntó con un toque de enfado, él recordaba que Honda era un trabajador independiente es más cuando accedió a dirigir la Central de inmediato contacto con él para unirle pero la negativa del japonés fue inminente.
-Hago como que me vendo para poder vivir tranquilo-Arthur sabía que Kiku era una persona sosegada que amaba la paz.
Se sentaron ambos solos en el tatami de una pequeña habitación decorada con todo lujo de detalles mientras tomaban el té, Arthur debía admitir que el té del japonés era de los mejores que había probado nunca.
-El sistema de la Central es casi impenetrable llevo más de cinco días intentando hackearlo y aun no he podido, pero todo cambia si soy un agente, es decir, vuestro sistema os defiende perfectamente contra agresores externos pero tiene un gran fallo interno una persona puede cambiar su rango y por tanto acceder a niveles superiores y cuando mayor sea el rango de dicha persona más facilidades tendrá para conseguirlo. Para ello deben ser alguien extremadamente inteligente, ¿Tienes a alguien en mente?-Preguntó Kiku que rellenaba otra taza de té al inglés.
-Alfred-La voz del inglés sonaba furibunda sabía perfectamente que había sido él pocas veces le fallaba la intuición, aquel mocoso le resultaba completamente molesto.
-¿Alfred Jones?-Preguntó el japonés sorprendido.
-¿Le conoces?-Ahora era Arthur quien le miraba con curiosidad.
-Es mi mayor rival sus sistemas informáticos siempre son los más difíciles de hackear pero te prometo que morderá el polvo cuando haga modificaciones tu sistema-Los ojos del japonés se iluminaron de motivación sabía que era un reto difícil pero iba a conseguirlo.
Feliciano se encontraba en una rustica cafetería hablando con Emma de temas triviales le había invitado a tomar un café, tras su jornada laboral la rubia no dudó en aceptarla pasar tiempo con el italiano siempre era agradable.
-Lovi me dijo que salió la otra noche contigo y con tus amigos- Feliciano sonreía de manera natural, había cambiado de tema quería saber más de aquella noche
-Sí, nos fuimos a cenar y luego fuimos al pub de mi hermano a bailar-Emma continuaba hablando de manera alegre sin tener ni idea de hacia el punto que quería llegar el castaño.
-Me ha hablado de tu amigo Antonio-Realmente no le había contado demasiado pero una sutil mentira no hacía daño a nadie.
-A sí Antonio, se llevaron... bien, se llevaron bien...- Emma se quedó en blanco durante un momento no sabía como explicarle al italiano la relación de Lovino con el español es más tampoco sabía si debía decirla.
-¿Bien?-La mirada de Feliciano ahora era mucho más perspicaz sabía que aquel bien encerraba algo más.
-Se le veía a gusto con él-Emma recordó aquella imagen donde el italiano besaba al moreno con pasión , definitivamente estaba más que a gusto.
-¿Son pareja?-Aquellas palabras del italiano le dejaron completamente sorprendida no había llegado a pensar que aquellos dos tuviesen una relación más allá del sexo.
-No creo que sean pareja... No, no lo son-Las palabras de Emma eran dudosas en el restaurante habían actuado como si no se conociesen para luego comerse a besos además prefería pensar que solo había habido sexo entre ellos, es más se quedó completamente sorprendida al ver al italiano con un hombre conociendo su gran ''amor'' por las mujeres.
-¿Quién es Antonio?-Aquellas palabras dejaron completamente descolocada a la belga que por fin se había dado cuenta de la naturaleza de la conversación, notó como los nervios empezaba a invadirla ¿Se había dado cuenta Feliciano de quien era en realidad Antonio?¿Sabía quién era ella?
-Mi amigo, hacía tiempo que no le veía pero hace poco que ha vuelto a la ciudad-No supo como pronuncio aquellas palabras sin tartamudear porque aquella mirada del italiano la estaba desnudando por completo en busca de alguna mentira que le hiciese darse cuenta de la verdad.
