Aclaraciones:
-Diálogos
-"pensamientos"
-Recuerdo
(*)Notas
Nota de la autora: Luego de un buen rato publico este nuevo capitulo, algo corto y con un poco mas de historia, espero lo disfruten
Capitulo 5
-No te creo...-Mikuo estaba sorprendido, si el había cambiado su primo era irreconocible, el era testigo del odio que se sentían mutuamente los dos gemelos
-Créeme, el plan para el que te pido ayuda, no es para luchar contra Rin-Ahora que tenia toda la atención del peliverde, aprovecho y buscaron un lugar mas cómodo para hablar, decidieron elegir un silencioso puesto de comida rápida en mitad de la carretera que cruzaba el bosque donde habían estado persiguiéndose mutuamente
-¿Que planeas ahora?-Los dos jóvenes se encontraban en la mesa del rincón, esperando las hamburguesas que habían ordenado
-No se por donde empezar...-Len saco una carta-...Mi exilio se venció, dicen que no encontraron pruebas suficientes para acusarme por la muerte de la Reina Lilith
-Esos son buenas noticias, te dije que la justicia demoníaca haría su trabajo y eres inocente, así que estas libre
-No fue la justicia demoníaca, Neru me ayudo
-¿La princesa Neru?-Mikuo sabia que la chiquilla estaba enamorada de Len, pero era la muerte de su madre, tenia que estar seguro que hablaban de la misma demonio
-Si la misma-En ese momento llego la comida, después de la carrera ambos demonios tenían hambre así que primero devoraron su hamburguesa
-Esa pequeña acosadora-comento Mikuo con la boca llena, Len solo sonrió y terminando se dispuso a continuar con su relato
-Neru creyó en mi inocencia, pero aun así mis acciones ayudaron a que el ataque contra su majestad fuera un éxito...así que como pago por mi insolencia hacia la corona prometí encontrar al asesino de la reina
-Jamas lo encontraras, olvídate de esa promesa
-...y esa actitud tan pesimista de donde salio
-Haz estado mucho tiempo fuera, pero te diré que los mejores detectives y casi toda la guardia policial del mundo de los demonios busco al asesino, no hay nada, buscaron conspiraciones, arma homicida, testigos, huellas...de todo, ante la falta de evidencia cabe la posibilidad de un suicidio y ese fue el dictamen que le dieron, se considera como caso cerrado
-Me creerías, si te digo:Se quien es el asesino
-No podría creértelo, y si así fuera te pediría pruebas
-No tengo pruebas en este momento, tengo que conseguirlas
-Bueno entonces...¿Quien es el asesino?-Len se quedo callado por varios minutos, pagaron la cuenta, salieron del establecimiento y comenzaron a caminar por la carretera en completo silencio, Mikuo pudo observar que ya estaba amaneciendo-Len dime quien es, si no, puedes olvidarte de mi ayuda
-...¿Me ayudaras?-Lo miro esperanzado
-...¿Quien?-Mikuo ya no era ese chiquillo que ayudaría a su primo en los mas descabellados planes, Len lo comprobó y un poco disgustado decidió dar por primera vez en su vida explicaciones
-La duquesa Lily Kagamine-Mikuo dejo de caminar, Len paro un poco después y miro fijamente a su primo, no lo culpaba si no le creía, todos pensaban que la duquesa era un ángel, su apariencia y sus actitudes la ponían en esa rara claificación siendo ella un demonio de sangre y descendencia pura, nadie sospechaba que sus terribles hijos solo eran el reflejo de la retorcida personalidad que ella en verdad poseía, por que esa era la verdad ni toda la maldad junta de el y su hermana mayor se comparaban a la de su progenitora, todo el odio que los gemelos se sentían mutuamente fue obra de esa despiadada mujer, un plan muy elaborado y sin fallas para matar a la única mujer demonio que igualaba su poder y ahora que ella era el ser mas poderoso en la tierra, hasta el mismo tenia miedo de lo que podría llegar hacer su madre
Yuki era una medio-sucubo bastante joven y se podría decir que inexperta pues no se dedicaba a sonsacarle esperma a los hombres humanos, pero daba igual su edad y apariencia ella en verdad era una demonio lujuriosa pero a diferencia de muchas sucubos ella era sádica y no le complacía las relaciones normales así que desafiando a su clan escapo de casa y encontró diversión en cazar a los suyos, al estar lejos de casa y no alimentarse de esperma como debería ser, ella nunca se desarrollo y conservo su cuerpo aniñado y sus facciones inocentes, con esta apariencia muchos demonios cometieron el error que cometía Kiyoteru en estos momentos
Pero quien podía culpar a estos pedofilos demonios, apenas veían la sonrisa de Yuki caían en sus redes y cuando se descuidaban eran destrozados y devorados por este infernal ángel el cual tenia en su cuarto los huesos de todas sus victimas tanto humanos como demonios, aunque claro ese era un secreto
-Profesor, esta no es mi casa-La pequeña Yuki disfrutaba de estos juegos, vio la macabra sonrisa que le brindo el mayor, cargada de una lujuria que ella bien reconocía como ese enfermizo deseo de tenerla debajo llorando y gimiendo, actuó confundida y un poco temerosa mientras el adulto la jalaba con un poco de fuerza dentro de la casa, luego de varios minutos de un inútil forcejeo Kiyoteru triunfo ya tenia a la pequeña y adorable niña en su guarida sin importar cuanto gritara esta nadie la escucharía y sufriría el mismo destino que sus compañeros-aunque como esa niña había logrado escapar-sus ojos perdieron el tono gris y se encendieron en un rojo intenso al ver el terror en los ojos de Yuki, su lengua ahora larga y gruesa chorreaba en deseo de probar ese pequeño cuerpo, sus facciones ensombrecidas por la lujuria y sus garras listas para desgarrar la ropa de aquel cándido ser, ya no importaba los pormenores tenia una nueva presa en casa, pero sin previo aviso la pequeña detuvo su mano como si no fuera la gran cosa torciendo su muñeca con gran facilidad-¡dije que esta, NO ERA MI CASA!-El grito de la pequeña lo dejo desconcertado, un terror que nunca antes había sentido se apodero de el al ver los cuernos y alas de Yuki emergiendo, ¿cuando los roles se habían invertido?, el debería ser el cazador, no la presa
-¿Que eres?-La pequeña sonrió de un modo juguetón y soltó debiles carcajadas bastante siniestras
-Esta noche seré YO la que abusara de tu virginal agujerito-El despiadado cazador sintió miedo por primera vez, su pequeña presa se relamió los labios mientras sus ojos brillaban con malicia-¿Que se siente estar en el papel de la victima?
Continuara
