Hola :)

Perdón por la tardanza he estado muy liada con los trabajos de la uni casi muero jajajaja, pero he tenido un hueco para escribir :)


Antonio empezaba a notar el Sol sobre su tez morena, poco a poco se fue acomodando en la cama hasta quedarse sentando sobre esta abriendo despacio los ojos debido a que estos aún no se acostumbran a la luz, giró su cabeza lentamente esperando observar al italiano a su lado pero para su decepción este ya se había ido.

-¿Nunca te quedarás?- Susurró aún con la voz ronca mientras salía de la cama, se estiró como un gato y se dispuso a darse un baño pero algo encima de la mesita le hizo detenerse.

-¿Qué demonios?- Se acercó a ella y cogió el fajo de billetes que había dejado el italiano antes de marcharse.

-Lo de anoche no lo hice por dinero imbécil- No supo exactamente porqué pero ver aquel pago sobre la mesita le hizo enfadar, apretó sobre su mano el dinero y deseó tener delante al italiano para lanzárselo en la cara.

Dejó sobre la mesita el dinero y se marchó a la ducha, encendió el agua y la dejó caer sobre su espalda mientras múltiples pensamientos pasaban por su mente.

-Le ayudé por la misión. Le ayudé por la misión..., no debería haberme pagado porque eso significaría que la misión va avanzando...-No quería admitirlo es más tenía miedo de admitirlo, admitir que la noche anterior había acudido corriendo a su habitación porque no quería verle sufrir, tampoco quería admitir que había disfrutado con sus besos ni admitir mucho menos que en mucho tiempo no había disfrutado de verdad al acostarse con alguien.

-Joder...-Notaba como el agua caliente corría por su espalda desnuda mientras apoyaba sus brazos sobre la pared, los sentimientos no estaban permitidos para personas como él porque aquello era simplemente como esperar que un disparo en el corazón no te matase, sabía el final de su objetivo y involucrarse más de lo debido sólo complicaría más las cosas.


-Pasa Lovino, perdón por el retraso-La voz de una joven rubia hizo que Lovino levantase su vista de la revista que había cogido para matar el tiempo en la sala de espera.

-No te preocupes acabo de llegar- Dejó la revista y entró directo a la consulta que tanto conocía, se sentó en un sofá negro acolchado y suspiró con pesadez.

-No me malinterpretes pero hace casi más de seis meses que no tienes una sesión conmigo, ¿Por qué ahora?-La voz de la joven era extremadamente dulce sin ningún rastro de enfado que se encontraba cara a cara con el italiano en un sofá idéntico al de este mirándose fijamente.

-¿Te importa si me enciendo un cigarrillo?-No esperaba una negativa ya que ya había sacado de sus bolsillos la cajetilla y se disponía a fumarse uno.

-Ya sabes que no, pero deberías cuidar tu salud- Ahora su tono si que estaba impregnado de cierta resignación pero nada más allá de una vieja amiga que daba un buen consejo.

-Ayer casi tuve una recaída- Sus ojos miraron al suelo mientras expulsaba el humo de sus pulmones, casi había echado a la basura dos años de esfuerzos por su complejo de inferioridad.

-¿Qué fue lo que hizo que no cayeses?- La mirada de su terapeuta se había intensificado ligeramente tras aquella confesión conocía a Lovino y lo último que quería es que tanto su esfuerzo como el suyo se fuesen por la borda.

-Algo peor- Sus ojos volvieron a mirar al frente mientras afrontaba sus sentimientos.

-¿Por qué peor?- La rubia no sabía que podía ser más dañino que las drogas.

-Porque...-Se había quedado un tiempo en blanco en busca de las palabras que describiesen adecuadamente sus sentimientos - Porque está fuera de mi control- Suspiró con pesadez mientras consumía nerviosamente el cigarrillo que temblaba en sus manos.