-¿Y por qué ha vuelto? Si se puede saber por supuesto-Feliciano aligeró el tono de la conversación con una sonrisa al notar como Emma había empezado a ponerse a la defensiva.
-Ahora trabaja para mi hermano, ya sabes...-Emma no sabía como explicarle a lo que se dedicaba el español en el bar.
-Entiendo, entiendo, nunca imaginé que a mi hermano le gustasen los hombres-Dijo con una mirada cómplice a Emma que le devolvió la sonrisa.
-La verdad que me quedé muy descolocada-Le confesó mientras le daba un trago a su café recién hecho.
-Pero, ¿Cómo es Antonio?-Aquel hombre le estaba siendo completamente intrigante quería saber que le había atraído de él a su hermano.
-Es muy buena persona siempre está dispuesto a ayudar a los demás, tiene una sonrisa perfecta, es súper alegre, tiene unos profundos ojos verdes esmeraldas, es alto, tiene un cuerpo bien definido, un acento español irresistible...- Sin darse cuenta la rubia había empezado a enumerar todas las cosas que le gustaban del moreno.
-Parece un ángel caído del cielo con esa descripción-Se rió tras la enorme enumeración de cualidades atribuidas al ahora ''don perfecto español''.
-Podría serlo-Tras aquella afirmación la rubia supo que había mentido por completo, aunque al fin y al cabo Lucifer era un ángel ¿No?
-Algún defecto tendrá-Preguntó entre risas el italiano que retenía toda la información posible de aquel hombre.
-Qué es un asesino a sueldo, un mentiroso, un embustero...-Pensó la rubia mientras le daba un trago al amargo café.
-Es un poco despistado, bueno, un poco bastante-Le siguió el juego al italiano que rió con sus palabras.
-¿Y cómo conociste a tal ángel?-Tantas preguntas no pasaban desapercibidas para Emma que empezaba a dudar todo aquello.
-¿Me estás interrogando?-Dijo a modo de broma al italiano cosa que ambos sabían que no lo era.
-Ya sabes que mi hermano es muy sensible no quiero que nadie le haga daño y le veo muy ilusionado con el español...-El italiano agachó la mirada al suelo no estaba mintiendo era completamente lo que pasaba por su mente.
-No te preocupes Antonio no jugará con él, ¡Te lo prometo!-Tras aquella afirmación Emma no se pudo sentirse peor en su vida, había mentido de la manera más descarada del mundo y además lo había prometido, tenía sus dudas pero no hacía falta ser muy inteligente para captar que la misión del español tenía que ver con Lovino, no quería admitirlo pero darse cuenta que solo jugaba con el italiano le hizo sentirse mejor, se sentía una verdadera mierda por pensar así, por pensar que aún tenía posibilidades con él.
-Pero ...¿No huirá cuando sepa quién es en realidad Lovi?-No sabía si aquel español sabía quién era en verdad su hermano y era una de las cuestiones más importantes a resolver.
-Trabaja para mi hermano yo creo que ya sabe quién es él, ¿No crees?-Aquello hizo que todas las alarmas del italiano se encendiesen de golpe, ¿Aquel hombre estaba con su hermano porque quería? o ¿Porque quería aprovecharse de él?
-¿Entonces es un amigo de vuestra familia?- Si Emma era su amiga y Vincent le había contratado estaba claro que aquel Antonio era alguien importante para ellos.
-Íbamos juntos a la escuela- No podía decirle que habían ido juntos al orfanato ya que aquella información había sido borrada por completo por la Central, Antonio era un fantasma para cualquier buscador y nada había más sospechoso en aquel mundo que ser un espectro.
-Entonces sí que le conoces mucho-Contestó mientras le daba un sorbo a su café con moka que había pedido acompañado de unas pastas.
-Se podría decir que sí-Dijo mientras le sonreía.
-¿Le conozco? mejor dicho, ¿Alguna vez se ha dejado conocer?¿Quién eres en realidad Antonio? Déjame conocerte...-Pensó la rubia mientras mantenía su sonrisa.
Lud esta noche vamos a visitar a Vincent dijo el italiano mientras se vestía con un elegante traje
-¿Ocurre algo?-Preguntó el rubio mientras contemplaba el cuerpo desnudo de su amante
-Quiero tener una charla con él, sobre un posible amante de mi hermano-Le contestó mientras se giraba y le miraba de manera lasciva.
-¿Tu hermano tiene de eso?-Conocía al italiano y nunca había llegado a imaginárselo con alguien.
-Mi hermano es todo amor solo que no sabe expresarse-le reprochó mientras se colocaba los pantalones.
-Si tu lo dices-Se acercó a él y le beso cortando toda conversación sobre Lovino
Vincent se había encerrado en su despacho para leer el informe del polaco, tras terminarlo dejó derrotado el documento sobre su escritorio y con su mano se apartó el pelo de la cara derrotado. Aquellas pastillas eran un combinado de antipsicóticos y tranquilizantes pero la mezcla de componentes era extremadamente agresiva y fue entonces cuando entendió que ''no era mortal pero si tóxica'' dedujo que Antonio sufría algún trauma de estrés post traumático aquellas pastillas serían capaces de producirle un estado de normalidad durante un corto periodo de tiempo pero a costa de su propia salud mental, terminaría psicótico si continuaba con aquella medicación las pastillas producían residuos que se acumulaban en su cerebro hasta llegar a un punto irreversible donde dejaría de ser útil el medicamento. No quería imaginar que ocurriría cuando aquello pasase Antonio era una bomba de relojería.
Lovino se miraba delante del espejo, se había puesto su mejor traje, se había engominado el pelo hacia atrás y se había echado el mejor perfume que tenía, quería estar perfecto, se hizo el nudo de la corbata y salió de su apartamento directo a su coche, eran más de las doce de la noche pero no podía parar de pensar en el español, quería hablar con él y terminar lo que habían dejado a medias la noche anterior, había conseguido dominarle ,le tenía a su merced, por fin había conseguido someter a alguien por sí mismo y no por su título, lo había logrado pero aquello fue una mera ilusión porque el español se quedó completamente dormido dejándole con las ganas que estaba dispuesto a satisfacer aquella noche, encendió el motor de su deportivo descapotable y puso rumbo a aquel local que tanto rondaba últimamente por su mente. Iba a dejarle claro al español que nadie dejaba con las ganas a Lovino .
Feliciano no apartaba la mirada oliva del holandés, sabía que tratar con Vincent era mucho más difícil que con su hermana a él no le importaría estamparle contra el suelo si fuese necesario.
-¡Hola Vince!-Gritó mientras entraba con una sonrisa al famoso reservado naranja.
-¿Qué quieres? Está todo en orden-Dijo con frialdad mientras le daba una calada a la pipa, odiaba la actitud infantil del italiano.
-¿Seguro? No me habías informado que Antonio trabajaba para ti-Aquellas palabras hicieron que toda la atención del rubio se dirigiese hacia él.
-Está de prueba no veía la necesidad de decirte algo tan banal-Vincent sabía mentir mucho mejor que su hermana y aquello ambos lo sabían bien.
-¿Tampoco decirme que mi hermano le contrató?-la voz del italiano era mucho más fría, con el holandés no le hacía falta fingir nada.
-¿Por qué deberías saber con quién se acuesta tu hermano? Es su intimidad y sabes que aquí se respeta la vida personal de los clientes y más si es el próximo Don la que hay que respetar-Aquellas palabras habían sido lanzadas como dardos dándole a entender que por mucho que el fuese quien controlase la mayoría de las cosas era su hermano quien tenía la última palabra.
-Ten cuidado Vincent-Dijo antes de marcharse del reservado.
Antonio se encontraba trabajando junto con Natasha en la barra sirviendo copas a los ya más que embriagados clientes.
-¡Un Martini rubia!-Le gritó uno de los borrachos.