- La vida misma está fuera de nuestro control, que no podamos controlarlo no tiene porque ser dañino a veces simplemente hay que aceptar que no tenemos poder sobre todo ¿No crees?- La rubia observaba los temblores de la mano de Lovino a causa de los nervios del momento, le costaba asumir lo que quería decir, no sabía exactamente porque quería hablar con ella pero había algo que quería sacarse de dentro.

- Lo que hizo que no cayese fue una persona- Atrajo nervioso su cigarrillo a su boca el cual ya empezaba a consumirse entre sus temblorosas manos.

- Supongo que si fuese tu hermano no estarías aquí- La rubia le conocía bien y aquella persona se había ganado un hueco en el corazón del italiano cosa que este aún no entendía como había ocurrido exactamente.

- Supones bien- Por primera vez en toda la consulta una sonrisa aunque torcida se asomó por su cara.

-Háblame de esa persona especial- La palabra especial resonaba por los oídos de Lovino y no supo porqué se sentía bien tener a alguien ''especial''.

-Trabaja en un local de juego, es camarero y...- Se quedó en blanco por un momento no sabía cómo decir exactamente a que se dedicaba de verdad, aunque en realidad lo que ocurría es que no quería decirlo en voz alta- y se prostituye- Finalmente lo dijo mientras aplastaba la boquilla del cigarrillo ya consumido con fuerza sobre el cenicero.

-Cuéntame más- La rubia por fin comprendía a que se había referido el italiano con que era ''peor''.

-Se vende, mi ''persona especial'' se vende, ¡Joder se prostituye al mejor postor! ¡No quiero ni imaginar cuanta gente ha habido antes que yo! - La voz de Lovino había aumentado de volumen hasta gritar, estaba enfadado, pero enfadado consigo mismo porque sabía que aquella persona que se había ganado parte de su corazón no era exactamente el príncipe azul perfecto que relataban en los cuentos.

-¿Estás celoso?- Aquellas palabras cayeron como un balde de agua fría al italiano.

-Pues... ¡Sí!, ¡Joder sí, lo estoy!- Se cruzó de brazos con sus mejillas ardiendo y giró la cabeza hacia uno de los lados evitando el contacto visual hacia su terapeuta que había reído dulcemente tras su confesión.

-¿Te hace gracia Lily? Porque a mí no- Intentó mantenerse enfadado pero terminó sonriendo al darse cuenta de su reacción infantil y la contagiosa risa de la rubia.

-Tienes una sonrisa muy bonita Lovino, deberías permitirte sonreír más- Durante los dos años que había tratado con él nunca había visto sonreír así al italiano no sabía quién era persona pero se alegraba de que hubiese llegado a la vida del italiano.


Vincent miraba fijamente sus cartas, pareja de ases estaba eufórico, miró de reojo a sus contrincante que se encontraban con el jugando una partida de Póker Hold'em Texas, Antonio parecía implacable con su típica sonrisa, pero esta vez estaba bien alerta de sus tácticas no iba a volver a caer en ellas, delante de él Félix llevaba unas gafas enormes de color rosa palo según él para que no le leyesen sus ''preciosos y expresivos ojos verdes'', pero él sabía que simplemente lo hacía para lucir sus gafas nuevas, a su lado Natasha era la clara imagen de ''cara de póker'' ni una mínima expresión se asomaba por su cara, a su otro lado Yekaterina mostraba una aura de inocencia típica de la gente que aún no sabe muy bien como se juega pero sabía que no podía fiarse de ninguno de los sentado en la mesa.

-Apuesto día libre- Vincent sonrió de lado al colocar una de las fichas de póker sobre el tapé con su apuesta. Tras aquello todos los de la mesa igualaron su apuesta con ''día de trabajo extra''. Antonio le brillaban los ojos simplemente con imaginar tener un día libre cuando quisiera al igual que todos los presentes en aquella mesa.

Se repartieron las primeras tres cartas hacia arriba mostrando un as, un Jack y un diez de corazones .