-¿No prefería un cuchillo en su garganta? Le quedaría bien-Le susurró la rubia al español que solo puedo esbozar una sonrisa divertida estaba ya más que acostumbrado al humor tan negro de Natasha. Pero la sonrisa se evaporó por completo al ver a cierto italiano que había empezado a conocer.
- Antonio sírveme algo fuerte- La voz de Lovino sonaba más autoritaria de lo normal, el español se preguntó si habría pasado algo.
-He tenido un mal día-Dijo con la mirada gacha tapándose la cara con el flequillo, al italiano le ocurría algo y no sabía el que.
-Lovi estoy aquí para lo que necesites, ¿Recuerdas?-Las palabras del español dejaron sin comentarios al italiano durante un instante hasta que le dejó encima de la barra una llave con el número trece, sabía que significaba perfectamente aquello.
-En cinco minutos te veo arriba-Dijo mientras se marchaba con rapidez de allí.
Antonio dejó la barra y se marchó hacia arriba, no sabía porque pero había algo extraño en todo aquello.
Lovino había entrado con una sonrisa al local, iba a triunfar lo sabía, nadie podía resistir a un cuerpo como el suyo si quiera aquel español que tanto detestaba, se giró y vio un florero lleno de rosas y algo se iluminó en su mente, él era un caballero y daba igual si su amante era un hombre, mujer o un objeto no identificado dar una rosa siempre ganaba putos así que no dudó y robó una, tras aquello se marchó directo al reservado de Vincent.
-Vincent dame la llave de la trece-Estaba nervioso quería ya aquella lave y quería más al español en aquella habitación para ser sinceros.
-La tiene tu hermano-Dijo con sencillez mientras exhalaba el humo de su pipa.
-Maldito imbécil va a profanar mi habitación preferida con el macho patatas, da igual, dame otra-Dijo con impaciencia, el rubio se levantó y le dio la habitación doce.
Lovino siquiera se dio cuenta que era la habitación del al lado, salió del reservado directo a buscar al español en alguna barra, pero se quedó de piedra al ver subir al español hacia las habitaciones, recordaba que había hablado con el holandés aquella noche para decirle que quería en exclusividad al español, corrió detrás de él para decirle que ni se le ocurriese irse con alguien más pero se quedó de piedra al ver como se paraba delante de la habitación trece y la abría.
-Esto no puede estar pasando ¿Qué hace mi hermano con Antonio? No,no,no...Por primera vez en mi vida he conseguido algo por mí mismo, algo que es mío, que me ha elegido a mí, ¿¡Tienes que quitarme todo!? ¡No has tenido suficiente! ¿Toda mi vida he vivido a tu sombra y ahora no tardas ni medio día en arrebatarme algo que quiero?¿Qué más vas a quitarme?-La ira de Lovino amenazaba con desbordarse, la rosa que sostenía se había doblado debido a la fuerza que ejercían sus puños para no arremeter contra la primera cosa que viese, aquello era la peor sensación que había sentido en años, otra vez su hermano era mejor que él y se lo había vuelto a demostrar.
Antonio entró y vio al italiano sentado en la cama, había algo que no iba bien, algo se escapaba de su mente y no tardó en notarlo se acercó a él y le besó, pero aquel besó era completamente diferente a los besos del italiano, no había pasión, ímpetu, afecto, nada, no había completamente nada y fue ahí cuando se dio cuenta que aquel no era Lovino. Su cuerpo se tensó de inmediato en señal de alarma dándose cuenta de la trampa en la que había caído en redondo.
-¿Quién eres?-Ambos pronunciaron la misma frase apuntándose con sus pistolas.
Fin del capítulo... ¿Me odiáis por dejarlo así verdad? Muahahaha. Ok, vale, no me matéis aún soy joven (?) Tengo 19 pero de vez en cuando ya empiezo a ver alguna arrugilla ... jajaja ¡Clemencia!
Tras este delirio os cuento cositas del futuro del fic (Para compensar (?) ), a partir de ahora la historia empezará a desarrollarse mucho más rápido, ya vemos que nuestro Feli no tiene ni un pelo de tonto tanta sonrisa esconde una persona perspicaz e inteligente, ¡Esto es la mafia baby! ( No me hagáis caso es un subidón de azúcar) Feli junto con otras personas empezaran a tener más protagonismo y como hemos visto Lovi por fin empieza a aceptar que Antonio es alguien especial ,se me ha hecho muy tierno escribir a un Lovi que empieza a enamorarse ahora es el italiano quien quiere llevar la iniciativa y me gusta ( je je je ¿Y a quién no? ) pero como se ve al final del capitulo su plan se va a pique por enésima vez, ¿No le puede salir nada bien al pobre italiano? ( Soy malvada Muhaha) Sé que a lo mejor empieza a liarse la historia con tantos hilos abiertos pero ¡Os prometo que todos tienen conexión! El fic es como una red de araña donde todos están conectados de una forma u otra. Para el próximo capitulo espero dar algún giro inesperado para la trama.
Sobre los reviews no imaginaba tantos y tan largos ¡Me habéis dejado super ilusionada con el fic! Ya creía que nadie seguía aquí pero para mi sorpresa si *.*, ¡Habéis hecho feliz a un intento de escritora! Me han motivado tanto que le he dado caña al fic para poder actualizar más seguido :) Muchísimas gracias a todas, a partir de ahora contestaré a todos los reviews que me enviéis ( Si me enviáis alguno *cruzo los dedos*) en el capi siguiente así cualquier pregunta os la contestaré dentro de lo posible :) y así me es más fácil contestarlos a todos que por MP ya que muchas veces creo haberlo enviado y nada... ( Las nuevas tecnologías me tienen manía)
Miyako Hyuuga1912: ¡Qué bien que te guste y mantenga la intriga! Muchas veces creo que ya hay muchos interrogantes abierto y pocas respuestas pero poco a poco se sabrá todo :) Si te gusta el toque oscuro de la historia estás de suerte porque no me gustan mucho las historias de algodón de azúcar donde todo brilla ( No soy emo que conste jajajaja) y sobre Alfred que decir sin desvelar nada de la trama... ¡Será un punto clave en todo el embrollo!
XD: Gil volverá a aparecer y pronto,sobre si Arthur y Vincent tendrán pareja... algo habrá :)
Guest: ¡Muchas gracias por el apoyo!
Senry Chan: ¡Qué ilu que sigas leyendo este fic! Como he dicho antes espero actualizar más seguido *.* Espero mantener la emoción del fic!
SoraHanato: ¡Qué bien que te hayas dado a la luz con una cuenta ya verás el montón de ventajas que tiene! Gracias por el fav *.*. Hubiese sido mala si el anterior lo hubiera cortado con el ritmo tan agresivo que traía, era más como un capi autoconclusivo.
Allyrc: ¡Me alegró que lo volvieses a encontrar! Espero que no lo pierdas de vista y que continúe gustándote el fic. Besooos
TheAwesomeJul: ¡Te entiendo jajajaja! Gil es uno de los mayores interrogantes del fic del que pronto habrán respuestas :). Sobre Enmma ... ¡Ya se verá :P!
A:¡Gracias por el apoyo! :D
kary: No te preocupes si no sabes que decir ! Con tu apoyo ya estoy más que feliz :DDDDDDDD
Aditrevrep: ¡Yo sí que me he emocionado con tu comentario! ¡Qué alguien espere con tanta ilusión para leer el fic me hace ponerme las pilas para tener capis pronto ! Espero que ahora no tengas ganas de matarme... je je je... *Huye*, ¡para nada es tonto el review! Es super simpático, aishh... Gil ¡Tendré que empezar a dar más pistas sobre él!
Me he enrollado mucho con mis comentarios... je je je
¡Muchos besos también a todos aquellos que me leéis en anonimato! ( no seáis tímidos ê.ê soy muy maja... no estoy loca...Venid al lado oscuro... )
¡Hasta pronto!