Vincent gritó de emoción interiormente al ver aquel as sobré el tape, no iba a conseguir que sus empleados trabajasen más, iba a conseguir esclavos en aquella partida.

-Fin de semana libre-Vincent tiró la ficha al tapé mientras miraba como si fuese una fiera hambrienta a sus rivales.

-Suspensión de sueldo semanal- Félix lanzó también su ficha, rezando para sí mismo no perder aquella partida, para la autosatisfacción de Vincent todos apostaron lo mismo, iba a ahorrarse un pastón.

Se levantó la cuarta carta mostrando un ocho de corazones, Vincent frunció ligeramente el ceño cosa que no paso desapercibida para sus rivales, tenía miedo de que alguien con aquella cartas construyese una escalera, pero aquello no le intimidó para nada, continuaba teniendo una buena mano.

- Doble de sueldo mensual- Vincent había apostado a lo grande, los ojos de todos brillaron con aquella ficha.

-Me retiro bonito-Feliks dejó sus cartas hacia abajo en el tapé mirando las fichas apostadas, debía trabajar un día extra y una semana sin sueldo, le había salido bastante mal aquella ronda.

-Perfecto Feliks lo apostado se lo queda la banca- Vincent disfrutó aquellas palabras ya había caído el primer esclavo.

-Suspensión mensual de sueldo- Antonio lanzó la moneda con terror, no sabía cómo iba a terminar aquella partida, tras aquello Yekaterina igualó la apuesta pero su hermana se plantó al igual que Feliks, no quería terminar siendo explotada profesionalmente por el rubio.

Se levantó la última carta y Vincent casi explota de la emoción al ver sobre el tablero un as de picas, tuvo que reprimirse las ganas de saltar de emoción, se giró para observar a sus contrincantes Antonio y Yekaterina, si estaban aun en la mesa o tenían una buena mano o un buen farol pero en esos momentos con un farol no iban a poder hacer nada contra él porque iba a apostar a lo grande, si Antonio quería hacerle un farol iba a arrepentirse, se giró para observar a Yekaterina no parecía de las que hacían faroles pero en dicho mundo ya no sabía de quien fiarse.

- Fines de semana libres y remunerados durante un mes- Vincent sabía que podía perder mucho con aquello cuando Antonio subió su apuesta a realizar todas las comidas durante un mes cosa que Yekaterina superó con ''comidas y cenas'' ante su asombro tuvo que igualar su apuesta aceptando realizar la comida si se diese el caso. Tras aquello todos mostraron sus cartas.

-Trió de Jack- La dentadura de Vincent se mostró como la de un depredador al ver las cartas de Antonio había conseguido un esclavo a tiempo completo durante un mes.

-Póker de ases. ¡He ganado!- Gritó emocionado mientras mostraba sus cartas con autosuficiencia ante la cara de horror de Antonio que en ese momento deseo tirarse por un puente para acabar así de manera sencilla con el sufrimiento que iba a pasar durante aquel mes.

-Mierda... quiero suicidarme...- Antonio apoyó sus brazos sobre la mesa sujetando su cabeza con ellos en pose de derrota extrema.

-Aún quedo yo- La voz dulce de Yekaterina les sacó a ambos de sus pensamientos se habían olvidado por completo de ella a Vincent poco le importaba que tenía, había ganado a Antonio y ahora lo más seguro que a la rubia pero ganar de esclavo a Antonio no tenía ni punto de comparación de ganarla a ella, incluso le daba pena explotarla tanto.

-Escalera real- Los ojos de Vincent se abrieron de par en par al ver aquellas cartas en sus manos.

-¿Qué?- Fue lo único que puedo vocalizar tras aquella jugada, le habían ganado teniendo un póker de ases.

-¡Qué he ganado! ¡Quiero pizza para comer!- La rubia gritó emocionada tras aquello, había conseguido días libres y un sueldo más elevado durante un mes y sobre todo tener a Vincent haciéndole de cocinero.

-¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAA!-Antonio empezó a reírse a su costa al ver su cara desencajada

-¿Y tú de qué te ríes esclavo?-El holandés estaba de mal humor, de muy mal humor.

-Esclavo... Eso es un golpe bajo eh - El aura de Antonio se volvió depresiva de repente.


Antonio daba vueltas con la cuchara de manera ausente a su café mientras oía de fondo la multitud de voces que había en la cafetería.

-Antonio, ¿Quieres algo para comer? Voy pedir un croissant- La voz del francés le hizo volver al mundo real para mover la cabeza en forma de negativa con una forzada sonrisa a modo de gracias.

-Tráeme a mi uno- Contestó Arthur a la proposición del francés.

-A ti no te he preguntado- Simuló un enfadado mientras se marchaba a por los croissants pedidos.

- Quedar aquí los tres ¿No es un poco arriesgado?-Preguntó el moreno mientras afrontaba la mirada verde del inglés.

-Es un riesgo que vale la pena correr-Miró al suelo tras aquella pregunta y esperaron en silencio la llegada del francés que llegó escasos minutos después.

- Arthur con lo que nos has dicho no serás el hermano gemelo de James Bond ¿Verdad?- Tras aquellas palabras del francés tanto él como el español soltaron unas sonoras carcajadas e incluso el inglés sonrío de lado al reconocer que decir que había saltado de una limosina en marcha tras matar al conductor al darse cuenta de que era una trampa sonaba bastante a película de Hollywood.

-Pero yendo al grano tengo ciertas sospechas de que Alfred tenga algo que ver con la fuga de información de la Central-Sonó firme y seguro mientras observaba las reacciones de sus amigos.

-Yo nunca he confiado en él- Dijo Francis en respuesta, tras la explicación de la operación en Japón no habían dudas de que había estado haciendo el inglés durante aquel periodo de ausencia.

-No entiendo porque lo haría si al fin y al cabo sus propósitos son los mismos que los nuestros-Antonio dio un sorbo a su café tras opinar sobre el tema del que poco sabía en esos momentos.

- Según él los intereses americanos coinciden con los de la Central pero no tiene porque ser realmente así- El rubio agudizó su mirada hacia el moreno que le había levantado una ceja a modo de pregunta.

-Puede que sus intereses personales no coincidan con los gubernamentales o su cooperación no es tan transparente como quieren hacernos creer- Esta vez fue Francis quien le miró con interés.

- Hace unos días hubo un ataque a nuestra base de datos- Los ojos de Antonio se abrieron de par en par tras aquella confesión.

- ¿Estás bromeando, verdad?- El tono furibundo con las que el moreno dijo aquellas palabras no intimidó al inglés de continuar hablando.

- Por suerte no llegó a penetrar a niveles importantes de información, nada sobre misiones de vuestro nivel- Aquellas palabras consiguieron calmar momentáneamente al español.

- Pero eso no tiene sentido él sabe perfectamente quiénes somos y que estamos haciendo- Francis apretaba con fuerza sus puños odiaba admitirlo pero el americano conocía sus vidas por completo.

-Eso no es cierto del todo, la Central tiene sus propios planes, la información es poder, recordad eso, no saben nada de lo que descubrimos en la India, en China y mucho menos de lo que descubrimos en Rusia y por supuesto en estos momentos no saben nada de lo que ocurre en Italia- Una sonrisa triunfal se asomó por sus labios si querían guerra la iban a tener.

-¿ Qué tienen que ver las redes de tráfico de drogas y mujeres con los americanos?-Antonio no terminaba de entender la sonrisa del inglés ni los ojos emocionados de Francis.

- ¡ Si conseguimos la información que queremos de los italianos en menos de treinta minutos podemos borrar del mapa a toda una organización mundial de narcotráfico! ¿Aún no hacen conexión las dos únicas neuronas que tienes?- Arthur había aumentado su voz desesperado por la poca intuición del moreno en aquel caso.

- Lo que quiere decir Arthur es que la organización que queremos desmantelar mueve millones de euros alrededor del mundo, si alguien se hace con dicha información podrían manipular la operación para obtener dicho dinero- Las palabras de Francis sonaron más tranquilas que las del inglés que movía nerviosamente el pie.

-Entonces ¿Por qué no cogemos un rifle y nos cargamos al yanqui? - El humor negro de Antonio en los últimos años se había intensificado a límites insospechados más que nada porque ninguno de los presentes dudaría de que el moreno lo haría si le diesen la orden.

-¿¡Estás loco?! Lo último que necesita ahora la Central es una rotura con ellos, nos proporcionan gran parte de nuestros presupuestos y además lo último que quería es una guerra de espionaje abierta contra ellos, todas nuestras investigaciones han gastado mucho dinero y recursos humanos, si conseguimos derrocar la operación y llevarnos nosotros el dinero tendríamos alguna posibilidad de ganarles llegado el momento- Los ojos de Arthur brillaban de la emoción solo al imaginar al americano destrozado por él mismo.

-¿La Central se queda con el dinero?- Francis no esperaba que la misión final fuese el dinero en sí.

- No me malinterpretes, nuestro objetivo es proteger a la población de un posible ataque terrorista pero habría que ser muy ingenuo para no quedarse con el dinero, con él reafirmaríamos nuestro poder mundialmente y no solo en Europa, sería una brutal inyección de dinero, con el cual continuar protegiendo a nuestra gente, es más si no nos lo quedamos nosotros se lo quedarán ellos ¿Por qué crees que nos ayudan?- Arthur puso al fin ante la mirada sorprendida de sus amigos la jugada final de sus misiones.

- No sé si quiero estar ahí cuando todo esto explote- Francis suspiró, estaban en una partida difícil de ganar, se enfrentaban a las mafias y ahora al gobierno americano, eran como David frente a Goliat y está vez habían dos Goliats en escena.

Antonio se había quedado observando a la calle a través del enorme ventanal ajeno al debate de sus amigos, veía los copos de nieve caer suavemente sobre el asfalto, cerró los parpados por un momento y lo siguiente que vio fue como los copos se habían vuelto de color rojo simulando una lluvia de sangre.

-¡Joder!- El sobresalto de Antonio hizo que sus amigos centrasen toda su atención en él.

-¿Qué ocurre?- La voz preocupada de Francis hizo que se girase hacia él y moviese su mano en plan disculpa.

- He tenido un calambre en la pierna- mintió con una cantarina risa haciendo uso de su autocontrol para controlar las elevadas pulsaciones de su cuerpo, lo cual fue suficientemente para que le creyesen.

- Antonio hay cambios en tu misión, necesitamos que Lovino te lleve a su centro de control o donde sea que tienen guardada su información, desde ahí podremos copiar todo lo que necesitemos ya que he conseguido que Honda se una a nuestro equipo temporalmente, tienes que acelerar la misión, tenemos poco tiempo- La voz del inglés había impactado en él como dardos afilados, su misión, la misión de traicionar al italiano y obtener la información para derrumbar todo su imperio para finalmente aplastarlo con una bala en la cabeza. Puso su mirada sobre sus muñecas que cogían la taza de café que temblaba ligeramente en su mano tras aquella orden, observó las marcas que había en ellas, cicatrices debido a las esposas que había llevado durante meses, la taza empezó a temblar más cuando vio como de aquellas marcas empezaba a brotar sangrar como si de ríos de sangre se tratase, cerró con fuerza sus ojos debido al intenso dolor que se había instalado en su cabeza para al abrirlos ver sus muñecas acorraladas por unos oxidados grilletes tan similares a los que había llevado tiempo atrás, de la impresión soltó la taza que se rompió en mil pedazos sobre la mesa consiguiendo que aquel sonoro golpe le hiciese volver a la realidad.

-¡Joder, lo siento! Se me ha resbalado que patoso soy- Su risa ahora era mucho más nerviosa que la anterior y el ligero temblor que aún tenía en su mano hizo disparar las alarmas de sus amigos obteniendo la confirmación a sus pensamientos cuando el reloj de Antonio empezó a sonar de manera estridente el cual de inmediato paró.

- Ahora mismo le traemos otro café, ¿Se ha manchado alguien?- Ante la negativa la camarera recogió los trozos y se marchó a por el café que había dicho, cuando se giró de inmediato Antonio rebusco desesperado sobre sus bolsillos en busca de sus píldoras para tomarse dos de ellas sin agua ni ningún liquido más allá de su propia saliva ante la mirada preocupada de sus compañeros.

-¿¡Dos?!- Al francés no le había pasado desapercibido como había aumentado la dosis ni la desesperación al tomárselas.

- Cuando todo esto termine ingresarás de inmediato a nuestra unidad de psiquiatría- La mirada autoritaria del inglés chocaba con la verde cargada de ira del español.

-¿Quién te ha dicho que quiera volver ahí?-Una mirada furibunda se instaló en los ojos del español que recordaba vagamente su estancia en la clínica en la cual estaba prácticamente todo el día drogado a base de medicamentos o cuando no, tenía que hablar con su terapeuta de cosas que no quería recordar.

- No te he preguntado si querías volver- La voz del inglés intentó sonar autoritaria cosa que consiguió pero estaba realmente preocupado por la salud mental de su amigo.

-Antonio deberías...-La voz del francés fue cortada de inmediato por los gritos del español.

-¡No estoy loco! ¡ No tenéis ni puta idea de lo que es ver a tu hermano morir delante de tus propios ojos! ¡Al igual que tampoco tenéis ni puta idea de lo es ver como Gilbert se desangraba delante de ti sin poder hacer nada! ¡Así que dejadme tomar en paz mis malditas pastillas, no quiero recordarlo una y otra vez!-Tras aquellas palabras los tres quedaron en silencio debido a la impresión, ninguno de los presentes esperaba aquel estallido, sabían que Antonio empezaba a estar al límite y requerían terminar cuanto antes la misión.

-Lo siento no quería...- La voz del francés se cortó de golpe al notar los ligeros temblores del moreno que cubría sus cara con sus manos pero pudo observar como las lágrimas impactaban sobre la mesa sin ningún pudor.

- Estamos en la recta final Antonio vamos a conseguirlo- La voz del inglés sonó tranquila y pausada mientras le cogía las manos para enfatizar más, quería tranquilizar al español el mismo se culpaba por aquellas muertes las cuales habían sido un punto de inflexión para todos ellos

-Lo voy a matar, voy a hacer que me roge que lo maté- Antonio levantó la mirada para fijarla sobre los ojos del inglés el cual pudo notar el odio y el rencor acumulado de su amigo.


Me hubiese gustado hacer el capi mucho más largo ya que tengo varias partes escritas del próximo pero no he tenido tiempo material para hacerlo así que público lo que tengo para no perder el hilo de las actualizaciones, espero que os haya gustado :)

Muchas gracias por todos vuestros reviwes sois un amor :D

Aditrevrep: El pobre Toni empieza a verse en una encrucijada importante con Lovi y la Central a veremos como lo soluciona el pobre y sobre Gil me hubiese gustado dar pistas sobre el pero he cortado el capi más pronto de lo que me hubiese gustado por eso no aparece nada sobre él pero en el próximo empezarán a desvelarse misterios.

Miyako Hyuuga1912: Feli es mucho más inteligente de lo que parece no se le escapa ni una, pobre Toni no puede quedarse con los dos o Lovi o la misión, que cruel soy... jajajaja

MxM's Lovers: Oh no llores que esto aun irá a peor jajaja, lo de ser buena no va mucho conmigo... xD, pobre Emma la gente le coge siempre manía jajaja.

123ASDF: Muchas gracias, eso intento!

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